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Por Tatiana Duque · 26 de Febrero de 2019

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Al poderoso grupo liberal cordobista de Chocó, que maneja históricamente al Partido en el departamento y lidera el representante a la Cámara, Nilton Córdoba Manyoma, le salió este domingo una disidencia de cara a las elecciones regionales de octubre, en las que el grupo del congresista quiere retener la Gobernación que ganó hace cuatro años.

La pelea la protagonizan, de un lado, el gobernador chocoano Johany Palacios y Córdoba; y del otro el exasesor de éste último, César García, quien era precandidato rojo a la Gobernación pero renunció hace una semana a esa candidatura.

La razón de fondo está en que García perdió el apoyo de su exjefe y, ante eso, hace dos días decidió que ahora buscará la Alcaldía de Quibdó.

De esa pelea uno de los beneficiados sería el exgobernador condenado por peculado Patrocinio Sánchez Montes de Oca, quien es el otro barón electoral del departamento y que quiere volver al cargo por vía propia o en cuerpo ajeno.

La pelotera por falta de Patrocinio

 

César García, un abogado especializado en derechos humanos que militó previamente en la UP, fue director de asuntos Afro del Gobierno 2012 y estuvo en la UTL de Córdoba, venía de ser uno de los aliados electorales del Representante. Por ello hasta hace unos meses en el Chocó político lo veían como el candidato más fuerte del cordobismo para suceder al mandatario Palacios.

Sin embargo, la unión entre Córdoba y García se resquebrajó al final del año pasado, cuando arrancó la precampaña.

Sobre esa ruptura hay al menos dos versiones.

La primera, contada por aparte por dos liberales cercanos a Nilton, es que la campaña de García nunca despegó. El punto de quiebre habría sido una reunión entre liberales en las que el precandidato no defendió a su jefe político de las críticas contra él y el gobernador Palacios.

“César no los defendió. Ahí fue cuando el Gobernador y los financistas le quitaron el apoyo”, nos dijo una de las fuentes, en relación a un grupo que en el Chocó político llaman los financistas o ‘los embilletados’, que son financiadores de las campañas del cordobismo que reciben a cambio contratos con la Gobernación.

La segunda, contada por dos fuentes del grupo de García, por aparte, es que Nilton dejó botado a su exasesor y comenzó a preferir a un segundo candidato, el exalcalde de Bojayá Ariel Palacios, quien fue gerente de la EPS Barrios Unidos en Barranquilla.

“De la noche a la mañana una persona que no ha venido militando en el Partido lo ponen de candidato y a César lo sacan del ruedo”, nos dijo una de las fuentes cercanas a García.

Más allá de las razones, lo cierto es que hace una semana cuando Ariel Palacios, el nuevo candidato del congresista y el Gobernador, inscribió su precandidatura liberal, en un acto al que llevó papayera y movilizó a decenas de personas, García renunció a la aspiración por “falta de garantías”.

Una razón similar adujo el exrector de la Universidad Tecnológica de Chocó (Utch), Eduardo García, quien también aspiraba a la Gobernación por el cordobismo.

Con eso, Palacios y el excontralor departamental Marcos Sánchez son los únicos precandidatos liberales a la Gobernación. El partido aún no define cómo escoger al candidato, pero las seis fuentes políticas consultadas para la historia coinciden en que el elegido será Palacios, por su cercanía con el representante Córdoba.

Ante ese desplante, García comenzó su plan B: la Alcaldía de Quibdó.

Este domingo se reunió con al menos 12 liberales que también se separaron del grupo del Congresista y del Gobernador por razones políticas o porque les incumplieron en cuotas burocráticas.

Entre otros asistieron el exalcalde Jesús Alberto Mosquera Perea; el exgobernador Efrén Palacios; el exgerente de la EPS Caprecom, Donaldo Córdoba; y el exsecretario de Hacienda de Chocó, Manuel Vidal Rojas. Juntos, decidieron lanzar a García a la Alcaldía de la mano de Patrocinio Sánchez Montes de Oca, de La U.

La idea, según nos contó Donaldo Córdoba, es revivir así el pacto político que tenían Nilton y Patrocinio en las elecciones de 2015.

Para ese momento, como contamos, los dos barones pactaron turnarse la Alcaldía de Quibdó y la Gobernación: los liberales ese año lanzaron a Palacios a la Gobernación con el apoyo de los Sánchez, y éstos lanzaron candidato a la Alcaldía con el respaldo de Córdoba.

A cambio, el que ganara le daba cuotas políticas al otro grupo en agradecimiento por el apoyo. Y así fue hasta el año pasado cuando los Sánchez acusaron al Gobernador de incumplir el pacto.

“Un sector importante del cordobismo ha decidido cumplir el pacto con el partido de La U y adicionalmente establecer contactos con otros sectores, caso específico del MIR (del condenado excongresista Édgar Ulises Torres) y en ese entendido César sería candidato a la alcaldía de Quibdó”, nos dijo Donaldo Córdoba.

En el grupo de Patrocinio nos confirmaron la posibilidad de esta alianza con la nueva disidencia liberal.

“La idea es insistir en el pacto, porque eso fue lo acordado en una alternancia a 16 años con el Partido Liberal. Ellos (Nilton y el Gobernador) incumplieron porque piensan solo en la plata. Hay muchas posibilidades de rescatar la Gobernación con algún sector de los alternativos, del Partido Liberal que está disgustado”, nos dijo Odín Sánchez, excongresista condenado por parapolítica, hermano de Patrocinio y componedor político de la familia.

Esa jugada le daría a los Sánchez un aire para mantener sus aspiraciones a la Gobernación, que Patrocinio comenzó a ambientar desde el año pasado y apoyar el pacto de turnarse el poder con un sector liberal.

De todos modos, tiene sus riesgos.

El primero es que el candidato García tenga una aspiración fuerte en Quibdó y garantice su aspiración, lo que no es claro aún por su pelea con los jefes liberales que dan el aval.

Otro es que no es claro si el propio Patrocinio podrá lanzarse a la Gobernación, porque tiene pendiente una inhabilidad en la Procuraduría.

El último es que si bien en el grupo saben que “solos no llegamos” como nos dijo Odín, tampoco hay confirmadas alianzas con otros sectores, como el de la Mesa de Unidad que impulsa el grupo de la exalcaldesa Zulia Mena (detenida y en juicio por irregularidades los juegos nacionales 2015) y que congrega a conservadores y Cambio Radical.

Con este panorama y la pelotera liberal arranca oficialmente la carrera para la Gobernación, que es apetecida por los políticos del Chocó porque, entre otros, recibirá millonarios recursos en regalías a partir del próximo año.

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