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Por Tatiana Duque | Laura Soto · 03 de Enero de 2019

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Francia Márquez fue conocida a nivel nacional cuando en abril del año que pasó ganó el premio Goldman, llamado el nobel ambientalista, pero su lucha lleva más de 10 años en La Toma, en Cauca, donde denunció el envenenamiento del río a causa de la minería ilegal (diferente a la artesanal), que la llevó a ser desplazada de su territorio.

Además, en 2018 se convirtió en una de las caras más fuertes del Pacífico en el marco del fenómeno del despertar del voto alternativo y de opinión.

Hablamos con ella sobre los retos que tienen estos liderazgos en 2019, el acercamiento con el gobierno de Iván Duque y el activismo de las mujeres y jóvenes en el Pacífico.

La Silla Pacífico: ¿Qué cree que el año que acaba de pasar le dejó a esa ciudadanía que cambió de chip y tuvo un despertar en el voto de opinión, principalmente en el Pacífico?

Francia Márquez: Este 2018 nos dejó mucho, mucha sabiduría, mucho aprendizaje también. Participé en un proceso político electoral y para mí fue un aprendizaje, se planteó otra forma de hacer la política, más desde la dignidad, más desde el sentir, de la cotidianidad, de lo que vive uno día a día, porque habíamos estado sometidos a una ignorancia política.

Nos han hecho creer que la política electoral no tiene nada que ver con nosotros como comunidades, que no tiene que ver conmigo. Para mí eso hoy ha cambiado. En el Pacífico colombiano la gente votó a conciencia, no votó por el plato de lentejas o por el programa Familias en Acción que siempre ha sido una forma de cooptar el voto femenino.

En nuestra comunidad a una mujer cabeza de familia la meten en Familias en Acción, y luego le dicen ‘si no vota, se lo quitamos’. Juegan con la necesidad de nuestra gente. Yo creo que este 2018 fue un despertar. Yo misma no creía en la política representativa y no es que esté convencida de que todo lo vamos a transformar desde ahí, pero es un medio para seguir avanzando y construyendo país.

La Silla Pacífico: ¿Cree ese cambio de chip que arrancó el año pasado se va a mantener en 2019 donde las lógicas electorales para las regionales cambian?

Francia Márquez: Eso esperamos. Este es un camino incierto porque la gente toma sus propias decisiones, pero la idea es que en estas elecciones siga esa coherencia que tuvo la gente que a mí me llenó de mucha esperanza.

Efectivamente no es fácil, pero cuando el pueblo quiera, cuando la comunidad quiera, cuando la sociedad colombiana quiera cambiar esas lógicas de poder, quiera cambiar esa política de la muerte para una política hacia la vida, lo logramos.

Yo creo que hoy está surgiendo una nueva ola, que la gente se está haciendo una conciencia política desde la realidad de lo que viven, sin teorías, sin discursos politiqueros, están en esa construcción.

Fue la primera vez que decidió apoyar un candidato presidencial, un político que se postula que fue Gustavo Petro y Ángela María Robledo, no porque fueran ellos, sino porque creo que hay un sueño de la sociedad más marginalizada y es transformar esas situaciones de inequidad y desigualdad que vivimos.

La Silla Pacífico: Ese discurso de Petro acá en el Pacífico fue muy efectivo y ganó en toda la región. ¿Sigue para usted representando ese cambio social?

Francia Márquez: En mi propia experiencia, que siendo una mujer afrocolombiana, tu sabes que el racismo estructural es bravo y nosotros como gente negra no hemos podido tener poder político, ni económico, ni social en este país.

Nosotros vivimos con las necesidades básicas más insatisfechas del país y es la primera vez que a mí un candidato presidencial me llama a decir: ‘venga sentémonos a construir juntos’.

Yo escuché eso y dije sí, eso es por lo que nosotros hemos venido peleando y luchando todos los días en el territorio.

A una mujer cabeza de familia la meten en Familias en Acción, y luego le dicen ‘si no vota, se lo quitamos’

Francia Márquez

La Silla Pacífico: ¿Ha cambiado en algo la percepción que tenía de Petro luego del video con la tula y el fajo de plata?

Francia Márquez: No, para mí no. Al contrario eso me ha hecho conocer cómo el poder dominante, porque Gustavo Petro se está enfrentando a un monstruo, tiene mucho poder. Tanto que ha cooptado el Estado colombiano.

Las instituciones han estado cooptadas por ese poder económico, hoy uno siente que el Estado no está en favor de la ciudadanía, hoy uno siente que el Estado está en función de garantizar intereses de sectores económicos privados y eso para mí me deja claro.

Yo había leído un texto de Chomsky que hablaba de las distracciones que se usan para mantener adormecida a la humanidad. (...) Creo que eso para mí hace parte de la estrategia de distracción y lamentablemente tengo que decir que esa estrategia tiene que ver con los medios de comunicación.

La Silla Pacífico: ¿Cómo ha sido para usted hacer política como lideresa?. Además de ser excluida por afro, ¿la han excluido por ser mujer?

Francia Márquez: Yo creo que sí, nosotros como mujeres aunque tenemos una cuota no hemos tenido participación real en la toma de decisiones.

Yo si me he sentido discriminada por mi condición de mujer pero también por ser mujer afrocolombiana. Yo aspiré a la Cámara y el primer obstáculo fue en las propias comunidades.

Gente que me decía: ‘usted no sabe hacer política, es que la política no funciona así, es que para llegar hay que hacer alianzas, con maquinarias porque sino usted no llega’. Y yo decidí que no, que esa no es la política que yo quería hacer y prefiero no saber porque no me interesa aprender ese tipo de hacer la política. Ahí para mí fue todo un desafío.

Yo dije que se puede y claro no logré la curul, pero logramos hacer un proceso muy fuerte de generar conciencia, de otra forma de ver las condiciones.

Pero nosotros no tenemos las mismas condiciones. Mira, aunque saqué casi 10 mil votos al que gana le devuelven los recursos pero a nosotros no nos devuelven los recursos y eso es injusto en términos del sistema electoral normal.

Si una curul es especial que supuestamente es para garantizar los derechos, cuando uno decide participar los recursos que invertiste se perdieron. Mientras que el sistema electoral le devuelve a los partidos tradicionales los recursos que invirtieron, a nosotros no, solo a los que ganan.

La Silla Pacífico: ¿Eso le hizo repensar volver a participar en política? ¿en 2019 se va a lanzar a algo?

Francia Márquez: Ahora no sé todavía, no tengo las claridades, pero yo creo que me hizo reafirmar la necesidad de seguir participando en esos procesos, en seguir haciendo procesos de formación en las comunidades, de seguir acompañando los procesos organizativos pero de tratar de entender que los procesos electorales tienen que articularse a los procesos sociales, organizativos y comunitarios, yo creo que en eso voy a seguir trabajando.

La Silla Pacífico: Precisamente por toda esa lucha ambiental y comunitaria es que ganó el Goldman en abril. ¿Ha cambiado algo de lo que pasa en La Toma desde el reconocimiento que le hicieron a esa labor?

Francia Márquez: Pues yo creo que ha cambiado en términos de que los jóvenes se inspiran más, ahora hay más jóvenes comprometidos con procesos organizativos y la lucha comunitaria. Hay más niños y niñas queriendo ser ambientalistas y queriéndose parecer a la tía Francia y eso para mí es muy bonito.

Acabo de venir de Timbiquí y ahí están las mujeres empoderadas diciendo que queremos hacer cosas por nuestro pueblo, queremos hacer cosas para cuidar nuestro territorio, queremos sacar la violencia de nuestro territorio, para mí eso me llena de esperanza y yo creo que el premio ha servido para eso.

Pero en mi propia comunidad hoy tenemos muchos desafíos. Acabamos de presentar una demanda de restitución de derechos territoriales que nos costó tres años formularla, y ahora que la presentamos una de las estrategias es avanzar con la titulación colectiva del territorio. Pero hacerla en valles interandinos implica que cada quien entregue su pedacito de tierra y ese es un desafío y es el que hoy estamos asumiendo en La Toma.

La Silla Pacífico: Hay cosas que se han oído en los territorios después de la elección de Iván Duque y es el temor de muchas comunidades y líderes sociales que habían tomado partido en las elecciones a sentirse amenazados. ¿Con la llegada de un Gobierno de derecha hubo una estigmatización hacia ustedes?

Francia Márquez: Claro que sí. Si no estuvieran asesinando a los líderes de las comunidades uno diría no, todo está tranquilo, es solo un pretexto, pero están matando a la gente.

Usted vio que un mes antes de que Duque se posesionara se dispararon los asesinatos a líderes sociales, hubo una semana que por ejemplo en Cauca que es uno de los departamentos donde más líderes sociales están asesinando, se disparó y eso no ha parado.

La Silla Pacífico: Pero eso no es culpa directa del Presidente. De hecho una de sus promesas de campaña fue bajar los asesinatos de líderes y ya tiene una comisión para eso. ¿Se sienten más inseguros por su llegada específicamente?

Francia Márquez: No podemos negar que el paramilitarismo ha estado en el país. Siento que el paramilitarismo se ha ido renovando y de hecho lo dicen en los panfletos: ‘nosotros no nos habíamos ido, estamos aquí’ y entonces hay una política del paramilitarismo de acabar con el liderazgo social.

Cuando uno escucha esos discursos de dirigentes políticos satanizando, estigmatizando a líderes sociales con que hay que acabar el comunismo y no sé qué más y todos esos discursos tan fuertes, para mí son herramientas que justifican luego estos actores la violencia en los territorios.

La Silla Pacífico: Y es que no ha llegado el Estado luego de la salida de las Farc.

Francia Márquez: Yo creo que por un lado a eso se le suma al incumplimiento a los Acuerdos firmados con las Farc. Hoy por ejemplo se habla de disidencias y esas disidencias son producto de alguna manera de no cumplir un Acuerdo, producto de la inseguridad que la gente siente en el territorio.

Por otro lado es que se han ido reocupando esos territorios y eso también genera esas situaciones, yo creo que desafortunadamente nosotros pensamos que íbamos a vivir en paz, pero no.

Seguimos desplazando a las comunidades y digamos eso también tiene que ver en no avanzar en un diálogo con el ELN, eso está estancado y las comunidades están viviendo muchas presiones de distintos actores armados y con la complejidad de que hoy uno no sabe de dónde viene la bala.

Hay herramientas que justifican la violencia en los territorios

Francia Márquez

La Silla Pacífico: Cómo ha sentido el gobierno de Iván Duque en especial con la interlocución con las minorías. En sus primeros 100 días fue con las comunidades que menos se reunió

Francia Márquez: Yo creo que fue muy frustrante para mí porque hay una política clara de aumentar o seguir profundizando el modelo económico neo extractivista y para mí eso sigue poniendo en riesgo muchos de los territorios y muchas de las situaciones nuestras como comunidades como el tema del fracking y la explotación minera. Se sigue promocionando a Colombia como un país para la minería y eso a mí me sigue poniendo en riesgo.

El Gobierno de Duque no ha planteado ninguna alternativa distinta a lo que venían haciendo los otros gobiernos. Creo que lo va a profundizar mucho más. Creo que juega con un doble discurso.

Entonces es un Gobierno para favorecer a quienes ya tienen economía y de profundizar las situaciones de desigualdad, sobre todo porque Colombia es el tercer país más desigual del mundo y uno piensa que un Gobierno va a llegar a disminuir esa brecha, pero no, al contrario, hay políticas que las van haciendo más grandes.

La Silla Pacífico: Hay dos discursos que el gobierno de Duque que son su bandera: la economía naranja y trabajar por un país unido. Eso se aterriza en dos cosas, sacarle réditos a la cultura y lo otro en un diálogo más directo con las comunidades. ¿Considera que eso tiene futuro en zonas como La Toma, en Suárez, en el Pacífico en donde la cultura y las comunidades van de la mano?

Francia Márquez: Yo creo que tiene un doble discurso porque yo no puedo hablar de fortalecer la cultura si donde la gente que ejerce su cultura yo estoy vendiendo los territorios.

La gente del Pacífico que realiza las prácticas culturales las realiza en sus territorios y esos territorios se están vendiendo, se están entregando a grandes intereses nacionales e internacionales entonces para mí eso es una falacia de un discurso de ‘si, vamos que rico que suena la marimba’, pero ajá ¿la chonta para hacer la marimba donde se consigue?.

¿No es allá en el territorio donde se piensa destruir? Entonces para mí eso no tiene coherencia y yo creo que no tiene mucho futuro.

Para algunos cultores que viven de sus actividades del canto, de las artes puede significar (algo), pero la cultura como parte de nuestro ser, que se arraiga en nuestros territorios, va mucho más allá de las expresiones culturales, de las expresiones artísticas, y ahí yo creo que no hay coherencia.

Usted no puede hablar de economía naranja que se ve como que estamos promoviendo la cultura para tener mayor convivencia y no sé qué, pero en la práctica voy con el fracking, voy con la minería, seguimos con el modelo económico normal. Para mí eso es una distracción.

no puede hablar de economía naranja que se ve como que estamos promoviendo la cultura, pero en la práctica voy con el fracking, voy con la minería

Francia Márquez

La Silla Pacífico: ¿Cómo acercar entonces al presidente Iván Duque a ese Pacífico?

Francia Márquez: Yo creo que sentándose con la gente. Que la misma gente defina desde sus planes de buen vivir, cómo es que quiere esa relación y no desde la Alianza del Pacífico que más es en términos económicos de cómo sacamos lo que hay ahí y nos vamos, sino cómo se hace un proceso para que la gente pueda seguir viviendo en su territorio.

El Pacífico en su conjunto es uno de los pulmones del mundo con toda la biodiversidad, entonces cómo hacemos para conservar todo eso, porque la riqueza para mí está, no en cómo el Pacifico genera recursos económicos para la acumulacion, sino cómo el Pacifico y la gente genera condiciones de vida digna, conservando lo que hay ahí esa diversidad que hay en el territorio.

La Silla Pacífico: ¿Cómo tratar de armonizar, si es que realmente se puede, la minería artesanal con las prácticas que llegan de otros lados y que el Gobierno permite para sacarle recursos al suelo, que de todas maneras, eso ayuda a tener recursos para infraestructura y para conectividad en el Cauca?

Francia Márquez: Es que eso es lo que nos han dicho: ‘ustedes no pueden parar el desarrollo, porque necesitamos construir vías, etc’. Sin embargo, ese desarrollo que no es el desarrollo de nosotros, pues no llega tampoco.

Mi comunidad no tiene agua potable en pleno siglo XXI. Nosotros tenemos que esperar que llueva o buscar alguno de los yacimientos o quebradas que hay por ahí y la mayoría están contaminados con mercurio, entonces, ¿cuál desarrollo? ahí mismo tenemos una represa que se llama Salvajina y hoy en Buenos Aires le cortan la energía a la comunidad porque no paga, no porque no quiera, sino por el costo que toca pagar.

Les llegan recibos de 300 mil pesos en un mes, en zona rural estrato uno, o donde ni siquiera estrato hay. ¿Quién paga un recibo de esos? Hoy saco un gramo de oro en el río y luego tengo que, en la semana, en vez de comprarle comida a mis hijos, tengo que pagar 300 mil de energía. Pero tenemos una de las hidroeléctricas más grandes del país, entonces cuando a mí me venden ese desarrollo, pues ahí es lo que yo digo, ‘pa’ qué’.

Eso no es un desarrollo para nosotros, es un desarrollo a costa de nosotros.

La Silla Pacífico: Pero ¿cómo sería un desarrollo donde estén esas dos cosas el desarrollo comunitario y el desarrollo estatal, por llamarlo de alguna manera?

Francia Márquez: El Plan Nacional de Desarrollo lo que debería hacer es acoger los planes de buen vivir que la gente ha establecido: fortalecer la agricultura, fortalecer la producción, garantizar que la gente pueda comercializar sus productos.

En el norte del Cauca están sacando café especial, pero ¿cuáles son las líneas de comercialización que le facilita el Gobierno para que la gente logre exportar a Europa el café especial que están produciendo las mujeres en Suárez y Buenos Aires, en zonas de conflicto armado, en donde la gente ha dicho preferimos sembrar café y no coca?.

La Alsacias, en Buenos Aires, es una de esas comunidades que dijo ‘nosotros no sembramos coca, nosotros sembramos café’, y ellos están sacando café especial, pero ahí lo venden a la Federación de Cafeteros y la Federación luego lo vende a unos costos bien altos, pero a ellos se los compran a precio de huevo. ¿Por qué no garantizar que la comunidad pueda hacer comercio directo y que eso mejore sus condiciones de vida?

La Silla Pacífico: Usted ha hecho énfasis en el liderazgo femenino ¿Cuál es el rol de la mujer como líder, como mujer afro y en esta época de posconflicto?

Francia Márquez: A mí mucha gente me dice que yo no soy feminista porque mi lucha ha estado enfocada a la defensa del territorio y yo creo que el mundo lo va moldeando a uno para saber qué cosa hace, y a mi el mundo me moldeó para ser una activista en defensa del territorio y defensora del medio ambiente porque eso era lo que estaba destruyendo y enfermando a mi comunidad y ahí yo me formé, pero eso no quiere decir que como mujeres no realizamos otras prácticas.

Yo creo en un feminismo comunitario, si se puede llamar, donde todos construimos y transformamos las formas de violencia y lo digo reconociendo que en nuestras propias comunidades hay expresiones de violencias muy fuertes, de violencia de género, del machismo cultural.

Muchas de nosotras en nuestras comunidades siendo adolescentes tenemos hijos y terminamos siendo mamás cabezas de familia y eso yo creo que hace parte de esa misma violencia que hay que reconocer que a veces se vende como cultura, pero no es cultura.

Ahora hay unas discusiones muy fuertes de mujeres que vienen impulsando el tema del feminismo negro, y algunas muy radicales también diciendo que ‘a la mierda los hombres negros’. Yo no podría decir eso honestamente.

Mis hermanos son negros, mis hijos son dos hombres negros y yo no puedo decir ‘a la mierda con los negros’ porque son mi familia. Yo tengo que decir, tenemos que buscar cómo resolvemos estos problemas y yo lo que tengo que hacer es buscar cómo reeducar a mis hijos, cómo reeducarme a mí misma para que mis hijos no terminen siendo violentadores, o con mis hermanos, y me ha tocado.

Y no es el problema de la gente negra, es el problema de la sociedad.

La Silla Pacífico: Siempre repite una frase que ‘es resistir no es aguantar’. Entonces ¿qué es resistir?

Francia Márquez: Yo creo que nosotros hemos resistido toda la vida como comunidad negra: hemos resistido a la esclavitud, hemos resistido el racismo estructural, el abandono del Estado, el Estado no asume su responsabilidad, y nosotros decimos que resolvemos. Porque logramos hacer nuestra vida en nuestros territorios como sea. A muchos territorios nunca ha llegado el Estado, y la gente resuelve, para mí eso es resistir.

Pero eso no quiere decir que tenemos que quedarnos aguantando las opresiones, eso quiere decir que el no aguantar nos invita a realizar acciones para transformar esas situaciones de violencia y yo creo que ese también es el desafío.

Nosotros podemos resistir el racismo, pero yo tengo la responsabilidad de empujarlo para transformarlo, porque no puedo quedarme en que sí, yo soy una mujer racializada y ya. No, yo acepto que soy una mujer racializada, que me han racializado, pero yo tengo que transformar eso y lo transformo en la medida en que puedo hacer acciones para transformar eso.

 

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