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Por Laura Soto · 17 de Marzo de 2020

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El puente de Rumichaca que une a Colombia con Ecuador está cerrado desde ayer a las 12 de la noche no solo para extranjeros, sino para colombianos y también para el transporte de carga, al igual que los otros tres pasos fronterizos oficiales que hay en Nariño y Putumayo. Lo estará hasta el 30 de mayo. 

Está resguardada por Ejército, Policía y funcionarios de Migración Colombia.  

Esta medida la tomó el presidente Iván Duque el viernes en la noche luego de la petición del gobernador de Nariño, John Rojas, el alcalde de la ciudad fronteriza de Ipiales, Luis Fernando Villota, y de varios diputados y congresistas de Nariño porque las medidas de contención existentes no eran suficientes para evitar el paso del Coronavirus. 

La misma medida, más otras más radicales, tomó Ecuador donde hay 111 casos confirmados hasta hoy y dos muertos. 

Ecuador declaró este lunes estado de excepción, ordenó que los almacenes de cadena y de salud operen 24 horas, 7 días a la semana, cerrar algunas industrias, exceptuando las agrícolas, ganaderas, de alimentación y que estén a cargo de servicios básicos. 

Desde hoy, también, habrá toque de queda en el vecino país desde las 9 de la noche hasta las 5 de la mañana, no habrá vuelos nacionales por 14 días ni transporte entre provincias, y la circulación de carros particulares en las vías, pico y placa en todo el país y la prohibición de eventos de más de 30 personas. 

En Colombia, por su lado, con 65 casos confirmados al cierre de esta historia, la reciente decisión de Duque tiene paralizada la frontera, a diferencia del viernes pasado cuando había dos medidas de mitigación del coronavirus que habían sido habilitadas desde el tres de marzo y permitían un flujo grande de carros y personas por la frontera. 

Lo que aún no está definido por las autoridades ni hay plan de contingencia y deberán hacerlo pronto, según anunció el Gobernador Rojas ayer, es cómo será el control de los 34 pasos irregulares que existen entre los dos países para evitar lo que pasó en las fronteras con Venezuela, qué hacer con los migrantes represados en la frontera que no pueden ingresar a Ecuador ni Colombia y cómo regular el transporte de carga para no frenar la economía y evitar que haya desabastecimiento.

Así lo reclamó el diputado conservador más votado de Nariño.

Hoy en la mañana en una reunión virtual con la ministra del Interior, Alicia Arango, Rojas le solicitó más fuerza pública de Policía y Ejército para controlar los pasos ilegales y apoyos para los migrantes de Haití y de Venezuela que quedaron represados en Nariño con el cierre de frontera que iban hacia Ecuador.

 

Ayer el gobernador del Carchi, Oscar Ruano, que también estuvo en el paso fronterizo verificando que se diera el cierre, le pidió al Gobernador de Nariño establecer un protocolo para no frenar el paso de mercancías. 

“Aquí el comercio exterior no debe parar, en Europa no paró”, le dijo el lunes a la madrugada en el paso fronterizo. “El ingreso y salidas de mercancía es manejable, nosotros tenemos un punto fitosanitario de nuestros productos donde todos los camiones que ingresan de Colombia pasan por un tema de fumigación y nuestro personal médico hace un análisis del personal, pero eso ya lo elevamos a Presidencia”, como lo registró el portal Sur Noticias.

Hasta el viernes en esta frontera pasaban entre 3 y 10 mil personas libremente (sin hacer control migratorio porque van solo hasta Nariño o Putumayo del lado colombiano o hasta Ibarra en Ecuador) y entre 800 y 1200 con control en el puesto de Migración Colombia.

Las medidas que había y que fueron criticadas por la población y los mandatarios locales por no ser rigurosas era cerrar dos de los tres pasos peatonales con vallas, al igual que la vía con algunos controles. 

En el Puente Internacional había dos o tres enfermeras preguntando a los transeúntes que ingresaban al país si tenían síntomas de gripe, a dónde iban, de dónde venían. 

Si no había síntomas, seguían su camino, lo que era riesgoso porque hay personas que pueden tener el virus sin tener síntomas. Si tenían síntomas, eran trasladados al puesto médico que está junto a la sede de Migración Colombia. 

Si ingresaban en carro un funcionario de tránsito y tres policías que les hacían las mismas preguntas y seguían el mismo procedimiento, con excepción de los ciudadanos italianos que debían pasar por el puesto de salud. 

Los carros que venían de ciudades fronterizas como Tulcán, o de lugares anteriores a Quito, la capital, o de placas colombianas pasaban sin problema, por no representar riesgo, según le dijo a La Silla un funcionario de Migración presente en el puente, porque en esas zonas no se han registrado casos de Coronavirus. 

Para que el control en la frontera fuera más riguroso, le dijo a La Silla el guarda de tránsito que estaba en el puente el viernes, debía haber, por lo menos, diez guardas de tránsito, diez enfermeras haciendo las revisiones médicas y diez policías. “Por lo bajito”, dijo. 

En el puesto de salud eran atendidos por un médico y una enfermera, que se turnaban con otros médicos de la Cruz Roja para cubrir las 24 horas. Solo el viernes hasta el mediodía, el médico de turno había atendido 40 personas, ninguna con síntomas, según constatamos allí. 

Los casos que tuvieran síntomas eran reportados a la Secretaría de Salud de Ipiales y al Instituto Departamental de Salud, los trasladaban a un espacio aislado de urgencias del Hospital Civil de Ipiales para tomarle las muestras. 

Este protocolo sigue activo para todas las personas que sean sospechosas de estar contagiadas en la ciudad fronteriza de Ipiales. 

Si tiene síntomas leves se envían a sus casas, o al pueblo donde residan, o si son migrantes a un refugio adecuado por la Secretaría de Salud donde deberán estar aislados, según le dijo a la Silla la Secretaria de Salud de Ipiales, Gabriela Chamorro, quien agregó que disponen de 300 millones adicionales a su presupuesto de 1.119 millones, para atender la crisis. 

Si requieren hospitalización se internan en las ocho camas aisladas dispuestas para eso, o en las 3 de cuidados intensivos. En caso de necesitar más, el Hospital Civil podría habilitar un piso con diez camas adicionales. 

Y La Clínica las Lajas tiene habilitadas nueve más. 

Según el Gerente del Hospital Civil, Diego Morales, para la situación actual de mitigación del Coronavirus sí están preparados. La clave está, según él, es evitar que personas con sospecha lleguen en masa y en mantenerlos aislados hasta que lleguen los resultados de la prueba que puede demorar entre 2 y tres días. 

Además, ayudaría, dice el Gerente, en que los hospitales públicos tengan más plata, pues hay EPS que les están debiendo, así como el Gobierno que debe pagarle por la población no afiliada. Por ejemplo, dice, en atender a los migrantes, el Hospital ha gastado dos mil millones en los últimos tres años y no ha recibido la reintegración de todos.  

Por lo pronto la medida del cierre total de la frontera que tomó ayer Duque evita que ecuatorianos ingresen a Colombia a abastecerse de comida y elementos de aseo ante la crecida del dólar a más de 4 mil pesos, y calma a los nariñenses, en donde todavía no hay ningún caso de Coronavirus confirmado. 

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