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Por Laura Soto · 16 de Noviembre de 2017

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Hace mes y medio, Esmeralda Hernández, la cuñada del Gobernador de Nariño, Camilo Romero, sonaba para ser la candidata al Senado de su grupo político Nueva Ciudadanía y la tercer integrante de la familia de Romero en estar en la política nariñense, donde además del Gobernador también está, su papá, Ricardo Romero, como Alcalde de Ipiales.

Debido a críticas que llovieron de diferentes sectores a la naciente candidatura, ésta ya no va más y ahora buscarán lanzar a Aulo Polo, que no sólo es cercano a los Romero sino que acaba de renunciar a su curul a principios de este mes para aspirar en el 2018. 

 

Esta sería la tercera vez que el grupo cambia la baraja de cara al 2018 pues al inicio quién sonó para ser candidato fue el primo de Romero y consultor de Usaid que asesoraba a la Gobernación de Nariño, Felipe Arango.     

La razón de este cambio, según le contaron a La Silla Pacífico seis fuentes (tres políticos opositores, dos funcionarios de la Gobernación y un periodista de Nariño), es la resistencia que generó la candidatura porque era consultora de Usaid para la Gobernación y porque era familiar de Romero.

Las críticas más fuertes, como contó La Silla, venían de los congresistas como Myriam Paredes y Tato Álvarez, que apoyaron a Romero para llegar a la Gobernación, a quienes no les gustó que el grupo de Romero les montará competencia con candidata propia y menos de su familia.

Y que además, como consultora de la Gobernación, Hernández participara en cabildos abiertos en los municipios para hablar de inversión con plata de regalías porque eso le podía significar apoyo de los alcaldes.

De hecho, otra de las críticas también vino de ese lado. Según se lo confirmó a La Silla Pacífico la misma Hernández, dejó de trabajar con Usaid para no afectar su labor  con la Gobernación porque ni la institución ni sus funcionarios pueden participar ni ser relacionados con política. “No fue que de Usaid me llamara la atención porque mi candidatura no se había concretado, pero aún así mi nombre quedó relacionado con la política, por eso mi salida fue una decisión de común acuerdo entre Usaid y yo”, nos dijo Hernández.

Finalmente, todo esto generó que el grupo político de Romero, Nueva Ciudadanía, que impulsaba a Hernández la descartara porque, según Harold Ruiz, delegado de los derechos humanos de la Gobernación e integrante del grupo político, “sectores de opinión criticaban el nepotismo y vimos que su candidatura tenía mucha resistencia y eso la hacía inviable”.

Esto sucedió justo cuando cuando la Fiscalía anunció en octubre pasado una imputación en contra del Gobernador Romero, lo que también le ha generado críticas de sus opositores en el departamento.

Precisamente, con la nueva candidatura del exconcejal Polo (que hasta ahora habia sido un rumor y quien renunció al Concejo a principios de noviembre) Nueva Ciudadanía espera frenar las críticas hacia Romero.

Ruiz nos dijo que Polo tiene una larga trayectoria y lo escogieron por “su nivel de aceptación en el departamento” y porque ha acompañado el proyecto político de los Romero desde hace muchos años y confían en que él continuará con el proyecto hasta que, dado el caso, los Romero terminen sus cargos y se vuelvan a lanzar.

Al respecto, Polo nos dijo que no va ser el “perrito faldero, ni va a obedecer a nadie”. Asegura que la iniciativa de lanzarse nació de él y que no es el candidato de los Romero, lo que también nos dijo el Gobernador.  

Pero Ruiz, nos dijo que “si hay alguien de confianza de los Romero y que pueda representarlos es Polo. Además, que el hecho de no ser familiar facilita las cosas”.

El candidato

Polo fue zapatero, es de origen humilde e inició su carrera en la política a finales de los sesenta de la mano del fallecido Heraldo Romero Sánchez, tío del Gobernador, quién tuvo gran reconocimiento en el sur de Nariño como líder social. Luego, militó en el partido que surgió de la desmovilización del M-19 junto al padre del Gobernador, Ricardo Romero, a quien después acompañó cuando fue concejal de Pasto y ahora como alcalde.

Por su parte, Polo fue concejal de Ipiales en dos ocasiones a inicios de los noventa, después fue dos veces diputado, se lanzó a la Cámara pero se quemó y luego desapareció del mapa político hasta el 2015 cuando fue elegido concejal de Ipiales del Partido Verde con el apoyo de los Romero.

Las seis fuentes con las que hablamos identifican a Polo como un político de izquierda tradicional y radical, de discursos airados y controversial a la hora de enfrentar a sus oponentes. “Sus gritos espantan a cualquiera”, nos dijo un funcionario de la Gobernación y que por eso su apodo es “loco polo”. 

Esto, según dos de las fuentes, puede ser de gran ayuda para los Romero porque tendrían a alguien de carácter fuerte que los defienda de las críticas que ahora han aumentado con la imputación de cargos de la Fiscalía. De hecho, uno de ellos nos dijo que como presidente del Concejo de Ipiales, Polo ya era reconocido por defender al alcalde Romero. 

Para arrancar, Polo sólo tiene sus 1200 votos que sacó en el Concejo y por eso las fuentes no le ven mucho futuro a esta candidatura, aunque a su favor tiene la cercanía con los Romero, quienes le podrían aportar su maquinaria para conseguir los votos.  

En todo caso, en las próximas semanas se sabrá si esta candidatura se concreta, y si eso pasa, en pocos meses más, si Polo representará a los Romero en el Senado, aunque no sea de la familia. 

CONTEXTO

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