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Por Carlos Hernández Osorio | Tatiana Duque · 05 de Febrero de 2018

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En el ajedrez de Cambio Radical para duplicar su presencia en el Senado y pasar de 9 a 18 senadores, el partido de Germán Vargas tiene tres apuestas del Valle: el senador Carlos Motoa, que busca repetir, y los representantes José Luis Pérez y Carlos Abraham Jiménez que buscan dar el salto. Pero para lograrlo tendrán que reforzarse en otras regiones porque su principal rival regional, La U, tiene maquinaria y alcaldías aliadas a la baronesa y gobernadora Dilian Francisca Toro.

 

Motoa y Pérez arrancaron con cierta ventaja. El primero porque ya es senador y buscará la reelección con los apoyos que ya tiene consolidados tanto en el Valle como en plazas como Bogotá y Antioquia. El segundo porque, además de irse a buscar votos en Santander, armó las listas de Cambio a la Cámara en el Valle y la mayoría de candidatos trabajará para él.

Carlos Abraham, de 35 años, es el más joven de los tres, y aunque tiene fuerza en Yumbo, el empujón que necesita para llegar al Senado lo buscará en Cundinamarca, de la mano de su amigo, el senador Juan Carlos Restrepo, un cacao electoral de ese departamento que no va más después de 20 años como congresista y que tuvo a Carlos Abraham como fórmula dos veces para que le pusiera votos en el Valle.

La estrategia

Carlos Abraham Jiménez es un ingeniero eléctrico de la Universidad del Valle que lleva dos periodos consecutivos en la Cámara. En 2010 sacó 22 mil votos y en 2014 sacó 35 mil. “Tuvo una carrera meteórica en Yumbo”, nos dijo el concejal yumbeño Humberto Vásquez, quien lo metió en la política luego de haber sido Secretario de Tránsito.

Como habíamos contado en La Silla Pacífico en el Valle Carlos Abraham trabajará por debajo de la mesa (aunque él lo niega) con el liberal Álvaro Monedero, el candidato del destituido exgobernador Juan Carlos Abadía, con votos en Cali y Yumbo, su ciudad natal.

Y para Carlos Abraham puede ser estratégico entrar a Cundinamarca de la mano de un barón electoral como Restrepo.

Éste lleva cinco periodos en el Congreso: uno como representante por Cundinamarca y cuatro como senador. En 2014, por ejemplo, sacó en este departamento 24 mil de sus 64 mil votos (casi 4 de cada 10).

Restrepo, así como su ahora heredero político, tiene origen liberal y en el nuevo liberalismo, como Germán Vargas. Pasó a Cambio Radical apenas fue creado como partido. Desde 2010, cuando Nancy Patricia Gutiérrez se fue del Senado, él quedó como el único senador de Cundinamarca por Cambio Radical.

Es particularmente fuerte en los municipios de la Sabana (cercanos a Bogotá) y en la provincia de Ubaté (en el norte del departamento).

En esta campaña, para mover maquinaria a favor de Carlos Abraham, contará con un refuerzo duro en Soacha, el municipio más poblado del departamento: el de la representante de Cambio Betty Zorro Africano, que tiene su fortín allá, con un alcalde de su cuerda.

A eso suma acuerdos con dos diputados y que Restrepo es aliado del gobernador Jorge Rey, también de Cambio Radical y que tiene a la hermana del senador, Ana Lucía Restrepo, como secretaria de Salud.

“En Valle y Cundinamarca tenemos lo suficiente y esa es la base con la que comenzamos a trabajar”, nos dijo Jiménez.

Por su parte en Bogotá, una plaza importante para el vargasllerismo porque fue donde Germán Vargas arrancó y creció en política, Restrepo también puede ayudarle a Carlos Abraham, aunque en menor medida porque allí no tiene tanta fuerza y la competencia es más dura.

Hace cuatro años Restrepo fue el tercer Senador de Cambio más votado en Bogotá, con 5.800 votos, un caudal que puede ayudar pero que es pequeño en comparación con lo que obtuvieron en la ciudad Carlos Fernando Galán (50 mil votos), quien no busca la reelección, y Germán Varón (16 mil).

Allí, además, se encontrarán con un competidor directo: Carlos Fernando Motoa, que en la capital sacó una votación similar a la de Restrepo hace cuatro años, pero que tiene como ventaja el respaldo de uno de los cacaos del Concejo, Julio César Acosta, un concejal de 22 mil votos.

A cinco semanas de las elecciones, las apuestas de los aspirantes de Cambio al Senado, al menos en los casos de Jiménez y Motoa, dependerán además de los votos que alcancen a arañar en la cuna del vargasllerismo en el centro del país.

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