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Por Laura Soto · 11 de Diciembre de 2019

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Este viernes, en medio de la finalización del empalme de la Alcaldía de Cali y cuando el electo Jorge Iván Ospina comenzará a escoger su gabinete para gobernar la ciudad más importante del Pacífico, tendrá que asistir a una segunda audiencia de acusación que la Fiscalía tiene en su contra por un contrato firmado hace 10 años al inicio de su primer mandato.

 

A diferencia de 2008, cuando Ospina llegó a la Alcaldía por primera vez, su versión 2.0 intentará dejar legado con este caso encima, equilibrando los apoyos políticos y resultados en su gestión.

Esta versión 2.0 es ambiciosa porque quiere realizar grandes proyectos y tendrá que equilibrar un gabinete entre gente de su círculo y políticos con los que ganó, en un proceso en el que no va a usar empresas cazatalentos. Además, buscará una relación más fluida con los empresarios que la que tuvo en su primer mandato y en la última campaña.

Hablamos con nueve fuentes, entre personas de su primer círculo, políticos y empresarios que lo conocen y con el electo mandatario para saber cuáles serán las principales líneas de su segunda Alcaldía. 

¿Le alcanzará el tiempo y la plata para dejar un legado cómo lo hizo antes con las obras viales?

Ospina tiene un plan de Gobierno ambicioso que enfocará en lo social y educativo en el oriente, movilidad y medio ambiente, combinado con ejecución de infraestructura y hacer que Emcali genere plata para la ciudad.

La empresa pública es tan de su corazón que puso a su hermano a codirigir el empalme allá y cuando el saliente Maurice Armitage sacó la resolución que atornillaba por un año a dos integrantes de la Junta Directiva de Emcali (que ya fue desmontado), Ospina contempló la posibilidad de suspender el empalme.

Un eje transversal a todo ese plan y un sello que quiere ponerle a la Alcaldía, según nos dijo Ospina, será un gobierno abierto a la personas en la planificación y gestión que se aterrizará, por ejemplo, en la construcción de su Plan de Desarrollo de manera participativa.

Eso, dice, es para fortalecer el sentido de pertenencia de las personas con la ciudad, que es lo que enmarca su discurso de ‘la caleñidad’.

Teniendo en cuenta que todo esto requiere plata y tiempo, lo más probable es que no termine todo lo que se propone, o al menos solo lleve a cabo las grandes obras.

Sobre todo porque Cali tiene una deuda de 554 mil millones de pesos que deberá pagar de acá hasta 2023, cuando terminará su periodo, lo que podría bajar la capacidad de endeudamiento.

Ospina lo reconoció ayer en una entrevista en Caracol Radio. Dijo que es probable que no haga grandes obras por las deudas y en cambio se enfocará primero en terminar las que están andando como las del sur como el puente de la carrera 100 con calle 25 y la ampliación de la vía hacia Jamundí. 

Dijo que buscará recursos con un peaje urbano, o vía el impuesto de Plusvalía, que se cobra a las propiedades con una alta valorización por obras públicas, como las del sur.

En movilidad Ospina quiere reorganizar las rutas del sistema de transporte MIO hacia lugares con mayor demanda como el oriente, lo que podría ayudar a sacar al sistema de la crisis financiera en la que está; e incluir en el sistema a buses intermunicipales y el transporte informal. 

Además, quiere completar algunas de las ocho megaobras que prometió hace 10 años, la vía alterna al mar, la autopista bicentenario y la circunvalar. 

En educación quiere crear un Instituto de carreras técnicas y tecnológicas y crear una nueva universidad pública, ambas para el oriente de la ciudad, propuestas que de entrada son complicadas por el nivel de requerimientos legales y plata necesaria para infraestructura y personal. 

Según el Observatorio de la Universidad Colombiana, es más factible crear primero un instituto técnico que con el tiempo se podría convertir en universidad, que crearla desde cero. 

En medio ambiente enfocará esfuerzos en campañas ciudadanas como de reciclaje, y proyectos de gran calado que van desde atacar la minería ilegal en el parque Farallones hasta cambiar los carros de Emcali y de la Alcaldía a vehículos eléctricos y crear una planta de energía solar para la generación de energía eléctrica. 

¿Dónde aterrizarán los partidos y políticos que lo apoyaron para ganar?

Es claro que Ospina gobernará de la mano con los grupos políticos que lo apoyaron: Verde, La U, Liberal y un sector de Cambio Radical. 

Una de las discusiones dentro de su equipo será qué cargos no delegar a partidos y dónde poner gente más cercana a Ospina. 

Según una fuente del primer círculo del Alcalde electo hay carteras estratégicas que no va a entregar como las gerencias de Emcali y Metrocali; y las secretarías de Educación, Hacienda y Jurídica. A su turno, Ospina dijo que no estigmatizará a los partidos y no tendrá funcionarios de “primer y segundo orden”. 

“Se gobierna con quienes se gana y con quienes hicieron parte de Puro Corazón por Cali”, nos dijo.

No se aleja entonces de lo que hizo en 2008 cuando también dio cuotas a quienes estuvieron en su campaña, incluidos el entonces senador Juan Carlos Martínez (luego condenado por parapolítica) y Juan Carlos Abadía (luego destituido de la Gobernación).

Un estilo de gobierno que justamente critica su Partido Verde, en cabeza de la misma Claudia López quien en campaña en Bogotá dijo que, de poder, no votaría por Ospina por haber hecho alianza con La U de Dilian Francisca Toro.

Pero precisamente es La U la que tendría más segura una de las carteras: la de Salud vía Miryerlandi Torres, prima de la Gobernadora, anunciada anoche; y la de Deporte, que dentro del grupo político de Toro dan como segura, luego de que Armitage se las quitara.

”Se gobierna con quienes se gana”

Jorge Iván Ospina, alcalde electo

Y el mismo Ospina recalca ese éxito en la gestión deportiva:  “Si por ejemplo (La U), se hubiera robado la plata del deporte, hubiese perdido los juegos nacionales, no hubiese conseguido los Juegos Panamericanos, diria ¡wow!, qué malos han sido, pero si un partido ha sido exitoso en la gestión del área donde está, seguramente hay que aplaudirlo”. 

Y defiende cómo armará gabinete: “Si algún partido quiere alguna Secretaría me presentará un cuadro, yo lo evaluaré, miraré si cumple los objetivos, si tiene la experiencia, si participó de nuestro proyecto de campaña y así escogeré”.

El gran reto será evitar que usen las secretarías a su antojo y Ospina dice que lo evitará apelando a “la autoridad, el carácter y el control que tiene el Alcalde elegido”. 

Según nos dijo el ideólogo de su movimiento y amigo Alfredo Valenzuela, esa forma de pensar es parte del carácter del electo mandatario: basado en evidencias, estratégico, con indicadores de seguimiento y control a sus metas, riguroso e incisivo en que le cumplan las metas asignadas. 

Los nombres se conocerán la próxima semana. 

¿La relación entre Ospina y los empresarios seguirá siendo tensa?

La llegada de Ospina no trasnocha a los cacaos de la ciudad y por parte del alcalde electo parece no haber reticencias, por lo que, de entrada habría una relación más fluida de la que hubo en campaña. 

En ese tiempo, Ospina criticó las administraciones de Rodrigo Guerrero y Armitage por privilegiar el desarrollo de la ciudad para las élites, como, dijo, hicieron con el POT y obras en el sur de la ciudad. Y en el remate de campaña hizo una huelga de hambre de 72 horas donde señaló a la ‘élite’ de estar detrás de sus casos judiciales. 

“Si al Alcalde la va bien a la ciudad le va bien”, nos dijo Juan Ramón Guzmán, presidente de la junta de Propacífico, quien agregó que mantener una postura de confrontación no les ayudaría. 

“Yo leo más el discurso de Ospina (contra las élites) como una estrategia de campaña y por eso nunca me generó preocupación”, nos dijo Esteban Piedrahíta, presidente de la Cámara de Comercio de Cali.

”Leo el discurso como estrategia de campaña”

Esteban Piedrahíta, cámara comercio Cali

En una reunión que hubo en Propacífico con los diferentes candidatos en campaña “encontramos intereses comunes” con Ospina, como la priorización del tren de cercanías, nos dijo su directora María Isabel Ulloa. 

Además porque no lo ven como un Petro para Cali. “No es radical como Petro”, dijo Piedrahíta. 

De hecho, otro empresario que pidió no ser citado, nos dijo que en campaña “un gran sector del empresariado” tenía como primera opción a Eder y como plan B a Ospina.

“De lejos preferíamos a Ospina (sobre Roberto Ortiz) porque sabe lo que quiere, es inteligente, convoca”, nos dijo esa fuente. 

Ospina nos dijo que los empresarios tendrán participación en la creación del Plan de Desarrollo y que está de acuerdo con hacer alianzas público privadas y el empoderamiento empresarial.  

Aunque como de todos modos hay visiones diferentes, seguramente habrá encontronazos. “Claro que nos ha llamado la atención en temas sociales, pero está bien exigirlo”, dijo Piedrahita.

¿Cuál será el costo político de sus investigaciones en la Alcaldía?

Ospina tiene este viernes una segunda audiencia de imputación de cargos por las presuntas irregularidades en un contrato de publicidad por 420 millones de pesos (que detallamos acá) que firmó al inicio de su primera Alcaldía.

Esta es la principal sombra al arrancar su mandato, ya que si el proceso prospera, podría salir del cargo.

Pero Ospina está confiado en que será absuelto.

A su favor tiene que los ruidos judiciales no pesaron ante sus electores, y que el proceso arrancó flojo pues en la primera audiencia en noviembre la Procuraduría regañó a la Fiscalía que aclarara sus acusaciones “porque eran confusas”.

Eso le dio más insumos para decir que se trata de una persecución política y que no hay pruebas para acusarlo.

”Fueron un show y una especie de melodrama”

Jorge Iván Ospina, alcalde electo

“Las investigaciones fueron mas un show mediático y una especie de melodrama montado desde determinados sectores que efectos ciertos y reales (...) He ahí la forma como se construye un imaginario negativo frente a un liderazgo político cuando no se tienen los elementos ni las evidencias de haber cometido algún tipo de irregularidad”, nos dijo el Alcalde electo.

Incluso políticos que no son tan cercanos como el fajardista Duvalier Sánchez, excandidato verde a la Gobernación, se unió a esa premisa. 

“La Fiscal hizo el ridículo, ahí se demostró que era un ataque político”, nos dijo. 

Eso no quiere decir que el caso sea fácil. Si la Fiscalía corrige sus errores y el viernes presenta pruebas sin confusiones y el juez le compra la hipótesis en un juicio posterior, Ospina podría ser uno de los primeros políticos en el país condenado por, como sostiene la Fiscalía, entregar un contrato por apoyos en campaña.

Del transcurso de la investigación dependerá si la principal sombra del inicio de su mandato se disipa o se crece.

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