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Por Tatiana Duque · 27 de Diciembre de 2018

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El Pacífico como epicentro del voto alternativo por encima de otras regiones, la diseminación de las disidencias por varios departamentos y el arranque de la campaña a las regionales hacen parte del top de las transformaciones de poder de este año:

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Guacho cayó, pero las disidencias siguen creciendo

En 2018 el fenómeno de las disidencias pasó de ser una amenaza latente a una realidad aterrizada en muchos territorios, principalmente en el Pacífico, donde estos grupos pelean con bandas criminales y el ELN el control de las rutas del narcotráfico y de negocios ilegales como las extorsiones o la minería ilegal.

Y aunque Waler Arizala, alias Guacho, líder del frente Oliver Sinisterra (FOS), cayó en un operativo hace unos días y le significó a Duque la victoria más importante contra las disidencias en todo el país, la situación de seguridad continúa afectando al Pacífico.

Guacho había venido perdiendo terreno en lo local en parte por la arremetida de los ejércitos de Colombia y Ecuador luego del asesinato de los tres miembros del equipo periodístico del diario El Comercio y otros dos ecuatorianos entre abril y mayo; además, para cuando cayó había perdido el contacto internacional con el cartel de Sinaloa, y otras estructuras vienen ganando terreno en Tumaco, principal cultivador de coca en el mundo.

Sus enemigos locales, las Guerrillas Unidas del Pacífico (GUP) reciclaron a un nuevo líder, alias Borojó, tras la caída de su segundo jefe en menos de tres años, alias David.

Esta disidencia tiene la mayoría del control de barrios en el Tumaco urbano como contamos y de las cocinas donde se convierte la planta en pasta de coca, en el área rural, así como control territorial de algunas veredas como San Juan Pueblo Nuevo y han aparecido en el litoral norte de Nariño.

Además, en el Tumaco urbano apareció otro actor, Mario Manuel Cabezas, alias Mario Lata, quien está peleando el control territorial de la ruta, según las autoridades, con otros narcos locales como alias Contador. Había sido parte de Los Rastrojos y desde 2009 ha entrado y salido de prisión.

Este cóctel ha generado que en Tumaco la violencia se recicle, pese a ser el laboratorio del posconflicto de Santos y uno de los epicentros de la estrategia de seguridad de Duque.

Por fuera de Tumaco también hay otras disidencias que se extienden hasta Buenaventura y según el Ministerio de Defensa hasta Chocó.

Están el frente Stiven González, que opera en la zona de cordillera de Nariño en el centro norte, y estaría coordinada con la disidencia del Sur del país que lidera alias Gentil Duarte, según información de fuentes en terreno, quien inicialmente intentó aliarse con Guacho. También aparecieron disidencias en el Naya, por Buenaventura, en plena época electoral con el secuestro y asesinato de tres líderes.

Todo esto demuestra que el aterrizaje de los acuerdos fue más que forzoso, hubo fallas en la reinserción de las Farc y el incentivo del negocio del narcotráfico sigue moviendo la violencia en el territorio.

Las víctimas y desplazamientos continuaron este año. No solo en el Pacífico está el mayor número de líderes sociales asesinados de acuerdo con la Defensoría del Pueblo, sino que también la impunidad de estos delitos es alta. Solo por poner un ejemplo, en Tumaco, como denunció Human Rights Watch, de más de 500 casos de homicidios, solo 1 fue resuelto entre 2017 y 2018.

 
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El Pacífico fue el epicentro del despertar del voto alternativo y de opinión

Aunque fue un fenómeno extendido por todo el país, las votaciones del Pacífico en los cuatro comicios de este año mostraron un electorado movido por el voto de opinión y en algunos casos alternativo.

En un año donde las maquinarias en las elecciones para las presidenciales fracasaron con la derrota en primera vuelta de Germán Vargas Lleras, el Pacífico fue la única región del país en la que Gustavo Petro ganó en la totalidad de los departamentos para la segunda vuelta, gracias a un discurso que conectó con las bases sociales y ‘nuevas ciudadanías’ a las que iba dirigido, además del apoyo de los consejos comunitarios afro, los cabildos indígenas y los movimientos cívicos.

Además porque como mostramos, el voto del fajardismo apoyó casi que en su totalidad al petrismo en la segunda vuelta.

Pero no solamente en la votación petrista quedó evidenciado el cambio de chip electoral.

Otra prueba fue que en Valle, el departamento más poblado y por ende con mayor censo electoral, y Nariño, un bastión nacional de la izquierda, fueron dos de los pocos departamentos a nivel nacional donde la Consulta Anticorrupción superó el umbral electoral, en una campaña hecha con las uñas y con la apatía de las maquinarias tradicionales.

Votaciones que especialmente estuvieron enfocadas en los cascos urbanos, como Cali, donde se perfila que la pelea en las regionales será por el centro.

Esa capital también fue clave para que primíparos en el Congreso ganaran su curul apalancados por el voto de opinión. Ese fue el caso de la representante verde Catalina Ortíz (31 mil votos, 25 mil en Cali); el liberal Juan Fernando Reyes Kuri (41 mil votos, 25 mil en Cali) y el uribista Christian Garcés (40 mil votos, 29 mil en Cali).

Si bien la lógica electoral de las regionales siempre es diferente a las elecciones de corte nacional, el voto de opinión y de centro comenzó a cotizarse entre los aspirantes a 2019, especialmente en Valle.

Durante los últimos meses del año aspirantes a la Alcaldía de Cali y la Gobernación han preferido lanzar sus campañas por firmas, en vez de buscar un aval con los partidos tradicionales, con los que la mayoría tienen tracción.

Ese es el caso de los liberales Roberto Ortíz y Griselda Restrepo; de los empresarios Francisco Lourido y Alejandro Eder; del exconcejal verde Michel Maya y de los exfuncionarios Alex Durán y Oscar Gamboa.

 
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El paro de Buenaventura inició la transición de movimiento cívico a grupo político

El movimiento cívico del Paro de Buenaventura se midió este año en las elecciones con más victorias que derrotas, desafiando el status quo del municipio donde mandan la maquinaria y la compra de votos.

Apoyaron al candidato presidencial Gustavo Petro quien ganó en el municipio gracias a ese impulso; lo mismo pasó con el senador Alexander López, quien multiplicó su votación en el Puerto y fue la votación más alta sobre barones electorales consolidados, en especial porque fue uno de los que se echó al hombro la reglamentación en el Congreso de los compromisos del Paro.

Así mismo, mantuvo su poder en el municipio con la elección de cinco miembros de la junta administradora del fondo de recursos para Buenaventura, pese a la injerencia de sectores opositores, como Rosa Solis; sobrevivió a amenazas y asesinatos de sus miembros, como Temístocles Machado y se volvió en una especie de para-estado ante la crisis institucional de la alcaldía ocasionada por la detención de Eliécer Arboleda.

Con ese impulso, el siguiente paso será lograr la Alcaldía en una candidatura por firmas donde ya hay varias aspiraciones, en unas elecciones que históricamente son marcadas por denuncias de apoyos de narcotraficantes y bandas criminales.

El reto ahora en 2019 será sostener lo avanzado con una especie de ‘brazo político’ en lo electoral y evitar la intromisión de ilegales o políticos tradicionales.

 
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Los símbolos anticorrupción de la región quedaron en entredicho

Este año tres políticos de la región que venían de tener trayectorias o campañas basadas en el cambio y la lucha contra el robo de recursos públicos tuvieron procesos judiciales que mellaron en su imagen y cuya situación podría afectar el destino de sus movimientos para 2019.

El gobernador de Nariño, Camilo Romero, tiene una investigación disciplinaria en la Procuraduría por el negocio de los licores del departamento que habrían sido entregados a dedo. A eso se suma que su papá, el alcalde de Ipiales, Ricardo ‘Cayo’ Romero, fue salpicado en el escándalo de chuzadas en el que está ya detenido el general (r) Humberto Guatibonza y que se desmanteló precisamente en Ipiales.

El alcalde de Popayán, Cesar Cristian Gómez, electo por el Partido Verde con la promesa de ser el ‘gobierno del cambio’ tiene varios procesos pendientes por los que la Procuraduría ya lo sancionó en primera instancia 11 meses y por los que la Fiscalía ha pedido, sin éxito, medida de aseguramiento.

Finalmente, la exalcaldesa de Quibdó, Zulia Mena, una de las pocas políticas de la historia reciente chocoana electa con voto de opinión, terminó el año con tres procesos judiciales por obras contratadas en su administración entre 2011 y 2015, que incluyen además una sanción disciplinaria por 10 años en primera instancia, lo que puso en entredicho su imagen de símbolo político en Chocó, el principal activo de su grupo político.

 
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Sin los ‘Ñoños’ y sin sombras judiciales, Dilian se volvió la primera fuerza regional de La U

Con seis congresistas elegidos este año, la gobernadora del Valle y baronesa electoral, Dilian Francisca Toro logró convertirse en la primera fuerza regional de su Partido, La U, solo superada en el Congreso por el alcalde de Barranquilla, Alex Char de Cambio Radical, con 10 congresistas de varias colectividades.

El impulso se debió, además de replicar la estrategia avispa de 2015, en donde sus candidatos se concentraron en varios municipios del departamento, a que tampoco había mayor competencia regional a nivel nacional, gracias a la caída de los barones electorales Musa Besaile y Bernardo ‘El Ñoño’ Elías, quienes no tuvieron ni la plata ni el poder para poner desde prisión a sus herederos en Cámara y Senado.

Así las cosas, de cara a 2019, el grupo de Toro quiere crecer tanto en Cali -donde no han sido fuertes- y mantener la Gobernación, a través de la exdirectora de Coldeportes y amiga personal de la mandataria, Clara Luz Roldán.

Además Dilian quedó recargada para las regionales y más adelante porque la Fiscalía le cerró este año un proceso por presunto lavado de activos que tenía pendiente desde hace 12 años, lo que la pone en la baraja para las presidenciales de 2022. “No pienso en el retiro político”, dijo la Gobernadora tras la decisión.

 
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Los Sánchez Montes de Oca volvieron a la escena nacional

El clan político liderado por el exgobernador de Chocó Patrocinio Sánchez Montes de Oca y su hermano, el exrepresentante Odín, volvió a un puesto nacional, a través de la elección de su hermana, Astrid Sánchez como representante de La U, luego de cinco años de ostracismo de la escena nacional, en parte por escándalos judiciales y por el secuestro de los jefes del clan a manos del ELN.

Con 17.499 votos, Astrid volvió al Congreso -ya había tenido una ‘palomita’ en el Senado en 2012- y fue una de las primeras en apoyar que La U estuviera en la coalición de gobierno duquista a la que aterrizaron como ‘clase B’.

El siguiente paso en el plan del clan es retomar la Gobernación, a través de Patrocinio, quien habría roto cobijas con su aliado el actual mandatario Johany Palacios. No obstante, tiene curul propia y comenzó ya a hacer giras por el departamento moviendo la aspiración.

 
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El Centro Democrático comenzó a tener vida propia en la región

A pesar de que Iván Duque no ganó en uno solo de los departamentos del Pacífico en las presidenciales, su bandada comenzó a crecer en Valle, apalancado por votos de opinión y también políticos que se reinventaron en el Partido de Gobierno.

La bancada del Congreso creció, pasando de dos congresistas a cuatro, con políticos reencauchados de otros partidos, como el representante Christian Garcés, quien venía del conservatismo y de pelear la Gobernación en 2015 (quedó de segundo a 150 mil votos de Dilian Francisca Toro), y el senador John Harold Suárez, exmiembro del liberalismo, como fortín electoral propio en Buga y aliado del hoy embajador Angelino Garzón.

A eso se suma que el uribismo valluno dentro del gabinete se volvió súperpoderoso, toda vez que la exsenadora y jefa uribista del departamento, Susana Correa, quedó a cargo del Departamento para la Prosperidad Social que maneja millonarios recursos y contratación en regiones y aliados suyos han sido contratados en el Gobierno.

También está el canciller Carlos Holmes Trujillo, quien ha nombrado varios políticos quemados del Pacífico en cargos de cónsules y embajadores.

En lo regional, el uribismo, vía Duque, comenzó a crecer en Buenaventura con la designación de Maby Viera, cuya familia tiene tradición uribista, como alcaldesa encargada del puerto más importante del Pacífico, donde el Centro Democrático no tenía fuerza política.

Estos impulsos pueden ayudar a que el Partido crezca de cara a 2019. De hecho el jefe máximo del Partido, Álvaro Uribe, ya dio las líneas para la campaña en Valle, donde pidió alianzas para ganarle a la izquierda sin descartar adoptar candidaturas de empresarios y políticos tradicionales.

 
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El PIN hizo PUN en el Pacífico

Tras ocho años de agonía, el movimiento creado en Santander por el parapolítico Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil y manejado en el Pacífico por el condenado exsenador Juan Carlos Martínez Sinisterra, se quemó con todas sus apuestas en las elecciones al Congreso.

En el Pacífico, Martínez tenía fórmula al Senado y la Cámara que no alcanzaron el umbral y una tercera carta en las circunscripción afro, vía su sobrino, tampoco resultó electa.

Si bien esto significa un duro golpe electoral para el otrora barón del Pacífico que volvió en 2017 prometiendo venganza a sus viejos aliados, en 2019 ‘el Negro’ Martínez no se quedará quieto, toda vez que ya arrancó a mover sus fichas para las regionales desde Jamundí, como revelamos

 
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Revolcón al negocio del combustible en Nariño

A finales del año, el Tribunal Administrativo de Nariño suspendió, como medida cautelar, las resoluciones del Ministerio de Minas que le daban el monopolio de la distribución de combustible dentro de Nariño al grupo Petrodecol. Una medida del Gobierno que reveló una puja de superpoderosos minoristas en la que estaban involucrados barones políticos del departamento y dueños de gasolineras.

La decisión, que deja en veremos la entrada de la planta de almacenamiento de combustible con sede en Tumaco, le da una victoria temporal a los minoristas -y los políticos-, toda vez que pueden continuar recibiendo los subsidios de transporte del combustible que hacen desde Yumbo, en Valle.

Pero para 2019, la pelea continuará. En los primeros meses está prevista la apertura de otra planta de abastecimiento en Chachagüí que entrará a competir con Petrodecol, que al menos hasta la medida cautelar, tiene el apoyo del Gobierno Nacional.

 
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Cali se vuelve distrito y su organización llega en plena época electoral

Cali arrancó este año su transformación a Distrito, un proceso que durará entre cinco y ocho años y cuyas primeras transformaciones se verán en 2019, en plena época electoral.

Además de un revolcón a la administración municipal y de organización interna, el cambio implica una redistribución de la ciudad en máximo ocho localidades, que fusionaría las 22 comunas de la ciudad, además de la elección de alcaldes locales, lo que, como nos admitió el gerente de este cambio, Alejandro Becker, podría tener riesgos debido al poder de manejo de gasto que tendrían estas nuevas figuras.

El cambio ya tiene a precandidatos opinando a favor y en contra y seguramente será uno de los temas de la campaña electoral. Incluso, el proyecto de reestructuración de la administración debe ser aprobado por el Concejo en agosto, dos meses antes de la elección del reemplazo de Maurice Armitage.

 
 
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Tumaco y Buenaventura volvieron a perder a sus alcaldes por la corrupción

Los dos puertos principales del Pacífico terminaron el año sin los alcaldes electos debido a que, cada uno por aparte, tiene líos judiciales por desviación de recursos. Una crisis de institucionalidad que se suma a las ya complejas dinámicas de violencia en ambos municipios.

Desde abril, Eliécer Arboleda, alcalde de Buenaventura, entró y salió de prisión hasta que un juez le impuso la medida de aseguramiento permanente por el caso del presunto desfalco en la remodelación del hospital público Luis Ablanque de la Plata, en el que está involucrado su hijo y un grupo de contratistas.

A inicios de este mes, el presidente Duque nombró a su reemplazo interino a través de Maby Viera.

En Tumaco, el alcalde Julio César Rivera termina el año detenido por presuntas irregularidades en la contratación de la construcción de casas de interés prioritario en Candelillas, un proceso que como contamos, arrancó hace más de 10 años y al día de hoy las viviendas construidas no tienen siquiera alcantarillado.


Es la segunda vez en menos de un año que Rivera sale del cargo. Ya había sido suspendido por tres meses por las irregularidades en la designación del gerente del hospital Divino Niño, en el marco de la puja política que por ese cargo tiene con su rival, el barón electoral Neftalí Correa.

 

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