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Bernardo Toro en la

Director, Fundación Avina en Colombia y miembro del Grupo de Diálogo Minería y Desarrollo Sostenible

- 15 de Abril

105 Seguidores

La Silla Minera: conversar para crear una mineria en Colombia que las comunidades quieran proteger y sentirse orgullosas de tener en su territorio

Las palabras crean realidad. Un juez cambia la vida de una persona con palabras: Ud. está libre o está condenado. “Los declaro marido y mujer”… y todo cambia. Decimos a alguien “te amo” y comprometemos el futuro nuestro y de la otra persona. “Acepto su contrato”, “estás despedido”, etc. El lenguaje es acción, tiene poder transformador.  
Somos lo que conversamos, somos lo que hablamos. Si queremos saber quiénes somos basta con observar nuestras conversaciones. El lenguaje nos constituye. Cuando cambiamos de modo de ser o de rol social cambiamos de conversación: si hoy nos nombran en un cargo superior, mañana conversamos de otra manera. Y cuando cambiamos nuestro modo de conversar comenzamos a cambiar nuestro modo de ser. [1]
Una organización o una empresa puede ser definida como una red de conversaciones que conversa con otras empresas (redes conversaciones) para generar transacciones. Y el tipo y calidad de las conversaciones determina el alcance y límite de las transacciones que esa empresa u organización puede hacer.
Venga a conversar a la Silla Minera. Podemos hacer de la minería un factor de creación de vida digna si vemos la minería como un riesgo que podemos prever, prevenir y controlar a través de procesos participativos en nuestros territorios.
[1] Conceptos tomados o inspirados en: Echeverría Rafael. (2008) La Ontología del Lenguaje. Granica.

Debate

Fundación Liderazgo y Democracia en la Red Líder

Fundación Liderazgo y Democracia

- 14 de Abril

413 Seguidores

"Quien habla de lo mejor de su casa, recibe las mejores visitas" Andrés Mosquera #TrendingLíder

Mostrar a través del arte, lo positivo del Chocó es el objetivo principal de “Enamórate del Chocó”. Una iniciativa del diseñador gráfico chocoano Andrés Mauricio Mosquera, 28 años, que pretende ayudar a cambiar la imagen de uno de los departamentos más estigmatizados del país.

Columna

Liliana Silva Miguez en la Red de las Mujeres

Abogada

- 13 de Abril

296 Seguidores

La justicia que queremos

Creo orgullosamente que las mujeres como sujeto político hemos sido capaces de pelear nuestros derechos desde una lógica distinta del patriarcado, la de la ética, la de iguales, la de la transparencia y la de un interés legítimo por una sociedad democrática, libre y en paz. Por eso mismo creo que ahora, justo en el momento en que muchas cosas pueden cambiar en el país al construir la paz, las mujeres podríamos preguntarnos: ¿Cuál es la justicia que queremos para todas?

Columna

Carlos Raúl Yepes en la Red Cachaca

- 13 de Abril

456 Seguidores

Así es la Bogotá que yo quiero

Desde hace un tiempo en el Grupo Bancolombia nos hemos planteado la pregunta de cómo convertirnos cada vez más en actores de cambio. Entre muchas respuestas, encontramos que está en cada uno de nosotros la manera de transformar el lenguaje para cambiar la realidad y si abordamos este propósito, tendremos una nueva mirada de la sociedad en la que vivimos, de la ciudad que nos pertenece. 

Columna

en la

Psicologo

- 13 de Abril

0 Seguidores

Hola, un cordial saludo,...

Hola, un cordial saludo, soy Alejandro Hurtado H, vivo y trabajo en el Cauca en la construcción de capacidades regionales, voy a estar acompañando este proceso porque me parece de sumo interés compartir visiones regionales y aportar en la construcción de un dialogo que permita hacer más evidente que los territorios tienen miradas sobre el conflicto y el eventual post conflicto.

Debate

Álvaro Jiménez en la

Coordinador, Campaña Colombiana contra Minas

- 10 de Abril

551 Seguidores

(Abrebocas) Las Fuerzas Militares y el proceso de La Habana

Históricamente ha existido resistencia en las filas de las Fuerzas Militares en relación con los procesos de negociación con las guerrillas. Las recientes tensiones generadas por el retiro del general Mora de la mesa de negociación en La Habana, ampliamente difundido y discutido entre la opinión pública, evidencian que este Gobierno no está exento de ese riesgo.

  1. ¿Puede interpretarse el retorno del general Mora a la mesa como un signo claro de que la tensión con las Fuerzas Militares está resuelta?

Columna

Santiago Rojas Quijano en la

Participante de la red

- 10 de Abril

943 Seguidores

Propongo para iniciar que...

Propongo para iniciar que todos nos presentemos brevemente con nombre, lugar y campo de acción. Hola a todos, soy Santiago Rojas Q. Ya he hablado con todos personalmente, y me da mucho gusto darles la bienvenida a este espacio, de parte de La Silla Vacía y sus aliadas, la FIP y la KAS.
Soy coordinador de La Silla Llena, el paraguas que recoje las actuales seis redes de trabajo en paz, tierras, mujeres, minería, Bogotá y liderazgo, que pronto serán ocho con la de educación y arte. Creo que el rol que debe jugar este grupo es empezar a establecer un vaso comunicante de opinión e información de calidad entre el centro del país y la realidad del conflicto en las regiones, que contribuya a aclarar las posibilidades y los riesgos que presenta el actual proceso de negociación con las guerrillas.
Con mucha expectativa, les reitero mi agradecimiento por el buen recibo que todos le han dado a esta iniciativa.

Debate

Harold Wilson Montúfar Andrade en la Red de la Paz

Economista Consultor

- 10 de Abril

318 Seguidores

Plan Territorial de Paz

Los acuerdos de negociación para terminación definitiva de la guerra, realizados entre el Gobierno Nacional y las guerrillas en Colombia, se convierten en la génesis necesaria para que el país comience a entretejer metodologías y conceptos sobre la planeación territorial para la paz, en un ambiente de reconciliación.

Columna

Patricia Guerrero en la

Fundadora de la LMD

- 09 de Abril

529 Seguidores

Cincuenta años de impunidad contra las mujeres.

En cincuenta años de conflicto armado nadie sabe cuantas víctimas de violencia sexual VS ha dejado el conflicto interno armado en Colombia. Muchos de los crímenes penales internacional ni siquiera existían hace veinte años. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional refleja en su articulado la barbarie de los crímenes de género en la lógica jurídica que reclama la ley, la convención, el estatuto, el tratado o el protocolo mucho después del genocidio, la tortura, la desaparición forzada, o la violencia sexual contra las mujeres.
Aborto forzado, embarazo forzado, esclavitud sexual, prostitución forzada, violación (rape) como genocidio etc., hasta hace muy poco fueron reconocidos como crímenes penales internacionales. Colombia hace parte del Estatuto de Roma y este, como los demás tratados que reconocen y protegen los derechos humanos incluido el DIH forman parte del bloque de constitucionalidad y son de superior jerarquía que la legislación interna. En todo caso prevalecen sobre la legislación nacional.
En Colombia han sido las víctimas, las sobrevivientes, las organizaciones de mujeres, las defensoras de derechos humanos de las mujeres y otras organizaciones democráticas, quienes con el apoyo de la Bancada de Mujeres del Congreso de la República, han logrado elevar a la categoría de ley la persecución de la violencia contra la mujer. 
La investigación, persecución y castigo para los responsables de violencia de género y la violencia sexual en razón del conflicto interno armado siguen siendo el reto para la Fiscalía General de la Nación. En más de 16 años como defensora de las víctimas de violación sexual y desplazamiento forzado, ni uno de los más de 130 casos que hemos denunciado ante la Fiscalía General de la Nación ha obtenido resultados. Las investigaciones han sido archivadas por falta de pruebas: 100% de impunidad respecto de los casos de la Liga de Mujeres Desplazadas .
La Corte Constitucional ha reclamado a la Fiscalía General de la Nación justicia para nuestros casos así como para cientos de casos más de mujeres desplazadas que han sido víctimas de violación sexual (Auto 092 de 2008. Anexo Reservado) por todos los actores armados en el conflicto: paramilitares, guerrillas y fuerza pública. Sin embargo la respuesta de la Fiscalía sigue siendo descoordinada, parcial e inconsistente y la impunidad no ha sido superada, sino que por el contrario, las victimas desconfían del sistema judicial, pues sus derechos como víctimas han sido reiteradamente violados. Ellas han sido re victimizadas al ser expuestas a contar los hechos N número de veces ante diferentes funcionarios públicos, tanpoco tiene una asistencia psicológica permanente y calificada que les permita superar el trauma y el estrés post traumático, sino todo lo contrario, sus versiones son puestas en tela de juicio y muchas de ellas han debido desplazarse nuevamente por el estigma social, y otras, por temor a la persecución de los perpetradores en ocasiones miembros de sus propias familias.
Un reciente informe se seguimiento a estos casos denominado ‘Acceso a la Justicia para las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual’ del cual hizo parte la Liga de Mujeres Desplazadas y el Observatorio Género Democracia y Derechos Humanos, hace un extenso recorrido por los obstáculos institucionales, entre los cuales la falta de una política criminal de mujer y género es evidente en la Fiscalía General de la Nación, así como la falta de un tratamiento diferencial de las víctimas, como la falta de garantías de acceso a la justicia destacándose: la desprotección, la visión restringida de la VS en conflicto armado y los graves obstáculos en la atención en salud. Son cincuenta años de guerra e impunidad contra las mujeres. 
 

Debate