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Impuesto a las bebidas azucaradas: mentiras y verdades

De bebidas azucaradas, parece ser que en lo público sólo pueden hablar las empresas. Por ello, este artículo presenta otras conclusiones sobre los mismos argumentos de la Industria ¿Cuáles son verdad y Cuáles son mentira?

Martha Yaneth Sandoval Salazar
Martha Yaneth Sandoval Salazar
Coordinadora del Proyecto de Medidas de Prevención de la Obesidad-Educar Consumidores
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18 de Diciembre de 2018

Con la reciente aprobación en comisiones conjuntas de Cámara y Senado del impuesto plurifásico a las bebidas azucaradas, empresas y gremios ejercen una fuerte presión mediática y en el Congreso para que este impuesto no sea aprobado en las respectivas plenarias.

La ANDI y FENALCO han reeditado sus argumentos del año 2016, cuando se discutía la inclusión de este impuesto en la reformar tributaria; en aquel momento, se difundieron argumentos de pánico económico pasando por el quiebre de los tenderos, las perdidas de ingresos para las 188 mil familias dependientes del sector cañero, las perdidas de empleo en el sector industrial, la inefectividad del impuesto; entre otros.

En el mismo año, la ANDI y varias empresas de gaseosas firmaron los Acuerdos de autoregulación para impedir el impuesto; con estos, se comprometieron a no vender gaseosas a menores de edad en colegios; acuerdos que no cumplieron. Hoy lobistas, presiones y argumentos son los mismos, tal vez la novedad, son las recientes declaraciones de Coca-Cola sobre su intención de demandar al país por supuesta inestabilidad jurídica, esto de aprobarse el plurifásico.

Curioso que, a diferencia de 2016, en esta oportunidad Coca-Cola, decida pronunciarse públicamente; tal vez porque un IVA plurifásico toca todas sus líneas de producción sin exclusiones, a diferencia del impuesto del 2016, que dejaba por fuera todas las light y Zero.

Si de inestabilidad jurídica se tratara, habría que recordar, que como bien en su momento lo advirtió Dejustica, la Corte Constitucional ya estableció que el gobierno puede implementar impuestos a productos que generen afectaciones a la salud, con el fin de encarecer su precio y desincentivar su consumo (Dejustica, 2016).

Siendo un tema de interés nacional, el debate público, orientado por los medios masivos de comunicación, ha difundido los argumentos de las empresas y los gremios. Lo propio ha hecho la Comisión de Ponentes en el Congreso de la República: sólo ha escuchado a los gremios, no ha sido posible que se desarrolle un diálogo que incorpore la argumentación de la sociedad civil, los gremios médicos y la academia.

De bebidas azucaradas, parece ser que en lo público sólo pueden hablar las empresas. Por ello, este artículo presenta otras conclusiones sobre los mismos argumentos de la Industria ¿Cuáles son verdad y Cuáles son mentira?

 

1. Las tiendas de barrio se van a quebrar con la implementación del impuesto plurifásico: MENTIRA

Un indicador de la importancia de un producto para una tienda de barrio es el margen de ganancia que deja y la frecuencia con la que este se vende. Revisando cifras de la ANDI (2013) y EUROMINITOR (2017), es reiterativa la conclusión: las gaseosas no son el producto más rentable en una tienda de barrio; los productos lácteos, comida refrigerada, pan, galletas, aceites y grasas, snacks, desodorantes, salsas y condimentos, productos de cuidados del hogar, son algunos de los productos con mayor rentabilidad para las tiendas de barrio, por encima de las gaseosas.

Pero aún más importante, lo que hace de las tiendas de barrio, el canal de compra preferido de los hogares no es que se vendan gaseosas, sino la proximidad de éstas al hogar y su sistema de pago “fiado”, que ofrecen la mayoría de los tenderos. Ninguno de estos atributos se afecta con el impuesto a las bebidas azucaradas. De hecho, las investigaciones de mercado realizadas periódicamente por Kantar Worldpanel (2018) revelan que las tiendas de barrio tienen una penetración de mercado del 96% y un 20% de participación en la canasta de consumo masivo.  Nielsen (2018), ratifica esta tendencia.

Si FENALCO, realmente esta preocupado por el futuro de las tiendas de barrio, debe ver los grandes esfuerzos que estas han realizado para sostenerse ante el ingreso de tiendas de proximidad como D1, ARA y Justo y Bueno, los cuales les compiten con precios y proximidad el mercado minorista a las tiendas de barrio.

Las medidas para desestimular el consumo de bebidas azucaradas se han implementado en 14 países de América Latina.  En México, una de las experiencias más exitosas de implementación del impuesto a bebidas azucaradas, su comercio no se ha quebrado y tampoco sus tiendas de barrio.

En su momento, las afectaciones que el sector tendero de México presentó no fueron de las magnitudes difundidas en Colombia y obedecieron a otros factores no relacionados con el Impuesto: inseguridad pública, la baja en el poder adquisitivo de las personas y el elevado costo de los servicios, que incluye la carga impositiva (ANPEC, 2016).   

Cuatro años después de la implementación de este impuesto a las bebidas azucaradas, cifras oficiales del INEGI, muestran que, en septiembre de 2018, los ingresos del comercio al por menor crecen a tasas del 5.3% (INEGI 2018)

 

2. El impuesto plurifásico no incrementará los precios lo suficiente para desestimular el consumo de las bebidas azucaradas: VERDAD

Por ello, los objetivos de salud pública que se persiguen con el impuesto, que son disminuir el consumo de no saludables y prevenir Enfermedades Crónicas No transmisibles, requieren para su concreción de dos impuestos: IVA plurifásico del 19% a todas las bebidas azucaradas ultraprocesadas y un impuesto adicional al consumo de estas bebidas no menor a 20%; sólo así se lograría reducir el consumo en 32% (PLOS ONE, 2017). En consecuencia, el sobrepeso y la obesidad podría reducirse hasta en 10%, en particular en los hogares de más bajos ingresos (Vecino, 2018)

Los gremios, Postobón y FEMSA-CocaCola, han encontrado eco de oposición al impuesto en varios Congresistas, en particular de Cambio Radical, quienes han manifestado que el IVA plurifásico no incrementaría los precios de gaseosas sino hasta en 5%, insignificante para desestimular su consumo.

En efecto, hay dos implicaciones del plurifásico para tener en cuenta.  

La primera es que su aprobación no afecta a todas las bebidas azucaradas -las cuales son más que las gaseosas-; hoy sin reforma los mal llamados jugos de cajita (que no son jugos) ya pagan un IVA plurifásico; por lo tanto, no incrementarían su precio.

La segunda, que las gaseosas, tés y energizantes tan solo incrementarían su precio entre 5% y 10%, dependiendo si se comercializan en una tienda de barrio o de grande superficie. Para reducir la obesidad se requiere un incremento en precios no menor a 20%.

 

3. El impuesto a bebidas azucaradas es una medida paternalista que interfiere con el mercado: MENTIRA

Según la teoría económica, en el juego del libre mercado los individuos toman decisiones de consumo de forma racional y con plena información. Sin embargo, también desde la teoría económica se ha demostrado la existencia de las fallas de mercado y para corregirlas el Estado debe intervenir.

Tres de ellas, justifican el impuesto a bebidas azucaradas: (i) La no conciencia de la relación negativa entre consumo de bebidas azucaradas y la salud (ii) La racionalidad imperfecta: cuando se tiene conciencia de la relación negativa del consumo de bebidas azucaradas pero los individuos no toman decisiones basadas en la racionalidad y (iii) la preferencia temporal inconsistente (decisiones que provocan gratificación a corto plazo y daño a largo plazo). Estas fallas, son características en las decisiones de consumo de niños, niñas y adolescentes, lo cual es alarmante y problemático, como lo demuestran las estadísticas.

Las cifras recientes del Ministerio de Salud revelan para Colombia, que 9 de cada 10 escolares no cumplen con el requerimiento de consumo de frutas y verduras recomendado por la OMS (MINSALUD, – ENSE, 2018) y el 74% de niñas y niños escolares consumen 1 o más veces al día bebidas azucaradas. (MINSALUD – ENSE, 2018)..

La gran verdad de todo esto, es que, de no aplicar un impuesto a las bebidas azucaradas, el país pierde, pierde la salud y pierden las personas. Pues en Colombia el 56.4% de los adultos y 24.4% de los escolares de 5 A 12 años tienen exceso de peso, (MINSALUD, ENSIN 2015) y 2.5 millones de colombianos padecen diabetes y han sido diagnosticados. Además, existen otros 1.4 millones que padecen la enfermedad sin saberlo. De no implementar el impuesto, en el año 2020 Colombia tendría 90.000 casos de diabetes mellitus, asociados al consumo de bebidas azucaradas (MINSALUD-2016).

 

Imagen: iStock

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