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¿Saben los colombianos utilizar los mecanismos de participación?

Luego de que la consulta anticorrupción del domingo no alcanzara el umbral vale la pena preguntarse, ¿saben los colombianos cuáles son y para qué sirven los mecanismos de participación ciudadana establecidos en la constitución política?

Jose David Cavanzo Ortiz
Jose David Cavanzo Ortiz
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02 de Septiembre de 2018

Luego de que la consulta anticorrupción del domingo no alcanzara el umbral vale la pena preguntarse, ¿saben los colombianos cuáles son y para qué sirven los mecanismos de participación ciudadana establecidos en la constitución política?

En el primer gobierno de Álvaro Uribe (año 2003) se promovió un referendo contra la politiquería el cual incluía 15 preguntas, que de ser aprobadas, modificarían la Constitución Política de manera inmediata. Sin embargo, y a pesar de tener el apoyo gubernamental de un mandatario con un porcentaje de popularidad superior al 70%, tampoco alcanzó el objetivo propuesto, obteniendo como resultado la aprobación de 1 de las 15 preguntas.

Años después,, en 2016, el entonces presidente Juan Manuel Santos convocó el plebiscito por la paz, donde se le preguntaba a los colombianos si refrendaban o no, los acuerdos entre el gobierno nacional y la guerrilla de las FARC, en el cual se alcanzó el umbral, pero hubo más de 50 mil votos negativos de diferencia sobre los positivos.   

El pasado 26 de agosto de 2018, después de que un grupo de ciudadanos promoviera la consulta popular anticorrupción, para la cual recolectaron 4.236.681 firmas, si bien se logró una participación superior a 11 millones de colombianos, de acuerdo con la Registraduría no se alcanzó el mínimo de votos requeridos para que fueran aprobadas las 7 propuestas que se presentaron.

Hoy, hay que cuestionarse si Uribe perdió el referendo, Santos el plebiscito por la paz y Claudia López, Angélica Lozano, Petro o Robledo perdieron la consulta anticorrupción, o si más bien, el que perdió fue el país.

Pareciera que los colombianos en realidad no supieran para qué sirven los mecanismos de participación ciudadana o solo les interesara ejercer el derecho al voto cuando hay algo a cambio (dinero, comida, transporte, un trabajo); También, pareciera que las fake news y que las decisiones de los diferentes dirigentes afectaran la decisión que pueda tomar el ciudadano que le sigue por redes sociales o que importara más quien los promueve (Uribe, Santos o Claudia López) que su contenido y el fin para el que se convoca.

De todas formas, en el país sigue reinando la polarización y esto siempre va a afectar cualquier mecanismo de participación ciudadana.

Si está conmigo, es mi amigo, si no me apoya, es mi ultra enemigo y quiere lo peor para Colombia; No se acepta que quien piense diferente sea un opositor con el cual se puede debatir y contribuir a tomar la decisión de manera informada, inclusive, es tanta la polarización, que son temas “prohibidos” en algunas reuniones de amigos o familiares para evitar generar enemistad, algo absurdo en un país donde se supone existe una democracia.

Por lo anterior, este puede ser el momento para aplicar el gran pacto por Colombia que promueve el Presidente Duque, quien en su alocución, luego del plebiscito, insistió en continuar con el trámite de su paquete de 4 leyes anticorrupción ante el congreso, pero que también, el mismo día, algunos senadores y promotores de la consulta, anunciaron que radicarán las iniciativas legislativas que contenía la consulta anticorrupción en el congreso.

Entonces, ¿por qué no mejor concertar y sacar adelante por vía ordinaria, con el apoyo de los diferentes partidos, un solo paquete de medidas efectivas contra la corrupción?

Ese es el gran reto para los congresistas y el gobierno, demostrar a los colombianos que pueden unirse para adoptar unas medidas reales anticorrupción como lo pide la ciudadanía, sin otro mecanismo de participación ciudadana adicional al voto que se depositó para que cada uno de ellos ocupara su curul.

Por último, es importante que los ciudadanos pasen del dicho al hecho, sobre todo los jóvenes para quienes es muy común ver su reacción o apatía hacia la política en redes sociales pero poca participación en las urnas. Las cosas están cambiando y  en las elecciones locales del 2019 es la oportunidad para reivindicarse y elegir las personas que realmente signifiquen lucha contra la corrupción y renovación de las costumbres políticas.