Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

El decreto del Gobierno Santos que afectaría gravemente a las Zonas de Reserva Campesina (ZRC)

Lo que solicitaron las organizaciones de Zonas de Reserva Campesina para mejorar la norma vigente no es tenido en cuenta, pero sí se lo diseñaron a la medida a los empresarios, terratenientes y latifundistas de las ZIDRES.

César Jerez
César Jerez
Profesor - Líder de zonas de reserva campesina
441 Seguidores0 Siguiendo

1 Debates

27 Columnas

Columna

648

4

24 de Julio de 2018

El Gobierno de Santos incumplió la Ley 160 en materia de Zonas de Reserva Campesina, los Acuerdos de Santander de Quilichao que resumen las peticiones de las ZRC de los paros campesinos desde 2013, y el Acuerdo de paz, donde las ZRC deberían ser junto a los PDETS y los planes sectoriales, el marco de ordenamiento territorial, ambiental y productivo que solucione los problemas de acceso a tierras, formalización de la propiedad, desarrollo rural, cierre de frontera agrícola y armonización de la economía campesina con la conservación.

Es bastante posible que el Ministerio de Agricultura y la UPRA impongan durante estos últimos días del Gobierno un decreto unilateral que afectaría gravemente a las ZRC y privilegiaría el modelo de plantaciones con la creación de las ZIDRES. Es decir, el Gobierno no le cumple a las ZRC ni cumple su palabra en el Acuerdo de paz; por el contrario,  pretende implementar un marco más restrictivo incluyendo la caducidad de las ZRC, a través de un decreto disfrazado de cumplimiento del Acuerdo de paz.

El decreto denominado "Por el cual se subroga el ttulo 13 de la parte 14 del libro 2 del decreto 1071 de 2015, único reglamentario del sector administrativo agropecuario, pesquero y de desarrolllo rural, relacionado con las Zonas de reserva Campesina" en su integridad representa una regresión en aspectos vigentes en la normatividad actual que rige las Zonas de Reserva Campesina, en particular lo estructural que se mantiene en la Ley 160, capítulo XIII y el decreto reglamentario 1777.

Si bien aparentemente tiene un desarrollo mejor estructurado e incorpora muchos aspectos de las normas vigentes, la redacción en temas centrales como el objeto, los objetivos y  los planes de desarrollo sostenible de las ZRC, incorpora aspectos que debilitan lo existente y lesionan lo difícilmente logrado hasta 1999.

En el misma perspectiva, más allá de lo que ya es vigente respecto al ordenamiento social de la propiedad; la propuesta no incorpora nada de lo previsto en el Acuerdo de paz, en particular las posibilidades de que las ZRC sean un instrumento para avanzar hacia la reforma rural integral y la protección ambiental.  

Antes de un debido análisis comparado entre los artículos vigentes y los actuales (que deberá hacerse) para tener precisiones en cada punto, se le debe preguntar a los reclamantes de ZRC sobre los aspectos necesarios de cambio o fortaleza normativa que se requieren para una mejor implementación y exigibilidad de esta figura de ordenamiento y participación campesina.

Algunos aspectos que deberían fortalecerse normativamente tienen que ver con una mejor y mayor concurrencia y corresponsabilidad institucional, definir el procedimiento para que en las regiones con predominio de baldíos y las ZRC se reconozcan (es decir, darle dientes al Artículo 81 de la Ley 160), la posibilidad de reconocimiento directo de las ZRC en áreas de Ley Segunda B y C, por lo menos, y el potencial de la ZRC para solucionar el conflicto entre campesinos y Parques Nacionales Naturales.

Las ZRC requieren de "seguridad jurídica", solucionando los conflictos de ilegales concentraciones de UAF en su interior, protegiendo la figura y la tierra de campesinos a través de la inscripción en folios de matrícula con anotaciones de existencia de régimen especial y regulación del mercado de tierras en beneficio de los campesinos, aspectos urgentes que no están en esta propuesta.

Por su parte, hay que advertir los aspectos regresivos, fácilmente identificables en el texto, sobre todo al reconocer otras regulaciones de baldíos posteriores a la Ley 160, restándole la fuerza a lo ya planteado en el Artículo 81.

Por ejemplo, las prohibiciones explícitas sobre Ley Segunda de Zonas de Reserva Forestal, caducidad de las Zonas de Reserva Campesina y éstas en páramos, otros regímenes nuevos sobre baldíos como las ZIDRES, nuevas reservas de baldíos con otros fines, entre otros.

La estructura del texto lleva a considerar un mejor desarrollo de lo vigente y no es así. Pese a tener un par de aspectos que podrían considerarse positivos, la propuesta es regresiva en los aspectos estructurales.

Queda claro que existe una agenda de debilitamiento de las ZRC, por ejemplo en los escenarios y papel de las organizaciones existentes, reticencia a permitir propuestas en los aspectos mencionados sobre protección a través de las inscripciones en folios de matrícula, los temas de desarrollo del Acuerdo de paz, como la zonificación ambiental, el cierre de frontera agrícola y la armonización con reservas forestales y áreas protegidas.

Por el contrario, está el artículo y parágrafo para deshacer zonas como la del Guaviare, la más afectada por la violencia, el despojo y la carencia de cumplimiento y amparo por parte del Estado, el Artículo 2.14.13.4.5.

En el mismo sentido, no se puede perder de vista que actualmente hace curso otra iniciativa legislativa para ZIDRES con mejor estructura y funcionalidad a intereses del agronegocio, que tomó fuerza aprovechando de manera oportunista y cínica el Acuerdo de paz. 

El mismo equipo que trabajó en esa reglamentación para empresarios fue el que proyectó esta propuesta desde la UPRA. El interés es mover al mismo tiempo los decretos para "ponderar" beneficios del Acuerdo de paz. Es urgente comparar y demostrar, con un análisis sobre la propuesta de reglamentación de ZIDRES en cuanto a instancias, estructura, respaldo jurídico e institucional así como en la creación de grupos sectoriales de impulso, degradando la participación ciudadana.

Es evidente para dónde está trazada la agenda. Lo que solicitaron las organizaciones de Zonas de Reserva Campesina para mejorar la norma no se tiene en cuenta, pero sí se lo diseñaron a la medida a los empresarios, terratenientes y latifundistas de las ZIDRES.

Por esto, es inaceptable respaldar esta iniciativa y no hay cabida a un proceso de negociación del articulado, en el contexto político actual, porque la agenda está trazada sobre las ZIDRES, bajo ese conflicto de interés y ese cinismo con el que quieren presentar las dos normas. Se debe fijar una posición desde las organizaciones y debe ser advertido y alertado ante las instancias de acompañamiento y de seguimiento a la implementación.

La mejor referencia de ajuste normativo está en la evaluación de las ZRC adelantada por la FAO, que se hizo por sugerencia del mismo Ministerio de Agricultura y la Agencia de Tierras.

El gobierno debe tener coherencia, cumplir la ley, los acuerdos y los compromisos, y acoger la propuesta de articulado de los campesinos organizados en ANZORC.

Comentarios (4)

Simón Sarmiento

24 de Julio

0 Seguidores

Lo dicho. Es difícil que cambie el país porque los intereses de los dueños ...+ ver más

Lo dicho. Es difícil que cambie el país porque los intereses de los dueños del mismo no permiten la inclusión. Siempre se escudan en el cumplimiento de la ley para implantar leyes inequitativas, no incluyentes y defensoras del STATUS QUO. El sistema quiere hacernos creer que el poder es del gobernante de turno. Falso, el poder está en el Congreso. De allí es donde salen las leyes de inequidad con las que nos han gobernado desde siempre. Se suponía que el acuerdo mejoraría los aspectos de la tenencia de tierras, pero lo que han aprobado y siguen legislando es que la situación se empeore para quienes no tienen sino la capacidad de trabajo como recurso para progresar. No soy amigo de la violencia y creo que dentro de la democracia lo que debemos hacer es concientizar a la gente de lo importante que es votar por legisladores honestos que nos representen. La gran mayoría de los Congresistas está allá para pagar a los grandes capitales la inversión que hacen en las campañas electorales y no para defender los intereses de quienes los elegimos. Por eso terminamos siendo idiotas útiles del régimen.

Stefan Ortiz

25 de Julio

297 Seguidores

Increíble lo de deshacer la ZRC del Guaviare. Eso contradice totalmente la i...+ ver más

Increíble lo de deshacer la ZRC del Guaviare. Eso contradice totalmente la idea de frenar la deforestación hacia la Amazonía y hacia el Parque Chiribiquete. Fortalecer la ZRC es ayudar a frenar la expansión de la frontera agropecuaria. En cambio profundizar la concentración de la tierra con modelos como las ZIDRES solo empujará a más gente hacia la selva...

lomagrande

08 de Agosto

0 Seguidores

Mejor dicho, para los campesinos el premio de paz que con platillos y tambores...+ ver más

Mejor dicho, para los campesinos el premio de paz que con platillos y tambores querían que se lo celebraran al saliente presidente, fue el sofisma para poder clavar la puñalada a la patria donde más duele..permitir la deforestación de nuestra selvas y páramos en beneficio de los pulpos y asesinos del medio ambiente....no soy amigo de la violencia...pero tiendo a entender a los que con razón dicen que a los ricos no se les hace entender de otra manera y los legisladores estan dando la razón a estos planteamientos...doloroso..pero es la verdad..a los que nos duele la patria a veces no importa morir por ella y en forma violenta se reclaman los derechos.

JuanVelasco666

23 de Agosto

0 Seguidores

Vea pues... la norma se convirtió en retroactiva, como para pensar estupidame...+ ver más

Vea pues... la norma se convirtió en retroactiva, como para pensar estupidamente que la ZRC del Guaviare va a desaparecer. Además toca hablar con esos abogados de los empresarios para ver cuanto les pagan, preguntarles en la cara, sin hipocresías! como por simple curiosidad ver como van a responder. Es demasiado limitado el pensamiento de una persona que no puede colocar en una balanza el desarrollo rural y la reforma agraria, demasiado ortodoxo pensar que es una cosa o la otra ... demasiado incoherente hablar de paz y ofender sistemáticamente!