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¿Qué se debe hacer en Medellín para cumplir las metas de transporte verde?

Hace unos días, en la Cumbre Global de Acción Climática en San Francisco, el alcalde Federico Gutiérrez dijo que tenía como meta que Medellín se convirtiera en la capital del transporte eléctrico en América Latina. Para lograrlo, firmó los compromisos para el 2025 y 2030 sobre transporte público ecológico y libre de combustibles fósiles. ¿Qué se debe hacer para alcanzar esa meta?

Debate

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26 de Septiembre de 2018

La Silla Llena
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La Red de Voces Informadas de La Silla Vacía
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18 Debates

87 Columnas

Respuestas al Debate (7)

Dario Hidalgo

20 de Septiembre

272 Seguidores

DIRECTOR DE LA PRÁCTICA DE TRANSPORTE - CENTRO WRI ROSS DE CIUDADES SOSTENIBLES

Electrificar el transporte público y eliminar combustibles fósiles son parte de una buena estrategia de movilidad sostenible; deben ser complementados por mejoras en calidad del servicio público de transporte (frecuente, con buena cobertura y asequible); apoyo a movilidad a pie y en bicicleta con infraestructura segura, estacionamientos de bici adecuados y bicis públicas; desarollo urbano compacto, mixto y bien conectado; y medidas de gestión de demanda de viajes en carro y en moto, incluyendo cobros de estacionamiento y congestión.

En este marco la electrificación , que es muy ...+ ver más

DIRECTOR DE LA PRÁCTICA DE TRANSPORTE - CENTRO WRI ROSS DE CIUDADES SOSTENIBLES

Electrificar el transporte público y eliminar combustibles fósiles son parte de una buena estrategia de movilidad sostenible; deben ser complementados por mejoras en calidad del servicio público de transporte (frecuente, con buena cobertura y asequible); apoyo a movilidad a pie y en bicicleta con infraestructura segura, estacionamientos de bici adecuados y bicis públicas; desarollo urbano compacto, mixto y bien conectado; y medidas de gestión de demanda de viajes en carro y en moto, incluyendo cobros de estacionamiento y congestión.

En este marco la electrificación , que es muy útil para calidad del aire y mitigación de emisiones de gases efecto de invernadero, no resulta en congestión limpia o muertes en el tráfico de bajo carbono.

Para lograr la electrificación , Medellín avanza con la participación de múltiples agencias: Secretaria de Tránsito y Transportes, Área Metropolitana, Metro de Medellín y EPM. Se requiere el concurso de todos porque no se trata simplemente ente de adquirir buses eléctricos; hay que tener una adecuada red de carga, y hay que hacer algunas modificaciones a la operación para atender temas de autonomía y tiempos de recarga.

En principio, se requiere inversión pública adicional. Para servicio de calidad es normalmente insuficiente con la tarifa, más aún si se usa tecnología de mayor costo de capital inicial aunque existan ahorros en operación.

Para la expansión de flota eléctrica Medellín deberá contar con apoyo nacional , ya sea en transferencias para apoyar costos de capital de buses, o en forma de descuentos tributarios y de aranceles de importación , o en autorización de nuevos recursos , por ejemplo de un cambio a los impuestos de vehículos para que en vez de estar relacionados con el valor de los vehículos estén relacionados con las emisiones de contaminantes.

Muy valioso que Medellín muestre voluntad política, está debe estar acompañada de buena gestión institucional y recursos financieros.

Diego Zapata

20 de Septiembre

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ECONOMISTA - MÁGISTER EN GESTIÓN DE TRANSPORTE

Para alcanzar la meta propuesta considero que hay muchísimo por hacer, tal vez demasiado. Si consideramos los plazos propuestos para cada uno de los logros, así como los niveles de ejecución recientes, considero al aplicar el principio de realidad encontramos estas metas no son alcanzables en los plazos propuestos. Sustento mi afirmación en los siguientes argumentos:

1. El servicio de transporte público en Medellín y su Área Metropolitana continúa operando en dos estructuras de competencia: Competencia en el mercado y competencia por el mercado.

La primera corresponde a lo que en la cotidianidad se den...+ ver más

ECONOMISTA - MÁGISTER EN GESTIÓN DE TRANSPORTE

Para alcanzar la meta propuesta considero que hay muchísimo por hacer, tal vez demasiado. Si consideramos los plazos propuestos para cada uno de los logros, así como los niveles de ejecución recientes, considero al aplicar el principio de realidad encontramos estas metas no son alcanzables en los plazos propuestos. Sustento mi afirmación en los siguientes argumentos:

1. El servicio de transporte público en Medellín y su Área Metropolitana continúa operando en dos estructuras de competencia: Competencia en el mercado y competencia por el mercado.

La primera corresponde a lo que en la cotidianidad se denomina como La Guerra del Centavo, una estructura de mercado donde la competencia se da sobre las vías de nuestra ciudad, y los beneficios del empresario transportador son directamente proporcionales al número de usuarios, la tarifa y la reducción de costos asociada al material rodante y sus operadores de vehículos.

La segunda estructura corresponde a contratos con vigencias definidas, donde un número reducido de empresas propietarias de la totalidad de su flota compite por mayores áreas de operación en periodos que varían entre los 3 y los 5 años, y donde los ingresos del empresario están asociados a la calidad del servicio prestado – puntualidad, frecuencia, etcétera–, cuyos estándares son establecidos y continuamente revisados por la autoridad de transporte.

La dualidad en la estructura competitiva termina por afectar al usuario final, quien está sometido las externalidades negativas que el primer modelo diariamente genera. Hasta que todo el servicio público de transporte migre a un modelo de competencia por el mercado, con una única autoridad de transporte y uso de suelo, difícilmente alcanzaremos metas ambiciosas.

2. Medellín y su área metropolitana son un territorio particularmente denso, con enormes carencias en espacio público y un sistema vial limitado. Esta correlación de elementos reduce significativamente el número de alternativas tecnológicas a nuestra disposición para afrontar integralmente nuestros problemas ambientales, de movilidad y espacio público.

Nos encontramos así ante la necesidad de propender por más líneas de metro, que por su impacto urbanístico debiesen ser soterradas, la opción que sin duda demanda un mayor esfuerzo financiero.

En ese orden de ideas, la Ley 310 de 1996 – comúnmente conocida como Ley de Metros – ha sido ineficaz en apalancar a las ciudades para afrontar de manera asertiva sus crecientes retos en materia de movilidad. Por tanto, si esta Ley no se reformula a través de un sistema de “hipoteca de recursos” provenientes del Sistema Integrado de información sobre multas y sanciones por infracciones de tránsito (Simit) y la gestión integral de estacionamiento, Medellín no contará con el músculo financiero para ejecutar las líneas prioritarias proyectadas dentro del Plan Rector de Expansión del Metro de Medellín: Carrera 65 y Avenida Poblado-San Juan.

3. Otro elemento esencial es la atracción de empresas y talento que le permitan a la ciudad hacer frente a estos retos. En este sentido, necesitamos fortalecer nuestro ecosistema de innovación con empresas de primer nivel tanto en la prestación de servicios de transporte terrestre como en la construcción de obras civiles subterráneas.

Concluyo con una frase habitual en múltiples eventos de movilidad: “Hay que poner los recursos donde está el discurso”, y hay que hacerlo ya.

Emmanuel Ospina-Sierra

20 de Septiembre

4 Seguidores

INVESTIGADOR Y CONSULTOR EN MOVILIDAD, URBAM - EAFIT

En primer lugar, las metas pecan por ambiciosas, difusas y populistas, es decir; son el tipo de promesas que se encuentran durante una campaña electoral. La pregunta que quedaría abierta es; siendo alcalde hace casi tres años, ¿por qué sigue en campaña?

Aunque el tema central sobre el recambio de combustibles fósiles por tecnologías “limpias” sea un objetivo común y prioritario en la agenda global, el proyecto de Transporte Público de Medellín (TPM) que ha prometido mejorar la calidad ambiental con la renovación del 70 por ciento de la flota, sigue permitiendo diferentes versiones de diésel apoyado en...+ ver más

INVESTIGADOR Y CONSULTOR EN MOVILIDAD, URBAM - EAFIT

En primer lugar, las metas pecan por ambiciosas, difusas y populistas, es decir; son el tipo de promesas que se encuentran durante una campaña electoral. La pregunta que quedaría abierta es; siendo alcalde hace casi tres años, ¿por qué sigue en campaña?

Aunque el tema central sobre el recambio de combustibles fósiles por tecnologías “limpias” sea un objetivo común y prioritario en la agenda global, el proyecto de Transporte Público de Medellín (TPM) que ha prometido mejorar la calidad ambiental con la renovación del 70 por ciento de la flota, sigue permitiendo diferentes versiones de diésel apoyado en documentos que fueron modificados para incluir términos como “combustibles limpios o amigables con el medio ambiente". Esto para no incrementar las inversiones del sector y evitar la aguda discusión sobre los subsidios.

Medellín tiene pendiente superar varias crisis desde el evento de Hidroituango para pensar en sus perspectivas de futuro. Aparte del golpe a la confianza por el manejo de la situación, la demora y posible cancelación del proyecto, tiene a la matriz energética en alerta y la eficiencia de los vehículos eléctricos será igual a la de la fuente de producción.

Adicionalmente, para atender la situación del proyecto, EPM tendrá que desviar gran parte de las transferencias que le hace al municipio, afectando el presupuesto de los próximos años. Así que bienvenidas las metas ambiciosas, pero cuando tienen una base y un plan claro para no quedarse en palabras.

Más que premios a las mejores intenciones, se requieren soluciones en territorio, de nada sirve ser la capital latinoamericana del transporte eléctrico si no se atienden los problemas centrales de movilidad.

De 120 kilómetros de ciclorrutas en campaña, pasamos a 80 en el plan de desarrollo y a cinco construidos hasta ahora.

Hay que reducir la velocidad de las calles, evitar la construcción de puentes y autopistas, restringir el estacionamiento, recuperar el primer piso de la ciudad para las personas y reconocer las necesidades de peatones, ciclistas y motociclistas para salvarles la vida.

Hay que pensar en reducir las emisiones mediante la gestión del uso de los vehículos y la planificación del suelo, no a través de estrategias comerciales como se pretende con el gran salto eléctrico.

Se necesitan cambios justos e incluyentes que activen una ciudad a escala humana y eviten que el desarrollo territorial siga en manos de los sectores económicos inmobiliario y automotriz. “El mejor plan de movilidad, es un plan de usos del suelo".

Lukas Jaramillo Escobar

21 de Septiembre

13 Seguidores

ESTRATEGA EJECUTIVO, CASA DE LAS ESTRATEGIAS

Los compromisos parecen promisorios, pero desde el análisis político es inevitable pensar qué tanto el discurso se compadece con las acciones y si es ya un hábito común volver el tiempo, en contra una oportunidad para dejarle las acciones que pondrían en contra a un grupo de presión al siguiente gobierno.

En Medellín, los comerciantes y los distribuidores de carros son un grupo de presión que hace que en los dos primeros años de gobierno de Federico Gutiérrez viéramos un discurso poco contundente para desincentivar el uso de carro en la ciudad y hasta ahora ningún hecho decisivo.

El problema del aire...+ ver más

ESTRATEGA EJECUTIVO, CASA DE LAS ESTRATEGIAS

Los compromisos parecen promisorios, pero desde el análisis político es inevitable pensar qué tanto el discurso se compadece con las acciones y si es ya un hábito común volver el tiempo, en contra una oportunidad para dejarle las acciones que pondrían en contra a un grupo de presión al siguiente gobierno.

En Medellín, los comerciantes y los distribuidores de carros son un grupo de presión que hace que en los dos primeros años de gobierno de Federico Gutiérrez viéramos un discurso poco contundente para desincentivar el uso de carro en la ciudad y hasta ahora ningún hecho decisivo.

El problema del aire en Medellín hubiera requerido decisiones más drásticas y aunque muchas soluciones requieren un proceso y preparación, no es muy claro si estos procesos han comenzando a tiempo y de forma integral. Este es un tema en el que la actual administración de Gutiérrez ha perdido tiempo.

La pregunta no es si estamos avanzando en el uso de la bicicleta, vehículos eléctricos y desincentivar el uso del carro particular, sino a qué ritmo lo estamos logrando. ¿Cómo estaría la calidad del aire en Medellín en el 2025? Se requiere que un alcalde esté dispuesto a gastarse su popularidad y a no dejar contento a todo el mundo, se requiere hacer un plan con concesionarias de carros y con comerciantes para que ellos evolucionen y muten y encuentren una nueva oportunidad en los planes de cero emisiones de carbono y de peatonalización.

Giovanni A. Pabón Restrepo

21 de Septiembre

67 Seguidores

MSC EN ENERGÍAS RENOVABLES - SERVIDOR PÚBLICO

Señales de política pública en transporte eléctrico, como las que se dieron en los últimos días por parte del alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y su equipo, ubican hoy a la capital de Antioquia a la vanguardia del tema en América Latina.

Metas en movilidad eléctrica a mediano y largo plazo, como sustituir la flota de buses públicos con tecnologías eléctricas al 2025 y descarbonizar el transporte hacia el 2030, apuntan no solo a mejorar la calidad de vida de los medellinenses sino a cumplir las metas nacionales ante el Acuerdo de París de reducción de gases efecto invernadero, donde todas las regiones y ...+ ver más

MSC EN ENERGÍAS RENOVABLES - SERVIDOR PÚBLICO

Señales de política pública en transporte eléctrico, como las que se dieron en los últimos días por parte del alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y su equipo, ubican hoy a la capital de Antioquia a la vanguardia del tema en América Latina.

Metas en movilidad eléctrica a mediano y largo plazo, como sustituir la flota de buses públicos con tecnologías eléctricas al 2025 y descarbonizar el transporte hacia el 2030, apuntan no solo a mejorar la calidad de vida de los medellinenses sino a cumplir las metas nacionales ante el Acuerdo de París de reducción de gases efecto invernadero, donde todas las regiones y los sectores están llamados a hacer su aporte.

Esta tendencia de Medellín de ir a la vanguardia en transporte está encarnado desde hace años en el ADN de su administración pública, y por esto estas metas ambiciosas deben estar acompañadas de soluciones a diferentes retos.

Por un lado es fundamental encontrar el mecanismo financiero apropiado para cada segmento de movilidad que se quiera intervenir, se espera que con los años las nuevas tecnologías sean más fáciles de apropiar dado la masificación de su uso a nivel nacional y global.

El desarrollo de la infraestructura de carga eléctrica vehicular debe ir de manera paralela a la implementación de los pilotos de movilidad eléctrica que se han venido diseñando para la ciudad. Esta infraestructura debe responder en facilidad de uso, tiempo de carga y ubicación a las necesidades de los usuarios.

En conjunto con los fabricantes de los vehículos, sobre todo los de transporte público, se debe garantizar que las especificaciones técnicas de potencia estén acordes a la geografía y a las exigencias de los circuitos que deben cubrir los buses. Y con estos fabricantes también se deberán iniciar programas de capacitación a técnicos y centros de servicio de los vehículos para cubrir las necesidades de mantenimiento.

La ciudad también deberá tener una visión de mediano plazo en cuanto al uso y la disposición final de las baterías, para esto es importante exigir la responsabilidad extendida del fabricante que garantizará, que cuando las baterías pierdan su capacidad serán debidamente dispuestas para no generar un pasivo ambiental.

A nivel nacional, se debe garantizar la oferta de energía eléctrica a partir de fuentes renovables no convencionales a medida que nuevas ciudades se unan a este tipo de iniciativas, esto para garantizar un sistema limpio en todas sus etapas.

Además de destacar este avance, es clave hacer el llamado para seguir mejorando la movilidad. Los vehículos eléctricos disminuyen los problemas de ruido y de contaminación del aire, pero ocupan el mismo espacio que los vehículos de combustión.

Por eso, seguir promoviendo el transporte multimodal en el que participen los medios no motorizados y los sistemas de transporte masivo de calidad es fundamental para garantizar una transición segura hacia la sostenibilidad ambiental del sector.

Manuela Calle Escobar

22 de Septiembre

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COFUNDADORA Y JEFE DE MERCADEO DEL THINK TANK DE MOVILIDAD SOSTENIBLE INMOTION GROUP

El primer gran paso para acercarse al objetivo deberá ser, indudablemente, atreverse a ser impopular.

Sí. Porque en la práctica, lograr una meta tan ambiciosa como la que se acaba de trazar la administración pasa necesariamente por la toma de medidas de carácter restrictivo. Y el rechazo a estas medidas por parte de gremios industriales, sectores políticos y la ciudadanía misma, será inevitable.

Ahora bien, ¿cuáles pueden ser algunas de esas medidas? Las primeras y más urgentes tendrán que ver con la priorización de las inversiones públicas para preparar la ciud...+ ver más

COFUNDADORA Y JEFE DE MERCADEO DEL THINK TANK DE MOVILIDAD SOSTENIBLE INMOTION GROUP

El primer gran paso para acercarse al objetivo deberá ser, indudablemente, atreverse a ser impopular.

Sí. Porque en la práctica, lograr una meta tan ambiciosa como la que se acaba de trazar la administración pasa necesariamente por la toma de medidas de carácter restrictivo. Y el rechazo a estas medidas por parte de gremios industriales, sectores políticos y la ciudadanía misma, será inevitable.

Ahora bien, ¿cuáles pueden ser algunas de esas medidas? Las primeras y más urgentes tendrán que ver con la priorización de las inversiones públicas para preparar la ciudad para esta transición: fortalecimiento de las redes de ciclocaminabilidad, desarrollo de infraestructura de carga para vehículos eléctricos, establecimiento y, cómo no, ejecución de planes para la migración del transporte público hacia tecnologías sostenibles. Y en este último caso la migración no podrá ser gradual.

Esa transformación tendrá que darse, en la medida en que el presupuesto público lo permita, de manera contundente y definitiva con dos propósitos: Demostrar que el ejemplo empieza por casa, y obtener victorias tempranas.

Esas victorias jugarán un papel crucial porque comenzar a monitorear el impacto real de las medidas implementadas en términos ambientales y socioeconómicos, y fundamentar en su éxito la toma de decisiones futuras, va a permitir poner en perspectiva el efecto de las restricciones que deberán venir. Decisiones como la entrada en vigencia de las Zonas Urbanas de Aire Protegido, la imposición de medidas restrictivas para la circulación de vehículos de carga pesada en circuitos específicos, la rigidización de los controles de emisión de gases, el establecimiento de cargos por circulación y la limitación de número de vehículos a combustión por unidad de vivienda, son algunas de las muchas medidas impopulares posibles.

Habrá que saber admitir y maniobrar en medio de la resistencia. En este sentido, poder evidenciar su impacto más allá de la incomodidad será crucial para ganar adeptos sobre la marcha, y allanar el camino hacia el cumplimiento de la meta.

Ahora bien, es necesario y quizás más importante aún contemplar, en paralelo con las medidas restrictivas, algunas herramientas para incentivar la transición voluntaria hacia medios de transporte sostenible: reducción o exención de impuestos y subsidios para las poblaciones menos favorecidas, por mencionar algunas.

Por último, será vital garantizar, mediante el establecimiento de un marco normativo, la continuidad de estas políticas públicas durante las siguientes administraciones. De esta manera se podrá emprender y asegurar el camino hacia una ciudad libre de combustibles fósiles.

Y en ese momento, con certeza, la impopularidad tendrá su recompensa.

Alejandro Álvarez-Vanegas

25 de Septiembre

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PROFESOR DE INGENIERÍA DE PROCESOS Y COORDINADOR DE CULTURA AMBIENTAL DE LA UNIVERSIDAD EAFIT

No cabe duda de que el desarrollo sostenible tendrá que ser forjado principalmente en las ciudades. En ellas vive la mitad de la población mundial y se producen unas tres cuartas partes de las emisiones de carbono, así que no es sorpresa que la creación de ciudades y comunidades sostenibles sea uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por las Naciones Unidas.

Por eso es importante que la ciudad de Medellín esté asumiendo estos compromisos que le apuntan a un mejor futuro. Ahora bien, declaraciones como esta tienen que venir acompañadas de acciones conc...+ ver más

PROFESOR DE INGENIERÍA DE PROCESOS Y COORDINADOR DE CULTURA AMBIENTAL DE LA UNIVERSIDAD EAFIT

No cabe duda de que el desarrollo sostenible tendrá que ser forjado principalmente en las ciudades. En ellas vive la mitad de la población mundial y se producen unas tres cuartas partes de las emisiones de carbono, así que no es sorpresa que la creación de ciudades y comunidades sostenibles sea uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por las Naciones Unidas.

Por eso es importante que la ciudad de Medellín esté asumiendo estos compromisos que le apuntan a un mejor futuro. Ahora bien, declaraciones como esta tienen que venir acompañadas de acciones concretas que los compromisos se cumplan.

Si la ciudad quiere alcanzar esas metas tiene que fortalecer decididamente el transporte público, también la caminata y la bicicleta, la movilidad activa. No podemos pensar que el problema de la contaminación se soluciona simplemente cambiando los motores de combustión interna por motores eléctricos.

Definitivamente los combustibles fósiles son un problema tremendo, pero hay que pensar también cómo se va a mantener esa matriz energética contando con la presión de la demanda de electricidad de los carros.

Es decir, el problema no es únicamente el combustible, sino también el modelo de ciudad que se tiene: uno que acolita la dependencia y el abuso del carro particular y la moto. El transporte público tiene que estar mucho mejor diseñado, que cuente con rutas más claras, de más fácil acceso, y debe ser más barato y más integrado. Y los espacios para caminar y desplazarse en bicicleta deben crecer exponencialmente y además deben ser cómodos y seguros.

Tenemos que reducir drásticamente la cantidad de carros y motos, y en la medida en que se desincentive su uso, se tienen que fortalecer las alternativas menos contaminantes.

El Alcalde hace este compromiso, que tiene que hacer la ciudad, pero también debe garantizar las vías para que eso continúe en otros gobiernos: debe respaldar este compromiso con un plan a largo plazo en el que las partes involucradas realmente aporten para que esto siga, porque el próximo año la administración va a cambiar.