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La Visión de la fundadora de Maloka 360º #TrendingLíder

Nohora Elizabeth Hoyos, presidenta de Maloka, es la #TrendingLíder360º de esta semana. A través de su liderazgo al frente de Maloka por 17 años ha aportado a transformar la percepción sobre la ciencia, la tecnología y la innovación en el país.

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17 de Agosto de 2015

REFLEXIONES

Entorno del líder

Todo liderazgo surge de unas influencias en la vida: personales, intelectuales, vivenciales, de todo tipo. ¿Cuáles diría usted que son esas influencias que han determinado su estilo y sus motivaciones de liderazgo? 

En primer lugar, hay actitudes y aptitudes con las que se nace. Eso es una parte del liderazgo.

En segundo lugar, en la familia se establecen ciertos lineamientos o estímulos que permiten hacer florecer la vena con la que uno viene. Mis papás fueron muy estimulantes respecto a que, al ser ciudadano hay que ser parte de la solución y no ser el problema. Pasar de lo crítico a lo proactivo, ser solucionador de problemas en un país que enfrenta muchos retos.

Luego, mi liderazgo se vio reflejado cuando llegué al Instituto Nacional de Cancerología como científica y encontré un escenario supremamente árido, hostil. Yo era una mujer joven hablando de temas que en ese momento no se tocaban, como genética e inmunología. Detecté inmediatamente que en Colombia no había ni políticas, ni conciencia ciudadana sobre la materia.

Tomé una decisión de vida y por tanto, me autodenomino “rebelde con causa”. Eso he sido, también me autodenomino “aprendiz feliz”. Rebelde con causa porque en lugar de criticar que no hubiera políticas ni recursos para la ciencia, me volv, y eso hicimos. La Ley 29, ptgoececnologb polue en ese momento no se tocaban, gen de movilidad es el carro particular, que es ní líder para crear caminos que ni siquiera sabía cómo se manejaban y desde ahí, me volví aprendiz.

Propuse la primera Ley de Ciencia y Tecnología de este país y mis compañeros científicos me decían “usted no sabe nada de derecho”, les dije “pues aprendemos”, y eso hicimos. La Ley 29  que creó el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, fue aprobada en el año 1990.

Otra cosa que me estimuló, donde vi la oportunidad de ser parte de la solución y de crear nuevos caminos para transformar la situación, fue haber vivido en el Instituto de Cancerología por casi diez años.

Vivencié los retos tan complejos que las familias debían enfrentar, a veces inauditos. Se acababa la familia porque la ignorancia generaba roces, malversación de la verdad, malas decisiones, mitos o paradigmas tan horribles, por ejemplo, si la mujer tiene cáncer de cuello uterino se asumía que era prostituta y el esposo la abandonaba, o si los niños eran diagnosticados con leucemia los papás los abandonaban en Cancerología por miedo a cómo iba a ser el camino.

Ese reto se convirtió en un compromiso personal de construir caminos para crear y fortalecer la cultura ciudadana en ciencia, tecnología e innovación. Romper el mito de que eso es alejado e incomprensible, porque tengo muy claro que la calidad de vida, la competitividad del país, el desarrollo sostenible, todo eso, depende de la ciencia y la tecnología.

Quiero ser parte de la construcción de esos caminos y ahí me volví líder en políticas públicas, en ciencia y tecnología en cuanto a cultura ciudadana, me volví Directora de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia. Allí creamos Maloka, fui líder del proyecto, llevo 17 años liderando un programa nacional de cultura ciudadana que ha dejado millones de semillas de transformación que pasan por la autoestima, el amor por aprender, estimular vocaciones, inversiones de empresarios, políticos que cambian de visión.

Hay que apostarle a la ciencia y a la tecnología, y entiendo que, ante todo, el líder tiene una responsabilidad, la de ver un camino que de pronto los otros no ven.

Se tiene que hacer lo que sea necesario de manera transparente, entusiasta, para poder crear equipos, redes de personas que compartan el mismo sueño para volverlo realidad. Eso implica pasión, compromiso, constancia y paciencia, amor y capacidad de comunicación para que otros compartan el mismo sueño.

La confianza en sí mismo es fundamental para el liderazgo. ¿De dónde proviene su confianza en sí misma?

Eso tiene muchos ingredientes.

La pasión supera la falta de confianza. Las ganas de hacer las cosas, de aportar de manera significativa al cambio del país, son muy grandes. Mi vocación es servir. Tengo la filosofía, tal vez desde pequeña me la inculcaron en casa, de que si no es por aquí habrá otros caminos.

Tal vez por mi historia de vida que ha sido un poco compleja en cuestión de salud, aprendí que siempre hay dos opciones. O soy víctima, o soy aprendiz creativa. Es algo que he ido autoconstruyendo, porque muchas cosas que uno inicia no son exitosas, no necesariamente todo lo que un líder crea es exitoso. Cambié el chip y pienso que si en algo no soy exitosa, lo aprendo, eso es una oportunidad.

Para mí no existe la palabra “fracaso”, para mí esa es la mejor oportunidad de aprender. Con esas opciones aprendo mucho más que cuando me va bien, porque cuando me va bien estoy en la miel del éxito, pero cuando hay un reto, conozco, aprendo. El único fracaso es darse por vencido. La vida lo va alimentado.

Nunca olvidaré el día en que me paré en el potrero donde ahora está situado Maloka, cerré los ojos y me imaginé lo que iba a haber ahí, que iba a ser maravilloso, millones de personas beneficiadas por este programa nacional de cultura ciudadana. Dije “voy a trabajar por todas las personas que se van a beneficiar”, sé que es un camino duro, pero la satisfacción ha sido incomparable.

Vamos a las regiones más apartadas, a los municipios donde hay mayor reclutamiento de niños por parte de la guerrilla, llevamos las mini malokas y los niños ven otro mundo y otra vida. Vale la pena. Es la mejor recompensa. 

Las adversidades ayudan a formar el carácter y la personalidad del líder. ¿Qué adversidades ha tenido que superar?

Todas. Adversidades muy complejas que empiezan porque esto no era una cosa que la gente quería, al contrario. Tuvimos que ir contra las leyes del mercado, en esa época sólo había sangre, poder, plata del narcotráfico, secuestros.

Primero, la cultura colombiana está acostumbrada a pensar que la ciencia y la tecnología son un valor agregado de los países industrializados. Tenía que pelear contra esa cultura.

Segundo, los líderes todavía no entienden la trascendencia de esto. Una organización como Maloka en un país desarrollado, va en coche, pero el 100% de lo que hacemos tenemos que conseguirlo. Somos una entidad privada sin ánimo de lucro, hay apoyo en la medida que gestionamos patrocinio, pero para la operación de base no hay nada.

El tema económico ha sido un reto muy grande, al igual que para todo el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Los apoyos son eventuales por entidades que creen en esto, que son pocas. El Gobierno tampoco le apuesta suficientemente al tema de cultura ciudadana.

¿Cuáles fueron sus primeros rasgos, actos, o insinuaciones de liderazgo?

En mi casa quería organizar y mandar. En el colegio le decía a mis compañeras que organizáramos eventos para recoger plata y yo era la líder. Siempre decía por qué termino haciendo todo, en el momento no entendía que eso fuera liderazgo. Fui una líder de servicio, me acostumbré a hacer gestión.

En el bachillerato y en la universidad fue mucho más evidente. En el Instituto Nacional de Cancerología me nombraron representante de los empleados, yo era el canal de comunicación porque a todos los escuchaba y ayudaba, me volví la representante de los empleados. Organicé el primer coro, integré a los médicos con las personas de servicios generales. Todos parecían estar muy contentos.

¿Qué habilidades han facilitado su liderazgo?

En mi casa el tema central siempre fue la educación, mi  mamá era educadora.

Me decían que la educación es lo más importante, que aprender siempre, le abre la vida. La consciencia de la trascendencia del aprendizaje es maravillosa.

Pienso que, al menos en mí, eso es una cosa innata que en mi casa perfilaron.

La actitud de servir, presta y entusiasta son cosas bonitas que le ayudan mucho a un líder.

Visión de liderazgo

¿A qué personas de la vida pública le reconoce usted liderazgo? Y mirando hacia atrás, pensando en líderes colombianos ¿cuál le atrae?

Muchas. Más que admirar el liderazgo, lo reconozco y le aprendo.

Una madre comunitaria de Tunjuelito, Josefina Cruz, es una de las líderes que más me ha enseñado.

Todos los líderes son igualmente admirables siempre y cuando orienten a la comunidad a objetivos que mejoren la calidad de vida. Admiro a todos los líderes que aportan a una mejor calidad de vida, no los líderes para la guerra.

A veces nos centramos en nombres de personas, pero me parece que los líderes silenciosos son igualmente valiosos.

Dos temas que me parecen muy importantes en el liderazgo son el ejemplo y la humildad, empezando por aceptar que no me las sé todas y que hay que buscar y aprender. Un líder no se las tiene que saber todas. Hay que respetar las ideas y el liderazgo de los demás, así como motivar a otros que son embriones de líder.

Lo más importante es el liderazgo para el desarrollo de la sociedad. El mayor problema de Colombia es el liderazgo, porque muchos no son visionarios o valientes debido a la corrupción, el egoísmo.

Ser líder es un reto muy complejo porque motiva, orienta, convence, pero que hay que ayudar a desarrollar el liderazgo.

Hay una persona a la que admiro mucho por su coherencia, Gandhi. Hizo la guerra sin guerra, hizo la paz en paz.

Otro es Leonardo Da Vinci, porque pensaba transversalmente, arte, ciencia, ingeniería, filosofía. Admiro la manera en la que veía al mundo desde todos los aspectos.

Una visión de liderazgo tiene un diagnóstico de la situación a intervenir, una meta hacía a dónde ir y una fórmula para lograrlo. ¿Cuál diría usted que es su diagnóstico, fórmula y meta?

El mayor problema que tiene Colombia es la formación de líderes con suficiente visión, valentía, transparencia, coherencia y constancia, que puedan dar ejemplo y que realmente orienten y motiven a la ciudadanía y sepan trabajar en equipo. ¿Cómo nos unimos para lograr una mejor calidad de vida en el país, para que sea competitivo y haya equilibrio social y económico? Hace falta coliderazgo.

Pienso que hay muchas fórmulas, la educación, la familia. La familia es la base de la sociedad, cuando los niños son chiquitos, los líderes de la familia son los papás. Desde la base de la familia es muy importante lo que hacemos, conversamos, a dónde vamos. Educar en consciencia y responsabilidad ciudadana, en cultura ciudadana, es muy importante.

Me enseñaron en mi casa que el bienestar colectivo es más importante que el personal. Eso tiene  que estar en las familias, colegios, empresas.

Hablemos de la cultura de liderazgo en el país. ¿Usted cómo describiría la cultura de liderazgo del país?

La cultura de liderazgo es débil. Son muy escasas las redes de líderes.

Falta fortalecer la cultura del liderazgo, gente comprometida que le interese más la sociedad que sí misma. Sí hay consciencia en muchos de los líderes sobre esa necesidad y muchos entienden su responsabilidad. Entender el impacto es clave.

Iniciativa de liderazgo

¿En qué consiste su iniciativa de liderazgo?

Un compromiso rotundo de servicio a la comunidad. En el compromiso con la educación – aprendizaje, crear caminos para estimular el amor por aprender, para que la ciencia, la tecnología y la innovación se vuelvan ejes de desarrollo económico y social del país.

¿Qué es lo distintivo de su iniciativa?

Ser pionera. He sido líder nacional.

Trabajamos por ciencias básicas y ciencias sociales y humanas también. Las ciencias humanas dan contexto y pertenencia a la educación.

Maloka ha sido muy vanguardista en su concepto de cultura ciudadana, que para mi, es bidireccional, es participación ciudadana en temas de ciencia, tecnología e innovación.

¿Cuáles han sido los principales aliados?

Aliados, también la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, muchas organizaciones públicas y privadas que creen en esto. La ACAC fue una plataforma para desarrollar este proyecto y ahora en Maloka, son muchos los aliados. Entre ellos están Gas Natural Fenosa, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Alcaldía Local de Fontibón

¿Qué papel juega Maloka a nivel nacional?

Maloka posicionó el tema de la trascendencia de la cultura en la ciencia y en la tecnología.

¿Cuáles son los orígenes y el futuro de Maloka?

El futuro de Maloka es en Marte, eso le pregunté a los niños de un club de ciencias que tenemos, y uno de ellos dibujó el futuro de Maloka en Marte.

Mi sueño era crear una marca de país distinta, nos eligieron el mejor logo del país. Los expertos dijeron que era porque estaba en el corazón de la gente, porque la veían institucionalizada.

¿Considera que la educación en ciencia en el país es buena? Y haciendo una comparación de Colombia con otros países, ¿cómo estamos en materia de educación científica?

No, la educación en ciencia es deficiente. Haciendo una comparación con otros países, también somos muy deficientes y no sólo en ciencias, en matemáticas también.

¿Cuál ha sido su impacto en cifras?

Maloka mide cómo cambia a la gente. El año pasado, el centro interactivo tuvo 426.333 visitantes, con el programa Maloka Sin Fronteras llegamos a 79.437 personas y por medio de Maloka Virtual alcanzamos 619.066 personas. Un total de 1.118.159 personas sobre las que Maloka tuvo un impacto en su educación.

Los programas, en conjunto con los aliados, logran generar impacto educacional en poblaciones vulnerables, indígenas, llevan ciencia y tecnología a diferentes regiones del país, creando alianzas con profesores.

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