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La paz se cocina desde ElCielo

Es #TrendigLíder esta semana la Fundación ElCielo, que promueve la reconciliación uniendo a victimarios, víctimas y soldados en capacitaciones de cocina. Hablamos con Juan Manuel Barrientos, chef y creador de esta iniciativa.

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14 de Diciembre de 2017

¿En qué consiste la iniciativa de liderazgo de la Fundación Elcielo?

En cocinar paz a través de la cocina. En darle una nueva oportunidad a las personas que estuvieron en la guerra; tanto a los victimarios como a las víctimas y a los soldados que ya inician un proceso en la vida civil tras recuperarse de sus heridas.

En demostrarle al país que sí se puede y en hacer algo que no se había hecho en la historia de Colombia: Fuimos la primera empresa privada que de manera pública se atrevió a contratar a soldados y a desmovilizados, y ponerlos a trabajar juntos a través del perdón y la reconciliación.

¿De dónde surge o qué los llevó a iniciarla?

El inicio fue un proceso espontáneo. Hace diez años comenzamos capacitando sordomudos al poco tiempo de abrir el primer restaurante Elcielo en Medellín. Fueron pocos los primeros beneficiados, pero luego paulatinamente el número de personas beneficiadas aumentó. Comenzó porque tenemos la convicción y el principio familiar de que si uno gana en un negocio, debe retribuir a la sociedad con parte de las utilidades.

Luego, tras dictar unos cursos de cocina a soldados heridos por minas antipersona en el ejército, pasó de ser una mera actividad de recuperación psicológica de sus heridas a volverse un programa más serio y permanente. 

Hace unos años comenzamos además con víctimas, desmovilizados de las autodefensas y de las guerrillas. Es así como hemos cubierto diferentes grupos que han estado vinculados o afectados por el conflicto armado en Colombia.

Cuando empezamos a ver los problemas de estigma que sufrían los desmovilizados, nos dimos cuenta de que era una oportunidad perfecta para que algo que despierta tanta pasión como la cocina fuera el aglutinador social entre personas que se consideraban enemigos.

¿Qué es lo distintivo de su Fundación?

La Fundación es una fundación de cocina donde capacitamos a soldados heridos en combate, victimas, victimarios e indígenas. Creo que lo distintivo es que nos atrevimos a hacer lo imposible hasta lograrlo. Las personas que trabajan estos temas de reconciliación saben que el camino es largo y duro, pero es gratificante para el corazón.

Es puro amor y pura convicción de que si es posible sacar a Colombia adelante. Y lograr que los antiguos enemigos se perdonen.

Creemos que la responsabilidad de lograr una Colombia en paz es de todos. Es posible terminar con más de 50 años de conflicto; nosotros comenzamos antes y queremos que más gente actué y deje de creer que es una cuestión que sólo compete a nuestros gobernantes, a uno u a otro partido.

El trabajar con los soldados y desmovilizados nos enseñó que la verdadera paz no se logra en una mesa de diálogos por conveniencia política, sino poniendo a las dos caras de la moneda del conflicto armado a trabajar juntos.

He sido líder de paz desde mi adolescencia. Cuando joven estuve en el Global Non Killing Center en Hawaii, preparándome para literalmente combatir la guerra, recibiendo entre muchas otras cosas las enseñanzas de Martin Luther King Jr., cosa que he hecho por años como embajador de paz.

¿Qué sucede cuando se encuentran en la cocina soldados y desmovilizados?

Ellos se encuentran antes, tienen un proceso donde los capacitamos en cocina y no violencia en dos grupos. Luego, cuando ellos de manera personal deciden entrar a una sección de perdón y reconciliación, entran a conocerse en un almuerzo donde conversan, donde se perdonan y luego entran a Elcielo.

Entonces ya han tenido un proceso que está diseñado para que haya unas fases para el perdón, para que se conozcan, saquen ese dolor y puedan hablar, compartir y sanar. Ya en Elcielo Medellín incluso hay un grupo de diferentes actores del conflicto trabajando juntos. Los soldados y los desmovilizados reciben por separado capacitaciones en cocina básica, avanzada y creativa, también en panadería, preparación de bebidas de café y coctelería. A los militares se les entrena en una cocina ubicada en la sede de la IV Brigada del Ejército y a los desmovilizados en las instalaciones de la Fundación en Medellín, en la cual están alojados como parte de su proceso de reinserción a la sociedad.

El segundo paso consiste en varias sesiones de perdón y reconciliación en los cuales los involucrados deciden si quieren reunirse con sus anteriores adversarios. La Fundación ha encontrado que la pasión por la cocina es un punto de encuentro donde se diluyen las diferencias ideológicas, pues permite que en su escenario los cocineros creen una amistad, indiferente a su pasado, porque desde que comienzan a trabajar juntos y a compartir ingredientes, puntos de cocción y secretos de cocina, más que perdón, logran es una genuina reconciliación.

¿Cómo han desarrollado la iniciativa?

De forma espontánea con sordomudos, soldados heridos con minas antipersona, víctimas, victimarios desmovilizados, indígenas. Con paciencia y mucho esfuerzo familiar, y de otros miembros de la empresa Elcielo, del ejército de Colombia, logrando que muchas personas se formen en algunos de nuestros cursos.

¿Cuáles son las realizaciones y resultados?

Más de 600 personas que hemos capacitado en los últimos años. Emplear a muchos para que puedan crear hoja de vida y sean recibidos en otras empresas. El 10% de nuestros empleados ha pertenecido en algún momento a la Fundación. Ver la sonrisa de la gente que vive en paz consigo misma y que vive en paz con los demás.

¿Cuáles han sido los principales aliados?

Es una fundación familiar. Los principales aliados han sido la familia que no para de creer en la Fundación. A pesar de las adversidades, seguimos creyendo en seguir generando cambio. Nosotros donamos el 30% de las utilidades familiares a la Fundación para poderla sostener.

Nos han ayudado mucho el Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea de Colombia. El hoy comandante de las Fuerzas Militares, “El Mono” Mejía, y su esposa han sido grandes aliados también. Los coroneles Forero, Robinson, Carrascal. A partir de 2018 queremos comenzar a conseguir donantes internacionales, porque ahora necesitamos una cocina donde capacitar el número creciente de desmovilizados y no contamos con ella.

¿Cómo se cocina la paz de Colombia?

Creyendo. Porque cuando empezamos nadie nos creía. Fuimos pioneros. Hoy se puso de moda el tema de la inclusión, de ayudar a los afectados por la guerra, cosa que hace años ya hacíamos. La paz de Colombia se cocina como hemos hecho en la Fundación Elcielo, y los ingredientes son la fé, la esperanza y el amor.

Todos tenemos la oportunidad de crear un mejor país, creando la paz colombiano junto a colombiano, no en una mesa de diálogo, repito, por conveniencia política. Se cocina con justicia, porque aunque soy un defensor de la no violencia y he sido desde mi adolescencia embajador de paz, tampoco creo que a las personas que violan los derechos humanos se les puede perdonar todo. Incluso sus penas pueden ser cortas para el daño que hicieron, pero lo que no se puede hacer es premiar sin que paguen en algo el daño hecho, ¿porque cuál es el mensaje que se le da a los colombianos? Es como si se dijera que delinquir paga… Nosotros tenemos algunos desmovilizados de las autodefensas que pagaron sus penas en la cárcel y al salir ahora trabajan con nosotros.

Se cocina reparando a las víctimas, a veces en todo este proceso siento que los papeles se intercambiaron premiando a los victimarios y castigando a las víctimas. Se cocina educando, creo que es el arma más importante para combatir la violencia, una persona educada tiene más posibilidades de crearse un mejor futuro y finalmente entre todos crear un mejor país.

INFORMACIÓN DEL LÍDER

Juan Manuel Barrientos Valencia nació en Medellín, es un chef, empresario y líder de paz. Es el creador y fundador de la cadena de restaurantes Elcielo (Medellín, Bogotá, Miami), quien a sus 34 años ha sido reconocido como el chef más joven en ser incluido en la selección de los 50 mejores de Latinoamérica, que hace el listado 50BestLA, durante los años 2013, 2014 y 2015. 

Un cocinero que ama a Colombia. Que fue víctima como el resto de colombianos de la guerrilla, del narcotráfico, la corrupción, pero que a pesar de todo cree que vale la pena seguir trabajando por el país.

Instagram: @JuanmaElcielo

@elcielorestaurant

Twitter: @JuanmaElcielo

Facebook:Juanmacielo 

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