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Defensa progresista del orden

En "Almuerzo con Líderes" con Mauricio García, sostuvo que “debemos encontrar un orden legítimo, con reglas que se cumplan. Nos hemos debatido entre un orden autoritario, uno democrático y un orden a las patadas. Nunca hemos explorado un orden legítimo. Solo ha habido intentos en el pasado con Carlos Lleras Restrepo y Alfonso López Pumarejo, pero sin consolidarse.”

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02 de Junio de 2017

Álvaro Forero: Invitamos a Mauricio García Villegas, académico y columnista, publicó recientemente el libro “El orden de la libertad”, lo hemos invitado porque ejerce liderazgo desde las ideas sobre temas centrales de la cultura colombiana que nos ayuda a entender este complejo país.

Mauricio García Villegas:

“Sufrí en carne propia lo que estaba estudiando, el problema del incumplimiento. Inició con el fallecimiento de mi papá (atropellado por un motociclista) y habló de él muchas veces. Creo que buena parte de lo que pienso respecto a los valores, la ética, la ciudadanía y el cumplimento de reglas se lo debo a mi papá que me lo enseñó. El libro cambió porque no solo trata el problema del incumplimiento de las reglas, sino ligado a eso, el tema de las tragedias colectivas por el desorden y el no cumplimiento.”

“Una idea central del libro es que en una sociedad en que la gente suele incumplir las reglas -no todo el mundo- la mayoría de las personas incumplen. Donde los índices de incumplimiento son muy elevados, del 15% o 20%, comparado a sociedades donde el incumplimiento de reglas es del  2% al 5%, que ya es problemático.”

“La tragedia del desorden es que cuando mucha gente incumple reglas, todos terminan en una situación peor de la que empezaron.”

“Le tenemos mucho miedo al despotismo, pero el tema del desorden nunca ha sido una preocupación central en la historia política.”

“En la historia de las ideas políticas modernas hay dos temas centrales. Uno es una gran preocupación por el despotismo y por evitarlo. Otro es la preocupación por la anomia y por evitarla. Por un lado están Rousseau y Locke, y por el otro está Hobbes. Esas eran las dos grandes preocupaciones del siglo XVII y XVIII.”

“Lo que pasa es que nuestros próceres de la independencia, empezando por Bolívar, leyeron literatura política a finales del siglo XVIII, cuando ya el problema de la anomia se había resuelto por el absolutismo en Europa. Recibimos toda la carga conceptual en contra del despotismo, y todo se hizo en contra de el. El tema de la anomia, de la anarquía, de la fuerza civil y el desorden fue un tema menor, y tuvimos todo el siglo XIX de guerras civiles, y todavía no hemos podido salir de eso. No son guerras civiles, pero son guerras intestinas en Colombia.”

“Si bien los actores de la guerra se presentan como actores contra el despotismo y contra la tiranía, finalmente la gran salida para consolidar la paz en Colombia no vendrá sino de una consolidación del orden. Es decir, no el orden despótico –que también hemos tenido mucho- autoritario, militar, de derecha, sino de un orden democrático que finalmente consolide el Estado en todo el país.”

“Uno de los grandes problemas que tenemos en Colombia es que no hay Estado en la mitad del país. En esa periferia, que es muchas veces una periferia interna en las ciudades mismas, lo que hay es un espacio, un caldo de cultivo para violencias de todo tipo, que cuando se consolidan mucho, se presentan con pretensiones políticas, pero tienen origen en la anomia, en el desorden. Eso es lo que tenemos que resolver.”

“Tenemos que resolver el problema de la consolidación de la democracia por un lado, y por otro, la consolidación de las instituciones.”

“El desorden sale muy costoso. Por ejemplo, la falta de puntualidad, de planeación, de organización, de coordinación de las personas al interior de casi todas las instituciones. Trabajo en una universidad pública y se padecen graves problemas de desorden. En muchas otras instituciones del Estado, en el ámbito de la justicia hay desorden. Finalmente se hacen las cosas, a veces se hacen regular, a veces no se hacen. Todo termina siendo más costoso y difícil.”

“A lo largo de la historia nos hemos debatido entre un orden autoritario, uno democrático y un orden a las patadas. Nunca hemos explorado un orden legítimo, un orden democrático, ha habido intentos en el pasado como con Carlos Lleras Restrepo y Alfonso López Pumarejo. Sin embargo, finalmente estos esfuerzos no lograron consolidarse.”

“La vía que debemos transcurrir, es encontrar un orden legítimo, no autoritario, un orden con reglas que se cumplan.”

“Las iglesias católicas proporcionan orden, sentido, y una nueva manera de ver la vida que conduzca a un cierto progreso y estabilidad.”

“Las élites en el siglo XVII se asentaron en las laderas de las montañas donde el clima era más benévolo y tibio. La zona caliente siempre ha tenido menos Estado y es allí donde más proliferan las iglesias.”

“Los conservadores tienen parcialmente razón cuando dicen que el gran problema de Colombia es que se han perdido los valores, digo parcialmente porque pasamos de una situación donde los valores católicos cohesionan la sociedad mucho más de lo que lo hacen ahora. Mucho de eso se ha perdido y muchos de esos valores ya no cohesionan como lo hacían.”

“Estamos ante un vacío ético peligroso en donde todo se vale, donde las personas tienen poco respeto por la dignidad humana y sobre todo por el otro indiferente.”

“Las personas son cumplidoras de sus normas éticas frente a los de su grupo, frente a los católicos de su grupo, frente a ellos mismo, y ahí hay una moral estricta.”

“La ética frente al otro indiferente que me encuentro en la calle en la séptima y que no conozco, que tengo que respetar en una fila o cuando me monto a un bus, se ha debilitado mucho.”

“Tenemos que construir una ética universal, de mínimos, no de máximos y no de santos. Una ética universal de mínimos, pero extendida, no para el grupo al cual pertenece. En Colombia todo es grupista, los que pertenecen a las fuerzas militares defienden de su espíritu de cuerpo, al igual que los que pertenecen a una iglesia o un partido político.”

“La ética de mínimos es más exigente, porque es más fácil comportarse bien frente a los de la familia, los amigos o los de la oficina. Otra cosa es comportarse bien frente a todo el mundo”

“Las personas que pertenecen a las iglesias tienen una cantidad de ritos que tienen que cumplir, ir a misa y hacer lo que la religión ordena en la relación de cada individuo con Dios o con la iglesia misma. Muchas veces cuando las personas hacen un esfuerzo enorme por cumplir todos esos ritos consideran que ya han cumplido, pero son negligentes cuando se relacionan con otros.”

“Lo que tenemos que hacer es construir una moral ciudadana universal cívica.”

“Lo importante de la ética es la relación con el otro, con el otro indiferente, con el otro que no conozco, no con el otro que pertenece a mi grupo.”

“En los religiosos hay mucha diversidad. Por ejemplo, el ex procurador Ordóñez y el padre Francisco de Roux pertenecen a la misma Iglesia, teóricamente alaban al mismo Dios. Pero es difícil encontrar a dos personas con un sentido ético y con una concepción de la dignidad humana y de la relación con el otro tan distintas como esas dos personas. Entre una persona agnóstica o no creyente –como yo- que cree en una ética del respeto y de la dignidad con mucho énfasis y el padre Francisco de Roux hay muy poca distancia, nos entendemos perfectamente.”

“Hay estudios de niños donde se hacen diferentes tipos de juegos con niños provenientes de diferentes todas las religiones e hijos de padres ateos. Finalmente lo que constan estos experimentos es que los niños de padres religiosos son menos tolerantes, mientras que los hijos de padres ateos suelen ser más generosos y estar más dispuestos a entender a sus compañeros y jugar con personas que no son de su raza o credo.”

“Lo que hay que defender es la moral cívica, ciudadana y universal. Que las personas crean o no en una religión es importante para cada cual, pero lo que una sociedad necesita es fortalecer el sentido moral de la gente.”

“Siempre he creído que los dos grandes problemas que tiene Colombia son la gran desigualdad que existe en nuestra sociedad y el dogmatismo. Hay muchas tendencias políticas que son defensoras de la desigualdad y son dogmáticas, sobre todo en la extrema derecha e incluso la izquierda. En la izquierda uno encuentra gente muy sensible a favor de la justicia social, pero también gente muy dogmática. Lo que hay que construir es gente favorable a la igualdad.”

“Por un lado, tenemos que disminuir la desigualdad social y para eso la educación es fundamental, además la hemos abandonado por dos siglos. Por otro lado, disminuir el dogmatismo. Lo que hay que hacer es tener una perspectiva de largo plazo y eso es muy escaso en el mundo político.”

“En Colombia ha habido intentos de eso, pero no han prosperado. Lo más dramático son las alcaldías, en el caso de Medellín hay continuidad, en Bogotá donde llega alguien, hace borrón y cuenta nueva.”

“El tema de las motos es muy difícil vendérselo a un alcalde, los accidentes de tránsito en 1972 eran una cantidad de los cuales morían 18.500 personas, pero hoy en día mueren 3.500 personas en el año en automóviles. En 40 años hubo una reducción dramática, pero es un proceso largo. Es como venderle a un alcalde o a un político una iniciativa para empezar a salvar vidas, pero que no lo hará en un año o dos, sino que tal vez será desde el tercer año que la curva comience a descender.”

 

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