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Clara Rojas: "La oposición debe ir al Congreso a construir y no a destruir"

Estuvimos con Clara Rojas, Ex Representante a la Cámara por Bogotá, quien desde su experiencia nos habló sobre el liderazgo dentro del Congreso y el enorme reto que tienen los congresistas de recuperar la confianza del país. 

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29 de Agosto de 2018

Red Líder: ¿Cuál es la importancia del Congreso para la democracia colombiana en este momento de la historia nacional?

Clara Rojas: El Congreso es el escenario en donde se manifiesta la libertad que tenemos todos los ciudadanos de participar en el Gobierno. Aquí en Colombia, gracias a la irresponsabilidad de los medios de comunicación, se le ha dado mucho palo al Congreso, pues algunos congresistas han dado de qué hablar por sus desmanes o por temas de corrupción. Pero uno no puede generalizar, porque realmente la institución del Congreso es muy valiosa. Siempre va a estar en el centro del debate nacional, porque es ahí donde llegan las personas que representan la ciudadanía, así algunos congresistas no sean perfectos ni sean los más idóneos, pero esto pasa en todas las instituciones.

R.L: El Congreso es actualmente una de las instituciones más desprestigiadas frente a la sociedad. ¿Cómo recuperar su legitimidad y prestigio?

C.R: Yo ingresé a mi legislatura con la preocupación de que entraba a una institución que no era respetada. Existen grupos de personas, e incluso entre los mismos congresistas, que se dedican a hablar mal del Congreso como institución, y reniegan de todos los congresistas como si todos fueran malos. Eso le hace mucho daño a la legitimidad del Congreso. En mi opinión, si hay una denuncia puntual se debe iniciar la denuncia y la persona o el partido deben responder. Pero sería como decir que todas las fuerzas armadas que son malas, cuando sabemos que no lo son. Hay que hacer un esfuerzo enorme de pedagogía para mostrar en los colegios, en las universidades y en los medios de comunicación que el Congreso es una institución tan importante como la misma presidencia de la República. Y eso es un trabajo de todos.

Por ejemplo, es muy positivo que esta elección del contralor se haya hecho de manera pública, pues así la gente se da cuenta de cuáles son los móviles que están detrás de la elección. Me hubiera gustado que lo mismo hubiera pasado con la elección de las secretarías de las comisiones, para que la gente entienda que es un proceso público y no simplemente se escoge a dedo por algún grupo de congresistas que apoyan a una determinada persona. Pero yo creo que eso es un proceso, y en la medida en que la ciudadanía nos vayamos interesando más por qué es lo que pasa en el Congreso, en un mediano plazo tendremos un Congreso mejor calificado.

Pero eso solo sucederá si el Congreso se acerca más a los intereses de la ciudadanía, y si los congresistas asumen su responsabilidad. Hay un fenómeno y es que hay un grupo muy reducido de congresistas que mojamos prensa, y a mí me encantaría que los medios de comunicación les pusieran los reflectores a todos los 166 representantes a la Cámara. Pero solo se lo ponen a 15 o 20 y siempre somos los mismos. En cambio, los otros vuelven a sus regiones y siguen en sus prácticas que no son del todo ortodoxas, y eso le hace mucho daño a la democracia.

R.L: ¿Cómo mejorar el liderazgo dentro del Congreso?

C.R: El principal reto del Congreso es ganarse la confianza del país. Para eso, nos falta depurar el proceso de elección de los congresistas. A mí sí me parece importante que tengan por lo menos un nivel profesional. Digamos que en épocas pretéritas estaba bien que personas que no tuvieran una cierta educación llegaran al Congreso, pero hoy en día la educación es accesible para cualquier persona, independientemente de su estrato, así sea por internet.

Además, en el Congreso falta un mayor reconocimiento del otro, pues en mi experiencia, había muchas iniciativas buenas que valía la pena que se discutieran independientemente de quién las presentará, por que le convenían a todo el país. La ley ante todo debe ser de interés general y debe ser abstracta, y para eso se necesitan las diferentes visiones. En la medida que se reconozcan las diferentes posiciones como un reflejo de nuestra sociedad, vamos a consolidar una mejor democracia.

R.L: El pasado 20 de julio, el presidente Juan Manuel Santos afirmó que “hoy instalamos el Congreso de la República más diverso, más plural, más participativo y más incluyente en más de dos siglos de vida republicana”. ¿Qué opina de esta afirmación? ¿Qué desafíos plantea esa creciente diversidad al ejercicio del liderazgo político?

C.R: Tiene toda la razón. Este Congreso es muy plural, y es el resultado del proceso de paz. Yo nunca me imaginé ver ahí a miembros de las FARC junto con miembros de izquierda, de ultraizquierda, de derecha y de ultraderecha. Sin embargo, a mí me hubiera gustado ver una mayor representatividad de las mujeres y del sector rural. Hay que hacer un mejor esfuerzo por darle una mayor representatividad a la gente del campo, llámese agremiaciones de paperos o de agricultores en el César, pero que sean realmente agricultores, no un grupo de empresarios que dice representarlos pero que al final sólo representan sus intereses individuales. Por ejemplo, esto sí pasa en el Congreso de Estados Unidos y por eso la agricultura funciona a unos niveles espectaculares. Si aquí la gran apuesta es el campo, necesitamos que haya una mayor representatividad de la gente rural.

R.L: ¿Qué liderazgo ejerce actualmente la oposición dentro del Congreso? ¿Cómo mejorar el liderazgo de la oposición?

C.R: Cuando hablamos de Congreso plural, es importante tener en cuenta que en la legislatura pasada sacamos el Estatuto de Oposición. No es que en Colombia antes no hubiera oposición, pues siempre la hay. Lo que pasa es que ahora está regulada y eso habla bien de la democracia, porque se institucionaliza y aclara quién está en la oposición, quién está independiente y quién va a defender al Gobierno. Pero quiere decir que los líderes de la oposición tienen que trabajar con mucha responsabilidad, porque todo lo que hace el Gobierno no es malo. Ellos tienen que cuidarse, porque el día en el que ellos sean Gobierno, van a sufrir los rigores de una oposición absurda, entonces tienen que dar ejemplo de partir con el pie derecho. La oposición debe ser responsable, con argumentos, debe tener ideas, cifras, datos, perspectiva y análisis. La oposición debe ir al Congreso a construir y no a destruir.

R.L: Durante los próximos cuatro años, ¿qué cambios espera ver usted, y protagonizar, en cuanto al liderazgo del Congreso y al interior de la cámara a la que pertenece?

C.R: Hay que exigirles a los partidos para que el Congreso tenga cambios. Es a través de ellos que la gente llega al Congreso, pues nadie llega por sí mismo, y los partidos todavía no han asumido su responsabilidad sobre ese inmenso desafío. Deben asumir un mayor liderazgo y una mayor responsabilidad sobre el destino de Colombia. Además, al interior de los partidos todavía hay mucha rosca y eso lo deben mejorar.

R.L: ¿Cuáles son las principales dificultades que encuentran los congresistas a la hora de hacer su trabajo?

C.R: Lo más difícil es llegar a acuerdos. La gente que llega no está preparada para saber cuál es el rol que tienen que asumir. Se ven abocados a resolver una cantidad de actividades que a veces los desborda. Hay que trabajar más en un tema de relaciones humanas para lograr una mayor integración entre los congresistas y que entiendan que deben actuar como un equipo.

Por ejemplo, le tengo mucho respeto a la bancada de los costeños. Ellos se unen por encima de sus partidos cuando hay un proyecto para la costa. Uno ve una solidaridad entre ellos que no se ve en ninguna en las demás bancadas. Lo más difícil es que los congresistas entiendan que tienen un compromiso con su bancada regional, porque para eso fueron elegidos. Falta una mayor integración regional. Y aunque hay esfuerzos individuales, no logran tener ese gran impacto que requieren las regiones. Hay que trabajar en equipo, hay que superar los egos y hay que hacer mayores reuniones entre las bancadas por encima de los partidos.

R.L: ¿Qué es lo que usted más admira del funcionamiento del Congreso?

C.R: Que funciona. Yo le admiro que a pesar de tantas dificultades y a pesar de tener gente tan diversa funciona, cosa que no pasa en otros países de la región como Venezuela.

 

 

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