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Si todas las mujeres hablaran...

… se abriría una caja de pandora de dimensiones inéditas. 

Rocio Pineda-García
Rocio Pineda-García
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07 de Febrero de 2018

Empiezo por agradecer a Claudia Morales su coraje al narrarnos el oprobio vivido a causa de un “todopoderoso”. Sabía de antemano las reacciones que despertaría en contra de su testimonio. Las mismas que viven anónimas mujeres de todas las clases sociales victimas del mismo delito.

El temor a esas reacciones conduce a miles de mujeres a llevarse el secreto a la tumba, mientras los violadores y abusadores se ensañan con otras víctimas, sin ningún reato de conciencia.

Aprovecho el momento para deshilvanar el hilo de una cadena histórica de ultrajes, que las feministas han develado en defensa de la libertad, la dignidad y la integridad femeninas. Hoy, el Instituto Nacional de Medicina Legal, corrobora año tras año, las dimensiones de un delito que tuvo en el mito de las Sabinas (Siglo VII a de c) su justificación inmoral y en el “derecho de pernada” (Edad Media) la tolerancia familiar y social moralmente inaceptables.  

La “creencia naturalizada” de que la mujer es un “objeto sexual” disponible para el deseo masculino, subyace en el origen del ultraje. Poco importa la edad. Según Medicina legal del total de 18.257 delitos sexuales denunciados en el 2016, el 11% corresponde a niñas entre 0 y 4 años. Es decir, bebés. Y, entre 68 mujeres mayores de 60 años agredidas sexualmente, 16 eran ancianas de 80 años y más.

Son “las niñas y las jóvenes quienes están en situación de mayor riesgo”. El 96% del total de casos atendidos (18.257) fueron niñas entre 0 y los 17 años. Son hombres de todas las condiciones sociales, prestos a la “caza”: militares y civiles; ilustrados e ignorantes; académicos, políticos; viejos y jóvenes; altos ejecutivos y trabajadores rasos; indigentes; curas y pastores; entrenadores deportivos, médicos y un largo etc. de horror.

Un delito presente “en todas las clases sociales”, sin excepción. Basta recordar al Director del Banco Mundial Dominique Strauss Khan, detenido y acusado de agresión sexual a una camarera en lujoso hotel de New York (2011). Claudia Morales también fue violada en la habitación de un exclusivo hotel. O el reciente caso del productor de cine Harvey Weinstein puesto en la picota pública y judicial (2017) por actrices valientes. En el otro extremo de la escala social el caso del habitante de calle, violador y feminicida de Monserrate (2015). Hay ahora un magistrado en Medellín pendiente de la imputación de un presunto delito sexual.

“Tampoco ningún lugar es seguro”: ni el hogar, ni la escuela, ni la universidad, ni el trabajo, ni el consultorio, ni el campo deportivo. Mucho menos la calle y otros espacios públicos. 

Según feministas pioneras en la materia y Medicina legal, un alto porcentaje (89%) de abusadores y violadores son hombres conocidos: padres, padrastros, tíos, abuelos, primos, yernos, jefes, exparejas, novios, profesores, guías religiosos, entrenadores, médicos, vecinos.

Son poquísimos los extraños, a pesar de que el miedo femenino inculcado se centra en estos. La alerta es para el entorno de niñas y mujeres donde acecha el agresor. A mi modo de ver, esta es la condición sine qua non del silencio de las víctimas y la poca credibilidad de familiares y amigos. Se resisten a admitir la verdad, precisamente por ser persona conocida.  

La violación sexual y el acoso sexual “son delitos mediados por relaciones de poder sobre la víctima” a quien ponen o está en situación de indefensión e intimidación: poder político, económico, laboral, religioso, personal, físico, familiar, armado. También el poder simbólico que tienen los hombres sobre las mujeres opera en estos casos.

Es una radiografía de horror para conocer y reconocer, como la única manera prevenirlos estos delitos. Es hora entonces de que:

- Madres y padres tomen conciencia del cuidado y protección de sus hijas desde que nacen. 

- En las empresas se establezcan rigurosos protocolos de prevención, atención y sanción ejemplar a estos agresores.

- Las instituciones educativas tomen medidas para erradicar este delito de las aulas y la perversa costumbre de trasladar a los autores a otros municipios o colegios, donde siguen delinquiendo.

- Las autoridades universitarias tomen cartas en el asunto con medidas ejemplares para los agresores sin importar su rango y prestigio académico.

- La Procuraduría General de la Nación, preste la debida atención y castigue ejemplarmente a aquellos servidores públicos autores de delitos sexuales, lo mismo que los despachos de control interno disciplinario de las entidades públicas acostumbrados a minimizar y banalizar estos delitos.

- Los medios de comunicación sean agentes de sanción social, en vez de volverlos espectáculo noticioso.

- A pastores y ministros religiosos les caiga el peso de la ley y la sanción moral.

- La publicidad abandone de una vez por todas, la “idea de la mujer como objeto sexual” para promover la venta de toda clase de productos. Las mujeres son personas. Sujetos de derecho y merecen respeto.

- De campañas preventivas permanentes en todos estos lugares.

Es hora de mantener abierta la caja de pandora.    

Comentarios (3)

Andres Felipe Garcia Rovira

07 de Febrero

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Encantador titulo toda mujer ha sido violada, en el nuevo testamento el espiri...+ ver más

Encantador titulo toda mujer ha sido violada, en el nuevo testamento el espiritu santo, quien según dogma de fe de la iglesia catolica es la tercera persona del todopoderoso engendra al divino niño sin consentimiento de Maria, por lo que asumo tambien esa seria una violación. El acceso carnal violento es un acto que dentro de la legislación colombiana es un crimen, no se si de menor gravedad a pinchar llantas, pero requiere condena judicial, porque en las sociedades avanzadas se judicializan los crimenes, se que eso suena raro, pero es asi.
Mientras no haya condena todas las personas señaladas del acto son inocentes(bueno por lo menos en los paises serios), pero ya ella es culpable de difamar y atentar contra la moral de los no implicados, a menos que sea un acto colectivo. Yo se que ser responsable y encarar a quien es el agresor suena etereo, pero es la sutileza de lo que denominamos estado de derecho.
Por cierto las recomendaciones para evitar este tipo de crimenes en un pais que considera que los crimenes de guerra o lesa humanidad no nos aplican por lo que se entiende no nos consideramos parte de la humanidad y esta sociedad no tiene Dios asi como no tiene ley, suenan a saludo a la bandera.

Lupita Gómez

09 de Febrero

1 Seguidores

No todas violadas, algunas "solamente" acosadas, como denunció Paloma Valenci...+ ver más

No todas violadas, algunas "solamente" acosadas, como denunció Paloma Valencia por encargo de su propia madre, sin dar tampoco el nombre del presunto agresor, una "sutileza" a la que tiene derecho en este torpe Estado de derecho. Pero Morales también tiene esa prerrogativa, que no se estableció para uso exclusivo de Valencias y Lasernas. Ya será asunto de conspicuos abogados (¿Granados? ¿Lombana? ¿Abelardo?) si los ilustres salpicados demandan a Morales, Valencia o Laserna. Que no creo, pero ¿podrían? "Son culpables" [Morales, Valencia, Laserna], sentencia este profesor, sin condena judicial todavía, como él mismo advierte que debe ser "en sociedades avanzadas, en paises serios".

Y Paloma finalmente agregó: "La especulación destruye el buen nombre de hombres inocentes", aunque no dejó en claro si esta admonición fue una autocrítica, por envainar mediáticamente a tantos exprocuradores, o un reproche a su madre por no dar el nombre del procurador abusivo, o un reparo a Morales por salpicar a tantos exjefes, no todos igualmente probables.

Durante la guerra fría, a una historia como la publicada por Paloma la llamaban "historia de cobertura". Una técnica craneada por la CIA para desviar la atención de otra historia muy gravosa para su imagen o su maltrecha reputación. (Sí, como la historia de la violación del espíritu santo a María ... pura distracción). Las historias de cobertura no tienen que ser falsas, pero sí oportunas y, sobre todo, muy llamativas. También es válido, por supuesto, preguntarse por qué Morales cuenta su historia "justo" ahora, aunque cualquier "ahora" puede ser calificado de sospechosamente "justo", ... sí, para dar cobertura.

¿Seguirá algún jefe de Paloma, hombre poderoso y peligroso, manoseando (metafóricamente) a las mujeres de la familia de la pobre Paloma? Primero Paloma, luego la hija, ahora la madre. Aunque, efectivamente, inocente hasta ahora del delito de acceso carnal violento, del cual ni siquiera ha sido acusado directamente.

Andres Felipe Garcia Rovira

09 de Febrero

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No se cuando la autora dice que la violo un "todopoderoso", mi conocimiento de...+ ver más

No se cuando la autora dice que la violo un "todopoderoso", mi conocimiento de las tradiciones judeocristianas me hacen pensar que se refiere a Dios y conociendo un poco de la historia del texto biblico, me parece que se interepreta asi. A mi el momento del justo ahora, como lo de los desplazados que acusan a Uribe de expropiación de tierras, me suena a la guerra sucia de JJ, en otro momento sin efervescencia y calor me causaria intriga, pero este juego de agua sucia es la impronta de Santos.

En lo de acosadas creo que es un tema super complejo y subjetivo, para el cual los protocolos no son universales, hay empresas que optan porque no haya relación entre sus empleados, lo que en algunos empleos en los que no hay espacio para la vida personal es complicado, por ejemplo los medicos. Antes habia coqueteria y galanteria, a mi por ejemplo la carta firmada por Catherine Deneuve sobre la coqueteria me parece a lugar, porque en el fondo creo que si las mujeres tienen derecho a decir NO, no veria porque los hombres no tienen derecho a preguntar. Mientras no tengamos comunicación telepatica existe ese peligro, a mi por ejemplo las sutilezas del caso de Assange en su acusación de violación por no usar preservativo, me generan inquietud en la medida en que al final cada delito es definido de acuerdo a los usos y constumbres de la sociedad en la cual se aplica, en los paises donde impera la Sharia un hombre debe validar que la mujer fue violada, lo que suena absurdo pero al final la discusión es la responsabilidad, cuando ocurre un asesinato, todos somos responsables hasta que por descarte quedan algunos con mas probabilidad de ser el asesino que los demas, en este caso en particular me parece que es irresponsable hacer esas aseveraciones sin concretar porque se vuelve un tema del crimen de todos es un crimen de nadie.