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¡No es hora de Callar! ¡Es la hora de hablar!

Hoy se conmemora por primera vez en el país, el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de la Violencia Sexual en el marco del Conflicto Armado. La violencia sexual es un crimen de guerra y de lesa humanidad que han cometido paramilitares, guerrilleros y agentes del Estado. Un crimen de guerra, escondido, intimidado y silenciado.

Rocio Pineda-García
Rocio Pineda-García
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25 de Mayo de 2015

Hoy se conmemora por primera vez en el país, el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de la Violencia Sexual en el marco del Conflicto Armado.

Mediante el Decreto 1480/2014, el Gobierno Nacional fija esta fecha, como acto de reparación individual y colectiva dirigido a aquellas mujeres que han sufrido el oprobio, la humillación y la violación de sus derechos a la libertad, la integridad y dignidad personal, por parte de quienes bajo el pretexto de la guerra, convierten sus cuerpos y sus vidas en “botines”, al servicio del ejercicio del poder armado.

La violencia sexual es un crimen de guerra y de lesa humanidad que han cometido paramilitares, guerrilleros y agentes del Estado.

Un  crimen de guerra, escondido, intimidado y silenciado. Pocas mujeres se atreven a denunciarlo, en razón a la intimidación, la vergüenza y la poca credibilidad y, lo más grave: declararlas culpables.  Poco importa que el Derecho Internacional Humanitario, lo considere un crimen de guerra. Puede más la costumbre que el derecho, precedida por la común ocurrencia de la violencia sexual sobre mujeres por parte de hombres. Es el continuum de dominación masculina, control social y territorial de las mujeres.

Desde el Rapto de las Sabinas, en la fundación de la Roma Antigua, hasta los actuales conflictos armados internos  e internacionales, la violencia sexual sobre las mujeres y las niñas, ha estado presente. Solo a partir de los años 90, empieza a conocerse y reconocerse como delito, gracias a las organizaciones feministas que en África y los Balkanes denuncian ante la comunidad internacional las violaciones sexuales, los abortos forzados, la esclavitud sexual, la esterilización forzada y los embarazos forzados.

Así se originan en 1993 el Tribunal Penal Internacional de la Ex-Yugoeslavia y en 1994 del Tribunal Penal Internacional de Ruanda, que declaran estos delitos, crímenes de guerra y de lesa humanidad. En el 2002, quedan incorporados en el Estatuto de Roma.

A mediados de los años 90, también las organizaciones feministas del país, empezaron a develar públicamente la existencia de estos delitos, especialmente en Urabá, donde arreciaba la guerra. Desde entonces, nunca han cejado de denunciar, investigar y dar cuenta de su magnitud y las consecuencias que viven las mujeres víctimas, sus familias y sus comunidades.

Según un estudio de la Casa de la Mujer-Bogotá-se estima que entre 2001 y el 2009, 489.678 mujeres fueron víctimas de violencia sexual. Para el grupo de Memoria Histórica, todos los grupos armados son culpables, en especial los paramilitares que se ensañaron con las mujeres para humillar a las líderes y para afectar a sus enemigos. Además para  “castigarlas” por sus conductas y estimular a sus tropas, tal como ocurrió con las esclavas de los “burdeles” en los campos de concentración de Alemania,  o con las “mujeres confort” sometidas al servicio de los soldados japoneses en la II Guerra Mundial, o la violación masiva de mujeres alemanas por el ejército soviético, para “venganza” del ejército alemán, o con los miles de mujeres violadas en Francia, Polonia e Italia por parte de los aliados.  

También mujeres como Angela María Robledo, Representante a la Cámara, quien logró la Ley 1719/2014 que modifica el Código Penal para “garantizar el acceso a la justicia por parte de las víctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasión del conflicto armado” y, Jineth Bedoya periodista del periódico El Tiempo, víctima de secuestro, tortura  y violación sexual por parte de paramilitares, han jugado un papel clave para lograr del Estado, la institucionalización del 25 Mayo Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de Violencia sexual en el Contexto del Conflicto Armado. Jineth es la líder de la campaña NO ES HORA DE CALLAR

Es hora entonces de hablar, denunciar;  de castigar y, de reparar de manera integral a las víctimas. Existen leyes, sentencias de la Corte Constitucional, obligaciones legales de los entes de investigación, justicia y de servicios de atención integral a las víctimas. Es hora de acabar con la impunidad.