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Jean Grey y la mística de la feminidad

Las heroínas de los cómics participan en la discusión de la equidad de género.

Danghelly Giovanna Zúñiga Reyes
Danghelly Giovanna Zúñiga Reyes
Directora Observatorio de Asuntos de Género y Diversidades de la Escuela de Ciencias Humanas de la Universidad del Rosario
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26 de Noviembre de 2018

El 12 de noviembre de 2018 murió el segundo miembro de la pareja de creadores de Marvel Comics más relevante del siglo XX. Stan Lee junto a Jack Kirby (1917-1994) fueron creadores prolíficos que capturaron en una instantánea plasmada en sus cómics la situación política de Estados Unidos y el mundo. El mejor homenaje a esta pareja de creadores es hacer un recorrido por algunas de sus principales creaciones. Las heroínas desarrolladas por esta pareja caracterizaron mujeres fuera de lo común, sobresalían por caracterizar contradicciones y cualidades de las mujeres que luchaban por alcanzar derechos políticos, económicos y sociales en un contexto en el que lograr la autonomía era una promesa de futuro. Jean Grey es la primera de ellas.

Apareció por primera vez en el número 1 de X-Men en septiembre de 1963. Su nombre completo es Jean Elaine Grey-Summers, hija menor de un profesor del Departamento de historia de Bard College. Como casi todos los héroes de X-Men, las habilidades telepáticas de Jean se manifestaron a los 10 años luego de sostener hasta la muerte a su compañera de clases Annie Richardson luego de ser atropellada. Jean pudo percibir las sensaciones de Annie mientras moría, al no poder controlar sus nuevas habilidades se aisló. Sus padres la llevaron a consulta con Charles Xavier (Profesor X), con quién Jean pudo mejorar en el control de gran parte de sus habilidades telepáticas y telequinéticas. Xavier tuvo que bloquear algunas de ellas esperando que pudiera controlarlas en el futuro. En general se espera de los mutantes que tengan mayor control sobre sus poderes estableciendo un límite entre sus sentimientos, sensaciones y obligaciones que deban cumplir.

Con el alias de Marvel Girl, fue la única mujer en el equipo inicial conformado por Xavier para usar sus poderes y combatir las amenazas humanas y mutantes en contra de los mutantes, los X-Men. Jean Grey es una heroína que caracteriza en sus relaciones la delgada línea que separa el bien y el mal. Sus acciones se encuentran insertas en el marco de valores-meta e instrumentales, por lo que cada situación se constituye como un marco de referencia en la historia en general. Para comprender sus acciones se deben tomar en cuenta las circunstancias, los factores sociales, las fuerzas y los intereses en contienda, y así reconstruir las directrices, las nociones morales y éticas que dirigen su acción. El desarrollo de sus habilidades bajo una visión negativa del poder la llevarán a desarrollar la Fénix Oscura, pero las habilidades desarrolladas bajo la visión positiva del poder le permitirán ser la mano derecha de Xavier.

Jean Grey tiene la relación sentimental más larga y estable entre los miembros de los X-Men. La faceta sentimental le permite también aproximarse a los miembros más jóvenes del equipo no como una comandante sino como una amiga. Manteniendo la visión del cuidado del otro, Jean Grey fomenta el entrenamiento de las habilidades mutantes manteniendo como límite el daño que se pueda causar a otros, por lo que podría decirse que procura las mejores condiciones para que los jóvenes estudiantes y colegas de la Xavier's School for Gifted Youngsters tengan un espacio de reproducción social que responda a las expectativas que se promueven en el centro, una convivencia entre humanos y mutantes sin exclusiones ni persecuciones o aniquilamientos del otro por ser diferente. Valga la aclaración que en la historia no hay trabajo doméstico, por lo que el trabajo de Jean Grey no es el de una ama de casa o una madre, es de una guía, de una amiga.

Su capacidad de empatía le permite a percibir el dolor que generó al actuar como la Fénix Oscura, una carga que la llevará a deambular sin encontrarse durante algún tiempo en la historia. Pero a la vez caracteriza la autocrítica y la reflexión de las acciones y los resultados de ellas, luego de su actuar como Fénix Oscura se autodestruye con el objetivo de no causar más daño. La responsabilidad del cuidado del otro se despierta y al encontrarse con los resultados la lleva a la autodestrucción al no poder controlar los grandes poderes que tiene.

Esta metáfora del poder de la mujer retratada en Jean Grey puede vincularse con el ascenso de las luchas feministas en los años sesenta y con la publicación del libro “La mística de la feminidad” de Betty Friedan publicado en 1963. En ese libro la autora cuestiona el papel que la mujer ha ocupado tradicionalmente en la sociedad, confinada a labores relacionadas con funciones sexuales biológicas, al cuidado de los hijos, de la familia, bajo el cuestionamiento de la transformación como motor de desestabilización social, evidenciando cómo el papel de la industria mediática y la de bienes materiales se vinculaban al llevar a las mujeres a creer en la necesidad de consumo de nuevos productos tecnológicos que harían más sencilla sus labores domésticas pero sin convertir a las amas de casa en mujeres innecesarias. La reflexión de Friedan sobre el papel de las mujeres en la sociedad es tan vigente hoy como lo fue en 1963. La promoción de un estilo de vida en el que las mujeres encuentren un trabajo o una labor significativa y así no quedar atrapadas en lo que la autora denomina la mística de la feminidad.

Si bien Jack Kirby y Stan Lee con el personaje de Jean Grey no llevaron a sus últimas consecuencias el tener a una mutante tan poderosa en un equipo que, en 1963, estaba conformado solo por hombres y que dependía de la tutoría de Xavier, si dieron los primeros pasos en evidenciar las demandas de las mujeres en la década de los sesenta para ampliar sus derechos y acercarse a la igualdad, reflexiones que hoy siguen siendo vigentes luego de 55 años en donde aún hay desigualdad de salarios y no hay aún valoración positiva de las labores que rodean el cuidado en las familias.

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