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Los políticos necesitan que sigamos polarizándonos

Para alcanzar la paz completa, hay que remover las causas estructurales que dan lugar al conflicto, y las anteriores, son algunas de las medidas necesarias para empezar a lograrlo.

Elvira Maria Restrepo
Elvira Maria Restrepo
Profesora de Estudios Internacionales, The George Washington University
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19 de Noviembre de 2018

Hoy, hace casi un año, se firmó el coloquialmente conocido Acuerdo del Colón que oficialmente dio por terminado el conflicto armado con las Farc, y sentó las bases para alcanzar una paz duradera. Una década antes, en el 2005, la Ley de Justicia y Paz, con todos sus defectos, logró terminar el paramilitarismo.

Estoy convencida de que Colombia es hoy un mejor país, aunque todavía falte mucho para lograr una paz completa.

Ya damos por descontado que desde entonces cientos de vidas se han salvado, millones de colombianos han recobrado la tranquilidad y, muchas victimas han recuperado la esperanza de poder empezar a sanar con la verdad que empieza a surgir de este proceso y de la Ley de Justicia y Paz. Y ni que decir de los dividendos de la paz.

Sin embargo, desde el 2 de octubre de 2016, día en que el ‘No’ derrotó en las urnas a quienes apoyamos el Proceso de Paz, se inició un lento pero firme retroceso que generó una división profunda entre millones de colombianos.  

Hoy, esa división se agranda orquestada por un gobierno débil, y un Congreso, donde el Centro Democrático impone las agendas en los temas duros del país. Todo eso pone en peligro la implementación del Acuerdo Final y, con ello, las posibilidades de una paz completa.

Cambiar un acuerdo de paz es no cumplirlo, y además de violar un principio de derecho internacional, se envían dos señales inequívocas: la primera es que, si el gobierno no les cumple a las Farc, les da argumentos para su propio incumplimiento. Iván Márquez, por ejemplo, tiene una excusa para no presentarse a la JEP.

La segunda, es que la desconfianza en el gobierno mina cualquier posibilidad de un acuerdo con el ELN. ¿Para qué negociar con este gobierno que no le cumple a las Farc?

El ELN además, hoy se nutre de los fracasos de no implementar el proceso con las Farc, como el no ‘copamiento’ de los espacios dejados por estas durante el gobierno de Santos, o los incumplimientos e incertidumbres en el manejo de las drogas ilícitas del gobierno de Duque. Con ello se inicia otro circulo vicioso y una nueva guerra que podríamos prevenir.

Desde 1982 cuando Belisario Betancur ofreció a las Farc y otras guerrillas negociar, ha habido algunos procesos exitosos, pero también muchos fracasos, que perpetuaron y degradaron el conflicto.

Desde mediados del 2000 con la desmovilización parcial de los paramilitares y en el 2016, con el fin de las Farc, dimos pasos enormes. Pero falta mucho por implementar en el último caso, y para cerrar los ciclos de guerra y lograr la paz completa. Incumplir el Acuerdo Final es por ello aterrador.

Desafortunadamente hoy estamos dando pasos hacia atrás de manera apresurada. La Reforma Rural Integral, uno de los pilares del Acuerdo, no se va dar en este Congreso donde el Presidente Duque gobierna sin bancada, o peor, con la bancada que nunca creyó que existía conflicto, y por ello, nunca apoyó el Proceso de Paz.

Los tímidos avances en materia de reforma política, los atrasos en la sustitución voluntaria de coca, y los zarpazos para desmontar a la JEP, que aunque con imperfecciones, es una apuesta para lograr la verdad de todos los perpetradores, son los ejemplos más notorios, pero hay otros.

Para alcanzar la paz completa, hay que remover las causas estructurales que dan lugar al conflicto, y las anteriores, son algunas de las medidas necesarias para empezar a lograrlo.

Por eso hay que reflexionar sobre lo que significaría perder otra oportunidad, pero esta vez en una coyuntura global donde la polarización que promueven irresponsablemente troles y políticos fundamentalistas ha garantizado en muchos países, que la extrema derecha o la extrema izquierda gobiernen irresponsablemente, y se perpetúen en poder.

En Colombia, la polarización hoy está montada en un falso dilema sobre un Proceso de Paz que no se ha terminado de implementar y del cual depende otro que ni siquiera se ha negociado.

La polarización no es entre los del No y los del Sí, o entre la izquierda y la derecha, es una creación de políticos astutos que endurecen sus discursos para pescar en ro revuelto y lograr rápidamente perpetrarse en el poder, a través del miedo, destruyendo posibilidades políticas verdaderas, difíciles de vender, como en este caso, el de una paz completa.

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Comentarios (3)

Simón Sarmiento

19 de Noviembre

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Soterradamente y a veces abiertamente se nos dice que Colombia es un país pre...+ ver más

Soterradamente y a veces abiertamente se nos dice que Colombia es un país presidencialista. Nada más falso. El poder está en el Congreso y es allí donde se hacen las leyes inequitativas e injustas con las que nos han gobernado. Mientras la gente no sea consciente de que es más importante elegir un bien congreso y no haya un Consejo Nacional Electoral que con honestidad garantice que las elecciones son un reflejo de la voluntad del ciudadano, estaremos expuestos a que cada día tengamos sorpresas en el rumbo que debería llevar al país a buen puerto.

Simón Sarmiento

19 de Noviembre

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Obvio, es más fácilmente manipulable por izquierdas o derechas un país sin ...+ ver más

Obvio, es más fácilmente manipulable por izquierdas o derechas un país sin educación, sin criterio. Por eso los medios de comunicación se están llenando de programación "alienígena", para que como tontos se entretengan detrás de una pantalla sin digerir siquiera las noticias que se les presenta, y además con un escándalo político por semana, a la gente se le olvida pronto de qué se trataba tal o cual iniciativa parlamentaria o del gobierno. conclusión: Si no despertamos, la desidia y los políticos van a acabar con esta tierra.

José Saramago ..

19 de Noviembre

2 Seguidores

Pregunta del Plebiscito del 2 de octubre de 2016:
¿Apoya el acuerdo fina...+ ver más

Pregunta del Plebiscito del 2 de octubre de 2016:
¿Apoya el acuerdo final para la terminación del conflicto y construcción de una paz estable y duradera?: el pueblo colombiano se expreso en las urnas y el NO se impuso.
En otras palabras se les pregunto a los colombianos si estaban de acuerdo como se negocio el 'Acuerdo de La Habana', y dijeron que NO (opero no a la paz), fue porqué el pueblo no participo en esas negociaciones, ni siquiera las victimas. Fue un negocio que favoreció a narcotraficantes, corruptos, y “guerrillos”. El mismo Humberto de la Calle lo dijo: “si gana el NO se cae el acuerdo”, y eso paso, perdió toda legitimidad ese acuerdo. Ese mismo No eligió Presidente y le dio toda legitimidad al gobierno y al legislativo para mejorar los acuerdos de fondo.
Y recordemos que el que polarizo el país fue Juan Manuel santos que dividió al pueblo entre “enemigos de la paz de Santos”, “y amigos de la paz de Santos”. Ademas se ROBO el resultado del Plebiscito.

¿por qué esa intransigencia de la “izquierda” y del “santismo” a cambiar el acuerdo para mejorarlo?
¿cumplirles a las FARC es otorgarles mas poder, total impunidad y herramientas para que persigan a sus enemigos históricos?

Y el que divide al país es el militante de extrema y recalcitrante izquierda radical “castrochavista” Gustavo Petro. El es que miente a cada rato e incendia el país, él que el odioso es Petro y su populismo oportunista que promueve el desorden. El senador Gustavo Bolivar de la “Colombia Humana” lo dijo: “vamos a hacer un paro de cuatro años,” Así que es Petro él es el que se fortalece si al Presidente Iván Duque le va mal, el que quiere quebrar este país. El que se alimenta del resentimiento social y la ignorancia.
definitivamente no se puede ser decente y buena gente, y tener buenas intenciones como Iván Duque, porque sino eso es signo de debilidad. Pero tal vez si es débil porque no le metido la ficha por cambiar de fondo los acuerdos de la impunidad.