Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Ecos del Caso 001 de la JEP: el soldado, de victimario a víctima del conflicto

Un informe conjunto que la fundación Acomides y el Ejército entregarán hoy a la JEP invierte la perversa ecuación según la cual los soldados son consumados victimarios y los coloca en su real dimensión de víctimas del conflicto.

José Obdulio Espejo Muñoz
José Obdulio Espejo Muñoz
Especialista en Derecho Internacional de Conflictos Armados - Coronel retirado del Ejército
116 Seguidores0 Siguiendo

0 Debates

17 Columnas

Columna

1534

1

30 de Noviembre de 2018

En un dossier que incluye un informe ejecutivo de 78 páginas y un disco compacto contentivo de más de mil folios, una fundación de víctimas y el Ejército entregarán al medio día de hoy a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, el primero de una serie de trabajos investigativos que documenta las graves violaciones de derechos humanos y graves infracciones al derecho internacional humanitario de las que fueron objeto los soldados del Ejército en el marco del conflicto armado en Colombia.

Intitulado Informe sobre militares víctimas en el marco del conflicto, este documento denuncia es la resultante de un arduo trabajo de investigación documental y de campo que realizaron en forma conjunta la Asociación Colombiana de Militares Desaparecidos, Acomides, y el Departamento Jurídico Integral del Ejército, este último en calidad de ente asesor.

El informe −que pretende el reconocimiento de la verdad y las medidas de reparación por parte de 31 exmiembros de las Farc encausados en el sonado Caso 001 de la JEP− está soportado en una base de datos celosamente guardada en varias teras de información. Es, asimismo, fruto de un esmerado cruce (el primero de este tipo) entre la información que reposa en los archivos del Ejército y los de la Unidad de Atención y Reparación Integral de Víctimas, Uariv.

En grado superlativo, el informe −que no hubiese sido posible sin la participación y asesoría del Ejército− invierte la perversa ecuación promovida desde sectores radicales de nuestra sociedad según la cual los soldados son consumados victimarios y los coloca en su real dimensión: servidores del Estado que, dada su misionalidad, fueron víctimas de ataques sistemáticos de las Farc en armas.

¡Y es las cifras son realmente abrumadoras y causan escalofríos! A la fecha, esta base de datos da cuenta de 207.645 episodios o hechos victimizantes de uniformados del Ejército durante y después de su paso por esta institución. Catalogadas en 21 ítems, las afecciones de mayor relevancia corresponden a desplazamiento forzado (159.077), homicidio (23.266), desaparición forzada (4.526) y empleo de minas antipersonales (3.138).

Considero que la magnitud de la denuncia amerita que los medios de comunicación le den la misma trascendencia a esta entrega como lo hicieron con la remisión de informes a la JEP por parte de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), la Comisión Colombiana de Juristas, la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos), la Unión Patriótica y las Madres de Soacha, entre otras organizaciones sociales. ¡Ojalá así sea!

Porque este documento denuncia de Acomides y el Ejército es contundente al recordarle a la JEP su deber de investigar, juzgar y sancionar las graves violaciones al derecho internacional de los derechos humanos, en especial aquellas que derivaron en delitos de lesa humanidad en contra de los soldados, así como las graves infracciones al derecho internacional humanitario que configuraron crímenes de guerra de los que fueron víctimas los uniformados.

El informe también insta al tribunal de la transición a llamar a los uniformados víctimas y a sus familias para que comparezcan en sus salas en aras de obtener "verdad judicial, reparación y no repetición", como quiera que se logró establecer que de los casos reportados, 185.810 corresponden a víctimas directas y 21.835 a víctimas indirectas, "dentro de las cuales se encuentran oficiales, suboficiales, soldados, alumnos y personal civil".

Cada caso está acompañado de una completa ficha técnica que incluye las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrió el hecho victimizante, al igual que la estructura de las Farc responsable de este y los nombres de los cabecillas y perpetradores.

Todo está debidamente documentado en el informe, en el que se dedican dos acápites a visibilizar las conductas observadas en el Caso 001, es decir las retenciones ilegales perpetradas través de las modalidades de secuestro (léase toma de rehenes, a mi juicio) y la desaparición forzada, este último catalogado como delito de lesa humanidad.

Sobre esta última conducta conviene hacer una importante aclaración. En las bases de datos contenidas en el informe se registran 4.526 episodios de desaparición forzada, pero sólo 113 casos cuentan con el aval del Registro Único de Víctimas, RUV.

Con todo, las desapariciones que carecen de registro oficial −al igual que las 113 ya reseñadas−, ocurrieron bien cuando los uniformados estaban en actos propios del servicio o mientras no ostentaban la calidad de combatientes. En muchos casos, se encontraban gozando de sus vacaciones, en permisos concedidos por sus superiores o con licencias del servicio de diferente naturaleza.

En propiedad, las pretensiones de Acomides y del Ejército son dos: primera, que los soldados también sean vistos como víctimas por el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Sivjrnr; segunda, que los exintegrantes de las Farc en armas "reconozcan su responsabilidad... y se presenten las propuestas de reparación integral a las víctimas de desaparición forzada y secuestro para efecto de cumplir con las medidas restaurativas".

Colofón: A las 11 y 30 de la mañana, Olga Esperanza Rojas, representante legal de Acomides y esposa del sargento José Vicente Rojas −quien hace 26 años cayó en un retén de los frentes 5 y 34 de las Farc y del que nada se sabe− hará entrega del informe en la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP. El general Ricardo Gómez Nieto, comandante del Ejército, refrendará está entrega ante la justicia transicional.

Interactiva: 

Comentarios (1)

harriarq

30 de Noviembre

0 Seguidores

Cierto, cuantos soldados muertos, heridos, secuestrados y desaparecidos, ellos...+ ver más

Cierto, cuantos soldados muertos, heridos, secuestrados y desaparecidos, ellos son colombianos que ofrecieron su vida, su integridad por este país sin memoria que solo le importa ver la noticia, que esconde tras el delito de los falsos positivos, toda la labor de las fuerzas militares, esas que están integradas por personas que para muchos son nuestros familiares y que por culpa de algunos hoy son vilipendiados, cuando deberían ser respetados y esperados. Ese Juego de la doble moral y del cambio de imaginarios que irresponsablemente algunos medios han manipulado, pero que hoy vuelve a cobrar trascendencia por la escalada terrorista del ELN y los disidentes de Farc, que vienen a hacer las mismas, en las zonas dejadas por las Farc, en las zonas de cultivos ilicitos, en zonas de minería ilegal; sin el ejercito ya se habrían devorado al país entero.
Curioso que al parecer, en nuestra guerra, solo se vigila el cumplimiento de los derechos humanos por parte del ejercito, pero no hay un mismo rasero para las guerrillas y paramilitares, esos que tienen a cuestas tantas masacres, que han asesinado a militares, policias y población civil, pero con el argumento de que "son actos de guerra", pareciera que no pasa nada, confiesan, si es que confiesan y es todo... no habrá reparación, pero habrá un olvido odioso....