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Cómo funcionaban los incentivos perversos detrás de los falsos positivos

Este artículo es el segundo de una serie producida exclusivamente para La Silla Vacía con el propósito de conmemorar y recordar los 10 años de los casos de Soacha.

José Miguel Vivanco
José Miguel Vivanco
Director, División de las Américas en Human Rights Watch
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03 de Noviembre de 2018

"El “problema grande” que el General Montoya quería ocultar" fue la primera entrega de esta serie.

Muchos soldados han declarado ante la Fiscalía que las presiones para reportar resultados en combates –y los premios a quienes los reportaban– fueron un incentivo perverso detrás de los miles de falsos positivos. Human Rights Watch ha tenido acceso a documentos hasta ahora inéditos que prueban al detalle como operaba este retorcido sistema.

El factor más importante para evaluar el rendimiento de los comandantes era el número de muertos en combate que reportaban sus tropas. Así lo comprueba un documento militar de abril de 2006, llamado “políticas del señor mayor general Mario Montoya”. El documento señala que “los comandantes se evalúan por sus resultados”. Además, el general aclara con una franqueza brutal: “las bajas no es lo más importante, es lo único.”

De igual forma, el plan de campaña 2007-2010 de la Séptima División, una de las siete divisiones del Ejército en esa época, señala que las unidades se evaluaran, primero, por las bajas enemigas, segundo, por la disminución de actos terroristas y, tercero, por la cantidad de bajas en las propias filas (ver documento). En marzo de 2006, un comandante de la Trigésima Brigada les resumió la política a sus tropas con gran simpleza: “la política del comandante del Ejército es dar chumbimba, ya que estamos en guerra” (ver documento).

Los altos mandos elaboraban de forma periódica un ranking de las divisiones, brigadas y batallones, según sus resultados. Estos incluían el número de tropas enemigas que se reportaban como muertas en combate, capturadas, o que se entregaron. Pero los rankings se basaban casi exclusivamente en las supuestas muertes en combate. Así, en julio de 2006, por ejemplo, la Séptima División estuvo primera en el ranking, con 379 muertes en combate, 285 capturas y 32 entregas voluntarias. La Quinta División, por su parte, estuvo en el séptimo lugar, aunque reportó muchas más capturas, 671, y entregas voluntarias, 105; pero sólo 67 muertes en combate (ver documento). Descubrimos patrones similares en muchos otros rankings.

Llama la atención que al menos algunos comandantes comparaban las bajas actuales de sus unidades con las reportadas en años anteriores. Por ejemplo, un documento de marzo de 2007 de la Séptima División menciona que los resultados de la Cuarta Brigada eran “muy bajos” porque obtuvo “71 muertes” [menos]… en relación con el 2006” (ver documento). El documento, que lleva la firma del entonces comandante de la Séptima División, Gen. Luis Roberto Pico Hernández, también menciona que el Batallón de Infantería No. 32 de la Cuarta Brigada presentó una reducción de “17 muertos en combate” en comparación con el año anterior (ver documento).

Ahora bien, ¿qué debían esperar los comandantes de brigadas y batallones en función de estas evaluaciones?

Si no lograban la cantidad esperada de “muertes en combate”, la consecuencia era clara: podían ser destituidos. Mi general Montoya fue enfático al respecto en su programa radial de febrero de 2006: “si hay un Cdte que no de bajas hay 250 tenientes coroneles haciendo fila [para reemplazarlo]” (ver documento). La orden figura bajo el código “procer 6” que es el indicativo de comunicaciones radiales que pertenece al comandante del Ejército.

Por el contrario, si lograban las bajas exigidas, los comandantes y soldados podían recibir jugosos beneficios, incluidos los siguientes:

- Dinero. En un libro militar de la Trigésima Brigada, por ejemplo, descubrimos que un comandante señaló en marzo de 2006: “la unidad que de 6 bajas o más en una sola acción $30.000.000” (ver documento). Otro documento, de la misma brigada, incluye este mensaje radial de abril de 2006: “por dar de baja 2.000.000 de pesos por fusil, 500.000 por pistola, y se cancelará 30.000.000 por la baja de seis enemigos en adelante” (ver documento).

- Permisos. Por ejemplo, en agosto de 2007, el general Montoya le dijo a varios comandantes en un programa radial: “…unidad que entra en combate y obtenga buenos resultados debe salir con permiso, hay que motivar la tropa” (ver documento). La orden figura en un libro militar de la Trigésima Brigada titulado “Programa Comandante del Ejército”. Tuvimos acceso a numerosas ordenes similares del general Montoya, así como a varios radiogramas donde efectivamente se concedían permisos por bajas reportadas. Por ejemplo, en septiembre de 2006 una unidad recibió 20 días de permiso por “muerte en combate de un sujeto NN al parecer integrante de la cuadrilla 35 ONT-FARC”.

- Comisiones en el extranjero. Encontramos un documento de la Séptima División, por ejemplo, donde un coronel propone asignar a 9 soldados al batallón de Colombia en la península del Sinaí. Al lado de cada nombre, se indica cuántas bajas reportó cada uno de los soldados.

- Premios. Una directiva que revelamos el año pasado, al parecer de 2003 o 2004, crea una fórmula para determinar cuándo los soldados podían recibir una “condecoración de servicios distinguidos”. Por ejemplo, para recibir este premio los comandantes de brigadas debían reportar al menos 150 combatientes enemigos muertos y otros 500 capturados.

- Felicitaciones. Human Rights Watch ha tenido acceso a decenas de felicitaciones dirigidas a soldados y oficiales que reportaban muertes. En junio de 2007, por ejemplo, el comandante de Séptima División felicitó al entonces teniente coronel Luis Fernando Borja Aristizabal y a otros soldados por dar de baja a “unos terroristas.” Borja Aristizabal luego fue condenado por más de una decena de falsos positivos ocurridos entre el 2007 y el 2008.  

La evidencia que damos a conocer corrobora las nefastas políticas detrás de los falsos positivos. La pregunta es si los generales que diseñaron y pusieron en práctica estos perversos y retorcidos incentivos alguna vez responderán ante la justicia.

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Comentarios (8)

arturoarmenia

03 de Noviembre

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Debemos entender que Colombia tendrá rebeliones para todos los tiempos e igua...+ ver más

Debemos entender que Colombia tendrá rebeliones para todos los tiempos e igualmente represión. La causa primigenia es la desigualdad que obliga a romper el "orden" y su respuesta del Estado. Será un circulo retro alimentado causado y oculto por los privilegios de los poderosos políticos y dueños de la riqueza ligados en la corrupción. La solución es seguir con la alternatividad política, no crear resistencias y manipulaciones mediáticas hacia los centro y la izquierda, Dejar y hacer crecer la participación en los medios y en la acción política sin crear barreras entre bomberos.

PIICIEM

03 de Noviembre

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Resulta aberrante mantener los muertos vivos y los vivos como bárbaros para a...+ ver más

Resulta aberrante mantener los muertos vivos y los vivos como bárbaros para alimentar los mas bajos instintos de venganza, odio y violencia que padece el ser humano. El poder se obtiene escarbando en lo mas profundo de los hechos sangrientos de la historia para manipular la débil conciencia del pueblo quien termina aportando los muerto y generando el poder y la riqueza de los gobernantes. Será que no podemos educar al pueblo para que podamos construir pensando en nuestros hijos y no en nuestro abuelos muertos?.

PIICIEM

03 de Noviembre

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Iluso pensar en que responderán con una JUSTICIA y un PODER corruptos además...+ ver más

Iluso pensar en que responderán con una JUSTICIA y un PODER corruptos además de que quienes representan la justicia interpretan libremente los códigos y utilizan la manipulación , el soborno, la falsedad y el engaño que lo unico que representan es dinero y no ética profesional y mucho menos justicia.

Kastcheo

04 de Noviembre

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Verguenza ajena.....VERGUENZA DE COLOMBIANO. Comparto y aplaudo el comentario ...+ ver más

Verguenza ajena.....VERGUENZA DE COLOMBIANO. Comparto y aplaudo el comentario del Arquitecto PIICIEM. Es propio de un buen constructor y, nace de pensar y reflexionar con sentido futurista. Pensamiento Japonés al cabo: Vivamos por nuestros hijos así implique nuestro sacrificio. Resulta buen intento para cambiar este vergonzoso terruño. Hagámos así la Revolución!

Alvaro

04 de Noviembre

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No veo a seudosaramago comentando.

No veo a seudosaramago comentando.

tcastanedal

05 de Noviembre

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Rabia,vergüenza y mucha tristeza por Colombia, las autoridades civiles, milit...+ ver más

Rabia,vergüenza y mucha tristeza por Colombia, las autoridades civiles, militares y la justicia que no tuvo la suficiente voluntad de investigar y castigar a los culpables, especial/ a los políticos que fueron apoyadores del régimen de turno, estamos en el 2018 y aún falta mucho por esclarecer, los altos mandos militares de esa época continuan libres, mintiendole a la justicia y en este gobierno de tendencia derechista será muy dificil procesarlos, la verdad y la reparación están casi en el olvido.

Marleny Barrera López

06 de Noviembre

4 Seguidores

Los militares nos deben la verdad del conflicto. Los falsos positivos como política en la era Uribe, el manejo del presupuesto, de los más altos en América y que continúa siéndolo, sin resultados en 50 años. Por qué los soldados como en Las Delicias, soportaban frió y hambre, por qué muchos de ellos calificaban a su comandante de bueno si no se robaba el dinero para su mantenimiento? Las violaciones contra muchas niñas, las redadas para reclutar solo jóvenes pobres y la relación con el narcotráfico. Un cuerpo que habla de honor, cuyas manzanas podridas lo manchan, sin señalarlas y expulsarlas, probablemente no son manzanas podridas. Honor que no esté cimentado en la verdad, es porque no hay honor.

Los militares nos deben la verdad del conflicto. Los falsos positivos como política en la era Uribe, el manejo del presupuesto, de los más altos en América y que continúa siéndolo, sin resultados en 50 años. Por qué los soldados como en Las Delicias, soportaban frió y hambre, por qué muchos de ellos calificaban a su comandante de bueno si no se robaba el dinero para su mantenimiento? Las violaciones contra muchas niñas, las redadas para reclutar solo jóvenes pobres y la relación con el narcotráfico. Un cuerpo que habla de honor, cuyas manzanas podridas lo manchan, sin señalarlas y expulsarlas, probablemente no son manzanas podridas. Honor que no esté cimentado en la verdad, es porque no hay honor.

Carlos Mejía Montes

06 de Noviembre

0 Seguidores

" dime cómo me mides y te diré cómo me comporto, si me mides de una forma e...+ ver más

" dime cómo me mides y te diré cómo me comporto, si me mides de una forma estúpida...." un medidor perverso y mal diseñado genera comportamientos perversos; y allí don de se deja dentro del medidor la avaricia y la ambición desmedida por las recompensas y los premios "hecha la ley, hecha la trampa". Que horror, inaceptable