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¡Aguas, Colombia! Se vino el cambio climático. ¿Dónde hará más daño?

Las lluvias han sido más fuertes en lugares que coinciden con deforestación y con cauces inestables. La conservación de ecosistemas es una de las principales herramientas para mitigar los efectos del cambio climático.

Alejandro Feged Rivadeneira
Alejandro Feged Rivadeneira
Profesor Asistente en la Universidad del Rosario, en el programa de Gestión y Desarrollo Urbanos de la Facultad de Ciencia Política
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11 de Octubre de 2018

Con el último deslizamiento que resultó en tragedia, los colombianos nuevamente empezamos a padecer las lluvias anormales del cambio climático.

Desafortunadamente, no hay masas de personas que marchen por un plan de gestión del riesgo ante el cambio climático, algo mucho más urgente y dramático que la falta de presupuesto en educación (también grave, evidentemente). 

En mi opinión, uno de los temas que más importancia cobrará en los próximos años, es justamente el ordenamiento del territorio con miras a mitigar los riesgos que representa el clima extremo para los asentamientos humanos.

En particular, el pensamiento ecosistémico ofrece uno de los marcos conceptuales más interesantes para pensar de una manera práctica pero robusta dicha problemática, y por ello la adaptación basada en ecositemas es una de las principales herramientas que tendremos de cara a uno de los desafíos más importantes del siglo: revertir el efecto de invernadero antes de que éste desencadene una serie de cambios irreversibles en el sistema planetario que pongan en riesgo la existencia de nuestra especie.

En Colombia, las amenazas principales de variabilidad climática son las inundaciones, los deslizamientos y los vendavales (en términos de desastres naturales, las sequías pueden representar riesgos de seguridad alimentaria, por ejemplo). 

Ante una nueva temporada de lluvias extremas, decidí explorar un poco los datos desde la detección remota con imágenes satelitales. En particular, dado que estamos ante un potencial Fenómeno del Niño tardío, quise ver cuál es la relación entre el cambio de cobertura vegetal (deforestación) y los eventos de lluvia extrema. 

Este mapa representa los máximos niveles de lluvia registrados en lo corrido del año. Sin duda, una buena parte de la explicación para las recientes inundaciones en Puerto Carreño tiene que ver con las grandes cantidades de agua que llegaron por las lluvias. 

 

 

El siguiente mapa muestra la suma de las lluvias caídas desde agosto del presente año. Podemos ver cómo también se ve la grave situación del oriente del país con este indicador. 

 

 

Una de las cuestiones más importantes a la hora de hablar de agua que cae en un lugar y el impacto que tiene sobre la pobalción, es la manera como estas pueden perturbar los regímenes de agua, y en particular los cauces de los ríos. Acá tenemos un mapa que muestra el cambio en cauces de ríos, donde podemos ver que justamente en los lugares que más agua han recibido vía lluvias, también son lugares donde los cauces son particularmente inestables. 

Finalmente, un mapa que muestra el cambio en cobertura vegetal, donde se puede apreciar que también en los lugares donde hay más deforestación es donde hay más lluvia. En mi humilde concepto, estos son lugares particularmente importantes para realizar campañas de prevención, pues combinan dos factores importantes: por un lado, la deforestación es señal de aumento en actividad antrópica, lo cual normalmente está asociado con aumentos poblacionales.

En segundo lugar, la degradación de los ecosistemas es un indicador de cambios en los servicios ecosistémicos que prestan estos seres a las poblaciones humanas. Con menos árboles, menor capacidad de absorción del agua. 

 

Por último, una imagen que combina la lluvia con la deforestación y la topología del terreno. Probablemente todavía tenga errores en los cálculos (con más de una licencia poética en el análisis de datos), pero de cualquier forma una visualización interesante.

 

Este mapa muestra el riesgo ambiental ponderado por el aumento en la actividad antrópica: 

 

Y este último, el mapa ponderado de riesgo y actividad humana controlando por cambios en los regímenes de agua entre 1983 y 2015: 

 

Una visualización más, con parámetros que permiten maximizar la variación entre los intervalos:

 

Ya vivimos en los últimos meses dos eventos donde la población humana ha sido fuertemente afectada por las lluvias. La pregunta es, ¿cuántos faltan? 

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