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Un cambio responsable

Los cambios de la cuarta revolución industrial

Ricardo Pineda Vila
Ricardo Pineda Vila
Director de EduEmplea
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22 de Junio de 2018

Nota: Columna realizada en conjunto con Mateo Londoño.

Efectivamente el cambio involucra a todos, pero para prepararse es necesario primero identificar qué transformaciones se están dando en cada campo, industria o negocio y como estas afectan directa o indirectamente nuestro vivir.

Vale comenzar entonces por establecer que los cambios actuales atañen a la cuarta revolución industrial, en la que la tecnología juega un papel clave para convertir las relaciones sociales, físicas y biológicas en un dinamismo de constante construcción y consolidación.

Esta revolución, llamada también industria 4.0, es la más rápida y grande transformación hasta el momento ya que, en comparación con las 3 anteriores, representa un empujón inigualable hacia el futuro, habiendo gastado aproximadamente un décimo del tiempo.

Esta vertiginosa y potente metamorfosis del mundo representa una desestabilización al enfoque tradicional y las relaciones laborales que hasta el momento se habían generado. Tanto así que derechos adquiridos que en su momento fueron el producto de largas y violentas disputas, hoy pasan a un segundo plano pues se repiensa el trabajo ideal.

De esta forma, los sistemas pensionales, los espacios de trabajo de 8 horas, las horas extras y demás entran en conflicto con modelos de trabajo de plataformas digitales como Uber y Rappi, en el que el modelo de negocio informal se transforma en la presentación de servicios voluntarios.

Estas transformaciones en los modelos de relaciones laborales tienen importancia en tres niveles: las empresas, los empleados y el sector público. A nivel empresas, existen dos principales retos para aquellas que desean mantener números en retención, se deben mejorar y transformar los horarios, compensaciones y niveles de bienestar para competir con modelos más juveniles como el de las aplicaciones; para aquellas nuevas empresas el desafío está en generar valor en lo personal o habilidades transversales pues muchas de las habilidades duras se logran o lograrán automatizar.

Respecto a los empleados, los aprietos se enfocan en la competitividad y la libertad, ya que es difícil generar un trade off entre permanecer informado y útil a nivel laboral, y responder a las nuevas dinámicas de la vida, tiempos y espacios que se desenredan de la modernidad.

Por motivos como estos, el no tener que responder a un mercado laboral tradicional ha traído al sector público la dificultad de fiscalizar los nuevos recursos provenientes de actividades con enfoque en la tecnología y las plataformas digitales, así como responder a los convenios internacionales en materia de derechos laborales.

Estas mutaciones en el sector servicios, producto de la cuarta revolución industrial, pueden traer posibilidades a novedosos modelos de labor pero involucran una responsabilidad de parte de todos los actores para estar preparados, pues sin preparación y orden solo se puede prever crisis. Debemos generar nuevas acciones, redes y sistemas para facilitarle la adaptación al 45% de los empleados, que según McKinsey, se verán afectados por esta revolución.

 


  Jáuregui Sarmiento, 2018