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Solo con educación hacemos que la igualdad sea imparable.

Colombia ha logrado significativos avances en educación, sin embargo ha dejado relegadas a algunas poblaciones.

Carlos Felipe Parra Rojas
Carlos Felipe Parra Rojas
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25 de Enero de 2018

Si un Estado tiene  logros importantes en educación pero se mantiene inequitativo, restringe sus avances solo para algunos ciudadanos y por lo tanto no puede garantizar transformaciones sociales serias. Así nos lo dejó claro la Unesco en su más reciente informe sobre el estado de la Educación en el mundo.

El informe menciona a Colombia como un referente, por una parte bueno, debido políticas exitosas como “Medellín la más educada” la cual toma como un hito mundial de inclusión y liderazgo transformador desde la educación. Pero también como un referente en materia de acceso inequitativo a oportunidades educativas al dejar relegados a distintos grupos en razón de su género, lugar de nacimiento o condición socioeconómica de los grandes avances en educación. 

Las diferencias entre la calidad de educación que reciben hombres y mujeres es uno de los casos más notorios. En los resultados de Colombia en las prueba pisa 2016 las mujeres tuvieron calificaciones inferiores en todas las áreas, siendo matemáticas el área con la diferencia más amplia. 

Por otra parte, el acceso a educación para las personas con menos recursos también es un ejemplo preocupante de las profundas desigualdades que nos afectan. Según el informe somos uno de los cinco países donde las personas mas pobres tienen menos posibilidades tienen de entrar a la educación superior, un caso comparable solo al de indonesia.

El estudio también destaca como en Colombia, Ghana, Kenya y Vietnam el nivel educativo explica casi toda la disparidad que existe en el empleo informal de entornos socioeconómicos bajos y altos. Es decir, es en la educación que está la clave para la informalidad laboral.

Otro caso preocupante es el de los estudiantes que tienen calificaciones bajas y cómo a ellos no les llegan los grandes logros del sistema educativo. Muestra de ello es la permanencia, que una persona termine de estudiar lo que comienza, y  por ejemplo en el caso de los estudiantes universitarios de notas bajas, el 55 % de estudiantes abandona los estudios antes de obtener su título. Eso quiere decir que nuestro sistema está fallando en lograr la mejoría de los estudiantes con bajas calificaciones, algo preocupante considerando que la mayoría de estos estudiantes desertores se convertirán en los catalogados Ni-Ni´s, jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Finalmente, también resulta preocupante el caso de la cobertura en educación.  Documentos oficiales como el Plan Nacional Decenal de Educación sacan pecho por logros como que en primera infancia, educación media y secundaria se han dado aumentos importantes en cobertura, sin embargo, incluso con todo esto la cobertura de educación superior en zonas rurales es apenas del 8%.  

Es por eso que sea cual sea el nuevo "Pacto por la educación" que los candidatos a la presidencia nos propongan estas elecciones, tenemos que tener en el foco en cómo van a proponernos que nadie se quede relegado de los grandes logros educativos.