Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

¿Qué hay detrás de los cambios en el Programa Todos a Aprender?

Poco se sabe realmente sobre el futuro del PTA ¿Qué se está maquinando?¿Por qué cambia la planta temporal de los actuales formadores? Los cambios que se vaticinan generan apoyos y diferencias.

Wilson Acosta Valdeleón
Wilson Acosta Valdeleón
Doctor en Educación
269 Seguidores35 Siguiendo

2 Debates

1 Columnas

Columna

2012

0

22 de Noviembre de 2018

Conozco el Programa hace algún tiempo. He sido testigo de sus avances y desafíos, especialmente en lo concerniente al componente de educación rural y de las Escuelas Normales Superiores.  Motivado por recientes rumores según los cuales el Programa está en riesgo de perderse o de ser privatizado, he querido plasmar en estas líneas mi opinión al respecto.

El Programa Todos a Aprender es en la actualidad una de las estrategias de política más valoradas por todos los actores del sistema educativo. Se trata de un programa que hace acompañamiento situado a docentes en todo el territorio nacional a través de una metodología en cascada que inicia con la formación de un equipo de formadores (actualmente 91), los cuales forman a tutores (actualmente cerca de 3.900), y estos a su vez a los docentes (actualmente cerca de 90.000). El programa implementa un riguroso proceso de formación continua a docentes, con el objetivo de desarrollar habilidades y competencias para la enseñanza.

Su filosofía es: “Maestros formando maestros” buscando así, promover procesos de reconocimiento de pares, comunidades de práctica y aprendizaje, en donde los principales protagonistas son los maestros que se destacan por liderar iniciativas de mejoramiento de las prácticas de enseñanza.

Uno de los rumores infundados es que el programa se va tercerizar, lo cual queda totalmente desestimado con las acciones que está desarrollando el Ministerio.

Con relación a la planta de formadores hay que precisar varios temas que los opositores a la nueva política ocultan. En primer lugar, tan sólo el 40% de los formadores son maestros en ejercicio del sector oficial, es decir, son muy pocos los maestros en propiedad que accedieron a ser formadores. Estos docentes deben regresar a su cargo en las Secretarías de Educación pues luego de seis años en comisión podrían perder sus derechos de carrera. El 12%  de formadores son funcionarios del Ministerio y el restante 48% son formadores que provienen del sector privado. En segundo lugar, la actual planta temporal no fue realmente temporal. Durante los siete años del programa se ha venido prorrogando varias veces evitando que maestros del sector oficial destacados y reconocidos puedan ingresar como formadores. Adicionalmente, la planta temporal tiene vigencia hasta 31 de diciembre de 2018. Tercero, desde la creación del programa son muchos los maestros que han entrado a la carrera docente del sector oficial que han mostrado desempeños excepcionales. Para esto basta ver el reconocimiento de los premios compartir, la noche de los mejores o los premios de la fundación Verkey, entre otros premios a maestros. Cuarto, la inversión en la formación de formadores es elevada y cada año se invierte en los mismos 91 y así llevamos 7 años.

El Ministerio adelanta la creación de una planta temporal nueva de formadores que busca resignificar la labor docente. Primero, los maestros del sector oficial tendrán la posibilidad de convertirse en formadores. Segundo, se busca mostrar que existen una gran cantidad de maestros talentosos en el sector oficial. Tercero, se dará la oportunidad a los mejores maestros del sector oficial a que tengan formación de la más alta calidad para compartir con sus pares en las regiones. Cuarto,  los mejores maestros tendrán la oportunidad de contribuir al país al compartir sus experiencias exitosas con los tutores. Quinto, se ampliará el número de maestros del sector oficial formados.

Esta política muestra que se está haciendo lo contrario a tercerizar y se reconoce la calidad y talento de los maestros oficiales, lo que no ocurre a un 100% en la planta de formadores actuales.

Otro de los cambios que se proyectan, busca atraer 600 nuevos tutores, para llegar a un total de 4500 en todo el país. Estos nuevos tutores deben ser docentes oficiales en propiedad con buenos puntajes en la prueba de ingreso a la carrera o pruebas de evaluación de ascenso y reconocidos por trayectoria de buenas prácticas. Política que también desmiente el rumor de la tercerización.

Si la planta temporal de formadores se prorrogara y los docentes en propiedad continuaran y perdieran sus derechos de carrera, la pérdida para el país sería enorme, pues perderíamos maestros de talla mundial que transforman vidas. Creo que Colombia tiene una gran cantidad de maestros destacados y con potencial de mejoramiento en sus prácticas. Celebro que más de ellos tengan la oportunidad de ser tutores y formadores.

Hacía falta que las decisiones se pensaran no desde la lógica de la carencia de buenos maestros, que es el mensaje que se promueve casi sin cesar, y que ahora se comience a visibilizar esta gran masa de docentes cada vez más cualificados y comprometidos con los que cuenta el país.

 

Interactiva: