Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

La interminable crisis de la salud del magisterio

En medio de todo este lío, siempre hay algo que salva el día, encontrar que La Jefe de Enfermería fue tu estudiante de secundaria, te recibe con una sonrisa y la histórica frase: hola profe
 

Yesid González Perdomo
Yesid González Perdomo
Secretario de Organización y Educación de la ADE
122 Seguidores149 Siguiendo

0 Debates

11 Columnas

Columna

3632

4

06 de Febrero de 2019

FECODE acaba de anunciar un cese de actividades de 24 horas para el próximo 14 de febrero en medio de la  radicación del pliego de peticiones; uno de los motivos más urgentes, es el pésimo servicio de salud que les prestan a los educadores del país.

Y aunque para nadie es un secreto que la crisis del sector salud es una hecatombe, con médicos mal pagos, enfermeras explotadas, entidades prestadoras que adeudan millonadas a  hospitales públicos, ya que los fondos  se esfumaron a cuentas en el exterior; la atención para el magisterio colombiano ha cobrado cientos de vidas a lo ancho y largo del país. 

Estas líneas las escribo desde la indignidad que me produce estar de pie en un pasillo, acompañando un familiar que está tirado en una camilla esperando que amanezca, para que el especialista necesario llegue y dé su dictamen profesional.

Esta situación es una tortura  tanto para el uno como para el otro, el paciente en medio del dolor físico y emocional y el familiar en la búsqueda de una silla, una toma corriente  para cargar el celular, preguntando insaciablemente al jefe de turno por los exámenes, las radiografías y la toma de muestras, todo esto en medio de los gritos de dolor, la sangre, la comida, las heces, sin el mínimo de privacidad, en un pasillo que te recuerda que tienes suerte porque te tocó camilla y no silla.

Y quiero ser reiterativo  en que la culpa no es de los profesionales de la salud, sino de este maquiavélico sistema que los obliga a recetar acetaminofen y amoxicilina, imbuidos en la empresa hospital, que cambió los pacientes por los clientes. En resumen, quien tiene dinero con que pagar, puede acceder  a la garantía del derecho.

Bajo este tétrico panorama, lo primero que debemos revisar es el famoso régimen especial en salud del magisterio, un negocio de 5 billones de pesos que en papel parece perfecto, sin cuotas moderadoras, con tiempos específicos para el acceso a diferentes especialistas y procedimientos, todos los medicamentos, etc.

Pero la realidad es otra,  los prestadores de salud han diseñado toda una estratagema para generar barreras de acceso, por ejemplo: desabastecer medicamentos económicos pero esenciales, obligando al  paciente a comprarlo, éste  último no pide el reembolso porque le sale más caro reclamar  que comprarlo, y para rematar no se interpone ni una queja.

Las citas con especialistas son  un eterno viacrucis, fundamentalmente porque la entidad prestadora para negar disimuladamente el derecho, le comunica al docente que no hay agenda, que llame después, que pase luego, y cuando se solicita por escrito la negación del servicio, aparecen las evasivas, los paseos por las oficinas o una cita que luego es cancelada a última hora.

No mas en Bogotá somos aproximadamente 100 mil pacientes entre los Docentes y sus familias, que puntualmente tienen el descuento mensual para completar el pago de un contrato que llega al billón de pesos.

Han sido insuficientes las quejas ante la superintendencia de salud y la Fiduprevisora, quienes no actúan ante el incumplimiento de estos contratistas, su mirada permisiva nos ha obligado a llegar a las vías de hecho nuevamente para defender la vida de quienes hacen posible construir país.

Finalmente, es urgente pensarnos un sistema de salud público, gratuito y universal, que le devuelva el sentido humano a la medicina y la dignidad a pacientes y profesionales de la salud.

Anécdotas de maestros: en medio de todo este lío, siempre hay algo que salva el día, encontrar que La jefe de Enfermería fue tu estudiante de secundaria, te recibe con una sonrisa y la histórica frase:"hola profe".

Interactiva: 

Comentarios (4)

carlos julio

06 de Febrero

0 Seguidores

Querido compañero ... entiendo su ansiedad , su sufrimiento y desesperación ...+ ver más

Querido compañero ... entiendo su ansiedad , su sufrimiento y desesperación .... estar en urgencias no es fácil , pero ... todo es culpa del sistema ?
estamos de acuerdo con que no es el mejor , tal vez ni si quera cercano a nuestros ideales , quien quiere esperar en un pasillo ? nadie !! verdad ? ...
pero alguien se pregunta que hacen todos esos pacientes alli ? , alguien se ha preguntado si ejerce sus deberes como usuarios del sistema ? en urgencias esta el diabetico que no hace su dieta ni toma sus medicamentos , el hipertenso que bebe licor , el obeso que no para de comer ..... pero de quien es la culpa ? del sistema ? en urgencias están los hijos que no le hacen caso a sus padres se descontrolan y hacen constantes intentos de suicidio ....perola culpa es del sistema
El sistema paga mala reputacion por los actos que nos competen como usuarios del sistema , como familias y como comunidades .... si pensaramos en nuestro autocuidado y tuvieramos mejores habitos no solo medicos sino sociales .. las sals de urgencias tendrian a muchos menos pacientes y el caos seria menos
Reflexionemos ... la culpa es miti miti

Rodrigo Velasco Ortiz

07 de Febrero

0 Seguidores

¡Ahora resulta que los culpables son los enfermos! ¡Lógica maravillosa!

¡Ahora resulta que los culpables son los enfermos! ¡Lógica maravillosa!

PEDRO MARIA LOZANO SOTO

09 de Febrero

0 Seguidores

Entonces, ahora la culpa es de la vaca?
La culpa la tienen los pacientes?...+ ver más

Entonces, ahora la culpa es de la vaca?
La culpa la tienen los pacientes?
los dehonestos somos los que aportamos cada mes cerca de 1 millòn de pesos?
Esto es un Estado fallido! Nada màs.

PEDRO MARIA LOZANO SOTO

09 de Febrero

0 Seguidores

Soy un paciente diabètico. Sì. Soy diabètico porque la sociedad de consumo ...+ ver más

Soy un paciente diabètico. Sì. Soy diabètico porque la sociedad de consumo no me dejò aprender a comer sanamente.
Aùn no he ido a mi servicio mèdico que me corresponde como pensionado.
Creo que no voy a alcanzar a ir al mèdico, antes de que este problema de la salud en Colombia se resuelva. No ha salido el gallo para resolver este lìo.