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Educación, memoria, reconciliación

Cuando el país se enfrenta a una decisión entre dos visiones opuestas, cobra vigencia el trabajo desde todos los frentes sociales para convivir y aportar a la implementación de los acuerdos de paz; en especial desde las instituciones educativas.

Alejandro Jaramillo Hoyos
Alejandro Jaramillo Hoyos
Profesor UPN - Coordinador Red de Liderazgo Educativo de la Fundación Empresarios por la Educación
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07 de Junio de 2018

La implementación de los acuerdos de paz debe pasar por planes de formación hacia la reconciliación y la reconstrucción. Es importante enfatizar en la reparación de la confianza y en la capacidad de la sociedad en su conjunto para la construcción de paz.

Esta confianza va más allá de la que se debe depositar en el gobierno y en los actores desmovilizados; consiste en asumir una ciudadanía corresponsable y participativa que pueda fijar un horizonte de nación.

La educación tiene un papel fundamental en la situación que enfrentamos como nación. Por una parte, la escuela es un lugar de protección y socialización que debería brindar una sensación de seguridad y pertenencia en la comunidad. Por otra, los contenidos de la educación en competencias ciudadanas y valores aportan a la configuración de una mejor calidad de vida basada en la reparación y la reconciliación conjuntas.

Reintegración

Los procesos de desarme y reintegración conllevan cambios en la población (retorno de desplazados, llegada de desmovilizados); entonces, se hace indispensable que los espacios educativos afiancen lazos para la convivencia pacífica. Mediante proyectos pedagógicos centrados en la paz, se puede contribuir a la generación de conocimientos, actitudes, prácticas, valores e imaginarios que garanticen la reparación y la sostenibilidad de cambios a largo plazo.

Dentro de estas estrategias, la configuración de materiales pedagógicos con diferentes soportes comunicativos es una herramienta poderosa que ayuda a docentes y facilitadores a desarrollar prácticas de aula en donde se estudien de manera conjunta las problemáticas, se configuren miradas críticas y agudas sobre la historia, y se planteen acciones para trascender el marco de la escuela y aportar a la reconstrucción del tejido social.

Territorio y memoria

El país tiene ahora la necesidad de conocer e intervenir en el imaginario territorial de paz como acontecimiento de la vida por venir.  El territorio es la experiencia con la que se habita el lugar, donde crece la vida, la subjetividad y un lugar para la proyección futura. Integrar el entorno educativo, familiar, comunitario y natural con un panorama alentador; reparar la ruptura violenta interrumpida por el conflicto; transformar el miedo mediante actos creativos, son pasos de un recorrido que permitirá mirar hacia la paz.

La urgencia por sobrevivir a la violencia ha agudizado carencias de espacios creativos y de imaginarios colectivos que revinculen a la población. Pensar el horizonte, reconocer fronteras y límites son consideraciones que pueden guiar la lectura del contexto y el reconocimiento en un mismo hábitat.

Las acciones expresivas que partan de la observación, la acción colectiva y la escritura pueden ser elementos para desinstalar los miedos y fantasmas generados por procesos traumáticos que han hollado la vida cotidiana de las comunidades.

La dureza que adquiere la información impresa en los medios, la imagen de la publicidad, el miedo al uso de la palabra, etc., hacen que la educación deba abordar la tarea de abrir el espacio comunicativo a versiones paralelas y aperturas creativas activadoras de diversos puntos de vista sobre la memoria del conflicto.

Comunicación

La comunicación, es un proceso que atraviesa todo el tejido social, nos permite tener puntos de encuentro entre imaginarios y símbolos propios para alcanzar referentes comunes y acercarnos a la celebración de nuestras diferencias: al ser distintos, podemos construir el cambio.

Los procesos comunicativos apuntan a una transformación mediante el diálogo de saberes, el reconocimiento de la diversidad y la celebración del disenso; es un fenómeno dialéctico en donde fluye el conocimiento.

La educación debe ser resignificada: convertirse en consecuencia de lo lúdico, de lo participativo, dejando de lado las certezas para poner en el centro de la cuestión a las incertidumbres, que son la plataforma para la construcción de los nuevos pactos de vida y de convivencia. El foco en la comunicación hace posible que las propuestas de aula se integren a la generación de una ética colectiva que se basa en el reconocimiento de la propia historia.

Rememoración

La integración de procesos comunicativos a los proyectos educativos debe aportar a la reconstrucción de sentido de la historia local, mediante acciones, palabras e imágenes vivas de quienes participan en el acto pedagógico. Para esto, la articulación debe situar el diálogo fuera de toda retórica comprometida con cualquiera de las partes involucradas en la guerra; de esta manera, se permitirá que otras formas –presentes en la cultura, como el paisaje, la estructura del relato, la imaginación, participen en la reconciliación que emerge de la propia relación y experiencia con el territorio y con la historia.

Este proceso se refiere a la configuración de un conjunto de prácticas expresivas posibles, que van desde el plano interpersonal (dramatizaciones, representaciones, narraciones orales) al mediático (realización de escritos, piezas radiofónicas o en video), mediante las cuales se integra la observación de la propia realidad y la construcción del mundo por venir a las miradas sobre la memoria histórica y la construcción de acciones de reparación.

Comentarios (2)

Rodrigo Velasco Ortiz

09 de Junio

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Pensar y sentir libremente, con el ánimo abierto y curioso hacia el entorno es el ambiente que podemos construír, liberados de odios polarizados. No es fácil pero si muy estimulanre.

Pensar y sentir libremente, con el ánimo abierto y curioso hacia el entorno es el ambiente que podemos construír, liberados de odios polarizados. No es fácil pero si muy estimulanre.

Alejandro Jaramillo Hoyos

10 de Junio

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Y en la educación se puede apoyar esta constucción, Rodrigo. Estoy de acuerd...+ ver más

Y en la educación se puede apoyar esta constucción, Rodrigo. Estoy de acuerdo: es estimulante emprender el reto de educar para la reconciliación.