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La orientación socio ocupacional en la educación media: una necesidad que no da espera

Desde la Fundación Corona hemos estudiado y entendido la importancia que tiene la orientación socio ocupacional no sólo para los estudiantes sino para el destino y competitividad del país. 

Ángela Escallón Emiliani
Ángela Escallón Emiliani
Directora Ejecutiva Fundación Corona
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17 de Agosto de 2015

Las épocas de transición y cambio son siempre difíciles en la vida. Momentos en los que hay que elegir una carrera u oficio, cambiar de trabajo o continuar estudios siempre nos enfrentan a la incertidumbre de estar tomando la decisión correcta con la información correcta.

Para nuestros estudiantes de educación media (10° y 11° grado), es sin duda, su principal preocupación y lo que hemos estudiado y entendido desde la Fundación Corona es la importancia que tiene la orientación socio ocupacional no sólo para los estudiantes sino para el destino y competitividad del país. La orientación socio ocupacional, entendida por el Ministerio de Educación Nacional como un proceso de acompañamiento a las personas durante los momentos de transición que les permite tomar decisiones informadas y racionales, a partir del reconocimiento de sus intereses, aptitudes, valores y deseos y la ponderación de las oportunidades de formación y de las oportunidades de trabajo que ofrece el contexto (social, cultural, político y económico)

Los datos  que arrojó una caracterización de los estudiantes del programa Ser Pilo Paga, mostró que  50% de los estudiantes no reciben orientación y  el 50% que sí la recibe, es bastante esporádica y poco sistemática. Existe la figura del “orientador”, que a diferencia de otros países no es reconocida como profesión, y generalmente es una persona que con la mejor voluntad atiende  un promedio de dos mil estudiantes, además de hacerse cargo por lo general, de  otros temas de bienestar estudiantil en general.

La teoría y las buenas prácticas tanto internacionales como nacionales nos muestra que la orientación debe abarcar tres aspectos básicos: autoconocimiento y plan de vida; información sobre opciones de educación terciaria y conocimiento y mecanismos de acceso a las oportunidades laborales existentes.

Veamos cada uno con detalle. El autoconocimiento y  plan de vida de cada persona, es un proceso complejo. En el colegio se asocia con las habilidades e intereses, con los resultados académicos y test de personalidad o test vocacionales.  Es indispensable dimensionar este aspecto y comenzarlo a trabajar desde noveno para que el entendimiento no sea lo que dice un test, sino la mirada juiciosa de los intereses y competencias personales. Es difícil saber que se quiere en la vida cuando uno tiene 14 o 15 años y es necesario que este análisis esté acompañado de otras estrategias, que en otros países son muy reconocidas, como son los mentores o padrinos.

Sobre la disponibilidad de la información, los jóvenes recurren a internet. “Mr. Google” como coloquialmente se le llama al buscador, es  la principal fuente de información. Bueno por lo democrático en la disponibilidad de la misma, pero triste porque nadie está mostrando el panorama completo, ni las alternativas  existentes.

Cuando vemos el abanico de educación terciaria - formación para el trabajo; técnica y tecnológica y universitaria -encontramos  un imaginario bastante generalizado que desacredita la educación técnica y tecnológica y la formación para el trabajo y considera sólo como válida  los estudios universitarios.

Para los estudiantes las carreras técnicas son o un trampolín para la universidad o la opción por descarte. Aquí hay un gran trabajo por hacer a todo nivel. La relación de estudiantes -cuando nos comparamos con los países desarrollados- es totalmente inversa. 6 técnicos por 3 universitarios, cuando nosotros tenemos 3 técnicos por 6 universitarios.

En este punto lo que queremos resaltar es la importante que los jóvenes conozcan las rutas y características de cada opción educativa.

En cuanto a los mecanismos de acceso e información del mercado laboral, existen una serie de becas, becas crédito y programas de financiación que no son tan conocidos. La relación de estas oportunidades acompañada de información sobre el mercado laboral, expectativas salariales, perfiles y competencias es de vital importancia que esté disponible para todos. Se debe reconocer que hay esfuerzos que se están realizando con este fin, como el Observatorio laboral del MEN y las Red Ormet del Ministerio de Trabajo y PNUD. De igual forma en diferentes estudios se reconoce que las empresas no están encontrando al personal que buscan por la falta de competencias que requiere el mercado laboral.

La necesidad que los jóvenes conozcan y tengan acceso a este tipo de información, es una prioridad  y debe ser un  objetivo en las políticas públicas. El destino de nuestros jóvenes bachilleres, que como bien sabemos son pocos en relación con los que ya hemos perdido en el camino que representan más del 50%  de la población estudiantil,  se preguntan con razón que les espera. Su posición  incierta y sus decisiones poco informadas y sin proyecciones, acompañados de la presión familiar por generar ingresos y por encontrar una ocupación digna no hacen fácil este momento de transición.

Otro punto central donde focalizar la atención, tiene que ver obviamente con los problemas de calidad. Más allá de reconocer y considerar como válidas todas las opciones, lo que encontramos en  los tres niveles de educación terciaria es el problema de la calidad.

Pesa entonces  la sombra de “instituciones de garaje”  sobre el esfuerzo y sacrificio económico y personal que hacen miles de estudiantes y sus familias para tener un título que no les garantiza los sueños que ellos habían imaginado.

Pongamos en la agenda pública la ruta de la empleabilidad, un compromiso por articular y hacer efectivo la demanda de los empleadores, las instituciones educativas y las expectativas de los jóvenes. Hagamos un esfuerzo serio por entender y entre todos ofrecer lo mejor para las generaciones que comienzan su primera transición y que definirán el rumbo de todo un país.

 

*Este artículo fue elaborado en colaboración con el equipo técnico de profesionales de la Fundacion Corona