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En el Caribe, la reconciliación debe ser la base inmaterial de la construcción de paz

Acá, unas propuestas metodológicas para la realización de encuentros de reconciliación territorial en el Caribe.

Luis Fernando Trejos Rosero
Luis Fernando Trejos Rosero
Profesor de la Universidad del Norte.
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24 de Agosto de 2018

En el marco del proceso de paz entre las desmovilizadas Farc y el Gobierno Nacional, en la región caribe se establecieron dos Puntos Transitorios de Normalización (Pondores y Gallo) en zonas rurales de los municipios de Tierralta, Córdoba y Fonseca en La Guajira y y una Zona Veredal Transitoria de Normalización, en zona rural de Manaure, Cesar. En la actualidad, los dos últimos son Espacios Transitorios de Capacitación y Reintegración.

El fin de las acciones armadas con las desmovilizadas Farc ha venido produciendo positivos efectos sociales ya que las comunidades rurales afectadas directamente por la confrontación armada, han podido quitarse el estigma de habitar “zonas rojas”, han podido superar el aislamiento de la guerra, ya no pagan extorsión y no viven con miedo. Estas comunidades han empezado a sentir los logros tempranos de la paz.

Por primera vez en mucho tiempo, son consultados sobre sus necesidades y son incluidos en la planeación básica de sus territorios. En este sentido, es necesario entender que la sostenibilidad temporal de la paz depende en gran medida de la conformación de amplios consensos sociales en torno a la construcción del Estado y un modelo de desarrollo rural incluyente, que tenga en cuenta las visiones, expectativas y necesidades de todos los actores sociales presentes en el territorio.

Desde la instalación de los PTN y la ZVTN, podían percibirse varias cosas, dentro de las cuales se destacaba y se destaca el evidenciar que la reconciliación se inició hace varios meses en esas zonas. Es difícil no conmoverse al ver convivir e interactuar con la mayor naturalidad a exguerrilleros, soldados y policías. Ahora, los otrora guerreros y enemigos se aceptan y reconocen como personas, lo cual contrasta con las resistencias y oposición que han sostenido amplios sectores urbanos contra todo lo relacionado con el acuerdo y el proceso de paz. Lo sorprendente, es que muchas de estas voces de rechazo provienen de personas que no han participado en la guerra ni han sido víctimas directas de la confrontación armada.

En este sentido, es necesario avanzar en proceso de reconciliación social, especialmente en los territorios más afectados por la violencia, ya que si bien el perdón entre enemigos directos es muy importante, no es suficiente ya que debe entenderse que la sostenibilidad temporal de la paz depende en gran medida de la conformación de amplios consensos sociales en torno a la verdad y la reconciliación, solo así pueden interrumpirse las cadenas de resentimiento y venganza que evitan la construcción inmaterial de la paz territorial.

Para esto, se propone una breve hoja de ruta metodológica para la realización de actos locales de reconciliación que tengan en cuenta las visiones, expectativas y necesidades de la mayor cantidad de víctimas de las desmovilizadas Farc.  

Procedimiento

  1. Debe realizarse un mapeo de las organizaciones sociales que hacen presencia en la subregión en la que se realizará el encuentro y luego averiguar cuáles de ellas trabajan directa o indirectamente con víctimas. Esto con el fin de facilitar la convocatoria de las mismas.

  2. Debe procurarse priorizar a las víctimas organizadas por la representatividad que tienen estas organizaciones; así como en casos de no pertenecer a ninguna organización y de víctimas de acciones que hayan tenido alto impacto social o mediático en la región.

  3. Se debe tener claro que los encuentros son solo con víctimas del Bloque Martín Caballero de las entonces FARC-EP.

  4. El encuentro debe realizarse en una iglesia o templo, a puerta cerrada, y garantizando la no presencia de ningún dispositivo electrónico durante el encuentro.

  5. El encuentro como tal, se escenifica en una mesa amplia de cuatro lados: 1- Iglesia, 2- Institucionalidad local, nacional e internacional, 3- Victimas, y 4- FARC. A modo de facilitadores, en cada esquina se ubicara un miembro de la sociedad civil acompañante y se contará con un equipo de psicólogos (as).

Sustantivo

  1. Se debe garantizar la presencia de los ex miembros de los Estados Mayores del Bloque y los frentes 19, 41, 59, 35 y 37 (de acuerdo al departamento del municipio en que se realice el acto), con real disposición de pedir perdón y contarle a las víctimas la verdad de los hechos. Se debe hacer énfasis en la voluntad de llevar toda la verdad a la JEP.

  2. Es importante la participación activa de los mandatarios locales y regionales (Defensoría del Pueblo, ART, Personerías, ARN, OACP), en la realización de los encuentros de reconciliación. Esto con el fin de dar sostenibilidad territorial a los esfuerzos de reconciliación y construcción de paz regional.

  3. Al final del acto, todos los asistentes suscribirán un Acta de Reconciliación Local, en la que se comprometerán a sostener y promover la reconciliación y a realizar distintas actividades culturales, políticas y sociales con el fin de avanzar en el proceso de construcción de la paz en sus territorios.