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En Barranquilla sí hubo conflicto

A propósito del reciente debate sobre seguridad, el investigador de la Uninorte, Luis Trejos, analiza la dinámica del conflicto armado en esa ciudad.

Luis Fernando Trejos Rosero
Luis Fernando Trejos Rosero
Director del Centro de Pensamiento UNCaribe de la Universidad del Norte.
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16 de Septiembre de 2018

Existe una idea instalada en el imaginario colectivo de que Barranquilla se mantuvo al margen de las dinámicas regionales y nacionales del conflicto armado. Eso es impreciso y vale la pena analizarlo, a propósito del reciente debate que se ha abierto en la ciudad por el tema de la seguridad. 

De hecho, el periodo de mayor presencia y actividad guerrillera y paramilitar en la ciudad fue entre 1990 y 2006.

En ese periodo en Barranquilla operaron activamente grupos armados ilegales por medio del Frente Urbano Kaleb Gómez Padrón (Fukgp) del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la Red Urbana José Antequera (Ruja) de las Farc y el Frente José Pablo Díaz de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que al igual que organizaciones de narcotraficantes han llegado a la ciudad por su dinamismo económico y comercial (fundamental para la captura de rentas, acceso a bienes y servicios y lavado de activos) y también por su privilegiada condición de puerto marítimo y desembocadura del río Magdalena. 

Precisamente, esta ubicación geográfica ha hecho de Barranquilla un punto estratégico para la exportación de clorhidrato de cocaína y el ingreso de dólares, armas e insumos químicos.

Es decir, se debe asumir que la ciudad sí fue escenario de la confrontación armada y, por lo tanto, se hace necesario conocer y analizar esta realidad para formular políticas públicas que prevengan la conformación o establecimiento de estructuras armadas en la ciudad, especialmente en sus periferias.

En este sentido, voy a poner énfasis en el Frente Kaleb Gómez Padrón del ELN[1], porque en enero de 2018 estuvo vinculado a dos ataques con explosivos a sedes de la Policía en Barranquilla y el vecino municipio de Soledad y por poder contar con el testimonio de un ex militante de esta estructura.

Tres momentos de estudio de la insurgencia armada en Barranquilla

El primer momento puede denominarse de “antecedentes” u “orígenes”, en la década de los ochenta. En este periodo según el Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH (2006), para ese momento hacían presencia en la ciudad el ELN, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Movimiento 19 de abril (M-19), desarrollando acciones armadas con fines políticos, militares y económicos.

En este sentido, se destacan entre otras acciones armadas la toma del barrio El Pueblito por parte del Frente Urbano Bernardo Ferreira Grandet del EPL, ocurrida el 4 de marzo de 1988, día en el que entre las 7:30 y las 9 p.m., aproximadamente 80 guerrilleros encapuchados irrumpieron en el barrio, lanzaron proclamas contra la Fuerza Pública y buscaron sin éxito a los miembros directivos de la Junta de Acción Comunal a quienes acusaban de corrupción (Diario del Caribe, 1988). 

El 30 de mayo del mismo año, miembros del ELN se tomaron la sede de la Acción Cívica del barrio Las Malvinas (Diario del Caribe, 1988).

El segundo momento, que va desde 1991 hasta el año 2000, puede denominarse como el de “desarrollo y decadencia”, en este periodo se desmovilizan el M-19 y el EPL y se consolidan las Farc y el ELN  por medio del establecimiento de estructuras urbanas permanentes, que según Arias (2008), en 1992 realizaron ataques contra estaciones de Policía de los barrios El Silencio y el Hipódromo, entidades bancarias, la sede de Fedegán, buses de transporte público y los instrumentos de navegación del aeropuerto Ernesto Cortizzos.

En la misma línea, realizaron varios secuestros extorsivos, destacándose el de la Ciénaga del Torno, realizado por el ELN el 6 de junio de 1999 y en el que fueron privadas de la libertad nueve personas, dentro de los cuales se encontraban el entonces concejal de Barranquilla Orlando Rodríguez y su hijo Boris Rodríguez.

Según el excomandante paramilitar Rodrigo Tovar Pupo (Jorge 40), este secuestro masivo aceleró la entrada de las AUC al departamento del Atlántico y provoco la masacre de Nueva Venecia, perpetrada el 22 de noviembre del año 2000 y en la que fueron asesinados 39 pescadores.

Para entender el funcionamiento del ELN en la ciudad de Barranquilla, durante este periodo se cuenta con el testimonio de “Juan Pablo”[2], quien milito 3 años en el Frente Urbano Kaleb Gómez Padrón (1999-2001), antes de ingresar a una estructura rural. Sobre su ingreso al ELN y la estructura orgánica del frente, comenta lo siguiente:

“Me incorpore en el año 1999, siendo estudiante de la Universidad del Atlántico. Ahí, hacia parte de un grupo estudiantil  y ese año me invitaron a una reunión en la que me hicieron la propuesta, luego de eso vino una entrevista con dos miembros del ELN y ahí se concreta el ingreso, se me describe la organización, el frente y cuales serían mis tareas, que en un principio se limitaban a la Universidad. Teniendo como prioridad no tanto el reclutamiento, sino influenciar y crear otras organizaciones estudiantiles, que fueran afines a la organización armadaPara 1999 el frente contaba con una dirección, que en ese momento estaba conformada por 4 miembros. Cada miembro era responsable de un área específica (político, militar, finanzas y organización), y cada uno atendía a su vez a Grupos de Estudio y Trabajo (GET) o colectivos (sindicales, estudiantiles, barriales)”, de máximo 3 integrantes y en cada uno debía haber por lo menos un premilitante. Ningún colectivo o GET tenía contacto con otro, esto con el fin de preservar el trabajo”.    

    

¿Qué hacía el Fukgp en Barranquilla?

En general el grueso del trabajo era político-organizativo y en menor medida de apoyo logístico a los frentes rurales, ya que militarmente prácticamente no se hacía nada. El objetivo era la construcción y consolidación de una o varias Bases Revolucionarias de Masas (BRM), que en la práctica consistía en controlar política y militarmente un barrio o sector de la ciudad para desde ahí impulsar el proceso insurreccional. 

 

¡Cuál era su función en el Fukgp?

Al principio mi trabajo se concentró en la Universidad del Atlántico, tenía que montar una organización estudiantil amplia, en concreto una Organización Política de Masas (OPM´s), esta es una figura organizativa copiada de los “Comités Internacionales de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador” (CISPES), que eran organizaciones civiles que apoyaban a la guerrillera salvadoreña Farabundo Martí para la Liberación Nacional, estos comités, en la práctica funcionaban como las Organizaciones Políticas de los Obreros, planteadas por Lenin en su libro ¿Qué hacer?, los comités (Organización Política de Masas), son una instancia intermedia que articula y cualifica entre el ELN (vanguardia armada) y las bases (masas). Aquellos individuos de las bases que se destaquen por su activismo y compromiso con la causa elena pasan a la vanguardia (organización armada), los que no, siguen en la OPM´s”.Posteriormente asciendo a militante y asumo otros espacios sociales y barriales, que van adquiriendo cierto dinamismo hasta la llegada de las AUC en el año 2000, ahí todo se vino abajo, tanto en o estudiantil como en lo social. No hubo forma de resistir la embestida paramilitar”.

 

¿Por qué gana el paramilitarismo la disputa por Barranquilla?

Creo que por cuatro razones concretas, la primera se relaciona con la marcada debilidad de los frentes urbanos del ELN en el Caribe[3], que en la práctica funcionaban más como extensiones logísticas de los frentes rurales. La segunda se relaciona con que los frentes urbanos no lograron desarrollar ningún tipo de operatividad armada. La tercera, era la dependencia estructural en términos militares y económicos de la dirección del Frente de Guerra Norte que operaba en zonas rurales. Y cuando el paramilitarismo empieza a controlar las ciudades capitales, las cabeceras municipales y las entradas a la Sierra Nevada de Santa Marta, Los Montes de María y la Serranía del Perija, se produjo la parálisis de los frentes urbanos, ya que perdieron espacios sociales y políticos al quedarse sin recursos. Por último, debe tenerse en cuenta que el paramilitarismo opero con libertad en la ciudad, realmente nunca hubo una acción represiva continuada en su contra.        

 

Es precisamente en este contexto, en el que se da la tercera y última etapa, “la marginación”, que va del año 2001 hasta el 2006. En esta etapa, se consolida el paramilitarismo como actor ilegal hegemónico en la ciudad y la actividad insurgente desaparece casi en su totalidad, Arias (2008), reporta que entre 2001 y 2004 en la ciudad se produjeron múltiples capturas de miembros no solo de la Ruja sino también de los frentes 19, 35 y 37.

En este marco, el 16 de diciembre de 2003 las Farc con el fin de presionar el pago de extorsiones desato una escalada terrorista en tres almacenes de cadena, ubicados en la 93 y en la calle Murillo con 27 y en la calle 53 con 46, dejando un trágico saldo de un muerto y 65 heridos, al detonar  cargas explosivas de manera simultánea.

Con este contexto, es posible afirmar que en la ciudad de Barranquilla han hecho presencia distintos actores armados, pero en el periodo de tiempo analizado lo hicieron activamente los específicos mencionados arriba. 

Llegaron igual que organizaciones de narcotraficantes que arribaron a la ciudad por su dinamismo económico y comercial (fundamental para la captura de rentas y acceso a bienes y servicios) y también por su privilegiada condición de puerto marítimo y desembocadura del río Magdalena.

Para las organizaciones guerrilleras la ciudad resultaba estratégica por varios motivos, entre ellos está que la ciudad y el departamento del Atlántico funcionan como bisagras entre dos sistemas montañosos que albergaron el grueso de las estructuras guerrilleras rurales que operaron en la región Caribe, la Sierra Nevada de Santa Marta (Cesar, Guajira y Magdalena) y los Montes de María (Bolívar y Sucre), además su dinamismo comercial la convierte en una fuente de acceso a bienes y servicios y también  por la gran cantidad de organizaciones sociales (influenciables y cooptables) presentes en su territorio.

 

 

Bibliografía

Arias, A. (2008) Contexto de violencia y conflicto armado. En: López, C. (coordinadora y editora). Monografía político electoral del Departamento del Atlántico 1997 a 2007. Bogotá: Misión de Observación Electoral, Corporación Nuevo Arcoíris, Universidad de los Andes.

Diario del Caribe (30 de mayo de 1988). Toma del ELN en las Malvinas. Judiciales 2.

Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH. (2006). Dinámica reciente de la violencia en Barranquilla. Bogotá.

 

 

[1] Para la realización de este trabajo, fue imposible conseguir una entrevista con algún ex miembro de la Red Urbana José Antequera de las FARC-EP.

[2] La entrevista se realizó en la ciudad de Santa Marta en el mes de enero de 2018. El entrevistado, dejo el ELN en el 2004, año en que se reintegró a la vida civil por medio de los programas gubernamentales. En la actualidad se dedica al ejercicio de su profesión y la construcción de paz.

[3] En Cartagena también operó el Frente Urbano Héroes de Cartagena.

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