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Cartagena, ¿cómo vamos?

Los datos muestran una ciudad estancada desde hace años y preocupantemente vulnerable.

Pablo Abitbol
Pablo Abitbol
Profesor
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19 de Agosto de 2018

Hoy simplemente quiero invitar a toda la ciudadanía a que iniciemos una reflexión pública con base en los datos del , el cual fue presentado a la opinión pública hace unos días.

Cartagena Cómo Vamos – como los demás miembros de la – es una organización no gubernamental, financiada por importantes empresas, medios y gremios del sector privado, que se dedica a hacerle seguimiento al desarrollo de la ciudad a partir de diversos ejercicios de investigación.

Uno de esos ejercicios es el Informe de Calidad de Vida, el cual presenta una serie de datos que se obtienen principalmente de las entidades oficiales encargadas de cada uno de los sectores de gobierno del Distrito de Cartagena: educación, salud, vivienda, seguridad, medio ambiente, etc.

Como bien lo notó el periódico El Universal en su sobre el Informe de Calidad de Vida de Cartagena Cómo Vamos, lo más preocupante en esta ocasión no es solamente la información que presenta el informe, sino la información que el informe NO pudo presentar, pues varias entidades públicas no respondieron a las solicitudes de información que se les hicieron.

Es muy importante hacer eco de lo que dice El Universal frente a esta grave señal de falta de transparencia por parte de algunas entidades del gobierno del Distrito: "La información de las entidades públicas también es un bien público".

¿Qué vemos en el Informe de Calidad de Vida presentado por Cartagena Cómo Vamos, aparte de una preocupante y aparentemente creciente falta de transparencia de la administración pública del Distrito?

Desde mi punto de vista, los datos muestran una ciudad estancada desde hace años en frentes tan importantes como, primero, la cobertura y la calidad de la educación.

La deserción estudiantil no disminuye y se presenta un preocupante incremento de la deserción en preescolar. Las coberturas se mantienen estables – con promedios de 70% en preescolar, 90% en básica primaria, 80% en básica secundaria, y 50% promedio en media – y la matrícula escolar viene decreciendo persistentemente.

Los colegios públicos no logran obtener resultados avanzados en las pruebas estandarizadas, y en general, a medida que los estudiantes van pasando a grados más altos, van obteniendo peores resultados. Según el Informe, “cada cartagenero lee en promedio 4 libros al año, la mitad de lo leído en ciudades como Medellín y Bogotá y muy lejano al promedio de Finlandia que para 2014 estuvo en 40 libros al año."

Segundo, la ciudad parece estar estancada en la prevención del embarazo adolescente. Según el Informe, "Los embarazos en niñas y adolescentes entre 10 y 19 años fueron 3.663 en 2017, es decir el 20% del total de embarazos en la ciudad. La ciudad no ha logrado reducir este porcentaje." (Hay datos desde 2006.)

Tercero, Cartagena está estancada en seguridad vial y movilidad. Interesantemente, aunque en los últimos 10 años el número de vehículos en Cartagena se triplicó (habiendo sobre todo un gran aumento en el número y proporción de motos), el número de accidentes permanece constante, oscilando entre unos 5200 y 6400 accidentes al año (incluso la proporción de los accidentes que involucran motos se mantiene relativamente constante, alrededor del 30% del total de accidentes). Según el Informe, "A pesar de que en los últimos tres años se han invertido alrededor de 56 mil millones, de 2015 a 2017 no ha habido cambios en el estado de la malla vial" (30% en mal estado).

Cuarto, parecemos estar estancados en la prevalencia de enfermedades y dolencias que probablemente se originan en el sedentarismo, el estrés y una mala alimentación, trágicamente basada en el consumo excesivo de azúcar refinada, harinas blancas y aceites vegetales.

Sería muy importante profundizar en el estudio y la prevención de esas causas, que además impactan gravemente en los costos individuales y sociales del sistema de salud, así como muy probablemente en el agravamiento de fallas sistémicas en la educación, la inseguridad y la violencia.

Mientras que en la última década la tasa de homicidios se ha mantenido relativamente estable en Cartagena, desde hace 5 años viene aumentando la "violencia interpersonal" (riñas), en contraposición al homicidio relacionado con sicariato. ¿cuáles son las causas de este efecto de sustitución?

Y quinto, aun cuando, por ejemplo, en los últimos 5 años el número de pasajeros que llegan a Cartagena ha aumentado ostensiblemente (vuelos nacionales 30%, internacionales 100%) y aunque el ingreso per cápita en la ciudad ha crecido 20%, Cartagena está estancada en la disminución de la pobreza, la indigencia, el desempleo y la informalidad laboral y empresarial.

En todos estos aspectos, la ciudad no solo no está avanzando, sino que además mantiene en un terrible rezago a sus poblaciones insulares y rurales.

Y no solo vemos una ciudad estancada, vemos además una ciudad preocupantemente vulnerable. Los indicadores de gestión y prevención del riesgo, así como los indicadores de calidad del medio ambiente en el que vivimos (aire, agua, ruido, etc.) – si es que la irresponsabilidad y la incompetencia de nuestras entidades ambientales permite medirlos y conocerlos – están muy por debajo de lo aceptable.

Según el Informe, la ciudad no ejecuta el 11% del presupuesto anual. "Solo el 33% de los predios en Cartagena pagaron el impuesto predial en 2017 [...] En menos de 30 meses la Alcaldía ha tenido más de 101 cambios en su equipo de gobierno [...] Cartagena ha tenido 10 alcaldes en los últimos 7 años."

La ciudadanía cartagenera no puede seguir jugándole el juego a los politiqueros locales. Cartagena podría haber avanzado y estar avanzando mucho más en el desarrollo sostenible de una ciudad que le asegure calidad de vida y bienestar a todas y todos sus habitantes por igual.

Estamos a punto de que se inicie una nueva campaña política para la elección de alcaldes y concejales. Es el momento de dialogar profundamente, en múltiples espacios y procesos ciudadanos, sobre la ciudad que queremos y que nos merecemos.

Un excelente punto de partida para iniciar estos diálogos es contar con información como la que nos aporta el Informe de Calidad de Vida de Cartagena Cómo Vamos.

Comentarios (2)

mauricio perea

25 de Agosto

0 Seguidores

Juicioso análisis. No sabría si es el número 20 o 24 que he leído y oído ...+ ver más

Juicioso análisis. No sabría si es el número 20 o 24 que he leído y oído en los últimos 25 meses. Diagnósticos? Basta. No se necesita ser Einstein par entender que este es un problema cultural y de políticas públicas, que no ha sido, ni está siendo enfrentado por el Estado. Los gobiernos locales hieden y padecen errores estructurales heredados de la Colonia. Es tal la miseria del pueblo y la desigualdad, que la mecánica electorera no necesita de ningún ingenio para prevalecer. Mientras tanto nos muestran todos los días una Heroica de piedra. Piedra a la vista, piedra en los corazones de los poderosos y más piedra en el pueblo cobarde que no es capaz de sacudirse. Basta ya de diagnósticos.

albertolimonta

25 de Agosto

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Comparto el juicio en el sentido de que este es un país, y esta una ciudad, ...+ ver más

Comparto el juicio en el sentido de que este es un país, y esta una ciudad, sobre-analizada. Algunos datos pueden estar subvalorados. Por ejemplo, la cifra del 30 por ciento para el deterioro de la malla vial debe ser aplicada al revés. Todos los que conducimos por la ciudad todos los días sabemos el estado lamentable en que se encuentra la malla vial incluso en los estratos altos. La movilidad es espantosa y el crecimiento de los moto taxistas y la mendicidad callejera ya rebasa los limites de la extrema tolerancia. Estamos llegando en Cartagena al punto de no retorno y de una eventual explosión social agravada ahora por la migración venezolana. Lo que aquí necesitamos es liderazgo joven, sano, progresista y un cambio generacional como ocurrió en Barranquilla hace unos 25 años. Usted puede ser uno de ellos, amigo Abitbol...