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¿Qué hacer con los hurtos en Bogotá?

Este delito ha aumentado por culpa de la organización y profesionalismo de algunas organizaciones criminales que se dedican a esta actividad.

Hugo Acero
Hugo Acero
Experto en seguridad y convivencia
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09 de Julio de 2018

Frente al aumento de los hurtos en Bogotá, pareciera que la discusión pública se ha centrado en torno a la confiabilidad y ajuste de las cifras que manejan la Policía y la Fiscalía y en el bajo número de policías que tiene la ciudad, comparada con otras capitales importantes del país.

Sin desconocer los esfuerzos que las autoridades locales y de seguridad y justicia están haciendo para enfrentar esta problemática, considero que este delito ha aumentado en la ciudad, como ha sucedido en otras del país, por culpa de la organización y profesionalismo de algunas organizaciones criminales que se dedican a esta actividad, en particular las que tienen que ver con el hurto de celulares, vehículos, motos, autopartes, fleteo, entre otros. También está asociado al aumento de consumo de drogas y a la necesidad que tienen algunos de conseguir recursos para financiar su adicción.

Como sucede con cualquier delito, para enfrentar el hurto y reducirlo es necesario tener el cuenta toda la cadena de control, la cual comienza con la prevención, que incluye la participación de los ciudadanos, sigue con la disuasión y acción de la policía en los territorios donde se presentan estos hechos, la persecución y detención de los delincuentes, su puesta a disposición ante la justicia por parte de la policía y la Fiscalía, la acción de los jueces, la expropiación de los bienes adquiridos de manera ilegal, la privación de la libertad y la resocialización de los infractores de la ley penal.

Para exponer la propuesta, que busca reducir los hurtos, comenzaré por el último eslabón de la cadena de control.

En Bogotá ya no hay donde privar de la libertad a quienes infringen la ley penal, La Picota, La Modelo, El Buen Pastor, las estaciones de policía y las URIs están completamente hacinadas.

En el mediano y largo plazo, la Nación y el Distrito deben reconstruir las cárceles Modelo y Buen Pastor, ojalá en los mismos terrenos ya que es casi imposible trasladar estos establecimientos a otros municipios de Cundinamarca, y en el caso de la Picota hay que ampliar su capacidad, con base en un plan de regularización territorial que no profundice la afectación que hoy viven los barrios circunvecinos.

En el inmediato plazo, como lo están haciendo Medellín, Antioquia y el INPEC, hay que construir cárceles de baja seguridad y económicas. Con una inversión de no más de 90.000 millones de pesos en Yarumal, a finales de este año, comenzará a funcionar un centro carcelario agrícola para 1300 internos, que será un ejemplo a nivel nacional en términos de funcionamiento, disciplina, control, resocialización y reinserción social.

Igualmente, va a construir otra cárcel por Alianza Pública Privada -APP- cerca a Pedregal. En este campo, las ciudades y municipios deberían comprometerse en proyectos de baja seguridad, costo y para población de mínimo riesgo, como lo esta haciendo Medellín. En el caso de Bogotá, hasta el día de hoy no existe la intención distrital ni nacional para solucionar este problema que afecta de manera grave la seguridad de los ciudadanos.

En lo que tiene que ver los adolescentes que están cometiendo hurtos, es importante fortalecer los Centros Forjar para atenderlos de manera integral a ellos y a sus familias, evitando, hasta donde sea posible, privarlos de la libertad en los Centros Especializados del SRPA, que en algunos casos no logran reducir la profesionalización del delito y la reincidencia.  

En lo que tiene que ver con los jueces, respetando la independencia de la Rama Judicial, hay que reunirse con el Consejo Superior de la Judicatura para analizar los casos de no aplicación adecuada de la justicia por parte de algunos jueces. En esta misma línea, hay que fortalecer la investigación criminal, en particular la recolección y entrega de pruebas a los jueces, porque en algunos casos, éstos no pueden tomar decisiones acordes con el delito porque la policía y los fiscales no entregan suficientes pruebas en calidad y cantidad para privar de la libertad a los delincuentes.

Cabe anotar que algunos fiscales no están cumpliendo con su labor como debieran, como lo puso en evidencia la Revista Semana.

En materia de acción, presencia y control de la policía en las calles, si bien las esperanzas están puestas en el aumento de efectivos, esto no va a ser realidad en pocos meses. Por lo tanto, con el personal que existe hay que concentrar los esfuerzos en materia de vigilancia, control, a través de requisas, inteligencia e investigación criminal en los barrios y sectores de la ciudad donde se concentran los hurtos.

En este caso no basta con la detención de quienes directamente ejecutan los hurtos, es necesario detener a quienes compran lo hurtado, lo almacenan, lo empacan, lo comercializan e inclusive lo exportan, como el es caso de hurto de celulares.

En el caso de los hurtos y la acción de la Policía en el sistema de transporte masivo Transmilenio, la Empresa debe hacerse parte de los procesos que se adelanten en contra de quienes cometen delitos dentro del sistema, en apoyo de los ciudadanos víctimas y de las autoridades de seguridad y justicia. 

Junto a estas acciones de control, hay que implementar proyectos importantes de prevención y atención de la violencia y la delincuencia juvenil, orientadas a los niños, niñas y adolescentes que están en riesgo de involucrarse en estas actividades y el consumo de drogas, pero también para atender a quienes ya se encuentran involucrados en pandillas, bandas y consumen alucinógenos.

También hay que intervenir y mejorar los entornos urbanos deteriorados que facilitan la acción de los delincuentes, como es el caso de algunos sectores del centro de la ciudad, la 19, casi toda la Avenida Caracas, Mártires, Santa Fe, Avenida Ciudad de Cali, Bosa Central, Venecia, el Restrepo, entre otros.

En esta línea de prevención, se deben profundizar los procesos de organización y participación de los ciudadanos y de las comunidades en general, para fortalecer el capital social que trabaje con las autoridades de seguridad y justicia, que demande más y mejores servicios en estas materias y que haga veeduría permanente al trabajo de la Policía, la Fiscalía y la Administración Distrital.   

Comentarios (3)

José Saramago ..

09 de Julio

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cuando un ladrón golpea a una madre que va con su niña por robarle y lo coge...+ ver más

cuando un ladrón golpea a una madre que va con su niña por robarle y lo cogen, esta de vuelta en las calles al poco tiempo, si hiere a un ciudadano y casi lo mata, eso no es intento de asesinato, sino lesiones personales.
cuando sucede lo contrario y el ciudadano se defiende de su atacante y en el cato llega a lesionar al delincuente, pues se metió en problemas, la justicia le cae con todo el peso, y hasta derechos humanos sale a defender al delincuente, y peor si muere el delincuente porque queda marcado.
casos se han visto, y sin embargo los medios dicen al ciudadano que no hagan justicia con su propia mano, pero aunque las autoridades podrían actuar, la justicia definitivamente no sirve, y el hacinamiento de cárceles no da espacio para otro mas.
Hoy el delito es una universidad, los muchachos empiezan atracando locales, robando celulares, en pandillas, y con el tiempo terminan con “doctorado” en robar apartamentos, extorsionar, o en oficinas de cobro., ya las organizaciones mas grandes tiene todo una estructura donde tienen abogados, hasta jueces y policías corruptos a su servicio.
tambien vemos los habitantes decalle, que roban para el vicio, antes estaban concentrados, ahora con los camad y la dispersión del bronx se han creado nuevos “bronx” en la ciudad.
el microtrafico (que viene del narcotrafico no ayuda, la mayoría de los que roba están narcotizados, solo así pierden los escrúpulos y “son valientes”. el microtrafico rodea los colegios y eso deprime mas la situación.
¿que como combatir el hurto y el delito ene general?
educacion de calidad, se requiere firmeza y decisiones duras, promover la familia, el amor en la familia y la educación de valores, el de dar empleo para que no piensen en otra cosa, en controlar la tecnología incluyendo la ecuación vía televisión y redes sociales, fomentar el deporte, controlar el crecimiento de la población,
y si no pues, que mas se puede hacer.

Carlos David Franco Calvo

09 de Julio

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Concuerdo completamente con el planteamiento en cuanto a las cárceles, es nec...+ ver más

Concuerdo completamente con el planteamiento en cuanto a las cárceles, es necesario no solo mejorar las existentes sino construir unas nuevas así sea una propuesta impopular. Adicionalmente, hay un punto de desintegración familiar por factores culturales, sociales e incluso de movilidad que afectan las familias y dan reclutas a las bandas criminales.

Marleny Barrera López

09 de Julio

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Siempre lo mismo, vigilancia, cárceles, represión. Para cuándo políticas sociales incluyentes? El mundial de fútbol me sirvió para conocer los modelos educativos y los "milagros" en Croacia, Islandia y los ya conocidos de Japón y países nórdicos. Incluso el municipio de Guachené con Yerry Mina ayudando con su fundación y alcaldes apoyando proyectos educativos, culturales y deportivos. Todos modelos exitosos, pero seguimos insistiendo en concentrarnos en represión. La adicción a las drogas nos tornaron en adictos al aumento de las penas, como expresa un trabajo de investigación de Dejusticia.

Siempre lo mismo, vigilancia, cárceles, represión. Para cuándo políticas sociales incluyentes? El mundial de fútbol me sirvió para conocer los modelos educativos y los "milagros" en Croacia, Islandia y los ya conocidos de Japón y países nórdicos. Incluso el municipio de Guachené con Yerry Mina ayudando con su fundación y alcaldes apoyando proyectos educativos, culturales y deportivos. Todos modelos exitosos, pero seguimos insistiendo en concentrarnos en represión. La adicción a las drogas nos tornaron en adictos al aumento de las penas, como expresa un trabajo de investigación de Dejusticia.