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El fútbol: un espacio para la sana convivencia, la reconciliación y la paz (Parte II)

Monseñor Alirio López
Monseñor Alirio López
Parroquia San Ambrosio
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Columna

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25 de Marzo de 2015

¿Dónde queda la responsabilidad social de las Instituciones, frente a las barras futboleras?

 

¿Qué proyectos se están trabajando para que la pertenencia a un equipo como hincha o barra futbolera no se quede únicamente en acompañar al equipo de una ciudad a otra o muchas veces los primeros buscando de diferentes formas la oportunidad de adquirir un pase para poder acompañar a su equipo?

Las directivas de los equipos tienen un deber muy importante con la hinchada, y no es solamente contratar “excelentes” jugadores para lograr los objetivos del campeonato, esto es importante, deben generar espacios, crear proyectos, buscar soluciones, formar o capacitar a sus integrantes para ayudarles con alternativas de trabajo, y de esta forma aportar también gracias al apoyo que reciben de las diferentes administraciones, (como es el caso de Bogotá). El Principio de Responsabilidad Social, no le compete hacerlo realidad únicamente a las grandes empresas o monopolios del País, también en el Fútbol es un deber imperativo porque gracias a la hinchada los equipos encuentran el apoyo y se sienten estimulados, la fidelidad de la hinchada debe ser recompensada en algo, y no únicamente logrando estrellas.

Todos aportando, desde nuestra experiencia para que el fútbol vuelva a ser un espectáculo de integración, recreación, y encuentro familiar, lograremos rescatar los estadios de las manos violentas de algunos pocos mal llamados hinchas, y seguirle apostando a la Tolerancia, (respeto por el otro), a la Convivencia, (integración y auto-regulación) a la Hospitalidad (acogida y colaboración) a la Creatividad (que sea siempre una fiesta en paz y respeto por la vida del contrario).

Es deber de los líderes de las barras, de los parches, ir, depurando de su interior a todos aquellos que no tienen puesta la camiseta de su equipo bajo los principios anteriormente

Expuestos. No podemos colectivizar conductas, hay que individualizar. Un hincha forma parte de un parche o de una barra, pero su comportamiento y mentalidad agresiva no puede ser calificada como el estilo de vida o comportamiento del colectivo.

No podemos desconocer que hay muchos desadaptados en el interior de una barra, es importante valorar el esfuerzo de todos aquellos que tienen bajo su liderazgo la barra o el parche. Lo líderes nombrados por el grupo, necesitan de toda la barra, y deben ser reconocidos como un ejemplo de unión, de respeto, de capacidad de convocatoria y de confianza para crecer integralmente y aportar los mejor a su equipo y a la ciudad a la cual pertenecen.

Un verdadero barrismo social es expresión de la cohesión de grupo, de la solidaridad, del respeto, de la convivencia, de la lealtad bien entendida como espacio para construir tejido social.

Hace unos días un muchacho de una de las barras de la capital decir lo siguiente: “ es que muchas veces se tiene que recurrir al robo o a la marihuana, o a las peleas, o al tumbao para que se nos tenga en cuenta….. Como no hay trabajo pues no hay otra salida sino hacer el mal….”