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Por Juan Pablo Pérez B. · 16 de Julio de 2019

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Tras volver a la Casa de Nariño el año pasado, el uribismo quiere ahora fortalecerse en las regionales de octubre. En el Cesar ya lograron poner una candidata que le enreda la Gobernación al clan Gnecco, el grupo político más importante del departamento, que milita en La U y en Cambio Radical.  

La carta se llama Claudia Margarita Zuleta, una exfuncionaria de Valledupar que va avalada por el Centro Democrático y por Aico y que tiene la particularidad de ser conocida también por ser la hija de Poncho Zuleta, uno de los cantantes más queridos en el Cesar y también férreo uribista. 

De hecho, aunque ella tiene una carrera pública propia, en el valle muchos atribuyen parte de su popularidad al carisma de su papá, quien, por ejemplo, publicó un video en redes el año pasado enviándole un saludo desde la posesión del uribista Iván Duque, y diciendo que “va para un alto cargo en el departamento del Cesar”.

Esta movida es importante porque los Gnecco controlan la Gobernación hace casi ocho años, durante los cuales han logrado acumular un poder casi absoluto: tienen casi todas las 25 alcaldías del Cesar, incluyendo en alianza la de Valledupar; los dos senadores del departamento y uno de los cuatro representantes. 

Por ello, muchos daban por descontado que su ficha: el exgobernador Luis Alberto Monsalvo Gnecco (actualmente en juicio por el delito de corrupción al sufragante) ganaría fácilmente la Gobernación.

Además de contar con los avales del Centro Democrático y de Aico, Claudia Zuleta cuenta con el respaldo de los representantes Christian José Moreno de La U y Eloy ‘Chichí’ Quintero de Cambio Radical, ambos viejos aliados de los Gnecco que ahora no van en el mismo bus con ellos.

Moreno era uno de los representantes de ese clan hasta el año pasado, pero peleó con ellos y los enfrentó en campaña denunciando públicamente cómo, supuestamente, el grupo estaba ofreciéndoles billete a sus líderes para sabotear su campaña al Congreso.

Chichí Quintero, por su lado, pese a seguir siendo aliado de los Gnecco y a hacer campaña con ellos el año pasado en legislativas y presidenciales, esta vez apoyará a Zuleta debido a que Poncho Zuleta es su mejor amigo.

Más allá de contar con el respaldo de dos de los cuatro representantes del departamento, Zuleta ha hecho dos movidas que evidencian que puede llegar a competirle al candidato de los Gnecco.

La primera de ellas fue a finales de abril en el Festival Vallenato cuando ofreció, junto a su padre Poncho, una de las parrandas más importantes este año en la fiesta más grande del vallenato.

Como hemos contado, el Festival Vallenato es un acontecimiento político en el que se pasean importantes figuras políticas del país y se cocinan relaciones políticas y de negocios.

Como lo contamos en esa ocasión en La Silla Caribe, por la parranda de los Zuleta pasaron el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, el expresidente Ernesto Samper, el gobernador de Sucre, Édgar Martínez, y dirigentes nacionales del Centro Democrático.

El hecho de que las dos parrandas más importantes del Festival en este año de regionales fueran las de los Zuleta y la que todos los años hacen los Gnecco evidencia la fuerza que ha cogido la campaña del uribismo en el departamento.

La segunda movida importante de Zuleta fue que su candidatura hizo que se dividiera el Partido Conservador, que localmente dirige el representante Ape Cuello, aliado de los Gnecco y quien está apoyando la candidatura de Luis Alberto Monsalvo.

Zuleta pidió para ella el aval azul, al tiempo que Ape lo solicitó para Monsalvo Gnecco.

Pese a que Cuello es la figura más importante del conservatismo en el Cesar, el 16 de mayo el Directorio Nacional le entregó ese apoyo a Zuleta. 

Sin embargo, tras los reclamos que hizo el Representante, el partido le quitó el aval, para definir si se lo daban a ella o a Monsalvo Gnecco.

En la lucha por ese reconocimiento, a la candidata uribista la estaban apoyando el senador barranquillero Efraín ‘Fincho’ Cepeda y su fórmula en la Cámara Armando Zabaraín. Los dos congresistas son conservadores y cercanos a Zuleta vía el esposo de ésta: el fallecido excongresista godo Luis Humberto Gómez Gallo.

Finalmente, las directivas nacionales del Partido Conservador se dividieron en una solución medio salomónica: no avalaron a ninguno de los dos, pero terminaron haciendo un acuerdo programático con Claudia Zuleta y dejando a Ape en libertad de respaldar de frente al candidato de los Gnecco, que irá avalado por La U.

Así es cómo el apellido Zuleta le puso picante a unas regionales cesarenses en las que parecía que todo estaba dicho.

Todavía faltan meses para ver si el departamento se convertirá en el próximo fortín uribista o si seguirá siendo controlado por los cuestionados Gnecco.

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