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Por Laura Ardila Arrieta · 23 de Febrero de 2018

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Publicada como aviso pago de página completa en el periódico El Universal, el más grande de la ciudad, y leída en algunas emisoras locales por la mañana, se conoció ayer una carta pública en la que varias personalidades de Cartagena le piden al excandidato conservador a la Alcaldía Antonio Quinto Guerra Varela que se lance en las atípicas del próximo 15 de abril para “sacar adelante” La Heroica y combatir la corrupción.

 

El mensaje de cuatro párrafos recuerda que Cartagena está en uno de los momentos más críticos de su historia reciente y que, debido a eso, Quinto, quien efectivamente está armando una candidatura aunque aún no se inscribe oficialmente, debería liderar un gran acuerdo que una a todos los sectores y sea clave para conjurar la crisis.

Lo firman 34 personas, aunque al final se anuncia que hay más firmas, entre las que se encuentran líderes sociales, exaltos funcionarios, un cantante de champeta, un estudiante, una madre comunitaria y cinco miembros de la élite cartagenera.

Entre estos últimos, los empresarios: Alberto Araújo Perdomo (del grupo de los Araújo, cuyo patriarca, Alberto Araújo Merlano, es uno de los hombres más poderosos del departamento), Héctor Trujillo Vélez (exdirectivo de la Andi) y Rodolfo Segovia Salas (industrial y miembro de la Academia de Historia Colombiana).

La carta contrasta con el hecho de que, aunque no tiene ninguna investigación en contra, Quinto Guerra es considerado en Cartagena uno de los grandes símbolos del clientelismo y de la política tradicional.

Y, precisamente, es a esas prácticas clientelistas de los políticos tradicionales que muchos atribuyen en parte la debacle de la ciudad, que en 2017 completó ocho alcaldes -entre encargados y titulares- en siete años, y por primera vez desde 2008 vio cómo sus cifras de pobreza aumentaban.

En 35 años de carrera pública, en los que ha sido tres veces concejal de Cartagena y una de su pueblo Mahates, diputado, secretario general de la Gobernación y más recientemente asesor en el Gobierno Nacional, entre otros, Quinto ha logrado armar una estructura cimentada en redes clientelares, y encabezada por líderes en barrios y pueblos, que lo han ayudado para acumular poder.

En su momento, el abogado con especialización en alta gerencia y derecho administrativo se destacó por ser uno de los mayores opositores desde el Concejo de la alcaldesa Judith Pinedo ‘Maríamulata’, quien en 2008 sorprendió al país al lograr derrotar a los políticos tradicionales cartageneros.

En 2015, cuando se lanzó sin éxito a la Alcaldía, Guerra sacó poco más de 100 mil votos respaldado por la casa Blel (que lidera el excongresista, condenado por parapolítica, Vicente Blel), el clan García (del también excongresista Juan José ‘Juancho’ García, condenado por corrupción, cuyo grupo puso un pie en la campaña del exalcalde Manolo Duque y otro en la de Quinto, como lo contamos) y 11 de los 19 concejales.

Entre esos concejales, como también lo contamos, estuvieron los conservadores Jorge Useche, Zaith Adechine y Édgar Mendoza, tres de los principales protagonistas del escándalo de corrupción que el año pasado tumbó al exmandatario Manolo Duque.

Se trata de la repartija de puestos a concejales que lideraron Manolo y su hermano y jefe político, José Julián Vásquez (ambos detenidos por eso), para asegurar la elección de una contralora de su cuerda y una coalición mayoritaria en el Cabildo.

Según unos audios que dio a conocer la Fiscalía dentro del proceso, Useche, Adechine y Mendoza -que pasaron de votar por Quinto en 2015 a integrar la coalición Manolista en 2016- fueron los tres cabildantes que más habrían participado de esa feria burocrática.

(Useche está hoy detenido y Adechine -quien además fue destituido por un fallo del Consejo de Estado al estar inhabilitado al momento de su elección- y Mendoza, investigados en libertad).

Para estas atípicas, el grupo de Adechine planea jugar de nuevo con Quinto, como nos lo contó una fuente que se lo oyó decir al propio exconcejal.

De igual forma, otra vez está cerca de Guerra en esta segunda aspiración a la silla principal del Palacio de la Aduana la casa Blel. Y también el grupo del exsenador, condenado por parapolítica, William Montes.

Llamamos a Quinto para preguntarle por sus respaldos (que incluyen igualmente al representante conservador Pedrito Pereira) y por el mensaje que le enviaron, y nos dijo que nos daría todas las respuestas cuando sea candidato oficial, un asunto que aún está estudiando.

En nuestra averiguación sobre cómo cuajó la carta de ayer, dos personas dateadas nos dijeron de manera separada que uno de los líderes de la misiva fue el industrial Rodolfo Segovia Salas, quien de hecho aparece firmando de primero.

Según una de esas dos fuentes, Segovia Salas “es el auspiciador” de Quinto Guerra.

Una tercera fuente, cercana a Quinto, agregó por su parte, que el industrial “es un orientador totalmente desinteresado” de la aspiración del exconcejal godo.

Segovia Salas es la cabeza de una de las familias más reconocidas de Cartagena y ha sido un respetado político conservador cercano a Álvaro Gómez, que llegó a ser ministro de Belisario Betancur y además tuvo una larga carrera en el sector de hidrocarburos, como presidente de Ecopetrol, de Petroquímica Colombiana y de Propilco.

Tiene una amistad de vieja data con Quinto Guerra y su familia, vía el también político conservador Julio Varela, tío del exconcejal.

Consultado al respecto, Segovia Salas nos respondió que, aunque no fue él quien hizo la carta, respalda la aspiración de Quinto porque es un político que conoce el manejo de la ciudad y “no tiene que llegar a aprender”, un asunto clave teniendo en cuenta que se trata de un periodo atípico de apenas año y medio.

Segovia llamó la atención sobre el hecho de que en los últimos años Cartagena ha elegido mandatarios (como el fallecido Campo Elías Terán, Dionisio Vélez y Manolo Duque) que se presentaron como “antipolíticos”, pero en realidad venían acompañados por las casas políticas tradicionales.

“El asunto no es ser o no político, yo he sido político, sino ser correcto y Quinto Guerra es un político correcto, que además ha ejercido su carrera de abogado exitosamente”, añadió.

En diciembre del año pasado, el empresario escribió una columna en Portafolio alertando que la clase política cartagenera, con chequeras como la de la exempresaria del chance condenada por homicidio y concierto para delinquir, Enilce López, La Gata, está montando una coalición para apoderarse de la Alcaldía en las atípicas.

El grupo de La Gata, como lo contamos en La Silla Caribe, se ha acercado a otro aspirante llamado Andrés Betancurt.

Pero como Quinto Guerra sí se ha rodeado de otras malas compañías, la carta que firman Segovia y otros varios personajes reconocidos de La Heroica pidiéndole salvar la ciudad no deja de ser una paradoja.

Comentarios (2)

jose Antonio Jiménez

24 de Febrero

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Como a las pecuecas de periodistas no les gusta el candidato, asumen "que aunq...+ ver más

Como a las pecuecas de periodistas no les gusta el candidato, asumen "que aunque no tiene investigación alguna, es considerado en Cartagena..." que bandidos; para uds que fuera candidato Pastor Alape o Romaña o el papá eleno!

Prada

25 de Febrero

1 Seguidores

La reputación de alguien, especialmente de un candidato a alcalde, no es cons...+ ver más

La reputación de alguien, especialmente de un candidato a alcalde, no es consecuencia solamente de que no tenga investigaciones judiciales (Hoy, Romaña tampoco tiene). Por ejemplo, que un político sea defendido por alguien que llama "pecuecas" a las periodistas es muy diciente pues describe justamente lo que la periodista describe piadosamente como "malas compañías". "No deja de ser una paradoja".

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