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Por Juan Pablo Pérez B. · 01 de Septiembre de 2019

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Un mes después del arranque oficial de las campañas para estas elecciones locales, en La Silla Caribe continuamos nuestro especial sobre los superpoderosos de los departamentos de la región.

Después de publicar los superpoderosos de Bolívar, Magdalena, Cesar, Sucre, Córdoba y San Andrés y Providencia, seguimos con los de La Guajira, un departamento que, en estos últimos cuatro años, ha experimentado una fuerte crisis institucional que ha volteado el tablero político.

Para armar este ranking, que entiende el poder como la capacidad de una persona o empresa para incidir en que pasen o dejen de pasar cosas en lo público, consultamos a siete fuentes, entre periodistas, políticos, funcionarios y exfuncionarios del departamento.

Luego, complementamos la información que nos dieron con reportería propia.

El principal cambio, frente a la primera versión de este especial que hicimos en 2015, es el emerger de nuevos poderes derivados de la crisis de los viejos poderosos y que va de la mano con la inestabilidad institucional que enfrenta este departamento, que, en sólo cuatro años, ha tenido ocho gobernadores y nueve alcaldes en su capital, Riohacha.

También llama la atención el crecimiento en todo el departamento de grupos armados ilegales.

#1
Alfredo Deluque

El representante de La U, Alfredo Deluque, (uno de los dos representantes a los que tiene derecho el departamento en el Congreso) es el principal poder de La Guajira.

Lidera un grupo propio que controla tres de las 15 alcaldías guajiras (Dibulla, El Molino y Hatonuevo) y tiene dos curules en la Asamblea, aunque para estas elecciones este congresista tiene alianza con seis de los once diputados del departamento.

También, hizo parte de la coalición que ayudó a poner al actual alcalde de Riohacha Juan Carlos Suaza, avalado por ASI y el Centro Democrático, que llegó al poder en las atípicas del pasado 2 de diciembre.

Es la actual cabeza de una de las dos fuerzas que históricamente han mandado en el departamento: Nueva Guajira, que, por años, fue comandada por los exgobernadores Jorge Eduardo Pérez Bernier, investigado por corrupción, y Hernando Deluque, padre de Alfredo y condenado por irregularidades en la contratación.

Este movimiento, que ha puesto cuatro gobernadores desde que se instauró la elección popular de autoridades locales, se fracturó para estas elecciones: Jorge Eduardo Pérez Bernier lanzará a su hijo a la Gobernación y le competirá a Alfredo que va con candidato propio.

No obstante, la mayor parte de la estructura de Nueva Guajira sigue estando con Deluque y apoya a sus candidatos.

Pese a que este congresista heredó el movimiento de su padre, desde que llegó al Congreso en el 2010 ha cogido vuelo propio, duplicó su votación, llegó a ser presidente de la Cámara de Representantes y fue uno de los consentidos del Gobierno de Juan Manuel Santos, especialmente durante su segundo periodo.

Allí llegó a tener la dirección nacional del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), una de las entidades que, como contamos, era clave en la entrega de la llamada mermelada.

Deluque también recibió otros cariñitos del Gobierno Santos como la los encargos de la Alcaldía de Riohacha y la Gobernación de la Guajira en 2017, cuando los mandatarios titulares estaban suspendidos.

Durante ese Gobierno, el Congresista también tuvo fichas suyas en las direcciones regionales del DPS y el Ministerio de Trabajo.

Sin embargo, con la política de no mermelada del presidente Iván Duque, Deluque ya no tiene estas direcciones.

Aun así conserva la estructura política más fuerte del departamento y va con lista a la Asamblea propia y con candidatos propios, en alianza con la representante conservadora María Cristina ‘Tina’ Soto, para la Alcaldía de Riohacha y la Gobernación de La Guajira.

A la Alcaldía va con el diputado Blas Quintero, avalado por el Partido Conservador, y a la Gobernación con su amigo el exdirector del DPS Nemesio Roys, avalado por los conservadores, La U, Cambio Radical y Colombia Renaciente.

#2
Iván Duque

El presidente Duque aparece en este ranking porque, aparte de su poder obvio, en la actual coyuntura de crisis institucional tiene la facultad de poner un nuevo gobernador en La Guajira en plena campaña electoral.

Esto podría alterar el tablero electoral en el departamento, pues, como contamos en nuestro libro ‘El dulce poder’, manejar un ente territorial, ya sea una Gobernación o una Alcaldía, en elecciones es importante para un partido o movimiento porque las maquinarias suelen usar lo público para conseguir votos.

La Gobernación de La Guajira volvió a quedar en manos del Presidente luego de que el gobernador designado, Wilbert Hernández Sierra, fuera suspendido por la Procuraduría a finales de julio, al cumplir dos meses en el cargo, por las presuntas irregularidades cometidas en la contratación de un programa de bilingüismo.

El jueves pasado, Duque ratificó en el encargo al exsecretario de gobierno John Fuentes Medina, quien había quedado a cargo de la Gobernación tras la suspensión de Hernández

Ahora, Duque debe designa un nuevo gobernador de una terna que deben enviar los partidos Conservador y La U, pues fueron los que avalaron al condenado y prófugo exgobernador Wilmer González, para que termine periodo de aquí a diciembre.

El Presidente también es especialmente importante en La Guajira porque, desde hace dos años, el departamento se encuentra intervenido y los recursos para prestar los servicios de salud, educación, alimentación escolar, agua potable y saneamiento básicos los administra directamente el Gobierno Nacional.

Según el Conpes 3883, en el que se adopta la intervención de La Guajira, esta medida tiene una vigencia de tres años, que pueden alargarse o acortarse, y su costo -es decir, lo que habría recibido el departamento a través del Sistema General de Participaciones (SGP)- es de 28.647 millones de pesos.

Por ahora, Duque no ha dicho nada de levantar esta intervención y en campaña le dijo a La Silla que la mantendría.

#3
Tina Soto

La representante conservadora María Cristina ‘Tina’ Soto es un poder en ascenso en La Guajira.

Es una empresaria que se dio a conocer por ser la rival histórica del exgobernador Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez (condenado por homicidio) en su tierra, el municipio de Barrancas.

Allí, se lanzó dos veces a la Alcaldía (2007 y 2011) y enfrentó, directamente, a los candidatos del kikismo. En las pasadas elecciones locales, no se lanzó, pero su grupo respaldó al liberal Juan Carlos Soto, que perdió la Alcaldía contra el candidato del criminal Exgobernador.

Tras la captura de Kiko, parte de su antigua estructura ha ido migrando hacia las toldas de Tina Soto, que fue la congresista más votada del municipio en las pasadas legislativas. Incluso sacó más votos que Fernando Gómez Bacci, hijo de Kiko Gómez, quien en esa ocasión aspiraba al Senado.

Uno de los líderes más importantes del kikismo que ahora milita con Soto es el diputado Blas Quintero (8.215 votos), quien ahora aspira a la Alcaldía de Riohacha apoyado por la Representante en alianza con Alfredo Deluque.

Para estas elecciones, Soto está apoyando a Nemesio Roys a la Gobernación y tiene candidato propio para la Alcaldía de su natal Barrancas: su sobrino Iván Mauricio Soto.

#4
Carbones del Cerrejón Ltd.

Esta empresa es la encargada de explotar el Cerrejón: una de las minas de extracción de carbón a cielo abierto más grandes del mundo y el principal motor de la economía guajira.

Cuatro minas componen el Cerrejón (Cerrejón Zona Norte, Oreganal, Patilla y Cerrejón Sur) y son operadas, actualmente, por Carbones del Cerrejón Ltd., cuyos dueños son las multinacionales Anglo American de Inglaterra y las australianas BHP Billiton y Glencore.

La importancia del Cerrejón es tal que ganancias por la extracción de carbón de estas cuatro minas representan el 42,4 por ciento del PIB del departamento.

La compañía es también el mayor empleador del departamento y produce 12,097 empleos, 5.997 empleos directos y 6.100 indirectos.

Por esto es que, como nos aseguró un exmandatario guajiro, “los indicadores económicos de La Guajira son unos con el Cerrejón y otros sin él”.

#5
Carlos Robles

El ingeniero de petróleos Carlos Arturo Robles, conocido en el departamento como ‘Kaloy’, es el rector, desde hace diez años, de la Universidad de La Guajira, que se ha convertido en un fortín político que, incluso, ha ayudado a poner gobernadores, alcaldes y tiene candidatos para estas elecciones.

El poder del rector está en controlar una institución maneja más de 14 mil estudiantes, tiene un presupuesto de más de 44 mil millones de pesos y que, en elecciones, ha sido utilizada para apoyar candidatos.

En el 2011, Kaloy fue determinante para llevar al criminal exgobernador Kiko Gómez al poder. Su cercanía con Kiko es tal que, en diciembre de ese año, el rector le entregó un honoris causa en administración al entonces Gobernador.

Dos años más tarde, Robles volvió a demostrar su cercanía al kikismo al promover una marcha cuando Gómez fue capturado. Tras su condena, la universidad retiró el título honoris causa.

En las elecciones de hace cuatro años, el rector demostró su poder lanzando a un candidato propio a la Alcaldía de Riohacha, al exdirector de posgrados de la universidad Fabio Velásquez.

Como contamos en ese momento en La Silla Caribe, a los estudiantes y profesores de la Universidad de La Guajira los pusieron a recoger firmas para la candidatura de Velásquez e incluso debieron hacer parte de su campaña.

Una vez Velásquez llegó a la Alcaldía, el rector Robles fue tan influyente en su Administración que tuvo cuotas e incidió en cambios en el gabinete, como contamos en esta historia.

Tras la destitución de Fabio Velásquez, por irregularidades en la contratación del PAE, el rector ha ido disminuyendo su poder en el departamento.

Sin embargo, es uno de los arquitectos de la campaña del exsecretario de Obras Delay Magdaniel a la Gobernación, en alianza con el uribismo y el grupo del condenado exgobernador Wilmer González.

También está apoyando a su hermano Juan José Robles Julio a la Alcaldía de Manaure.

#6
Cielo Redondo

Es, desde hace casi 20 años, la mandamás del municipio de Uribia, el tercer pueblo con mayor potencial electoral de La Guajira (allí votan casi el 18 por ciento de los guajiros habilitados para votar) y, por eso, es clave a la hora de definir elecciones.

Desde el 2000, ha sido dos veces alcaldesa de la llamada “capital indígena de Colombia” y ha puesto a todos sus sucesores.

Esto es importante porque, como hemos contado, manejar una alcaldía es clave para un partido o movimiento porque, en elecciones, las maquinarias suelen usar lo público para conseguir votos.

Esta cacica, recluida en Uribia mientras es investigada por la Fiscalía por supuestas irregularidades en la contratación en su segundo tiempo como alcaldesa (2008-2011), demostró su poder en las pasadas elecciones atípicas a la Gobernación (2016) cuando fue el principal respaldo de Wilmer González, condenado por las irregularidades cometidas en esa elección y prófugo de la Justicia.

González -que también es oriundo de Uribia y, por lo tanto, también tiene apoyos allí- fue electo gobernador y poco más del 20 por ciento de su votación fue en este municipio.

Como contamos en La Silla Caribe, en esa ocasión Redondo puso todo su capital político, incluyendo la Alcaldía, a disposición de la campaña de González.

Actualmente, su hijo Luis Enrique ‘el Negrito’ Solano Redondo es el alcalde y su grupo, que tiene asiento en el Partido Liberal, lleva candidato propio.

Se trata del abogado Gerardo Cujia Mendoza, quien lleva más de 20 años trabajando en la Alcaldía de Uribia.

Para la Gobernación, de acuerdo a lo que nos contó una persona que conoce la movida política del municipio, el grupo de Redondo está dividido entre Nemesio Roys (candidato de Alfredo Deluque y Tina Soto) y Delay Magdaniel (candidato del grupo de Wilmer González en alianza con el uribismo y el rector Carlos Robles).

#7
Wilmer González

Pese a estar condenado y prófugo, el exgobernador de La Guajira Wilmer González, avalado por La U y los conservadores, sigue manteniendo poder en la Gobernación, ya que el actual gobernador encargado es cercano a él.

Se trata de John Fuentes Medina a quien González nombró secretario de Apoyo a la Gestión cuando se posesionó a finales de 2016 como cuota de los copnservadores que lo apoyaron.

El pasado 7 de junio el entonces gobernador Wilbert Hernández lo nombró secretario de Gobierno y, cuando Hernández fue suspendido, Fuentes fue nombrado gobernador encargado.

Además de esto, González tiene, como contamos, la Secretaría General de la Alcaldía de Riohacha que, desde diciembre del año pasado, está en manos del uribista Juan Carlos Suaza que fue apoyado por su grupo.

Wilmer todavía mantiene un poderoso grupo político cuya cabeza visible, ahora, es su esposa Laura Andriolis.

Esta estructura es la que está detrás de la candidatura de Delay Magdaniel, quien fue secretario de Obras de González y que ahora también es apoyado por el rector Robles y el Centro Democrático.

#8
Los grupos ilegales

En La Guajira, los grupos armados ilegales tienen, lastimosamente, el poder de sembrar terror en la población y afectar sus derechos humanos.

El departamento tiene cuatro subregiones y, en cada una de ellas, operan diferente grupos armados que controlan las rutas de narcotráfico, tráfico de armas, contrabando, extorsionan comerciantes, amenazan a la población y realizan homicidios selectivos.

En el suroccidente, particularmente en el municipio de Dibulla, el control de las rentas ilegales lo tiene, casi hegemónicamente, la banda de Los Pachenca que opera principalmente en el Magdalena.

Sólo este año, esta banda, conformada por remanentes del Bloque Resistencia Tayrona de las autodefensas, ha firmado panfletos en los que intimidan a los líderes del municipio y declaran toques de queda en los que un joven que lo incumplió fue asesinado.

En el suroriente, en las estribaciones de la Serranía del Perijá, el control de las rentas ilegales está en manos del ELN, aunque en septiembre del año pasado fue incautado un camión con tres toneladas de marihuana que, supuestamente, pertenecía al Clan del Golfo; lo que hace pensar que en la zona hay influencia de este actor armado.

En la frontera, especialmente en el municipio de Maicao, el control lo ejercen pequeñas bandas criminales independientes que se disputan el manejo de los pasos fronterizos por los que cobran peajes ilegales y se trafican armas, drogas y hasta personas.

De acuerdo a lo que nos contó una persona que conoce el territorio, estas bandas son de origen trasnacional; es decir, que en ella hay colombianos, venezolanos e indígenas de la región.

Por último, en la Alta Guajira, en el municipio de Uribia, no hay un actor armado hegemónico, sino que el manejo de las rutas de narcotráfico lo tienen los clanes wayuu que se alían con otras bandas criminales.

Esta zona es clave porque tiene muchos puertos naturales por los cuales se saca droga del país.

Por ejemplo, en febrero de este año, las autoridades incautaron 117 kilos de cocaína y 26 de marihuana que supuestamente pertenecían a los Pachenca e iban a ser exportadas.

#9
Joaquín Gómez

El exjefe del secretariado de las antiguas Farc está en este listado por el liderazgo que ha llevado a cabo en la antigua zona veredal de excombatientes en Pondores, en el municipio de Fonseca, una de las más avanzadas del país.

En este Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (Etcr), en donde se desmovilizaron 229 guerrilleros, viven hoy en día 209 que se quedaron en el pueblo y están llevando a cabo cuatro proyectos productivos que han nacido con el aporte de los propios excombatientes y con cooperación internacional.

El más grande es una granja en la que producen frutas, verduras y hortalizas que son vendidas y ayudan a generar ingresos para los habitantes de este pueblo de excombatientes de las Farc.

Este proyecto se llama Granja Integral Nueva Colombia y allí trabajan 48 hombres y mujeres que, con su trabajo, surten al Programa de Alimentación Escolar (PAE) del departamento.

Es, justamente, por liderar esta iniciativa en un departamento en donde no hay generación de empresa, por la que Milton Toncel, conocido como Joaquín Gómez, está en este ranking, pues ha ayudado a generar un emprendimiento y una forma de subsistencia en un departamento que, como dijimos, se sostiene a punta de la extracción de carbón.

#10
Honorio Henríquez

El senador del Centro Democrático es uno de los superpoderosos de La Guajira porque es la cabeza del uribismo en el departamento y ha sido clave al momento de definir candidaturas en estas elecciones.

Al no haber un congresista guajiro en el partido uribista, Henríquez, oriundo del vecino Magdalena, es el encargado de liderar todos los procesos del uribismo en el departamento.

Honorio demostró su poder cuando, por injerencia suya, el partido no le dio el aval a la exrectora de la Universidad de La Guajira, Maritza León, pese a que ella había ganado las encuestas para elegir candidato a la Gobernación que realizó el uribismo en el departamento.

Henríquez se movió y el aval del uribismo quedó en manos de Delay Magdaniel, candidato del prófugo exgobernador Wilmer González y el rector Carlos Robles.

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