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Por Juan Pablo Pérez B. | Adelaida Ávila Cabrera · 08 de Julio de 2019

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En los tres años y medio que lleva el segundo mandato del conservador Marcos Daniel Pineda en Montería, poco más de la mitad de la millonaria contratación que ha entregado la Alcaldía ha quedado en manos de veinte megacontratistas, ocho de los cuales han sido cercanos al grupo del Alcalde y de su madre la senadora goda Nora García Burgos.

Así lo concluimos luego de mirar en detalle los 119 contratos de más de 500 millones de pesos que ha entregado la Administración monteriana entre el 1 de enero de 2016 y el 19 de junio de 2019.

Esa contratación se la han llevado 126 empresas o personas naturales y suma un total de 257 mil millones de pesos, el equivalente a un tercio del presupuesto anual del municipio.

Pese a que, según la Ley de Transparencia, toda la información contractual debe estar publicada en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública (Secop), encontramos que en seis casos ésta no estaba completa y no era posible ver quiénes ganaron los contratos.

Preguntamos con una semana de anticipación a la publicación de esta historia por esos datos, y de la Alcaldía nos respondieron apenas el viernes pasado, cuando ya habíamos montado estas gráficas. Nunca nos explicaron por qué originalmente no estaban en Secop. (De todas formas los incorporaremos hoy).

Estos son los contratistas que más plata ganaron en estos tres años y medio:

(Pase el dedo o el cursor sobre las tablas para ver la información en detalle)

 
 

De esos 20 megacontratistas, encontramos que ocho tienen vasos comunicantes claros con el grupo del alcalde Pineda, quien enfrenta un juicio por las supuestas irregularidades cometidas en la contratación del Coliseo Happy Lora.

El más claro de estos vínculos es el del megacontratista monteriano Gustavo ‘el Mono’ Ramírez, quien ganó en estos años poco más de diez mil millones de pesos -a nombre propio y a través de una empresa que dirige- y cuya esposa hace parte de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de la mamá del mandatario, la senadora García Burgos.

El Mono Ramírez también fue uno de los contratistas que más contratos ganó en estos años.

 
 

La mayoría de los contratos entregados por la Alcaldía fueron en licitaciones, aunque un poco más del 20 por ciento se dio de manera directa.

 
 

Y poco más del 60 por ciento de esa inversión fue para obras civiles. De hecho, el alcalde Pineda es reconocido por haberle cambiado la cara a Montería con grandes obras como la Ronda del Sinú, el complejo de parques de la Villa Olímpica y el mejoramiento de las vías y parques de la ciudad.

 
 

Más allá de las conclusiones generales, en los contratos encontramos una particularidades llamativas.

Las perlas

Los amigos con contratos

Además del Mono Ramírez, encontramos ocho megacontratistas cercanos al grupo de los García Burgos (ocho en el grupo de los 20 que más plata ganaron y uno en el grupo de los 20 que más número de contratos obtuvo). En total a estos contratistas amigos la Alcaldía les adjudicó poco más de 60 mil millones de pesos, equivalentes al 37 por ciento de lo que ganaron todos los megacontratistas.

 
 

Entre estos están los esposos Zoraida Kerguelén y Fernando López Castillo, quienes con su empresa Don Aseo Ltda. son los que más ganaron plata en Montería, y cuyo vínculo con el mandatario es vía su esposa Natalia Ariza de la cual Kerguelén es familiar.

Kerguelén promociona en sus redes sociales al candidato a la Alcaldía de los García Burgos, el exsecretario de Gobierno Salin Ghisays.

También están los contratistas Jorge Dumar y Andrés Sofán (relacionados con el grupo del Alcalde por su amistad de años con él), y Nayibe Julio Simanca, representante legal de la E.S.E. Vidasinú y quien es reconocida por ser parte del grupo de Pineda.

Los objetos particulares

Entre los contratos que revisamos hay varios cuyo objeto llama la atención.

Por ejemplo, Don Aseo Ltda. es la empresa que más ganó plata (19 mil millones de pesos) por cuatro contratos, renovados al comienzo de cada año en licitaciones con único proponente, para contratar "mediante la modalidad de outsourcing" el personal de la Alcaldía de Montería.

Es decir, que en vez de manejar directamente al personal, la Alcaldía optó por contratar a una empresa para que lo hiciera por ella.

Esto incluye no sólo a los conserjes y al personal encargado del aseo de las instituciones (Don Aseo, como su nombre lo dice, es una empresa dedicada a prestar principalmente el servicio de aseo), sino también a conductores, camarógrafos, mensajeros, supervisores y vigilantes.

Otro contrato que llama la atención es la concesión a 20 años para administrar el servicio de tránsito en el municipio.

Este servicio fue entregado a una empresa llamada Movilidad Inteligente y Segura S.A.S. que no existía al momento de la adjudicación.

De hecho, en el certificado de la Cámara de Comercio consta que la empresa se creó, justamente, con el objetivo de llevar a cabo este contrato que ya se le había adjudicado.

El representante legal es Juan José Franco Zuluaga, quien era la cara visible de Montrans, la firma que tenía la concesión de la administración del tránsito desde el 2005.

Esto quiere decir que esta nueva concesión se entregó a una empresa que fue creada exclusivamente para ello con el objetivo de que el contratista que estaba operando antes el tránsito siguiera administrándolo.

Un tercer objeto que llama la atención es la compra de 50 tasers (un arma de electroshock utilizada para la defensa personal) para la Policía de Montería por un costo de 578 millones de pesos, es decir, poco más de 11 millones 560 mil pesos cada uno.

En Mercado Libre el precio de estos artefactos oscila entre 30 mil y 160 mil pesos dependiendo de la calidad y de si el aparato puede electrocutar a las personas a distancia.

El contrato se firmó el 28 de diciembre del 2018 y se entregó directamente a la empresa Eagle Commercial S.A.

La empresa que ya no existe

La operación del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en 2016 y 2017 fue entregada a una compañía llamada Asociación de Bachilleres de la Comunidad Parroquial San Nicolás de Tolentino, que por este servicio ganó poco más de nueve mil millones de pesos.

Aunque ya no tienen el negocio, llama la atención que -luego de haberlo tenido- ya no funcionen, pues, según el más reciente certificado de la Cámara de Comercio, esta asociación no ha renovado su matrícula mercantil.

Averiguamos y la casa en donde supuestamente estaba ubicada está hoy desocupada y en venta. Llamamos a los teléfonos registrados en la Cámara de Comercio y uno de ellos corresponde a la Clínica de la Piel Adolfo Gómez Agámez en Montería. Del otro no nos contestaron.

Intentamos comunicarnos con el alcalde Marcos Daniel Pineda para preguntarle por estas particularidades y, pese a ayudarnos a conseguir la información de los contratos que no estaban bien montados en el Secop, prefirió no hablar con nosotros para responder nuestras inquietudes.

Para ver completa la base de datos que armamos para esta investigación, haga clic aquí.

Nota metodológica: para esta investigación, consideramos contratista a cada una de las empresas que, en grupo o individualmente, ganaron contratos. Para calcular los sectores de cada contrato, consideramos “obra civil” las construcciones (por ejemplo, un hospital), excepto si el contrato incluía la dotación de la obra en cuestión.

Nota al pie: En la información de los contratos que nos envió la Alcaldía sale que uno de los consorcios de los cuales no pudimos ver su composición estaba conformado por Carlos Buelvas Guerra, quien es una de las personas a las que la Alcaldía más le adjudicó contratos.

Con la información de la Alcaldía, Buelvas sería, junto con Intec de la Costa S.A.S., el contratista con el mayor número de contratos adjudicados.

 

Esta es la lista completa de 29 contratistas. En ella están los que más ganaron plata y a los que la Alcaldía les adjudicó un mayor número de contratos.

Contexto

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