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Por Juan Pablo Pérez B. · 24 de Octubre de 2019

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Dos casos parecidos, pero con fallos contrarios emitidos por el Consejo Nacional Electoral CNE en estos días, tienen convulsionadas estas horas finales de campaña en Bolívar, debido a que involucran los intereses electorales de los caciques más poderosos del departamento: el corrupto Juan José ‘Juancho’ García, el presidente del Senado Lidio García, el parapolítico Vicente Blel y el también parapolítico Miguel Ángel Rangel.

Los casos, además, evidencian el reto que ha significado a la hora de resolver líos una de las particularidades que tuvieron estas elecciones regionales en todo el país: el abultado número de candidatos que decidieron lanzarse en coaliciones con el aval de dos o más partidos.

Los casos

Se trata de dos demandas de inscripción de candidaturas, una contra Vicente Blel hijo (quien va por la Gobernación de Bolívar) y otra contra la exsenadora Sandra Villadiego (esposa de Miguel Rangel y quien va a la Alcaldía de Pinillos, sur de Bolívar).

Fueron puestas por personas distintas pero con un argumento parecido:

A Blel le demandaron la inscripción porque se inscribió con el aval del Partido de La U y esa colectividad antes había firmado un acuerdo de coalición con Cambio Radical, que lleva como candidato al exrepresentante Hernando ‘Picho’ Padauí.

Mientras, a Villadiego se la demandaron porque se inscribió igualmente por La U cuando ese partido había firmado un acuerdo de coalición con el Partido Liberal, que lleva como candidato en Pinillos al exsecretario de Hacienda del municipio Alcides Gulloso.

En estos días y en primera instancia, el CNE dejó en firme la aspiración de Blel, pero tumbó la de Villadiego.

Detrás de la candidatura de Blel hay un ramillete de grupos cuestionados, comenzando por el de su papá parapolítico.

Detrás de la candidatura de Villadiego está su esposo Miguel Rangel, cuyo grupo enfrenta en Pinillos al candidato Gulloso, quien va apadrinado por el senador liberal Lidio García y por el exsenador corrupto de La U Juancho García.

Los detalles de los fallos

El pasado 18 de septiembre, el abogado José Manuel Abuchaibe presentó ante el CNE una demanda de revocatoria de inscripción en contra de la candidatura de Vicentico Blel, quien cuenta con los avales del Partido Conservador, los liberales, La U, ASI y el Centro Democrático.

El abogado Abuchaibe es cercano al contendor principal de Blel: Picho Padauí.

El argumento detrás de su demanda es que, el día antes de que los partidos que respaldan a Blel conformaran la alianza (19 de julio de 2019), La U había suscrito otro acuerdo coalición con Cambio Radical para apoyar a Picho Padauí.

La U firmó, entonces, dos acuerdos de coalición y, según Abuchaibe, debido al carácter vinculante que establece la Ley 1475 sobre este tipo de acuerdos, debería prevalecer la primera coalición sobre la segunda. 

Esto implica que, según él, la alianza conformada en torno a Vicentico no tendría validez, puesto que ya existía una unión con Cambio Radical.

El caso de Sandra Villadiego arranca el pasado 2 de julio, cuando La U y el Partido Liberal firmaron un acuerdo de coalición para llevar a Alcides Gulloso a la Alcaldía de Pinillos, en el sur de Bolívar.

Gulloso se inscribió como candidato de la coalición el 18 de julio y, ocho días después, La U le revocó el aval y decidió dárselo a Sandra Villadiego, quien finalmente se inscribió como candidata única del partido el 27 de julio.

De esta forma, los dos casos tienen que ver con dos acuerdos de coalición que firmó La U en un primer momento y que, días más tarde, revocó o incumplió con el objetivo de apoyar a otro candidato: Vicentico Blel en el caso de la Gobernación de Bolívar y Sandra Villadiego en el caso de la Alcaldía de Pinillos.

Pese a estas similitudes, el CNE falló a favor de Blel (le mantuvo su candidatura) y en contra de Villadiego (le revocó su candidatura).

Revisados los fallos, la principal diferencia entre ambos casos es que, mientras Gulloso, tras suscribir el acuerdo de coalición, se inscribió con el aval de ambos partidos (Liberal y La U), Padauí se inscribió sólo con aval de Cambio Radical.

Esto, de acuerdo a la resolución que deja en firme la candidatura de Blel, significa que Padauí “no protocolarizó el acuerdo de coalición” y, por ende, la única coalición que “nació a la vida” fue la que firmó La U con Blel. La de Padauí, al no inscribirse por La U, no nació.

Por el lado del otro caso, al inscribirse el candidato Gulloso con el aval de ambos partidos, materializó la coalición y, con ello, su carácter vinculante que establece el parágrafo 2 del artículo 29 de la ley 1475 de 2011

Por ende, de acuerdo a lo que establece el artículo 32 de esa misma ley, prevalece el primer aval entregado sobre el segundo a Sandra Villadiego y, por ello, el CNE decidió revocar la candidatura de esa aspirante.

Esas dos decisiones del CNE no sólo salvan a unas casas políticas y golpean a otras, sino que dejan unas dudas, al menos, respecto a unos posibles vacíos legales.

Las dudas

Revisamos y en ninguna parte de la ley 1475 que regula las coaliciones dice que para que un acuerdo de coalición suscrito entre uno o más movimientos “nazca” y adquiera su carácter vinculante el candidato deba inscribirse con el aval de esos partidos.

De hecho, un estudio de 2017 hecho por la Fundación Konrad Adenauer Stiftung (KAS) en alianza con la Misión de Observación Electoral (MOE) y la Universidad Javeriana sugiere que uno de los puntos que necesita regularse en el tema de las coaliciones es, justamente, “precisar si las normas contemplan la obligación de registro de las coaliciones”.

Es ahí, en esa falta de claridad en la forma de inscribir las coaliciones y en la no definición sobre desde cuándo son vinculantes los acuerdos entre coaliciones, en donde está el posible vacío legal que tiene revuelto en estos días al Bolívar político.

“Se entiende que si hay una coalición, la persona se inscribe con el aval de la coalición. Pero es una zona gris que no está clara”, nos dijo, consultado al respecto, el exmagistrado del CNE Armando Novoa.

Esta situación ha dado espacio para que detrás de estos fallos se desate una pelea entre los caciques más poderosos del departamento. Especialmente, los de La U.

Los poderes detrás

En los últimos años, las principales cabezas del Partido de La U en Bolívar han sido el exsenador corrupto Juan José ‘Juancho’ García y el exrepresentante Miguel Ángel Rangel.

Aunque en un comienzo eran aliados, rompieron en el 2010 cuando Rangel decidió lanzar a su esposa, Sandra Villadiego, a la Cámara y sacó la más alta votación en Bolívar.

Desde ese momento son rivales y se han disputado parte del poder y los votos de La U en el departamento.

En las legislativas del 2014, Villadiego dio el salto al Senado y sacó más votos que el heredero de Juancho García, el actual senador Andrés García Zuccardi.

Pero, el año pasado el ganador fue el clan de los García, pues Villadiego se quemó y Rangel perdió su curul en el Congreso.

El caso de la Alcaldía de Pinillos es un episodio más de esta pelea que tiene el agregado de que es uno de los municipios en donde Rangel concentra su grupo político, pues es oriundo de allí y fue alcalde a finales de los noventa.

La prueba que muestra que los García respaldan al candidato liberal Alcides Gulloso, quien a su vez hace parte del grupo del senador Lidio García, es que quien le dio el aval de La U fue el representante Alonso del Río, miembro del grupo de Juancho García.

Por ahora, quien va ganando el pulso por la Alcaldía de Pinillos es el clan García, pues el fallo del CNE, en primera instancia, revoca la candidatura de Sandra Villadiego.

De hecho, de acuerdo a lo que nos contó una persona que conoce la movida en Pinillos, al pueblo ya llegaron tarjetones en los que no aparece la cara de la Exsenadora.

Esto, pese a que todavía no hay fallo en segunda instancia.

Sin embargo, una persona que trabaja en el CNE nos aseguró que en los kits electorales están los tarjetones originales (los que tienen la casilla de Villadiego), pero que “como una medida de contingencia la Registraduría imprimió nuevos tarjetones con la decisión inicial”.

La fuente aseguró que los tarjetones se cambiarían en el caso en que el segundo fallo refrende el primero.

Detrás del fallo a favor de la candidatura de Vicentico Blel también hay varias movidas de poder que tienen que ver, en primer lugar, con la la creación de la coalición que lo respalda.

Al preguntarle al exministro Aurelio Iragorri (director de La U) por qué el partido firmó un acuerdo con Padauí y al día siguiente otro con Blel, nos respondió que la “dirección nacional tomó la decisión de acoger la determinación del directorio departamental”. 

Es decir, Iragorri les tiró la pelota a los líderes de La U en Bolívar.

Sin embargo, un militante de La U, que conoce las movidas del partido en Bolívar, nos aseguró que, por el contrario, la decisión de apoyar a Padauí la tomó el directorio nacional sin tener en cuenta al local.

“Sacaron el aval (de Padauí) sin tener en cuenta las recomendaciones del directorio departamental de Bolívar. Después de eso, reconsideraron, hablaron con el directorio, coordinaron con Padaui y le quitaron el aval”, nos aseguró esta persona que prefirió que no mencionáramos su nombre para no meterse en líos.

Sobre el fallo que ratifica, en primera instancia, la candidatura de Vicentico es necesario destacar que el magistrado a quien le correspondió el caso por reparto, y que realizó la ponencia a favor de Blel, es el excandidato al Senado Jaime Luis Lacouture, que es del mismo partido (conservador) en el que militan los Blel y llegó al CNE con el apoyo de los conservadores, como contamos en esta historia.

La segunda instancia de ambos casos deberá salir antes de elecciones.

Ahí se sabrá cómo terminó definitivamente esta puja legal y de poderes en Bolívar.

Contexto

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