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Por Laura Ardila Arrieta · 03 de Diciembre de 2018

El nuevo alcalde, Juan Carlos Suaza (camiseta blanca), salió a festejar anoche mismo su triunfo.

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En unas elecciones atípicas marcadas por puestos de votación casi siempre desolados y uno que otro movimiento de trasteo de votantes, con 13.885 votos el comerciante y exconcejal Juan Carlos Suaza se quedó ayer con la Alcaldía de Riohacha, avalado por el uribista Centro Democrático y por la ASI.

Horas después de conocido ese resultado, el expresidente Álvaro Uribe salió a reclamar su triunfo en twitter.

Con Suaza, el uribismo le ganó el primer gran pulso (en una capital) rumbo regionales 2019 a la Colombia Humana del senador Gustavo Petro, quien se midió con una carta: el líder de Derechos Humanos y poeta wayuu Miguel Ángel López, que quedó de último con 2.874 apoyos.

López iba avalado por la UP y con el respaldo principal de Petro, quien viajó a la ciudad a acompañarlo en campaña.

A última hora (dos días antes de la elección), el excandidato presidencial Sergio Fajardo también anunció por twitter que, tanto él como toda la Coalición Colombia que integra, tenían como candidato a López.

El otro candidato en la carrera era el conservador Manuel Cayetano Sierra, quien alcanzó 10.359 apoyos e iba respaldado por la representante goda Cristina ‘Tina’ Soto, famosa en La Guajira porque por muchos años fue la principal rival del criminal exgobernador Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez, en Barrancas, la tierra de ambos políticos.

Elegido con una abstención del 75 por ciento (usual en atípicas, en las de Cartagena del pasado mayo fue del 77 por ciento), Juan Carlos Suaza administrará apenas un año, pues en las regionales de 2019 los riohacheros escogerán al mandatario que los gobernará desde el 1 de enero de 2020 por el siguiente cuatrienio.

Además, parte de esos 12 meses de administración tendrá restringida la contratación directa y la facultad para modificar la nómina, por cuenta de la Ley de Garantías electorales.

Por eso, su triunfo y el del uribismo significan, sobre todo, una suerte de primera cuota electoral para el Centro Democrático en La Guajira rumbo a 2019.

Como es bien sabido en las regiones, y lo detallamos en ‘El Dulce poder’, el libro de La Silla Vacía sobre cómo funciona el poder en Colombia, tener una alcaldía o una gobernación es casi siempre determinante para que un partido o movimiento triunfe en las elecciones locales.

Esto es especialmente clave esta vez, debido a que el resultado presidencial de este año marcó el camino de las próximas locales como las primarias de la Presidencia en 2022, en las que todo indica volverán a pulsar el uribismo y el petrismo. Al menos, así se vislumbra por ahora.

Con Suaza en Riohacha, el partido de Uribe se fortalece en un departamento en el que no tenía nada y garantiza una Alcaldía amiga para el próximo octubre de regionales.

Aunque no sólo los uribistas, porque al nuevo mandatario también lo respaldaron las dos fuerzas locales más poderosas de La Guajira, ambas con cuestionados dentro: los Ballesteros y Nueva Guajira.

Los Ballesteros estuvieron entre los grandes impulsores de la llegada al poder de Kiko Gómez y son: el exsenador Jorge Ballesteros y su hijo el exgobernador José María ‘Chemitas’ Ballesteros, quien está acusado por corrupción.

Nueva Guajira está liderado hoy por el representante de La U Alfredo Deluque, y fue fundado por el exgobernador Jorge Pérez Bernier, quien enfrenta un proceso actualmente por irregularidades en la contratación y peculado en beneficio de terceros.

La movida típica de estas maquinarias en elecciones -la lluvia de transporte y refrigerios- no fue, sin embargo, la nota predominante en la jornada de ayer, como lo detallamos en el twitterazo y crónica en vivo que hicimos.

Lo predominante fueron los puestos de votación vacíos, tanto en la zona urbana como rural de Riohacha.

No obstante, los tres candidatos de la contienda les pusieron transporte a sus votantes para garantizar esos apoyos, como también lo contamos.

Las atípicas de Riohacha costaron, en el segundo departamento más pobre del país, 2.273 millones de pesos y se hicieron ante la ausencia definitiva del titular Fabio Velásquez, quien fue inhabilitado y destituido por la Procuraduría, y está investigado por la Fiscalía, por irregularidades en la contratación de la alimentación escolar de los niños guajiros.

Velásquez fue capturado en enero de 2017 y, desde entonces, en menos de dos años, por la principal silla de Riohacha pasaron ocho mandatarios encargados.

 

Ese Alcalde llegó al poder en 2015 con apoyo del clan Char de Barranquilla y aval de Cambio Radical, el partido que resultó siendo el gran perdedor de ayer: pasó de haber ganado la Gobernación guajira (con la investigada Oneida Pinto) y la Alcaldía de Riohacha hace tres años, a contar exmandatarios en líos.

Esa colectividad inscribió candidato para estas elecciones, el concejal Iler Enrique Acosta, pero éste renunció la semana pasada para adherirse a la campaña del conservador Manuel Sierra, quien salió vencido.

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