Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Laura Ardila Arrieta · 01 de Octubre de 2018

8015

0

Tras dos años y siete meses de pelea jurídica por los escrutinios, en mayo pasado el liberal Ramón Ignacio ‘Chacho’ Carbó llegó al Concejo de Barranquilla. Casi enseguida, por las críticas que viene haciendo desde una corporación que no debate y marcha al ritmo que diga el alcalde Álex Char, se convirtió en el solitario líder de la oposición.

Sin larga trayectoria (había sido concejal una vez, en 2001, por el Partido Verde Oxígeno de Ingrid Betancourt) ni gran estructura política, el poco tiempo que le queda de periodo lo está dedicando a denunciar la existencia de casas de pique y, en general, la situación de inseguridad en la ciudad.

También asegura que Char dejará endeudada a Barranquilla. La Silla Caribe lo entrevistó.

La Silla Caribe: Uno de los principales temas con los que usted se está haciendo escuchar es el de los desmembrados. Desde 2011, en Barranquilla se han encontrado 22 cuerpos en pedazos, en hechos que en ciudades como Buenaventura generaron un escándalo nacional. ¿Cuál es en su concepto la realidad de la seguridad en la ciudad?

Chacho Carbó: Todas las personas que han descuartizado en la ciudad son de la parte ribereña y por ahí, por el río, es que hay grupos sacando droga. Ese no es un problema pequeño. La Policía quiere hablar de microtráfico, como para dejarlo como un problema pequeño. Pero aquí hay unas estructuras criminales organizadas que controlan todo en esas zonas, comenzando con las pandillas, a las que auspician para que les sirvan para sicariato, hurto, extorsión. Entonces, el problema de fondo es el narcotráfico y no el menudeo.

La Silla Caribe: ¿Y esto no lo reconocen las autoridades?

Chacho Carbó: Lo que yo le dije al Comandante de la Policía (general Mariano Botero) es que hablamos de estructuras muy organizadas que en esos barrios ribereños tienen a veces más autoridad que la Fuerza Pública, que en ocasiones ni se atreve a ir allá. No quiero decir que sea algo que solamente pasa en Barranquilla, se vive en buena parte del país, y en mi concepto está totalmente relacionado con la falta de oportunidades de muchos de los jóvenes de estas zonas, que son fácilmente seducidos por estos grupos. Es que, si uno mira, según el Dane nosotros tenemos una ciudad que tiene al 57 por ciento de la gente viviendo en la informalidad, eso es pobreza absoluta.

La Silla Caribe: Pero ese dato es de empleo informal...

Chacho Carbó: Eso es pobreza absoluta. ¿Quiénes están ahí? El que te cuida el carro, el que te vende el tinto.

La Silla Caribe: Volvamos a los desmembrados. A pesar de que las autoridades (incluyendo en su momento al entonces ministro del Interior, Juan Fernando Cristo) han reiterado que descartan que en Barranquilla haya casas de pique, usted ha asegurado que sí existen. ¿De dónde saca la información?

Chacho Carbó: Eso es querer tapar el cielo con las manos. Cuando hay un descuartizado, en algún lado lo están descuartizando. Si hay un desmembrado, y en Barranquilla ya van 22 desde el año 2011, en algún lado los tienen que picar. ¿O es que los pican en la calle o en los espacios públicos? Las autoridades no lo dicen porque no les conviene, y hasta les molesta que uno haga críticas constructivas. Nos quieren meter el dedo en la boca diciendo que son casos aislados o retaliaciones entre bandas.

La Silla Caribe: ¿Y esta práctica macabra a qué se debe?, ¿qué cree que significa?

Chacho Carbó: Es una forma de aterrorizar a la comunidad. Por eso, a mí que la Policía no me venga con discursos motivacionales, como los que han ido a dar al Concejo, como si ellos tuvieran toda la situación controlada. Para mí no ha habido una estrategia o acciones contundentes ni una buena sinergía entre la Administración y la Fuerza Pública. Con menos muertos quizás, lo mismo en Buenaventura ya era escándalo nacional.

La Silla Caribe: ¿Por qué no ha sido escándalo nacional en el caso de Barranquilla?

Chacho Carbó: Porque casi nadie dice nada. El Comandante de la Policía estuvo en el Concejo (hace unas semanas) hablando de seguridad, diciendo que el problema son los picós, la intolerancia, y ni siquiera mencionó esos 22 casos de desmembrados.

La Silla Caribe: ¿Qué otros indicadores de seguridad le preocupan?

Chacho Carbó: Homicidios.

La Silla Caribe: Pero los homicidios, que sí estuvieron disparados, han bajado… (Según la Policía, en 2017 hubo 346 y a agosto de este año iban 209).

Chacho Carbó: Hay un problema con los indicadores. Medicina legal tiene unos, la Policía otros, la Secretaría del Interior otros, y no siempre coinciden. En hurtos, pasamos de 5.753 en 2017 a 6.043 (hasta agosto). Decíamos que Barranquilla era el mejor vividero del mundo, que acá no pasaba nada, y era así. Hoy la gente tiene miedo.

La Silla Caribe: Y esta delincuencia común, que es distinta al tema de los desmembramientos, ¿tiene alguna relación con las bandas estas organizadas de narcotráfico?

Chacho Carbó: Para mí hay una correlación. Cuando estas estructuras necesitan cierto tipo de trabajo, van a ciertas bandas de delincuencia común y les piden que hagan estos trabajos. La otra cosa es que aquí nos han querido vender que esto es un tema únicamente de más policías, de más motos, de más cámaras y para mí no.

La Silla Caribe: ¿Cuál es la solución para usted?

Chacho Carbó: Eso tiene que venir con una oferta institucional que pueda darle oportunidades a la gente. Yo te puedo asegurar que ningún niño quiere estar en una pandilla, un niño quiere jugar, ser feliz, sentirse libre, pero entran muchas veces por miedo o falta de oportunidades.

La Silla Caribe: Usted enlista el tema de los desmembrados, el aumento de los hurtos, la informalidad, y parece que habla de una Barranquilla distinta a la que el resto ve, la que tiene el Alcalde con más favorabilidad del país…

Chacho Carbó: Yo reconozco que Barranquilla ha cambiado muchísimo y que las autoridades hacen grandes esfuerzos. Incluso ahí le reconozco más a Elsa (Noguera) que al mismo Álex (Char). Pero eso no quiere decir que todo está bien, en Barranquilla no todo está bien. A la ciudad le han pasado cosas buenas, pero en términos de infraestructura. ¿Dónde está lo social?

La Silla Caribe: ¿Por qué le reconoce más a Elsa Noguera?

Chacho Carbó: Porque Elsa fue la que organizó las finanzas del Distrito, organizó la casa, y con ella es que empieza el gran cambio en la ciudad.

La Silla Caribe: Bueno pero, pavimentar una calle, hacer un parque, son inversiones que también inciden en lo social…

Chacho Carbó: Sí, pero hay cosas más de fondo, como combatir la informalidad y la inseguridad.

La Silla Caribe: Hablando de las finanzas, otro tema en el que usted ha venido trabajando es el del endeudamiento de la ciudad. Ha dicho que Barranquilla va a quedar endeudada y anunció hace unos días su voto negativo (el único del Concejo) a un nuevo empréstito de 200 mil millones de pesos, que la corporación le terminó autorizando al Alcalde. ¿Cuáles son sus consideraciones ahí?

Chacho Carbó: Pienso que la ciudad tiene demasiada deuda como para seguirla endeudando. El Concejo le aprobó al Alcalde un presupuesto para cuatro años que superaba en 10 billones de pesos el de Elsa, adquiriendo obligaciones financieras cada vez más y comprometiendo vigencias futuras. A principios de año ya se habían aprobado 230 mil millones y ahora estos 200 mil millones más. Mi cálculo es que estamos endeudados en este momento en 1 billón 800 mil millones de pesos.

Eso sin saber cuánto se le debe a proveedores, a empleados, cuáles son las demandas que tiene el Distrito, porque el Concejo ha aprobado todo sin pedir explicaciones de nada.

Si hay un desmembrado, y en Barranquilla ya van 22 desde el año 2011, en algún lado los tienen que picar. ¿O es que los pican en la calle o en los espacios públicos? Las autoridades no lo dicen porque no les conviene.

Chacho Carbó.

La Silla Caribe: ¿Cuál puede ser la consecuencia de ese endeudamiento?

Chacho Carbó: Caer en un proceso tan traumático como la Ley 550 y seguramente otra alza de predial y valorización, como ya pasó en febrero pasado, cuando a mucha gente le llegó el predial por más del 300 por ciento (de lo que había pagado el año anterior).

La Silla Caribe: De todas formas hay que decir que las obras por las que se justificó ese gran presupuesto se están haciendo y eran necesarias, ¿no? La canalización de arroyos, por ejemplo. Además, según la información oficial la ciudad ha duplicado su nivel de ingresos por recaudo.

Chacho Carbó: Sí, es cierto, pero hay que mirar es cuáles son las fuentes de financiación y qué consecuencias podría traer en el futuro a la ciudad la deuda. Pero en el Concejo nada de esto se debate.

La Silla Caribe: Nosotros hemos contado que no le hacen debates a Char ni le piden explicaciones. ¿Por qué?

Chacho Carbó: Te lo voy a poner de una manera cruda: porque la ciudadanía se lo permite.

La Silla Caribe: ¿Y hay mermelada en el Concejo? ¿Los tienen aceitados con puestos?

Chacho Carbó: Claro que hay mermelada en el Concejo.

La Silla Caribe: ¿A todos los concejales?

Chacho Carbó: Y entonces, ¿por qué crees que todos votaron sabiendo que no teníamos la información necesaria para aprobar este nuevo empréstito?

La Silla Caribe: ¿Qué puestos?

Chacho Carbó: El Presidente del Concejo es el que va y habla con la Administración para los temas burocráticos, de contratos, como lo quieras llamar, de todos, se habla a través de él.

La Silla Caribe: La coalición gobiernista es de 20 de 21 concejales, e incluye hasta al Concejal del Polo, ¿cómo funciona exactamente?

Chacho Carbó: Yo soy la minoría. Los otros 20 están divididos en coalición mayoritaria y coalición minoritaria. La coalición mayoritaria y la minoritaria se pelean entre ellos por temas internos del Concejo, como la mesa directiva, pero todos apoyan la Administración. Ellos ninguno quería que yo llegara.

La Silla Caribe: ¿Podría decirse que el unanimismo del Concejo es una muestra del que se vive en toda la ciudad frente a Char?

Chacho Carbó: Sí, en general no hay debate. Cada quien mira la parte de la foto de ciudad que le conviene y eso es hasta entendible por todas las malas administraciones que tuvimos. Pero hoy nadie se preocupa por la gente en la informalidad o por las familias de las víctimas de desmembramiento. También creo que parte de la prensa se ha quedado en reconocer una parte, pero en desconocer la otra realidad. Y te lo digo con nombre propio, yo creo que El Heraldo tiene claramente un conflicto de interés, ahora mismo hay un candidato que sale de sus entrañas.

La Silla Caribe: ¿Se refiere, me imagino, a Jaime Pumarejo, aspirante charista y accionista de El Heraldo?

Chacho Carbó: Sí. Mira, yo quisiera decir que, chévere, que todo lo que presenta el Alcalde es positivo y hay que votarlo porque Barranquilla va volando. Pero mi responsabilidad tengo que cumplirla y eso no me hace enemigo de la Administración.

También creo que parte de la prensa se ha quedado en reconocer una parte, pero en desconocer la otra realidad. Y te lo digo con nombre propio, yo creo que El Heraldo tiene claramente un conflicto de interés, ahora mismo hay un candidato que sale de sus entrañas.

Chacho Carbó.

La Silla Caribe: ¿Le han dicho que lo es?

Chacho Carbó: Los concejales me ven así. A ver, se supone que somos co administradores, pero eso es muy limitado porque no somos ordenadores del gasto. Entonces uno de los mayores deberes que queda es el del debate de control político, pero si tu haces control político, ya eres enemigo personal. Yo con la mayoría de los concejales me llevo bien porque mis debates no son personales . O sea, de pronto ellos son buenos papás, buenos hermanos, buenos hijos. Pero con sus actuaciones como concejales no estoy de acuerdo.

La Silla Caribe: ¿Usted quiere ser candidato a la Alcaldía? Porque habla como tal…

Chacho Carbó: Hablo como siempre he hablado. Siempre he sido una persona crítica, aplaudo lo que tengo que aplaudir, reconozco lo que tengo que reconocer, pero es que nos falta mucho para que seamos triunfalistas y me parece que en Barranquilla sufrimos de ese triunfalismo, la ciudad tiene problemas socioeconómicos de fondo que hay que tocarlos. Yo en este momento ni siquiera sé si voy a aspirar nuevamente al Concejo.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia