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Por Laura Ardila Arrieta · 27 de Marzo de 2018

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A partir del próximo 20 de julio que se instale el nuevo Congreso, Atlántico será el departamento del país con más senadores. La pregunta que muchos se hacen desde ya es si esto beneficiará a sus ciudadanos, y por extensión a la región Caribe, o a los intereses políticos de los clanes que pusieron a esos congresistas, como los súper poderosos Char.

 

El asunto es pertinente porque, aunque por supuesto se trata de una elección por circunscripción nacional, son muchos los casos en los que la región de un senador determina en buena parte su gestión, entre otras cosas porque es justamente allí en donde muchos tienen concentrados sus votos.

Por ejemplo, que la mitad de las carreteras de la primera oleada de vías 4G sean en Antioquia fue en parte gracias a la bancada antioqueña y al poder de su senador más votado, Álvaro Uribe.

Igualmente, no es fortuito que el otrora poderoso senador de La U, Bernardo ‘el Ñoño’ Elías, haya decidido invertir la mermelada que le dio el Gobierno Santos en su natal Sahagún, en Córdoba.

Los senadores: varios de Char, pero no todos

El Atlántico, un departamento de apenas más o menos tres millones de habitantes (el 37 por ciento de los que tiene Bogotá), pasó de 10 senadores en 2014 a 13 en 2018.

Tendrá más senadores que la capital (9) y que Antioquia (11), que son los sitios que tradicionalmente más han contado con legisladores oriundos de allí.

Para ese número fueron clave los Char. La poderosa casa política que milita en Cambio Radical y lideran el alcalde barranquillero Álex Char y su papá, el empresario Fuad Char, saltó de un senador (Arturo Char) hace cuatro años a cuatro senadores en las legislativas del pasado 11 de marzo, tres de ellos políticos establecidos en el Atlántico: Arturo, Luis Eduardo ‘Lucho’ Díaz Granados y Antonio ‘Toño’ Zabaraín.

(La campaña de Lucho Díaz Granados, dicho sea de paso, llegó comprando votos, un hecho que La Silla Caribe vio y reveló incluso con fotos que publicamos el día de las elecciones).

Además de eso, los liberales del departamento doblaron su representación en el Senado: el detenido y suspendido congresista Álvaro Ashton logró heredarle la curul a su sobrina política, Laura Fortich, y el representante Mauricio Gómez pudo ‘ascender’ a Senador con la segunda votación del Partido en todo el país.

El uribismo atlanticense pasó la prueba de la lista abierta del Centro Democrático de Uribe y mantuvo la curul que tenía, aunque ya no en cabeza de Jaime Amín, sino del exconcejal Carlos Meisel.

Los godos perdieron a Roberto Gerlein -el veterano senador azul que se retiró en estas elecciones- pero conservaron esa silla con la representante y senadora electa Aída Merlano (quien pasó del anonimato al desprestigio luego de que la Policía encontrara en su sede de campaña casi 300 millones de pesos, varias armas y documentación que para la Procuraduría evidencian “una organización criminal al servicio del fraude electoral”, aunque sin condena por ahora mantiene su puesto).

Y mantuvieron las otras dos que tenían a nombre de Efraín ‘Fincho’ Cepeda y Laureano ‘el Gato volador’ Acuña.

Lo mismo pasó con la mayoritaria U y sus repitentes del Atlántico: José David Name, Eduardo Pulgar, Miguel Amín y Armando Benedetti.

Aunque algunos medios locales lo incluyen como atlanticense, en esta lista no está Iván Name, quien repite senado por el Partido Verde, pues aunque nació en Barranquilla se mueve políticamente por fuera y, de hecho, apenas alcanzó en el departamento el 3 por ciento (1.290) del total de sus votos (38.988).

Los otros 13 senadores arriba mencionados sacaron en el Atlántico al menos el 20 por ciento de su votación. Algunos, como Arturo Char y el Gato volador, concentran su fuerza electoral allí en más de un 85 por ciento (Char, 109.057 de sus 126.628 votos y el Gato, 71.572 de sus 82.854).

Toño Zabaraín la concentra en un 75 por ciento: 56.476 de sus 74.786 apoyos son atlanticenses. Y Laura Fortich, con sus 62.878 votos totales, en un 50 por ciento.

No obstante estar juntos en la misma orilla departamental, estos congresistas no van revueltos. Al menos, no todos.

La mayoría o es de los Char o ha tenido con ese clan algún tipo de relación política:

Además de sus tres senadores (y cuatro de siete representantes) por Cambio Radical, en el Atlántico ese clan ha tenido cercanía o alianzas con los conservadores: Gato Volador Acuña, Aída Merlano y Fincho Cepeda. Con Miguel Amín de La U. Y con el liberal Mauricio Gómez, como lo hemos contado en La Silla Caribe.

Pero con otros, como José David Name de La U y buena parte del grupo del suspendido liberal Álvaro Ashton (que es el jefe político de su sobrina, la nueva senadora Laura Fortich), el charismo mantiene una absoluta rivalidad y distancia política, que se refleja especialmente a nivel local.

Eso es clave para entender lo que podría venirse.

Sobrerrepresentación: ¿más proyectos e inversión...

Si la que podría llamarse “bancada del Atlántico” decidiera marchar en bloque, contaría con nada menos que el 12 por ciento de los votos en Senado.

Independientemente de quién quede de Presidente, esa fuerza pudiera ser importante a la hora de pedir más inversión o representación en puestos de poder para el departamento o la región.

Eso, sobre todo teniendo en cuenta que la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo siempre ha estado determinada por la capacidad de negociación de los congresistas a cambio de darle a Palacio gobernabilidad, un asunto que cualquier Primer Mandatario necesita sin importar su ideología.

El asunto no se ve muy posible. Primero, por el tema de la total rivalidad y distancia política entre algunos, que deja bien claro José David Name: “Yo no creo que nos podamos mover unidos porque hay muchos que somos como el agua y el aceite: hay unos que su curul se la encontraron con una compra de votos en Barranquilla y el Atlántico y otros que trabajamos la política, así que somos completamente diferentes”.

Y, más allá de eso, porque ya existe una experiencia llamada “bancada Caribe” que indica que, incluso si los 13 senadores atlanticenses se unieran, probablemente no pasaría mucho en términos de beneficios ciudadanos.

Con 32 congresistas de los ocho departamentos de la región, la bancada Caribe se constituyó en 2014 como una comisión accidental para “defender la región”, “incluir en el Plan de Desarrollo iniciativas que favorezcan a la Costa” y “solucionar los problemas del Caribe”, como anunciaron con bombos en su momento varios de esos legisladores.

Cuatro años más tarde, algunos de esos mismos integrantes reconocen el pobre balance de la comisión costeña, como lo hizo Arturo Char hace unas semanas al declarar que: “No ha habido nunca bancada Caribe”.

Consultado para esta historia, Armando Benedetti agregó por su lado: “La mayoría de los congresistas de la Costa están en las comisiones terceras y cuartas (las de la plata) y eso no nos ha servido para nada. Así que da lo mismo tener tres, 10 o 13 senadores atlanticenses”.

Y Mauricio Gómez, también por aparte: “Estamos en deuda con la región, nos debemos comprometer y dejar de lado intereses personales, entre las tareas pendientes tenemos nada menos que la solución al tema del servicio eléctrico, la navegabilidad del río Magdalena, la migración venezolana y la RAP (Región de Administración y Planificación)”.

… o sólo más concentración del poder electoral?

Así las cosas, no es difícil augurar que -se haga o no llamar bancada eventualmente- esta sobrerrepresentación del Atlántico en el Senado podría terminar simplemente en una mayor concentración del poder electoral en ese departamento.

O, en palabras del columnista de El Heraldo Francisco Miranda, “en varias bancadas personales, sin ninguna agenda regional, con el objeto único de negociar beneficios para los dueños de las maquinarias, entre ellos los Char, que podrían tener aquí ya una cuota inicial para la campaña presidencial de 2022”.

La pregunta queda abierta porque, a poco menos de cuatro meses de la instalación del nuevo Congreso, igual bastante agua falta por correr bajo el puente.

Mientras amanece y vemos, los invitamos a leer y comentar el debate planteado en nuestra red de líderes del Caribe.

 

Comentarios (2)

Juan David Gonzalez

27 de Marzo

1 Seguidores

Soledad le cumplio a todos, es interesante como todos los conservadores en el ...+ ver más

Soledad le cumplio a todos, es interesante como todos los conservadores en el atlántico son criminales, bueno que la Merlano ademas de ser cuchilla tenga fierros, recuerda el lema plata o plomo,asi como el gato volador a prisión esperamos, pero el peor es Fincho increíble como a pesar del asesinato de su hermano por fuerzas oscuras hoy representa la corrupción santista mermeladesca en su expresión

RAMON ELIAS ECHEVERRI OROZCO

28 de Marzo

0 Seguidores

No, mal representados , ninguno nos representan , se representasn ellos mismo...+ ver más

No, mal representados , ninguno nos representan , se representasn ellos mismos y a sus fsamilias , es una verguenza que la Costa ,incluido el Dpto del Atlantico , cuyos municipios muestran los mas altos indices de necesidades basicas insatisfechas , sigan depositando sus votos , asi sea comprado por estos congresitas corruptos , por eso no salimos del estado de miseria en nuestros pueblos .

CONTEXTO

¿Qué implica que Atlántico vaya a tener 13 senadores?

El Atlántico será el departamento del país con más senadores ¿qué implica esta sobrerrepresentación?

"En primer lugar, es una sobrerrepresentación, pues mientras otros departamentos quedan con una representación precaria, el..."
Horacio Brieva

Horacio Brieva

23 de Marzo de 2018
Responder
VS
"La sobrerrepresentación del departamento del Atlántico en el Congreso de la República puede implicar una concentración del..."
Carolina Calderón

Carolina Calderón

23 de Marzo de 2018
Responder

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