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Por Laura Ardila Arrieta · 27 de Diciembre de 2018

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Las elecciones presidenciales y de Congreso, la Consulta Anticorrupción y los escándalos judiciales que estallaron en casi todos los departamentos de la región, marcaron las transformaciones del poder en el Caribe durante 2018. Esta es nuestra lista de hechos que así lo cuentan:

1. El voto de opinión tocó a las maquinarias y las dejó expectantes

El voto libre fue noticia en el Caribe en casi todas las votaciones que se realizaron en 2018 en el país.

En las consultas presidenciales, que se realizaron junto a las elecciones a Congreso, Gustavo Petro alcanzó en la región 851.665 respaldos, con los que, a diferencia de lo que pasó en el resto del país, le ganó a los que sacó el uribista Iván Duque: 718.311.

Ambos resultados podrían atribuirse a gestos de espontáneos, toda vez que el grueso de la maquinaria costeña -y sus votos más amarrados, con transporte y hasta plata de por medio- estaba en el momento apoyando la campaña de Germán Vargas Lleras.

Luego, en una primera vuelta que contradijo pronósticos y se salió del manual, se registró el descalabro de Germán Vargas, cuyas maquinarias fracasaron. Esa vez, en el Caribe Vargas no sólo no ganó, sino que ni siquiera quedó de segundo en ninguno de los ocho departamentos.

En segunda vuelta, la región se dividió casi como torta entre Petro y Duque y Petro obtuvo triunfos significativos, de nuevo sobre las maquinarias, como el que alcanzó en Barranquilla sobre el vargasllerista clan Char, que en segunda se fue con Duque.

Por último, en agosto, en la Consulta Anticorrupción, en el Caribe se registró una alta abstención, pero aún así salieron a votar 1.611.722 personas sin carros ni refrigerios, un asunto que podría entenderse como otra victoria sobre los compradores de votos que quedaron a la expectativa para las regionales de 2019.

 

2. Desapareció la casa Gerlein

Una de las noticias políticas del año en el Caribe es la desaparición del otrora poderoso clan Gerlein del Atlántico, que durante 50 años tuvo curul en el Congreso vía el octogenario exsenador Roberto Gerlein, y poder en el sector privado, vía el hermano de éste: el empresario Julio Gerlein.

Roberto no aspiró a la reelección este año por su edad y su plan era que el grupo pudiera poner un candidato familiar suyo para ‘heredarle’ la curul.

Eso no fue posible porque se le atravesó su propio hermano e histórico financiador, Julio, quien decidió apoyar a su amiga, la entonces representante Aída Merlano, de quien no gustaban en la familia Gerlein.

Merlano terminó presa dentro de un escándalo de compra de votos, Julio Gerlein imputado por el mismo caso y el clan sin su tradicional silla en el Senado.

 

3. Los Char se convirtieron en súper poderosos del Congreso

El poderoso grupo Char de Barranquilla, que controla la Alcaldía desde hace 10 años y se ha expandido sumando aliados en el Caribe, logró en 2018 convertirse en un súper poder del nuevo Congreso.

Lo hizo tras sacar una bancada propia de al menos 10 congresistas (porque se le han ido sumando otros aliados luego), cuyos senadores suman juntos casi 400 mil votos.

Con eso, el líder del clan, el alcalde Barranquillero Álex Char, se convirtió en uno de los fenómenos electorales de las legislativas 2018 y en el cacique regional más poderoso del país, pues sólo el expresidente Álvaro Uribe tiene más congresistas propios que él.

 

4. Carlos Caicedo despuntó como personaje nacional (aunque cuestionado)

Con 514.978 votos, 164.251 de ellos en el Caribe, el exalcalde samario fue uno de los ganadores de la consulta presidencial de la izquierda que se realizó en 2018, pese a haber perdido -como estaba cantado- frente a Gustavo Petro.

Eso porque el resultado (con el que incluso superó al que alcanzó en la consulta de la derecha el anulado exprocurador Alejandro Ordóñez) lo convirtió en un personaje nacional, que duró varias semanas mojando prensa y que ya es identificado por los medios en Bogotá.

A esa buena racha, no obstante, hay que agregarle que Caicedo no ha salido aún del proceso que por presuntas irregularidades en la contratación adelanta en su contra la Fiscalía, que anunció imputación de cargos.

 

5. El vargasllerismo perdió el poder en La Guajira

El vargasllerismo del partido Cambio Radical, que en las pasadas regionales hizo moñona quedándose tanto con la Gobernación como con la Alcaldía capital de La Guajira, termina 2018 sin poder en ese departamento.

La Gobernación, que había ganado con la investigada exgobernadora Oneida Pinto, la perdió en 2017 tras la caída de Pinto y unas atípicas en las que venció La U. De la Alcaldía de Riohacha salió definitivamente el pasado 2 de diciembre, cuando, también en atípicas, el cargo quedó en manos del uribismo.

El exalcalde titular de la ciudad, Fabio Velásquez, de Cambio Radical, fue inhabilitado y destituido por la Procuraduría, y está investigado por la Fiscalía por irregularidades en la contratación de la alimentación escolar de los niños guajiros.
 

6. Los Ñoños pasaron a la historia (por ahora) y emergió Barguil

Los otrora súper poderosos senadores Ñoños de Córdoba (Bernardo ‘el Ñoño’ Elías y Musa Besaile, el primero condenado por Odebrecht y el segundo en juicio por el cartel de la toga), buscaron mantener poder llevando herederos al Congreso en 2018. El Ñoño no lo logró y Musa, aunque sí logró llevar a su hermano Jhony al Senado, perdió el poder en la Gobernación, que había alcanzado con su otro hermano: el gobernador Edwin Besaile, quien fue destituido e inhabilitado por la Procuraduría por el desfalco a la salud de los cordobeses.

En contraste, el también cordobés David Barguil emergió como el nuevo barón electoral de Córdoba y del Partido Conservador en el país, al haber alcanzado en 2018 la mayor votación a Senado de los azules y la quinta de Colombia.

 

7. Marta Lucía llegó a mandar en Cartagena

En 2018, Cartagena sumó 11 alcaldes en siete años, en medio de una gran crisis social e institucional. Pero al más reciente, el exrepresentante conservador Pedrito Pereira, designado por el presidente Iván Duque, le pusieron veedora.

Nada menos que a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, a quien Duque le encargó expresamente esa labor.

Por esa vía, la Vicepresidenta ha impuesto agenda, al punto que parece la alcaldesa, y le ha dado juego al uribismo local que no fue el que ganó la Alcaldía.

Ella nos dijo en su momento que no va a ser “convidada de piedra” frente a la clase política que ha acabado con la ciudad.

 

8. Emergieron dos nuevos poderosos en San Andrés

Las legislativas de este año y los líos de las dos casas políticas que, hasta ahora, mandaban en San Andrés, dejaron a dos políticos emergentes como nuevos poderosos de las islas.

Se trata de los primíparos representantes Jorge Méndez (de Cambio Radical, aliado de los Char) y Elizabeth Jay-Pang (Partido Liberal).

Ellos reemplazaron en sus curules a los exrepresentantes Julio Gallardo (del Movimiento de Integración Regional) y Jack Housni (Liberal), totalmente pues tienen sus grupos propios y no son herederos. Es decir, representan una reconfiguración del poder.

Gallardo termina el año investigado preliminarmente por la Corte Suprema en el escándalo del cartel de la toga. Y Housni con su hermano: el gobernador Ronald Housni, suspendido temporalmente por la Procuraduría por presuntas irregularidades en la contratación y capturado y procesado por la Fiscalía por supuestos actos de corrupción.

CONTEXTO

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