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Por Carlos Hernández Osorio · 26 de Septiembre de 2019

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Tres de los cuatro candidatos a la Alcaldía de Bogotá han pagado comerciales de televisión en esta campaña, aprovechando que el Consejo Nacional Electoral (CNE) abrió esa puerta después de que, desde comienzos de los años 90, sólo estuvo abierta para aspirantes presidenciales.

Esa novedad es importante porque les permite tener visibilidad en el medio que más la da, pero también porque pone a las campañas a meterle plata al medio más caro de todos, cuando hasta hace cuatro años el rey de la inversión en pauta era la radio.

Y eso, a su vez, ha dejado más claro que la campaña más boyante es la de Miguel Uribe Turbay, que fue el primero que pautó en televisión, mientras Carlos Fernando Galán y Claudia López le siguen los pasos. Hollman Morris aún no lo hace.

 

El cambio

El 30 de enero de este año, el CNE emitió una resolución que “señala el número máximo de cuñas en televisión de que pueden hacer uso las campañas electorales en las elecciones a gobernadores, diputados, alcaldes, concejales y juntas administradoras locales”.

Es decir: dio pie hasta para que una lista de candidatos a ediles pueda pagar un espacio en televisión, algo que no pasaba antes porque ese medio estaba restringido sólo para las campañas presidenciales, que son las más grandes y las que, por definición, buscan más alcance y manejan más plata.

Esa restricción está en el Estatuto de partidos de 1994. Sin embargo, el CNE tomó como referencia la Ley de partidos de 2011, que dice que ese organismo “señalará el número y duración de emisiones en radio y televisión (...) que pueden tener en cada campaña los partidos, movimientos y grupos significativos de ciudadanos que hayan inscrito candidatos”.

Es decir: esta norma más reciente no restringe la televisión a una sola campaña, y fue lo que tuvo en cuenta el CNE para redactar su resolución, le dijo a La Silla Cachaca el magistrado Pedro Felipe Gutiérrez, que la firmó como Vicepresidente.

El caso es que el 5 de agosto Miguel Uribe se convirtió en el primer candidato a la Alcaldía de Bogotá en salir pautando en televisión, algo que generó algún revuelo en redes entre quienes consideran que eso era ilegal y criticaron la nueva norma, y quienes consideran que fue un error del CNE porque haría más costosas las campañas, como trinó el senador del Polo Jorge Robledo (que apoya a Claudia López).

Sin embargo, hoy ya lo están haciendo Galán y López.

Caro sí es, dicen todas las campañas, teniendo en cuenta que, de acuerdo con las tarifas de los dos canales en los que más han pautado, un comercial de 30 segundos en Caracol en horario prime time cuesta unos 21 millones de pesos si es en un programa como El Desafío, o 17 millones si es en RCN en una novela como Los Reyes.

Eso teniendo en cuenta que, por ley, a las campañas políticas les aplica un descuento del 51 por ciento (poco más de la mitad) con respecto a las tarifas normales.

Así y todo, cada cual ha ido llegando de acuerdo con su estrategia. Y con lo que tenga en el bolsillo.

Uribe Turbay: el peso de los partidos

La Silla Cachaca conoció un informe que, con base en cifras de Ibope (una empresa dedicada a medir audiencias en televisión), muestra que entre el primero de agosto y el 17 de septiembre quienes más habían invertido en pauta en televisión eran Carlos Fernando Galán (644 millones de pesos) y Miguel Uribe (452 millones).

Aunque Uribe arrancó primero, la campaña de Galán lo ha intensificado en las últimas semanas.

Ésta arrancó primero con pautas de 30 segundos, pero por costos no lograban aparecer muchas veces al día (tienen derecho hasta a siete diarias), así que esta semana comenzaron a salir con pautas de 15 segundos que les garantizan aparecer más veces.

“Nosotros le hemos dicho a la gente que necesitamos salir en televisión, pero una semana puede costar hasta 350 millones de pesos”, le dijo a La Silla Cachaca César Castro, Gerente de la campaña de Galán, que agregó que por necesidades como esa fue que el candidato lanzó el domingo una campaña de microdonaciones para que gente del común le done desde 20 mil pesos, con la idea de recaudar 300 millones hasta el 5 de octubre. Hasta anoche llevaba 17,2 millones.

Según Galán, acudió a esa estrategia porque hay grandes empresarios que no han querido donarle. “Incluso han condicionado su apoyo a que nos unamos a la campaña de Miguel Uribe”, y eso no va a pasar, dice.

Galán sí ha recibido donaciones de grandes empresas como Bancolombia, Valorem, el Grupo Argos y Carvajal, pero, al menos lo que indican sus reportes en Cuentas Claras, es que de los mil millones de pesos que han ingresado a su campaña, la mitad es por préstamos que le han hecho bancos y su esposa.

Su limitación frente a Claudia López, pero sobre todo frente a Miguel Uribe, es que no tiene partidos que le pongan plata.

Uribe tiene cinco partidos que lo avalan y que por lo tanto pueden darle recursos. Y ya dos lo han hecho: el Partido Liberal, de dónde él viene, le aportó 400 millones de pesos, mientras que el Centro Democrático le prestó 500 millones.

Es decir, tan sólo con lo que le prestó el uribismo pudo haber cubierto lo que ya se gastó en pauta televisiva. Y los 900 millones que suman ambos partidos casi que cubren lo que ha reportado como propaganda en general (1.122 millones), que también incluyen portadas en El Tiempo y en El Espectador, algo que hasta ahora sólo ha hecho él.

“Somos una coalición y eso marca la diferencia con los demás candidatos. Queremos financiarnos con donaciones, pero los donantes no llegan tan rápido”, le dijo a La Silla Cachaca Adriana Jiménez, gerenta de la campaña de Uribe.

El sistema de financiación, en todo caso, sigue teniendo una zona gris con ese punto porque en la página de reportes Cuentas Claras no queda claro de dónde salió exactamente la plata que dieron los partidos a una campaña: si de lo que, por ley, reciben de financiación estatal, o de donaciones de particulares que también les pueden aportar pero no figuran al final en los reportes de la campaña de los candidatos (como contamos en La Silla Vacía, los partidos fueron un mecanismo que usó la campaña de reelección de Juan Manuel Santos en 2014 para poder canalizar plata que les llegó de grandes grupos económicos y que al final no quedó reportada en las cuentas de Santos).

“Yo sé que lo que nos llegó fue de los partidos, pero no podría decir cómo manejan las finanzas allá adentro”, nos dijo la gerenta Jiménez.

La Silla Cachaca contactó a Miguel Ángel Sánchez, Secretario del Partido Liberal, para aclarar las fuentes de la plata que le dieron a la campaña de Uribe Turbay, pero no contestó nuestras llamadas ni mensajes.

En general, a Uribe Turbay también le sirve contar con tantos partidos para hacer publicidad y eventos sin que él tenga que gastar plata, sea porque los eventos los paguen, por ejemplo, los candidatos al Concejo que lo invitan a sus barrios (y tiene a su disposición a los liberales, del Centro Democrático, conservadores y los cristianos de Colombia Justa Libres y del MIRA), o sea porque esos candidatos lo metan en su publicidad.

De hecho, el Partido Liberal obliga a sus candidatos al Concejo y a ediles a que en sus publicidades (pendones, vayas, afiches) le destinen a publicidad de Uribe no menos del 20 por ciento.

López lo hace cuando le pisan los talones

Claudia López, por su parte, apenas comenzó el martes a pautar en televisión “con una inversión de 40 millones de pesos”, le dijo a La Silla su gerente de campaña, Felipe Morales.

Es decir: comienza a invertir en esos espacios en un momento en que las encuestas muestran que aunque ella sigue de primera, los demás candidatos se le acercan, después de que a comienzos de la campaña ella le llegó a sacar hasta 20 puntos al segundo.

En teoría, a Galán y a Uribe la televisión les ha servido para subir, o al menos su inversión en esa pauta ha coincidido con su repunte.

La inversión fuerte de López ha sido en radio (379 millones de acuerdo con los datos de Ibope que conocimos hasta el 17 de septiembre), que es el otro medio que manda la parada en estas elecciones, y que fue el primero hasta las de 2015 en las que ganó Peñalosa.

López, en todo caso, también tiene la ventaja de haber recibido 417 millones de la Alianza Verde. Llamamos y le escribimos a Jaime Navarro, el secretario de ese partido, para precisar las fuentes de ese dinero, pero al cierre de esta edición no nos había respondido.

No ha recibido plata del Polo y el gerente nos dijo que no saben si lo harán.

Aunque tiene el respaldo de dos partidos, se diferencia de la campaña de Miguel Uribe en que ha recibido hasta ahora sus principales recursos de créditos con bancos (1.800 millones). Y como Galán, tiene campaña de microdonaciones que hasta el martes les había dado 13 millones.

La última campaña que podría entrar en televisión sería la del petrista Hollman Morris, pero aún no se decide.

Su gerente, Juan Pablo Morris (el hermano), le dijo a La Silla Cachaca que consideran que la estrategia que hasta ahora han tenido de hacer publicidad con periódicos y videos les ha servido lo suficiente para subir en las encuestas. “Lo haremos, pero necesito que desembolsen la plata de un crédito que ya nos aprobaron”, precisó.

Con eso confirma que, a pesar de las dificultades de las campañas más pequeñas, la televisión llegó a las elecciones locales para quedarse.

Comentarios (2)

Hector Piragauta

26 de Septiembre

0 Seguidores

Porque excluyen de este análisis a Morris; no pauto?

Porque excluyen de este análisis a Morris; no pauto?

Carlos Hernández Osorio

26 de Septiembre

189 Seguidores

Sí lo incluimos, Héctor Orlando. Está en los últimos párrafos. Efectivame...+ ver más

Sí lo incluimos, Héctor Orlando. Está en los últimos párrafos. Efectivamente no ha pautado en televisión, como cuenta su gerente de campaña.

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