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Por Enrique Pardo Uribe · 22 de Julio de 2018

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En marzo Bogotá eligió o reeligió a sus dieciocho fichas en la Cámara de Representantes. El viernes se posesionaron y comenzó el periodo para que cumplan con sus promesas, especialmente en tres temas que todos señalan como importantes pero en los que no hay soluciones concertadas.

Según cuatro representantes por Bogotá, entre los que se encuentran Gabriel Santos (Centro Democrático) y Katherine Miranda (Verdes), han tenido acercamientos para plantear un frente unido por la ciudad, pero no han concretado una alianza. Justamente la falta de ésta ha sido un crítica a las anteriores bancadas bogotanas en la Cámara, que se han concentrado más en temas nacionales, como lo contó la Silla Cachaca  y lo comentó Luis Guillermo Plata, saliente presidente de Probogotá.

Por eso, si esta vez cuaja, estos tres temas podrían avanzar - aunque todo indica que habrá debates para definir cómo encararlos.

La integración con los vecinos

Cinco representantes, dos del Centro Democrático, dos del Partido Verde,  y María José Pizarro de 'los decentes' de Gustavo Petro, confirmaron que el tema de Bogotá-Región será uno de los principales puntos en los que trabajará la nueva bancada. Esta es una de las deudas que dejan el gobierno Santos y el Congreso pasado.

Este tema es especialmente importante para mejorar el transporte entre Bogotá y los municipios aledaños (que en muchos casos funcionan como ciudades dormitorio), resolver los líos del acueducto de la sabana, definir la política ambiental y construir un modelo de desarrollo territorial conjunto, entre otros.

Según Juanita Goebertus, representante por el Partido Verde, existen tres opciones para lograr la integración: una reforma constitucional que le de a Bogotá un estatus especial de región metropolitana; una ley de área metropolitana que integre a los municipios, aunque esto podría dejar por fuera a la Gobernación de Cundinamarca; y la tercera una alianza entre el Distrito y los municipios que no necesitaría pasar por el Congreso, pero depende de voluntades políticas cambiantes.

Las fuentes le confirmaron a La Silla Cachaca que por ahora no hay consenso sobre ninguna de ellas, que probablemente será parte del debate que viene.

La segunda vuelta para las elecciones a la alcaldía

La idea de la segunda vuelta para la elección de alcaldes también es un punto donde hay coincidencias. Cuatro representantes, dos del Centro Democrático y dos el Partido Verde, le confirmaron a La Silla Cachaca que en los acercamientos han coincidido en la necesidad de actualizar el estatuto orgánico de Bogotá para, entre otras cosas, unas nuevas reglas para elegir alcaldes y autoridades de la ciudad. Entre las reformas que se están barajando está la elección popular de alcaldes locales, el establecimiento de nuevas reglas de contratación de estas alcaldías y regular las funciones de los ediles y algunos funcionarios del distrito, entre otros.

 

También se baraja la posibilidad de establecer la segunda vuelta para la elección del alcalde mayor de Bogotá. Esto es importante pues en las últimas tres elecciones el alcalde que ha resultado elegido ha recibido el 40 por ciento de los votos o menos, lo que hace que tengan poco apoyo ciudadano para gobernar.

Aunque la mayoría de la bancada cachaca (Centro Democrático, Verdes y Cambio Radical) está de acuerdo con esta reforma al Estatuto, aún quedan dudas por resolver en otros asuntos, como el futuro de las localidades y sus administraciones. Pizarro tiene dudas, pues argumenta que no se han hecho análisis técnicos, jurídicos ni financieros sobre el impacto que tendría esa reforma y piede que en cualquier caso se incluya una fuerte participación ciudadana al diseñarla.

Esos detalles y la forma de hacer el cambio probablemente estén en la agenda en los próximos años.

El mayor debate será cómo mejorar la seguridad

Uno de los asuntos que más esperan los Bogotanos es una intervención en la seguridad ciudadana, pues según la encuesta de percepción ciudadana de Bogotá Cómo Vamos, sólo el 19 por ciento de los habitantes de la ciudad se sintió seguro en el 2017 frente a un 54 por ciento que se sintió inseguro. Todos los representantes consulados coincidieron en deben tomar acciones, pero no hay consenso en lo cuáles deben ser y por eso seguramente el tema va a estar en la agenda pero rodeado de un gran debate.

Los candidatos que más énfasis pusieron en este tema durante la campaña fueron los del Centro Democrático, quienes propusieron apoyar iniciativas como la prohibición de la dosis mínima, presionar para aumentar el pie de fuerza de la ciudad o crear juzgados y fiscalías locales en todas las localidades. Aunque algunas de estas son iniciativas con impacto nacional, fueron propuestas como soluciones para la inseguridad en Bogotá.

Esta es una de las prioridades que trabajará el representante uribista Edward Rodríguez, que nos confirmaron otras fuentes del partido, y que al ser la bancada de gobierno y la más grande por Bogotá, puede lograr avances, especialmente en la prohibición de la dosis mínima que apoyó el presidente electo Iván Duque en campaña.

Para María José Pizarro, el camino debe ser otro, el de la inversión social, y critica la idea de mejorar la seguridad con mayor presencia policial. Tampoco apoya la prohibición de la dosis mínima, pues para ella el enfoque hacia los consumidores de droga no ser de represión sino de atención y rehabilitación. Y para la verde Juanita Goebertus, la principal necesidad es una reforma a la justicia, especialmente a la justicia territorial.

Esta reforma es la más ambiciosa que tiene la bancada pues en el pasado ya han fracasado múltiples reformas a la justicia, tanto en el congreso como en la Corte Constitucional, y muestra que hay miradas muy diversas sobre este punto lo que, sumado a que varias medidas son de itnerés nacional, promete un debate amplio.

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