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Por Ángela Pinilla | Lucía Alarcón · 23 de Octubre de 2019

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¿En qué radica la fuerza que ha mostrado cada uno de los cuatro candidatos a la Alcaldía de Bogotá? Más allá de que unos estén arriba y otros abajo en las encuestas, tienen seguidores que están dispuestos a llegar hasta final con ellos, movidos por emociones que les generan sus personalidades, lo que representan y sus programas.

La Silla Cachaca habló con 34 personas que van a votar por Claudia López, Carlos Fernando Galán, Miguel Uribe y Hollman Morris. Son votantes de distintas edades, ocupaciones y localidades de Bogotá que nos explicaron qué los impulsa a votar por ellos.

Esto fue lo que encontramos.

Hollman Morris Claudia López Carlos Fernando Galán Miguel Uribe

 

Hollman Morris

El de Petro y la Colombia Humana: Siete de las ocho fuentes con las que hablamos para esta historia nos dijeron que votarán por él principalmente porque es el elegido por el exalcalde Gustavo Petro y eso les genera confianza en el candidato.

“Lo está apoyando Petro, en sus propuestas está la continuación de él”, nos dijo Elizabeth Martínez, una administradora ambiental de 39 años que vive en Engativá. “Sería la continuación de la justicia social y política de la Colombia Humana de Petro”, nos dijo un candidato a edil de esa localidad que está en el movimiento desde la recolección de firmas a la Presidencia en 2017.

Eso también lo comparte Edward Díaz, quien trabaja en una marquetería en Chapinero y tiene discapacidad visual y auditiva. Piensa que Morris “hará lo mismo que Petro”, lo mismo que cree Libertad Galeano, estudiante de Literatura de la Javeriana y que creó el Centro Cultural Popular Víctor Jara en la localidad de Usme.

Sin embargo, varias personas a las que consultamos, en especial las más cercanas al movimiento, consideran que la elección de Morris como el candidato de la Colombia Humana debió haber sido más democrática y consultada, sobre todo después de las denuncias en su contra por supuesto maltrato a su esposa y el acoso a otras dos mujeres.

“Ese maltrato no se debe permitir de alguien que nos va a representar en la Alcaldía. Por eso no voto por Hollman porque sea él, sino porque hay una decisión de la Colombia Humana y de la Unión Patriótica para hacerle veeduría”, nos dijo Paola López, estudiante de la Universidad Distrital y líder social de Ciudad Bolívar.

“El voto por él es un voto por el programa de gobierno que representa a la Colombia Humana, al petrismo”, le dijo a La Silla Daniel Medellín, un miembro activo de la Colombia Humana y asesor del senador petrista Gustavo Bolívar.

“Mi voto por Hollman es un tema de identidad y fidelidad al movimiento en el que creo, y lo apoyamos siendo coherentes con lo que creemos”, añadió un candidato a edil que está desde la creación del movimiento en el 2017 y que pidió no ser citado.

Cinco personas que entrevistamos, no obstante, coincidieron en que las denuncias contra Morris no los hacen dudar de su voto, en la medida en que la justicia no ha determinado si él es culpable.

“Nosotras, como mujeres, le hemos solicitado que se aclare el tema, y él está en conversaciones con su mujer”, nos dijo Judith Suárez, gerente de campaña de la lista de coalición para JAL en Ciudad Bolívar, que agregó que no quieren que eso se convierta en un tema electoral.

Elizabeth Martínez, la administradora ambiental de Engativá, agrega que “lo personal no tiene que ver con lo social y cada quien ve cómo resuelve lo privado”.

Óscar Burgos, un periodista que trabajó en Canal Capital con Morris, pone por encima del escándalo, que considera exagerado por cuenta de los medios, las cualidades que considera que tiene él como persona: “es un ser humano respetuoso, un líder completo, proactivo y saca adelante las metas que se propone”.

El del metro subterráneo y del antipeñalosismo: La principal propuesta de Hollman Morris es construir el metro subterráneo, y esto, a su vez, una razón que mueve mucho a sus votantes, sumado a que valoran el trabajo que él ha hecho por denunciar la que consideran corrupción que hubo en la adjudicación del metro elevado, que se realizó la semana pasada.

“El metro elevado condena a los bogotanos a problemas de seguridad, ambientales y de corrupción”, agregó el candidato a edil, un argumento igual al que ha planteado Morris en sus debates.

Todos los consultados, además, coinciden en que votarán por él porque lo consideran el único candidato que puede desligar a Bogotá del modelo peñalosista que, a su juicio, representan Claudia López, Carlos Fernando Galán y Miguel Uribe.

Por ejemplo, Edward Martínez, el hombre de Chapinero que tiene discapacidad visual y auditiva, dice: “Peñalosa nos engañó y nos quitó subsidios a los discapacitados” y votará por Morris porque promete no continuar las políticas de este Alcalde.

 

Claudia López

Lo programático y la anticorrupción: Las ocho fuentes con las que hablamos nos dijeron que lo que mueve su voto por Claudia López son sus propuestas.

Carolina Bareño le dijo a La Silla que su voto estaba entre Carlos Fernando Galán o López “porque los otros (Hollman Morris y Miguel Uribe) son los extremos, izquierda y derecha”, y que se decidió por López porque se comprometió a no construir el Transmilenio por la Séptima ni el de la 68.

Agregó que le gusta su propuesta de continuar el metro, su oposición a las corridas de toros y que está en contra del maltrato animal. “Ella no trata lo de las drogas tan radical, y trata más temas que favorecen a la población LGBTI”, añadió.

Santiago Camacho, cocinero de un restaurante en Chapinero, agrega que le gusta su propuesta de ofrecer educación gratuita y, más allá de lo programático, también la siente como “la que muestra más esfuerzos por cambiar las cosas y la más cercana a la gente”.

Para Pablo García, que trabaja en un call center, “sus propuestas son de una mentalidad más abierta, apoyan la diversidad sexual y la educación” y la considera como la única que no tiene vínculos con la política tradicional.

La trayectoria de López también es un motivo para atraer votantes.

Angie Camelo, estudiante de sociología de 22 años de la Universidad Nacional, dice que se decidió por ella por su hoja de vida y su trabajo denunciando casos de corrupción en el país, algo en lo que coincidieron otros entrevistados.

Jorge Parra, un profesor jubilado de la Nacional, considera, por ejemplo, que ella no se dejaría tentar por intereses de terceros, además porque “no les puede sacar el cuerpo tan fácilmente” a las bases sociales que la apoyan.

Su carácter: A López le ha tocado moderar el tono de su voz y bajarle a los ataques personales contra los otros candidatos porque eso le ha generado un costo negativo en la campaña y que la califiquen como “peleona” y “gritona”. Sin embargo, ese es un punto que juega a su favor entre muchas personas que votarán por ella. Los ocho ciudadanos que consultamos rescataran esa característica como algo positivo.

“No me molesta lo de peleona, es su forma de ser; si fuera hombre no pasaría nada, pero como es mujer sí”, nos dijo Stella Reyes, que trabaja en servicios generales en Usaquén. “Es gritona, pero tiene un carácter fuerte y no se deja manejar por cualquiera”, agregó Carolina Bareño, ingeniera que trabaja en la zona franca.

“Su temperamento a veces es bueno, la hace no desviarse por simplemente cualquier cosa que le corrijan”, dijo Santiago Camacho, el cocinero de Chapinero.

Para Maria Clara Maiguel el tono de López la reafirma como “una mujer sincera y honesta”.

Sin embargo, para Jorge Parra, su tono es de confrontación, “no me gusta como persona ni la forma en la que se relaciona con la gente, es muy gritona”. Aunque señaló que ese tono podrá ser bajado gracias a las personas que la rodean, como Antanas Mockus, Juanita Goebertus y Sergio Fajardo, y añadió que “me gusta las implicaciones que hay de que ella gane” como la posibilidad de dejar atrás la confrontación y alcanzar acuerdos en la ciudad. 

Aunque entre los votantes que entrevistamos para esta historia el ser mujer no es una razón que los impulse a votar por ella, la mayoría coincidió en que sería importante que llegue a ser alcaldesa. Su triunfo, agrega Blanca Rodríguez, demostraría que “Bogotá es una ciudad democrática”.

Pablo García, el trabajador del call center, resaltó en todo caso que el hecho de ser mujer sí es una razón importante para su voto, además de que sea lesbiana, pues, a su juicio, “está más abierta a la diversidad y a la diferencia”.

 

Carlos Fernando Galán

El hijo de Luis Carlos: “Luis Carlos Galán es el hombre más grande que ha tenido este país. Sus hijos son muy buenos, Carlos Fernando es muy bueno y sé que haría un buen gobierno. Lo apoyo por eso y muy seguramente haría un buen trabajo”. 

Esa es la razón por la que Nicanor Isaza, un pensionado paisa que vive en Bogotá, va a votar por Carlos Fernando Galán, y esa es una idea que refleja la opinión del grueso de los galanistas de vieja data en la ciudad. Lo mismo nos dijeron, por ejemplo, 3 de las 9 personas que entrevistamos para esta historia.

El factor Luis Carlos es una razón clave dentro de los votantes de Carlos Fernando. A pesar de que su padre nunca gobernó, las emociones de valentía y transparencia que él suscitaba dentro de sus seguidores siguen siendo determinantes en la campaña de su hijo.

“Él algo tiene que tener de su papá, su honestidad o su transparencia”, nos contó Myriam Restrepo, otra pensionada.

Además, el hecho de que Galán sea hijo de una persona reconocida y admirada genera confianza entre sus votantes y les da luces sobre el tipo de gobierno que llevaría a cabo.

Esperanza Liévano, una aseadora que vive en Engativá, dice que “el hecho de que sea el hijo de Luis Carlos implica que tiene una trayectoria en la política, que sabe cómo son las movidas y eso me hace confiar en él”.

El tono conciliador: Los esfuerzos que ha hecho Galán a lo largo de su campaña por tener un tono moderado, que le habla al bogotano de centro y que no polariza, es algo que definitivamente llama la atención dentro de sus votantes.

Diego Rueda, estudiante de ingeniería civil, le contó a La Silla que, para él, “Galán es un tipo conciliador. Tiene propuestas liberales y está en el centro. Eso es muy importante porque la polarización en Bogotá me parece muy peligrosa”.

También cuenta que no haya hecho una campaña marcada por odios o acusaciones, y que no genere conflictos entre los candidatos, pues eso pinta a Galán como un líder que se interesa más en sus propuestas que en pordebajear a sus contrincantes. “Es el menos odioso de todos. No me gustan la campañas que van en contra de otros candidatos y los critican cada que pueden”, nos contó la abogada María Lucía Mosquera.

La moderación de Galán, además, ha sido el factor decisivo para algunos, sobre todo si se compara con el tono fuerte y cuestionador de Claudia López, que en las encuestas aparece como su principal rival, aunque Miguel Uribe y Hollman Morris también hayan hecho ataques personales.

Un ejemplo de eso es Valentina Martínez, quien trabaja en el sector de la construcción e inicialmente pensaba votar por López: “me parece que pelea por todo y siempre anda a la defensiva. Galán, en cambio, es tranquilo y elocuente. Sabe lo que quiere y sobre todo sabe cómo decir las cosas. Me convenció la forma como comunica sus ideas”.

Su independencia: José Maldonado, habitante del norte de Bogotá, nos contó que la independencia de Galán es un valor agregado de sus propuestas: “A fin de cuentas el Partido Liberal no lo apoyó y eso es lo que lo motiva a votar por él. De pronto tiene compromisos políticos, pero, con seguridad, por ser independiente, es el que menos tendría”.

Otras tres personas coinciden con eso. Lo ven, por ejemplo, como alguien que “no está tan untando de politiquería y que no es tan corrupto porque no tiene el apoyo de partidos cuestionados”, nos dijo Olga Velásquez, una ingeniera química que vive en Salitre.

Y se suma que lo ven como un candidato que puede cerrarle el paso a la izquierda.

Olga, dice, por ejemplo, que “más allá de las propuestas, se trata de votar por el mejor candidato que le esté haciendo más oposición a la izquierda”. Y Nicanor Isaza, el pensionado paisa, agrega: “No quiero que la izquierda vuelva a gobernar esta ciudad, es decir, Claudia o Hollman. Entonces, si está muy cerrada la competencia entre Claudia y Galán, y Miguel está muy atrás, hay que tener un voto útil para que no gane la izquierda, y ese es Galán”.

 

Miguel Uribe Turbay

Voto anti izquierda: En el contexto de una Colombia polarizada, la izquierda sigue siendo un miedo para los seguidores de Uribe Turbay en Bogotá.

Lucía Flórez, una cucuteña que vive hace más de 40 años en Bogotá, nos contó que “al principio simplemente quería votar en contra de la izquierda pero no sabía por quién. Sin embargo, siempre voto y siempre quise votar en contra de Claudia López porque no me gusta nada. Luego Miguel Uribe me pareció una persona que, aunque está muy jóven, tendría la capacidad de manejar Bogotá. Está muy preparado”.

Otros también nos dijeron que Hollman, por su cercanía con Gustavo Petro, no les generaba nada de confianza ni se sentían identificados con el modelo de ciudad planteado por la Colombia Humana. 

“Con Claudia no se sabe nunca qué esperar, siempre cambia de opinión y se la pasa peleando. Hollman va a ser la continuación de Petro y simplemente no estoy de acuerdo con esa visión de Bogotá”, nos contó Paula Arboleda. 

Un estudiante de derecho de la Javeriana que no nos quiso dar su nombre nos contó que su voto “sirve en negativo. Miguel Uribe me gusta porque no es Galán o Hollman o Claudia, de todos se puede decir cosas con las que no estoy de acuerdo”.

La continuación de Peñalosa: Tanto el trabajo realizado con Enrique Peñalosa, como la experiencia que Uribe Turbay adquirió trabajando con él son razones que también resaltan quienes se decidieron por él.

Sobre todo porque, como encontramos en el peñalosímetro, Uribe es el candidato que más cercanía tiene a Peñalosa en cuanto a su modelo de ciudad, sus propuestas de transporte, la política de seguridad y la de educación.

“Soy hincha de Peñalosa, pienso que es el mejor alcalde que hemos tenido. En ese sentido me encanta que Miguel haya trabajado con él y que pueda continuar lo que viene trabajando Peñalosa, que a mi parecer es indispensable”, dice Leonor Vila, una profesora de Cedritos, que agregó: “me suena porque, además de ser joven, es el único que tiene experiencia administrativa con la Alcaldía. Conoce a Bogotá como su mano y entonces no habría sorpresas con él; es más, fue incluso fue alcalde encargado”.

Así también piensan Santiago Uribe, docente de la Escuela Superior de Guerra, y Paula Arboleda, quien trabaja como asesora legal. “La garantía para que Bogotá mejore es Miguel Uribe: él seguramente trabajaría en los mismos proyectos de Peñalosa. Es la posibilidad de que continúe con una gestión que considero bien hecha”, dice él.

Que garantice continuidad se suma a que ya tiene una experiencia en la Alcaldía que sus votantes no le ven a los demás candidatos.

José Antonio Hernández, candidato a edil de Chapinero por el Partido Liberal, opinó que “Me genera mucha confianza: no va a llegar a improvisar, no busca otro cargo. Es muy evidente que otros candidatos quieren llegar a otros cargos políticos. Miguel, en cambio, está ahí porque su objetivo es ser alcalde de Bogotá; no busca nada más”.

Y Ariel Díaz, un trabajador del sector público, agregó que no solo el hecho de que haya trabajado con Peñalosa hacía que sus propuestas fueran más creíbles, sino que fuera un candidato joven. “Es un pelao que tiene claras las cosas, tiene muchos principios, y sobre todo, que haya sido concejal y secretario implica que es una persona transparente y que tiene muy claro su rumbo en la política”.

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