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Por Carlos Hernández Osorio · 02 de Diciembre de 2018

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El viernes pasado se conoció que los 250 buses nuevos que llegarán al patio de Transmilenio de Las Américas serán a gas, pues las empresas que se presentaron sólo ofrecieron esa tecnología.

Definir el contratista ganador de ese patio es lo único que falta para terminar con el proceso con el que Transmilenio pretende traer cerca de 1.500 buses nuevos que reemplacen a los más viejos del sistema.

La licitación de los demás patios se llevó a cabo hace un mes, y en ese momento Las Américas quedó desierto. Con el resultado anunciado el viernes, queda claro que la mayoría de la nueva flota será a gas.

Sin embargo, que el diesel que ofreció la empresa Volvo vaya a estar en casi la mitad de los nuevos buses generó mucha incomodidad entre ambientalistas y críticos del alcalde Enrique Peñalosa por tratarse de una tecnología más contaminante.

La Silla Cachaca habló con Silvia Gerber, Gerente de Volvo en Colombia, para que respondiera las críticas que les han hecho, y sobre la relación que tuvo esa empresa con el Alcalde antes de que éste se posesionara, algo que también ha generado inquietudes entre sus opositores.

La Silla Vacía: ¿Qué balance tienen de la licitación?

Silvia Gerber: Fue un proceso claro y transparente para todos. Volvo salió con un buen balance, no podemos negarlo. Vamos a mantener nuestra participación actual. Pero no fue una licitación que beneficiara a Volvo. No somos competitivos por el tema del puntaje para los buses a gas y eléctricos, que es de 400 puntos adicionales. Es un incentivo muy importante y no hay cómo competir contra eso.

La Silla Vacía: ¿Pero les fue bien. De los 1.383 buses licitados, 672, casi la mitad, serán marca Volvo. Además, aunque la licitación dio puntaje extra a eléctricos y gas, al final se escogían las ofertas más baratas, y ahí ustedes tuvieron ventaja?

Silvia Gerber: El buen balance de nosotros se debió, sobre todo, a nuestra capacidad de producción. Es decir: en el patio de El Tunal (432 buses) compitieron dos oferentes (empresas que participaron en la licitación) y ambos escogieron Volvo. Eso porque nuestra competencia no tenía cómo entregar a tiempo los  buses de ese patio (en mayo de 2019).

Sin embargo, las condiciones de la licitación no fueron favorables a Volvo. Si ve la licitación del patio de Las Américas, que quedó desierta y se abrió de nuevo, Volvo no está participando porque no somos competitivos contra los 400 puntos adicionales que les da la licitación a tecnologías limpias como el gas y el eléctrico.

Nuestro precio tendría que ser un 2 por ciento más bajo que la otra tecnología. Y eso para Volvo no es negocio. No pudimos bajar más el precio para ser competitivos y no participamos.

Al final, el único fabricante que está presente en el proceso de Las Américas es Scania, que ofrece gas.

La Silla Vacía: A propósito de Scania, durante la licitación ustedes mandaron una carta a Transmilenio, a manera de denuncia, diciendo que esa empresa estaba poniendo, por debajo de la mesa, las garantías de capacidad económicas que necesitaban presentar las empresas que los escogieron a ellos como fabricantes. ¿Eso en qué quedó?

Silvia Gerber: La licitación puso reglas muy claras. Una era que la capacidad financiera la tenían que acreditar los proponentes, no los fabricantes (que eran Volvo, Scania y BYD). Es decir: si un proponente le decía a Volvo que quería sus buses, nosotros preguntábamos si tenía capacidad financiera. Así lo manejamos.

Alertamos a Transmilenio de que estábamos compitiendo en desigualdad. No dio una respuesta clara. Dijo que las garantías fueron presentadas por los operadores y se las aceptó a pesar de que les dimos evidencia de que no era así.

La Silla Vacía: Lo bien que le fue a Volvo en la licitación revivió entre muchos críticos del alcalde Enrique Peñalosa la relación que hacen entre él y la empresa, por el hecho de que antes de ser Alcalde promovía sistemas de buses y porque fue Presidente del ITDP, una organización que recibe financiación de la Fundación Volvo. ¿Cuál fue la relación entre él y ustedes?

Silvia Gerber: Él fue Presidente del ITDP, que vive aún de donaciones de un montón de gente e instituciones que quieren promover transporte sostenible, independientemente que sea por bus, BRT o metro; lo que sea. Volvo, así como nuestra competencia, también ayudó al ITDP, pero no porque Peñalosa fuera el Presidente. Eso venía de antes.

Peñalosa fue Presidente del ITDP porque es reconocido en el medio como una persona que revolucionó el transporte público de Bogotá. Por fuera de Colombia, cuando hablan de BRT hablan de Jaime Lerner, por el caso de Curitiba (Brasil), y de Peñalosa, que mejoró lo de Curitiba en Bogotá (en su primer gobierno, 1998-2000). Son dos referencias mundiales en BRT. Pero Peñalosa no tuvo relación directa con Volvo.

La Silla Vacía: Lo que se conoce es que había una financiación de la Fundación Volvo al ITDP. ¿Hay diferencia en que sea la Fundación Volvo y no la empresa Volvo? ¿A Volvo le interesa que la fundación financie al ITDP?

Silvia Gerber: No estoy autorizada para hablar sobre las labores de la Fundación. Es un ente totalmente aparte con el que no tenemos relación.

La Silla Vacía: ¿Y hoy Volvo sigue teniendo relación con el ITDP?

Silvia Gerber: Como empresa, no. Pero no puedo responder eso porque no sé si la Fundación está haciendo algo. Volvo también tiene relación con el UITP, otra organización que promueve el transporte sostenible. Eso es normal en la industria. La competencia también lo hace. Hay que sacar el foco de Volvo y ponerlo en toda la industria.

La Silla Vacía: ¿Pero ustedes reconocen en el ITDP a una organización que promueve los BRT?

Silvia Gerber: No promueve directamente los BRT. Pues si ve en la página web puede encontrar lo que promueve el ITDP. (La Silla Cachaca hizo el ejercicio. En lo que se refiere a transporte público, el ITDP dice: “mientras el transporte público férreo juega un papel vital en muchas regiones, nuestra área de experiencia son los BRT, y trabajamos para esparcir el conocimiento sobre BRT y proveer asistencia técnica de alto nivel a ciudades que busquen hacer proyectos BRT en Estados Unidos y el extranjero”.

La Silla Vacía: El concejal del Polo Manuel Sarmiento dio a conocer hace unas semanas que el asesor de movilidad del Alcalde, Óscar Díaz, se reunió con ustedes 12 veces entre 2016 y 2018, mientras que con Scania fueron 5 veces, con BYD fueron 2 y con Mercedes Benz otras 2. La suspicacia del concejal es que en ese tiempo fue que se estructuró la licitación para renovar los buses. ¿Por qué se reunió más con ustedes con con el resto de interesados?

Silvia Gerber: No sé cuál fue la frecuencia con las demás empresas. No conozco esa información que usted me da.

Si tengo que decir algo es que de los siete operadores actuales del SITP, seis tienen flota Volvo y por eso tenemos operaciones con ellos. Los operadores del SITP, como es conocido, tienen problemas financieros. Volvo tiene que proveerles partes, pero no regalárselas. Tienen que financiarse de alguna forma. Siempre se intenta trabajar en conjunto con los operadores.

La Silla Vacía: ¿Y que tiene que ver Óscar Díaz con eso?

Silvia Gerber: Él viene a pedirnos que ayudemos en ese proceso. En esencia es para mantener el esfuerzo que se está haciendo para sostener el SITP, dar más plazos a los operadores, llegar a acuerdos de pago, mantener la operación. Para la licitación fueron muy pocas reuniones.

La Silla Vacía: ¿Por qué para esta licitación Volvo decidió ofrecer buses diesel y no a gas o eléctricos?

Silvia Gerber: La visión a futuro de Volvo es la electromovilidad, y desde hace 10 años decidió no desarrollar buses a gas, sino pasar directamente del diesel al eléctrico.

Ya tenemos muchos buses eléctricos en operación. El tema es que para Bogotá se necesita un biarticulado que lleve 300 personas. La capacidad técnica del bus es para 260 pasajeros, pero cuando miras en las calles son más de 300 pasajeros y el bus tiene que tener una capacidad de carga de 45 toneladas. Hoy no existe la tecnología eléctrica de baterías para un biarticulado con esas características.

Si usted pone baterías en un biarticulado, saca gente. Entonces un biarticulado eléctrico tendría la capacidad de un articulado. Eso impide que lo tengamos. Hoy no existe en el mundo un articulado eléctrico.

La Silla Vacía: ¿Y los que ofreció BYD?

Silvia Gerber: No existen aún. Dijo que los iba a desarrollar.

La Silla Vacía: La licitación permitió que ustedes ofrecieran diesel estandar Euro V, a pesar de que, por ejemplo, en Europa ya sólo aceptan comprar estándares más altos y menos contaminantes. ¿Hoy hay otros países en los que les estén demandando flota Euro V?

Silvia Gerber: Sí, toda América Latina. Euro V, por ejemplo, están pidiendo en Brasil y México. En Brasil vendimos este año para Curitiba muchas unidades Euro V. Y en Bolivia, por ejemplo, Euro III (más contaminante que Euro V).

La Silla Vacía: ¿En Europa, como lo hizo Peñalosa en Bogotá, hoy les podrían pedir buses Euro V?

Silvia Gerber: No. Europa cambió hace poco a Euro VI; pero se puede vender diesel Euro VI.

Hay varias cosas con las que hay que tener cuidado para hacer la comparación con Europa. Es importante que exista una política nacional de emisiones que indique para dónde vamos (proveedores de combustible, fabricantes, etc). Por ejemplo, la semana pasada en Brasil confirmaron que están trabajando para empezar a pedir sólo Euro VI a partir de 2023. Ahí, toda la industria se adecua a eso. México lo hará en 2021 o 2022.

Entonces cómo caminas hacia eso (en Colombia) si no hay una política clara del Gobierno Nacional, que debería venir del Ministerio de Medio Ambiente o del de Transporte para poner el marco de referencia y así lleguemos a algo. De eso depende: de una política pública clara para todos. No sólo deben adecuarse los fabricantes de buses, sino toda la industria.

Comentarios (1)

Giovanni Garcia

10 de Diciembre

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Me gustó la entrevista, sin quererlo da argumentos para "desmitificar" la relación del alcalde con Volvo que ha sido una mentira creada por la izquierda así jodan a la ciudad con improvisaciones.

Me gustó la entrevista, sin quererlo da argumentos para "desmitificar" la relación del alcalde con Volvo que ha sido una mentira creada por la izquierda así jodan a la ciudad con improvisaciones.

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