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Por Ángela Pinilla · 10 de Noviembre de 2019

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En Facatativá, el tercer municipio más poblado de Cundinamarca con 141 mil habitantes y que tiene un presupuesto anual de 108 mil millones de pesos, se dio una de las movidas de poder más llamativas de las pasadas elecciones en este departamento.

El médico Guillermo Aldana no sólo ganó la Alcaldía contra todos los pronósticos, sino que le quitó ese fortín al nuevo barón de Cundinamarca, el representante liberal Óscar Sánchez León, cuestionado, entre otras, por su presunta participación en un volteo de tierras.

Esto es diferente a lo que pasó en Soacha (el municipio más poblado con medio millón de habitantes), donde la cacica local, la representante Betty Zorro (Cambio Radical) perdió también la Alcaldía, ya que mientras la derrota del candidato de ella fue frente a otro que tenía partidos fuertes de su lado y movía mucha maquinaria, en Facatativá Aldana ganó avalado por el Polo (que allí no es fuerte) y sin mayor estructura detrás.

Se convirtió así en el primer alcalde de un partido de izquierda en ese municipio, un logro que alcanzó por una combinación entre la imagen negativa que ya tiene Sánchez allá y de los alcaldes que éste ha respaldado, su reconocimiento como médico y que hizo una campaña con un discurso antimaquinaria (algo que fue clave, en general, en todo el país para que candidatos de opinión se impusieran frente a tradicionales) al que le metió un toque propio: cogió la jeringa como símbolo de que él significa el remedio a los males del municipio.

 

Entre la jeringa y el discurso antimaquinaria

Guillermo Aldana es oriundo de Facatativá, y aunque hace cuatro años fue elegido concejal por el Partido Liberal, no es un político de carrera porque antes estuvo dedicado a su profesión.

Es médico de la Universidad del Rosario, especialista en cirugía y trasplante de hígado. Ha trabajado en hospitales de Estados Unidos, Medellín y Bogotá, y ha sido profesor y conferencista. Incluso, fue Presidente de la Asociación Colombiana de Cirugía Hepato Pancreato Biliar.

Su reconocimiento como médico en el municipio lo llevó a lanzarse al Concejo en 2015 por el Partido Liberal, y fue elegido con 906 votos (la segunda votación más alta de esa lista).

Es decir: para esas elecciones estaba en el partido del representante Óscar Sánchez, y apoyó al candidato de éste a la Alcaldía, Pablo Malo, que ganó.

Aldana le dijo a La Silla Cachaca que aunque respaldó a Malo, su aspiración por los liberales no fue gracias a Sánchez, sino a personas cercanas al entonces senador rojo Juan Manuel Galán, y que en todo caso fue de los que le hizo control político a Malo.

A mediados de 2018 renunció a su curul y al Partido Liberal para lanzarse a la Alcaldía por firmas y crear un movimiento independiente al que llamó Gran Alianza para el Desarrollo.

Recogió 31.500 firmas (necesitaba 18 mil) y, mientras la Registraduría las revisaba, comenzó acercamientos con partidos desligados de las estructuras locales, como Colombia Renaciente, Maís y el Polo, con la idea de que lo avalaran.

Eso lo terminó salvando, ya que dos días antes de la inscripción la Registraduría le avisó que no le había avalado las firmas suficientes. Fue el Polo el que, finalmente, lo avaló.

Con ese logo quedó inscrito para competir contra otros ocho candidatos.

La ventaja del barón caído

Aldana arrancó con la ventaja de ser un médico reconocido, a lo que sumó, le dijo él a La Silla Cachaca, un discurso de cero maquinaria y de independencia económica y política. 

En campaña además recibió el acompañamiento del senador del Polo Jorge Robledo.

También aprovechó su condición de médico para usar el eslogan “Facatativá tiene remedio”, y entregó esferos en forma de jeringa.

Además, según Vicente Barrera, concejal liberal de Facatativá, la campaña de Aldana fue percibida por la población como independiente “porque como concejal hizo mucho control político a la Alcaldía de Pablo Malo”, y por sus propuestas, en especial la de convertir al municipio en un destino turístico.

Esto también lo comparte un funcionario de la Gobernación que conoce la política del municipio, y que pidió no ser citado para que no lo metan en temas políticos: “es un candidato que consiguió la plata de su campaña trabajando y eso le da garantías a la gente de transparencia”.

A esa buena imagen se sumó, sobre todo, el desprestigio del representante liberal Óscar Sánchez en el municipio donde manda.

El factor Sánchez es importante en Facatativá porque después de ser Presidente de la Cámara de Comercio local y Alcalde entre 2008 y 2011 (obtuvo 11.300 votos), ha venido ganando poder y poniendo sucesores.

Los dos alcaldes siguientes fueron avalados por el Partido Liberal, al tiempo que él llegó a la Cámara en 2014 con 35.500 y se reeligió el año pasado con 47.900, la mayor votación entre los candidatos a la Cámara de todos los partidos en Cundinamarca. Con eso se volvió el nuevo barón del departamento.

Sin embargo, a lo largo de esa carrera también le han surgido ruidos por presunta corrupción.

El más sonoro es sobre su supuesta participación en un volteo de tierras cuando fue Alcalde (2008-2011), producto de una denuncia que puso el dueño de una finca ante la Fiscalía y la Procuraduría (ésta última le pasó el caso a la Corte Suprema de Justicia para que determine si hay lugar a que le abran una investigación).

La denuncia es del año pasado, pero revivió este, en plena campaña, porque Blu Radio y Semana dieron a conocer un audio que hace parte de las pruebas que aportó el dueño de la finca, en el que queda involucrado en el mismo caso Álvaro Fajardo, que para la época de los hechos era el notario municipal y en estas elecciones fue el candidato del Centro Democrático, y era visto como candidato de Sánchez (el partido uribista le retiró el respaldo a Fajardo tras conocerse el audio).

En 2015 fue denunciado penalmente por presuntas irregularidades en la expedición de matrículas de tránsito, también por hechos de cuando fue Alcalde.

“Sánchez está muy caído”. En eso coinciden prácticamente todas las fuentes que consultamos para esta historia, a lo que se suma que su representante en el municipio, el actual Alcalde, Pablo Malo, también terminó investigado por la Procuraduría por un viaje que hizo a Dubai en el que aparentemente incurrió en gastos que no debía costear el municipio, y además le han cuestionado el incremento de los homicidios.

En estas elecciones, Sánchez finalmente no avaló a nadie por el Partido Liberal, y no apoyó a ningún candidato, más allá de que varios de los aspirantes hubieran tenido que ver con él de una u otra forma.

En campaña, de hecho, circuló un supuesto comunicado en el que él Óscar Sánchez invitaba a votar por Aldana, algo que éste desmintió.

Finalmente, el 27 de octubre sacó 19.500 votos, 9 mil más que el segundo.

CONTEXTO

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