Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Carlos Hernández Osorio · 17 de Octubre de 2017

2357

3

Con el arranque de la licitación que definirá las empresas que recogerán la basura en Bogotá los próximos ocho años (un negocio de 5 billones de pesos), el alcalde Enrique Peñalosa comienza en forma a desmontar el modelo de aseo que heredó de Gustavo Petro y por el que ambos han chocado desde 2012.

Por eso es probable que el exalcalde y la izquierda intensifiquen las críticas contra Peñalosa. Pero todo indica que se les sumarán voces de sectores más afines él, como los privados que hoy prestan el servicio y un exasesor del Alcalde que presentó la única demanda que hoy pide tumbar la licitación.

La herencia de Petro

Los pliegos de la licitación plantean dividir a Bogotá en cinco zonas y concesionar cada una a una empresa que deberá recoger las basuras, barrer las calles y cortar el pasto de los parques a cambio de cobrarle a los usuarios. Es decir, seguir con el sistema de aseo que instaló Antanas Mockus en 2003.

 

La nueva licitación está pendiente desde que la Corte Constitucional tumbó la de Samuel Moreno en 2011 porque excluía a los recicladores, y esa indefinición fue la que aprovechó Petro para poner al Acueducto (por medio de la empresa Aguas de Bogotá) a recoger basuras en el 52 por ciento de la ciudad, para aplicar su discurso de fortalecer lo público.

Esa fue su pela más dura como alcalde: le costó la destitución (luego anulada) de la Procuraduría de Alejandro Ordóñez, y un choque frontal con los empresarios que tienen el negocio en la ciudad, especialmente Alberto Ríos (dueño de Aseo Capital y amigo de Germán Vargas Lleras) y William Vélez (de Atesa y cercano a Álvaro Uribe). Hoy, al lado del Acueducto, operan la vallecaucana Ciudad Limpia; Lime, controlada por argentinos; y Aseo Capital. Atesa quedó por fuera.

Eso explica que para Petro el modelo de aseo sea parte fundamental de su legado. Y lo es más porque se la jugó por los recicladores (pagándoles, uniformándolos, tramitándoles la cédula), parte de la bandera de equidad y humanidad que defiende hoy como candidato presidencial.

Por eso con él está, de un lado, buena parte de los recicladores (muchos apoyan la revocatoria y se sienten excluidos de la licitación) además de que Peñalosa afirmó la semana que ellos solo sirven para romper las bolsas, sacar los que les sirve y dejar el resto tirado.

Y también está el sindicatos del Acueducto Sintraemsdes (que ha sido más cercano al Polo que a Petro), por la posibilidad de que la empresa salga del negocio, algo que no ha definido Peñalosa, aunque ha dicho que los privados pueden hacerlo mejor.

Hasta ahí todo suena esperable. Lo llamativo son las críticas de otras partes.

El peñalosista incómodo

Ricardo Felipe Herrera, peñalosista de “toda la vida”, según le dijo a La Silla Cachaca, es un abogado experto en servicios públicos que ha asesorado a la Superintendencia de Servicios, a la CAR y a la Comisión de Agua y Saneamiento Básico, así como a William Vélez.

Asesoró a Peñalosa en su primer gobierno (1998-2000) y en 2015 hizo parte del empalme con Petro, precisamente en el sector aseo por petición de Astrid Álvarez, hoy gerente de la Empresa de Energía y muy cercana al Alcalde.

“Después de estudiar lo que ocurría, les dije que no hicieran ninguna licitación”, nos contó Herrera. “Algo bueno que quedó de todo lo malo que hizo Petro fue que al haber metido al Acueducto en el negocio del aseo quedó con un mercado que le ha dejado unos 300 mil millones de pesos (citando cifras del anterior gerente, Germán González), y con una licitación seguramente quedaría por fuera del negocio”.

Su propuesta fue que Peñalosa abriera la ciudad a la libre competencia (es decir, que no definan una zona para cada empresa, sino que entren las que quieran y compitan por los usuarios), ya que, a su juicio, el Acueducto ahora tiene cómo pelear por el mercado en franca lid y mantenerse en el negocio. Como Peñalosa no aceptó, Herrera se distanció.

Y ahora pretende tumbar la licitación con una acción popular que puso contra la Alcaldía, porque considera que como el Acueducto perdería lo que hoy gana por el negocio, habría un detrimento patrimonial. Una jueza ya estudia si suspende la licitación.

Además de ese fuego amigo, los operadores tienen dudas.

La puja con los privados

Mientras Petro afirma que Peñalosa busca privilegiar a los privados como Vélez y Ríos, representantes de dos concesionarios nos dijeron, por aparte, que tienen dudas sobre la licitación.

Hoy, gracias a los contratos que firmaron con Petro luego de la crisis de las basuras de diciembre de 2012, gozan de ingresos fijos mensuales sin importar la calidad del servicio (el Distrito le paga 4.700 millones de pesos a Lime, lo mismo a Ciudad Limpia, y 3.800 millones a Aseo Capital). Con la licitación, en cambio, los ingresos de los ganadores dependerán de lo que logren cobrar vía tarifa.

Por eso, una fuente técnica de la Uaesp que no está autorizada para dar declaraciones le dijo a La Silla Cachaca fuera de micrófono que a los privados les ha convenido el retraso en el cambio de modelo, que ya es de 10 meses.

Para los concesionarios, si bien el ingreso fijo es cómodo, como el contrato que firmaron con Petro es, en el papel, provisional, viven en un nivel de incertidumbre alto, por lo que es más difícil que los bancos les presten plata o que ellos inviertan, por ejemplo, en mejores camiones para recoger la basura. Con Peñalosa, si ganan, tienen la certidumbre de que estarán al menos ocho años.

Pero aceptan que les preocupan algunas condiciones de la licitación, especialmente que la plata será un factor fundamental para ganar, y temen que lleguen extranjeros con los bolsillos más llenos.

Eso se debe a que, según los pliegos, 75 de los 100 puntos con los que se evaluará a los interesados y se definirá los ganadores dependen de la plata.

45 dependen de ofrecer el mayor descuento en las tarifas (lo que debe beneficiar a los usuarios, pero le da más juego al que tiene más plata que al que es más experto) y otros 30 puntos dependen de la plata que se comprometan a donar a la Uaesp para que ésta haga labores que no son obligación de los concesionarios, como recoger llantas.

“Dicen que esa donación es voluntaria, pero deja de serlo si usted necesita pagarla para ganar la licitación”, nos dijo uno de los representantes.

“Todo queda servido para que se lo ganen extranjeros”, le dijo a La Silla uno de los dos representantes consultados, que cree que quienes podrían tener ese músculo financiero son los ecuatorianos, chinos, brasileños, españoles, franceses y mexicanos que ya han dicho estar interesados. Otro abogado consultado agrega que, más allá de que otros ofrezcan más plata, lo negativo “es que ese sea el componente principal de la evaluación”.

Eso último los tiene molestos, ya que Ciudad Limpia, Aseo Capital y Lime “se sienten con el derecho a quedarse”, nos dijo un asesor, y no ven que Peñalosa les esté reconociendo su experiencia, que para ellos es garantía de calidad. Por eso en las audiencias que siguen hoy pretenden poner sobre la mesa que lo técnico sea mejor valorado.

Además, consideran que reclamos sociales como la no inclusión de los recicladores, o que para prestar el servicio en Sumapaz, como pretende Peñalosa, posiblemente deban tramitar una licencia ambiental (una duda que se ambientó en una audiencia de la semana pasada y que implicaría que el que se gane esa zona no pueda empezar a operar, ni a cobrar, apenas le den el contrato), son riesgos que la Alcaldía debe tomarse en serio porque podrían terminar trasladándoselos a ellos y, por lo tanto, costándole más al usuario.

Con eso se terminan uniendo los reclamos de los operadores y de la izquierda para presionar a Peñalosa a que haga cambios en el proceso antes de que adjudique los contratos en diciembre. Y queda claro que el frente de batalla que acaba de abrirse no solo será con la oposición que desde que llegó intenta revocarlo.

Comentarios (3)

Carlos Prieto Serrano

30 de Diciembre

0 Seguidores

Con el debido respeto de colega, quiero insinuarle tener un mayor cuidado a la...+ ver más

Con el debido respeto de colega, quiero insinuarle tener un mayor cuidado a la hora de redactar notas como la titulada "El choque de Peñalosa por las basuras no es sólo con la izquierda", la cual presenta una confusa exposición de los datos y los hechos, todo lo cual redunda en que además de tratar un tema ya bien confuso y con intereses de poder, económicos políticos y sociales... 

Carlos Prieto Serrano

30 de Diciembre

0 Seguidores

...queda la sensación de que el tema lo sobró, pues al lector común, que bu...+ ver más

...queda la sensación de que el tema lo sobró, pues al lector común, que busca información que oriente sus opiniones, solamente aumenta la sensación de que "algo malo" pasa en la licitación de las basuras, pero no contribuye a despejar lo que ya se sabe. Si por lo menos la parte que habla sobre la "donación" de dinero a la UAESP para recoger la llantas hubiese sido profundizada... 

Carlos Prieto Serrano

30 de Diciembre

0 Seguidores

...estaría aportando un nuevo argumento sobre la transparencia de la licitaci...+ ver más

...estaría aportando un nuevo argumento sobre la transparencia de la licitación. A todas estas, ¿será legal que dentro de una licitación, los participantes se vean en la obligación de anunciar y competir en una oferta de dinero a manera de donación? 

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia