Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Carlos Hernández Osorio · 21 de Febrero de 2018

3098

4

El político y empresario Óscar Jaime Ramírez Vahos, que se quemó en 2015 como aspirante a edil de Chapinero con 1.180 votos, suena desde hace varias semanas en el mundo político de Bogotá como uno de los candidatos más fuertes de Cambio Radical a la Cámara. Esto a pesar de que deberá multiplicar esa votación por 20, de su corta carrera política y de que antes de estas elecciones era un desconocido en el panorama electoral de la ciudad.

Y se ha hecho fuerte en medio del ruido que se ha generado a su alrededor por el supuesto impulso que intentó darle el Contralor de Bogotá, Juan Carlos Granados, al comienzo de su candidatura el año pasado.

La Silla Cachaca, más allá de recoger testimonios fuera de micrófono, no encontró evidencias de que eso hubiera ocurrido. Además Granados lo negó y Ramírez no nos contestó. Sin embargo, sí hay conexiones políticas entre ambos, por su región de origen, por su partido y por sus aliados. Pero más allá de eso, Ramírez se ha vuelto un candidato particular por haber conseguido el respaldo de tres concejales (algo que no tiene ningún otro candidato a la Cámara de Cambio) y compartir líderes y ediles con al menos tres candidatos al Senado tan sólo dos años después de quemarse para una JAL.

 

La conexión Boyacá

Óscar Jaime Ramírez Vahos es un politólogo de 36 años, egresado del Rosario en Bogotá y proveniente de una familia de industriales de Boyacá, el departamento de donde es oriundo y ha hecho política el Contralor.

Es hijo de Óscar Ramírez Acevedo, uno de los dueños de la comercializadora de acero GyJ y de la Cementera Patriota, que ha patrocinado al equipo de fútbol Patriotas, de Boyacá.

Y es nieto de Jaime Francisco Ramírez, fundador de GyJ, que combinaba su actividad empresarial con la de político liberal. En 2002, ya como parte de Cambio Radical, fue segundo renglón de la lista de Germán Vargas Lleras al Senado, como el mismo exvicepresidente lo ha recordado.

Hay referencias en prensa de que Granados y Óscar padre son amigos, aunque una fuente del círculo del Contralor nos dijo que la cercanía de Granados con esa familia fue más con el abuelo.

En todo caso, desde el abuelo viene la conexión de esa familia con Vargas, aunque las nuevas generaciones que se metieron en política lo hicieron inicialmente con La U.

Constanza Ramírez, tía del candidato a la Cámara por Bogotá, fue alcaldesa de Duitama por ese partido en el periodo 2012-2015, el mismo en que Juan Carlos Granados fue gobernador por La U y el liberalismo, pero con el respaldo de Vargas. Sin embargo, no eran aliados, constató La Silla con una fuente que conoce la política de ese departamento, y así se menciona en distintos reportes de prensa local.

Para 2014 GyJ donó 50 millones de pesos a Cambio Radical para invertir en la campaña de reelección de Santos.

Y fue después de que la alcaldesa y el gobernador terminaron sus mandatos que Cambio comenzó a ser un vaso comunicante entre ambos: fue ese partido el que promovió a Granados en el Concejo de Bogotá como candidato a la Contraloría en 2016, año en que fue elegido para el cargo. Y un año después ella recibió el aval para aspirar a la Cámara, con lo que esa casa política comenzó a migrar oficialmente hacia el vargasllerismo. Mientras tanto, Óscar Ramírez, que también militaba en La U, buscaba el aval de Cambio en Bogotá.

Con un ingrediente adicional, y es que Granados, después de dejar la Gobernación, es visto en Boyacá como el máximo dirigente de Cambio en ese departamento, le dijeron a La Cachaca dos candidatos al Congreso de ese departamento que aspiran por otros partidos, un periodista de alla, y lo dicen medios locales.

Los vasos comunicantes con Granados

Ramírez comenzó su carrera política en 2007, cuando se lanzó a la JAL de Chapinero por el Partido de la U y se quemó con 513 votos. Sin embargo, tuvo una palomita después de que uno de sus compañeros de lista dejó la curul. En su segundo intento en 2015 fue el más votado de esa lista con 1.183 votos, pero otra vez tampoco le alcanzaron para llegar.

De ahí pasó a gerenciar la Cementera Patriota, y el año pasado su intención de aspirar a la Cámara comenzó a sonar en el mundo político bogotano ligado al nombre del Contralor.

El 11 de julio de 2017 El Tiempo publicó un informe sobre las alianzas políticas en Bogotá para las elecciones a Congreso, e incluyó a Ramírez como un posible aspirante a la Cámara que se lanzaría “de la mano” de Granados, aunque el periódico no explicó las razones de esa relación.

(La parte del gráfico en la que aparece esa referencia fue publicada en el diario impreso, pero no en la página web).

En ese entonces, La Silla Cachaca habló con tres concejales de Cambio Radical, un candidato a la Cámara de ese partido y un congresista liberal que conoce la movida política en Bogotá que nos aseguraron que así era, aunque la mayoría no especificó por qué lo sabía o nos dijo que lo sabía porque otros políticos se los habían dicho.

Sólo un concejal de Cambio nos dijo que sabía de primera mano que Granados había “hablado con concejales para promover” a Ramírez como posible candidato, pero no especificó a quiénes.

El senador Germán Varón, que se conoce con Granados desde la época en que éste fue representante a la Cámara por Cambio, y que ayudó a impulsarlo en el Concejo para la Contraloría, nos dijo que eso no era cierto.

Y Granados nos respondió: “No puedo tener candidato, ni es mi oficio ni es mi función ni es mi querer. No he llamado a nadie”.

La Silla Cachaca constató con gente del círculo del Contralor que, en todo caso, Ramírez y Granados sí se conocen, pero matizaron eso porque, dicen, se han visto en espacios muy puntuales como corridas de toros y partidos de fútbol.

Para ese momento, de todas formas, la candidatura de Ramírez era sólo una posibilidad porque aún no se habían inscrito los candidatos. Además, había resistencia a su nombre porque, al menos por lo que nos dijeron la fuentes de Cambio, no le veían forma a esa aspiración por el poco reconocimiento que él tenía. “Él debe estar buscando medirse en la Cámara para luego ser candidato al Concejo en 2019, y yo no voy a apoyar a alguien que va a ser mi competencia después”, nos dijo un concejal de ese partido.

Su perfil bajó en los meses siguientes. Incluso, en agosto, en la primera gira que hizo Vargas Lleras por Bogotá después de renunciar a la Vicepresidencia, y en la que estuvieron concejales y aspirantes a quedar en la lista de Cambio a la Cámara, a Ramírez no lo vieron, nos dijo un concejal que sí participó.

Su nombre volvió a sonar el 11 de diciembre, cuando se inscribió y el partido le dio el aval para hacer campaña. Y hoy, a tres semanas de las elecciones, ha sido el centro de reuniones multitudinarias y ha hecho alianzas como no parece tener ningún otro concejal de su partido.

Entre esas, una con un aliado político del Contralor.

La fuerza

El principal aliado que consiguió Ramírez para su campaña fue al concejal César García, el segundo más votado de Cambio Radical con 23.500 votos, que le ha ayudado a armar reuniones multitudinarias:

La Silla Cachaca no encontró indicios de que César García sea particularmente fuerte en la burocracia de la Contraloría. Sin embargo, Granados sí nombró hacia septiembre u octubre como contralor local en Suba a Luis Yobany Robles, un líder político de Engativá, la localidad donde García tiene su fortín. Robles, como lo contamos, salió del Acueducto a comienzos del año pasado, donde era gerente de Aseo, después de que un anónimo llegó a la Gerencia diciendo que él tenía conflictos de interés para ocupar el cargo, y lo señalaba como cuota de García, algo que el concejal nos negó en ese momento. 

Más allá de eso, tanto García como Óscar Ramírez respaldan al Senado a David Castillo, un exdiputado de Cambio Radical en Boyacá que dejó su curul en la Asamblea para lanzarse al Congreso, y que ha trabajado muy de cerca con el contralor Granados.

Lo respaldó políticamente a la Gobernación en 2011, aportó 9 millones de pesos a la campaña y una vez ganó Granados, éste lo nombró su asesor en el primer semestre de 2012.

El año pasado, La W contó que incluso Granados tuvo como contratista en la Contraloría a una asistente de Castillo en la Asamblea de Boyacá.

Esa cercanía es la que ha hecho que aún hoy a Ramírez se le relacione con el Contralor. Sin embargo, la fuerza que ha cogido no sólo depende de la alianza con García y Castillo.

Ramírez logró el respaldo de los concejales Juan Felipe Grillo (elegido con 13 mil votos y que trabaja de la mano con el senador Germán Varón) y, recientemente, de José David Castellanos (elegido con 16.100 votos  y que trabaja con Carlos Fernando Galán).

La Silla Cachaca buscó a los tres concejales para conocer por qué respaldan a Ramírez. García no nos respondió nuestro mensaje después de llamarlo y escribirle, y Grillo se negó a hablar, aunque supimos que traen una amistad desde hace años (ambos fueron ediles en Chapinero). Castellanos, por su parte, nos dijo que lo apoya porque le parece un candidato preparado (tiene dos maestrías) que, “sobre todo, no tiene rabo de paja”.

Aparte de ellos, tiene el respaldo de líderes barriales que también le mueven votos a Germán Varón (con quien celebrará una reunión de campaña este sábado), y a los candidatos al Senado Ovidio Claros y el valluno Carlos Abraham Jiménez.

Incluso, a candidatos del Partido de la U, como quedó demostrado en una reciente reunión en la que estuvieron Ramírez y la concejal de La U Nelly Patricia Mosquera. Aunque dos fuentes de La U nos dijeron que era que ella lo estaba ayudando, Mosquera nos respondió que no es cierto, pero que comparten un líder que le trabaja al candidato de ella al Senado, Ángel Custodio Cabrera, y a Óscar Ramírez a la Cámara.

Por todos esos apoyos es que en el mundo político lo están viendo fuerte tan sólo dos años después de salir de la JAL como un edil quemado. El mismo Germán Vargas se lo ha reconocido públicamente.

“La de Cambio Radical es la lista de la muerte, y entre los tres o máximo cuatro que pueden quedar está Óscar”, nos dijo Mateo Duque, edil de Chapinero que está en esa campaña y que atribuye esa fuerza, sobre todo, al empuje que le da el concejal César García, y a que Ramírez está haciendo la tarea con un trabajo arduo y juicioso.

El asesor de una campaña al Senado de Cambio Radical que se mueve en Bogotá agregó que la clave es “muy buenos acuerdos, buena inversión en publicidad y mucho trabajo”.

Esto último también lo resalta un amigo de Ramírez (que no nombramos porque asesora a un concejal y no está autorizado a dar declaraciones), que nos dijo que la fuerza también se debe a que se ha sabido mover, no sólo con la gente sino con los comerciantes (el sector del que proviene), y que más allá de los vasos comunicantes con el contralor Granados, lo del vínculo con éste “es un chisme que quieren armar miembros de su propio partido que lo ven fuerte. De esa lista él es el más decente”.

A Ramírez lo hemos buscado desde el 12 de julio del año pasado, cuando lo llamamos y le dejamos un mensaje en su celular. El 28 de julio volvimos a hacerlo, pero en ambas ocasiones vio el mensaje y no respondió. El viernes pasado volvimos a llamarlo, y el lunes le dejamos otro mensaje, después de lo cual su jefa de prensa nos contactó, le contamos que escribiríamos esta historia, y aunque dijo que estaban prestos a la entrevista ayer, al final dijo que el candidato estaba enfermo de una fuerte gripa.

Comentarios (4)

Andres Felipe Garcia Rovira

21 de Febrero

2 Seguidores

Busque en la RAE lo que significa ser cacao y a pesar de que tienen 8 signific...+ ver más

Busque en la RAE lo que significa ser cacao y a pesar de que tienen 8 significados el de millonario o empresario no aparece, por lo que dado que el señor no parece de tanta plata(para que le digan cacao) quisiera entender cual seria la definición de cacao para ustedes.

Carlos Hernández Osorio

22 de Febrero

189 Seguidores

Saludos, Andrés Felipe. Efectivamente lo usamos como sinónimo de empresario,...+ ver más

Saludos, Andrés Felipe. Efectivamente lo usamos como sinónimo de empresario, precisamente porque él lo ha sido y porque viene de una familia de empresarios e industriales. Aunque ese significado no aparezca en la RAE, en La Silla y otros medios el término se ha usado para referirse a gente con ese perfil.

Prada

23 de Febrero

1 Seguidores

Te faltó buscar en el "Breve diccionario de colombianismos" de la Academia Co...+ ver más

Te faltó buscar en el "Breve diccionario de colombianismos" de la Academia Colombiana de la Lengua:
--
"cacao= Persona sobresaliente en razón de su poder económico": Heredero de presuntos cacaos (¿Cacaitos?) boyacenses.
--
"cachaco= 3.(Costa Atl.) Persona del interior del país, especialmente de Bogotá". Como en "La Silla Cachaca".

Prada

23 de Febrero

1 Seguidores

El 'conchudo' periodista 'cachaco' se 'perrateó'...+ ver más

El 'conchudo' periodista 'cachaco' se 'perrateó' la grandeza de los 'cacaos' graduando a R, quien simplemente "se ha sabido mover". Debería estar 'apenado' con el cacao Sarmiento. ("perratear= Echar a perder algo o alguien, dañar").
--
Pero también valdría la pena revisar lo de "millonario" pues con un salario mínimo más arandelas ya eres millonario, pero no 'cacao', cuando mucho 'aguapanela'.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia